Tituladas 16.2% · 32,298 de 199,415 descubiertas
Rescatado 61.5% · 57,949 de 94,296 páginas identificadas · 57,939/58,568 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 35576 · de

Historia 35576 — capítulo 2

A la mañana siguiente, sin perder tiempo, hubo que comenzar lo interrogatorios. Dividieron a las alumnas de la escuela triarte en grupos de cuatro, pero la primera en ser interrogada fue la profesora, la señorita Saroyan. Ya esperaba en la sala de interrogatorios de la comisaría cuando llegaron los padres de Rhonda James, visiblemente afectados.

-Habla tú con los padres- le pidió Nigel a Apolline.- Pregúntales por la relación que tenían con su hija, un día normal de su vida, sus aficiones, sus...

-Me conozco el procedimiento, Nigel- le interrumpió su compañera.- Pero gracias de todos modos.

No era una novata. No llevaba mucho en el FBI, pero había trabajado con la fiscalía y se conocía los protocolos. Mientras Apolline hablaba con los James, Nigel Cadler pasó a interrogar a Rochelle, que esperaba impaciente.

-Buenos días, señorita Saroyan.

-Creí que esto no iba a ser necesario, ayer les dije lo que había pasado.

-Por supuesto, pero es necesario que repasemos su declaración.- Nigel abrió una carpetilla y sacó el informe con la declaración inicial de Rochelle.- Dice que llegó aproximadamente a las ocho y media de la mañana- Rochelle asintió.- He hablado con la directora del centro y dice que, generalmente, usted no llega hasta las nueve y media ¿A qué se debió esa hora de antelación?

-Se acercan las pruebas para entrar en el Ballet Nacional. Las mejores bailarinas de las mejores academias compiten por tres becas de un año en Reino Unido. Este año, como los últimos dos, soy miembro de la junta que elegirá a las bailarinas y soy también la encargada de preparar sus pruebas.

-Un trabajo importante- supuso Nigel.

-Sí, mucho, pero merece la pena. Yo misma preparo parte de las coreografías, por eso llegué pronto, para ensayar. Me tomé un zumo en la sala de profesores y luego fui al salón, eran como las nueve menos diez cuando la encontré.

-Y dice que no la conocía de nada.

-De nada.

-Era la mejor amiga de una de sus alumnas...- dejó caer el detective.

-¿Qué me quiere decir con eso? Yo no me meto en al vida de mis alumnas- exclamó enseguida la profesora.- No conocía a la chica, no tenía nada que ver con ella, sólo encontré su cuerpo y llamé a la policía, que es lo que debía hacer.

Nigel dejó que la profesora se fuera, no tenía nada contra ella más que sus sospechas, no tenían nada contra nadie de momento. Todo dependía de lo que Robin y Tamir encontraran en el cuerpo de Rhonda y las pruebas física, porque sin tener testigo aún no tenían caso. Mientras, Apolline había hablado con los padres de Rhonda, sabiendo que también debían ser considerados sospechosos al menos en un principio.

-¿Algo?

-Al parecer Rhonda no era, ni de lejos, una buena chica. Su padre no es más que un picapleitos y solía sacarla de líos con mucha frecuencia, por eso su ficha estaba limpia- explicó Apolline.- Peleas en bares, problemas de drogas, compañías dudosas...

-Toda una pieza... ¿cuándo fue la última vez que la vieron?

-El viernes por la mañana, se supone que se iba a clase, pero sus profesores dicen que no apareció. La estuvieron llamando, hablaron con ella sobre las dos y media...- y desde aquel momento, nada más.

-Pediré el registro de llamadas del teléfono de Rhonda y del de sus padres.

-Nos facilitarán su ordenador portátil.

-He dividido a las chicas en grupos pequeños y he asignado a varios agentes sus interrogatorios, así comenzaremos a descartar a todas aquellas que no tuvieran relación con Rhonda- exceptuando a la chica que la había reconocido, su mejor amiga, Kaya Linden, a la que interrogarían ellos dos al final del día.

El teléfono móvil de Nigel sonó, era su forense, había completado la autopsia de Rhonda James y tenía varios datos importantes que comunicarles. Enseguida, Nigel y Apolline bajaron a la sala de autopsias, donde Tamir los esperaba.

-¿Qué tienes?- preguntó Nigel, esperando alguna noticia aclaradora.

-¿Sobre la causa de la muerte? Nada nuevo, mi examen inicial fue correcto, muerte por traumatismo craneal directo, la golpearon varias veces en la cabeza.

-¿Alguna idea de cuál puede ser el arma?-Tamir bordeó la mesa donde estaba tendido el cadáver hasta llegar a la pantalla de las radiografías.

-Fueron golpes bruscos y poco certeros, a juzgar por la forma de las grietas producidas yo diría que se trató de una piedra grande, una roca. Mi teoría es que murió en un lugar aislado, cerca de una fuente de agua... quizás un río, un lago o incluso una piscina, el asesino agarró una piedra y la golpeó por la espalda en repetidas ocasiones hasta matarla- dedujo Tamir, señalando las heridas y contusiones en las radiografías.- El cráneo está muy dañado, no podría especificar el número de golpes, pero fueron varios. Robin calculará el ángulo y la fuerza que se utilizó, quizás así podamos determinar algo más.

-...- Nigel esbozó una mueca de disgusto, eso no aportaba demasiado.- ¿Qué más tienes?

-Bien, pasemos a la parte interesante. He mandado a analizar residuos de tierra y vegetales del cabello de Rhonda, junto con su ropa y los residuos bajo las uñas.- Tamir apagó la pantalla y volvió a la mesa, agarrando la mano de la chica mientras explicaba sus conjeturas.- La pillaron por sorpresa, no tuvo oportunidad de defenderse, no hay marcas evidentes de lucha, pero no descarto que pueda haber ADN del asesino.

-Pudo arañar a su atacante de modo que el tejido epitelial quedara alojado bajo sus uñas- dijo Apolline, atenta a la explicación de Tamir, era psicóloga forense, comprendía bien los razonamientos de su nuevo compañero.

-Exactamente. Pero mientras analizaba sus manos pude deducir algo que comprobé al analizar su dentadura y el contenido de su estómago. Rhonda James era bulímica. Fijaos en la decoloración de las uñas y las heridas a la altura de los nudillos, al vomitar se clavaba sus propios dientes.- Tamir posó cuidadosamente la mano sobre la mesa y se desplazó hasta la boca, cuidadosamente levantó el labio inferior para mostrar la dentadura de la víctima.- Los dientes están amarillentos y hay señales de piorrea. Se lavaba los dientes después de cada purga y eso corroía el esmalte.

-¿Y eso no debería haber evitado problemas dentales?- Preguntó Nigel.

-No- dijo Apolline, antes de que Tamir contestase.- La pasta de dientes reacciona con los ácidos del estómago y corroe el esmalte. Es preferible mascar chicle...

-Es preferible no padecer bulimia- la cortó Tamir, con una sonrisa.- El contenido de su estómago era todo un festival de comida basura y chucherías y tenía la laringe y el esófago destrozados, probablemente padeciera reflujos de ácido... no es agradable. Calculo que entre dos y tres horas antes de morir se dio un atracón pero no logró purgarse por completo.

El móvil de Nigel sonó de nuevo, esta vez era Robin y parecía importante. El agente le hizo una señal a Apolline y se dispuso a salir de la sala, pero Tamir lo detuvo.

-Espera, aún no te he dicho lo mejor.

-¿Has dejado lo mejor para el final?

-Sí, Rhonda James mantuvo relaciones sexuales consentidas el mismo días de su muerte, también le he mandado muestras a Robin, su análisis precisará cuando.

Lo que significaba que quizás Rhonda tuviera novio, o quizás no. Fuera como fuera, debían de averiguar con quién había estado, tenían un nuevo sospechosos.

En el laboratorio de Robin la música estaba a todo volumen, Todas las máquinas parecían estar trabajando al mismo tiempo y la chica había dividido los grupos de pruebas y los estudiaba en mesas diferentes. Todo estaba colocado y ella estaba lista para exponer todo lo que había averiguado. Lo único era que... parecía sobre excitada y quizás los seis envases gigantes de café para llevar en su papelera tuvieran algo que ver.

Nigel y Apolline entraron en el laboratorio y, prácticamente, la técnico se abalanzó sobre ellos con vehemencia.

-Robin, dime que tienes algo que nos de base para seguir- suplicó el detective.

-Claro, sí, claro que sí ¡Buenos días a los dos!¿Todo bien?

-Robin ¿Estás bien?- preguntó Polly. La técnico la fulminó con la mirada.

-¿Por qué no iba a estarlo?

-Pareces una pila recargable, tienes ojeras y hay como media docena de cafés en la papelera... has pasado aquí la noche ¿verdad?

-Ha merecido la pena, había un gran volumen de pruebas, pero he logrado catalogarlas en grupos de las más relevantes a las menos relevante y así he acelerado su estudio- explicó la chica.

-Te dije que lo más importante era cualquier muestra de ADN- le recordó Nigel.

-¿Por qué? ¿Acaso tienes con quien comparar?- Touché, no tenían ningún buen sospechoso.

-Vale, adelante, ¿qué has averiguado?- le dio pie Nigel. Robin bajó el volumen de la música y guió a Cadler y Hanson hasta la primera mesa de muestra. Llevaba un pequeño mando en la mano, el mando de la pantalla plana que tenía en el laboratorio.

-Bien, lo primero que analicé fue su ropa. Encontré fibras formadas en su mayor parte por algodón y poliéster, teñida con un tinte de color azul cobalto. Analicé la composición del tejido y del tinte. Lo único que puedo decirte de momento es que pertenece, posiblemente, a una manta o una colcha.-De modo que habían envuelto su cuerpo para transportarlo.- Después busqué cabellos y encontré cinco diferentes a parte de los de Rhonda. Dos castaños de diferente tonalidad, uno negro y corto, otro rubio y uno más, pelirrojo.

-La madre de Rhonda es pelirroja- dijo Apolline, que acababa de recordarlo por su interrogatorio.

-Tamir me mandó muestras de todos los residuos externos que encontró en la ropa- lo que él, erróneamente, definía como tierra.- Mica, feldespato, cuarzo, arcilla, calcita, dolomita...

-¿Eso reduce al búsqueda?

-No... por desgracia son componentes muy genéricos del suelo y no encontré en la ropa ningún componente que pudiera aislar la búsqueda ¡HASTA QUÉ...me fijé en esto!- pulsó uno de los botones del mando y apareció en la pantalla una nuestra ampliada de lo que parecía una piedrecita.- Tamir la extrajo del cráneo de Rhonda James, es ferrita, lo que me hizo pensar en qué partes de la ciudad había suelos arcillosos con componentes ferromagnéticos.

-Eso sólo delimita la búsqueda a... ¿el 70% de la ciudad?- No era mucha reducción. Robin sonrió y volvió a pulsar el botón, cambiando la imagen de la pantalla.

-Esto es una espora de *Liriodendron tulipifera,*más conocido como árbol de las tulipas o tulipanero, un árbol originario de la zona de Virginia que se utiliza como árbol ornamental para caminos y parques. Las flores son parecidas a los tulipanes pero menos vistosas y asoman a principios de primavera, así que estamos en plena época de florecimiento. Es un árbol que no tolera la sombra, así que debe florecer al sol o con semi sombra, cerca de fuentes de agua. Se pueden reproducir por acodo aéreo, de modo que el viento transporte las esporas.

-Y por eso estaban en la ropa de Rhonda y su cabello- anotó Nigel.

-Exacto. Con todo esto he podido reducir la búsqueda a lugares con suelo arcilloso y ferromagnético, cercano a corrientes de agua y tilupaneros- de nuevo cambió la imagen de la pantalla por medio del mando y apareció un mapa por satélite que se fue acercando hasta reducir la zona de búsqueda a un área concreta.- El bosque Blackwood, más concretamente en el cruce con el lago Kingsley. Hay una entrada desde la zona sur del parque de Saint Arthur.

-No está lejos de la escuela triarte- dijo Apolline. Nigel sacó el móvil para hacer una llamada.

-Mandaré allí un equipo, es probable que allí fuera asesinada Rhonda.- Tras una rápida llamada, un equipo ya había sido movilizado.- ¿Algo más?

-Claro que sí- dejando la ropa y las muestras de terreno a un lado, era hora de ir a las pruebas de ADN, que Robin había catalogado de menos importantes al no tener con qué comparar aunque no por ello las había dejado de lado Se pasó al ordenador, donde tenía los datos guardados y lo conectó también con la pantalla para mayor comodidad.- Debajo de las uñas de Rhonda había cuatro grupos de ADN desconocidos diferentes. Dos de ellos pertenecientes a dos mujeres con un alto porcentaje de coincidencia en sus indicadores, posiblemente hermanas. La tercera muestra es de un varón y coincide con el cabello y con las muestras de semen y la cuarta es desconocida, sólo sé que es de una mujer. He buscado en la base de datos del FBI pero de momento no he encontrado nada. En cuanto a las muestras de semen, lo que os puedo decir es que calculo la hora de las relaciones en las diez y media de la mañana del viernes- dado que los espermatozoides podían sobrevivir 24 horas en el cuerpo femenino y se podía calcular cuando habían muerto y, por lo tanto, cuando habían tenido lugar las relaciones- De momento no puedo deciros nada más, tengo que comparar el resto de las muestras con los cabellos y debo hacer los cálculos para determinar con que fuerza y a qué velocidad fueron asestados los golpes.

-Perfecto. Apolline, en cuanto el padre de Rhonda llegue, quiero que le preguntes si sabía si su hija se veía con alguien, a ver si consigues un nombre... luego bájale a Robin el ordenador de Rhonda. Robin, en cuanto te lo traigan ponte a ello.

-Como ordenes- dijo la joven técnico.

-Yo iré al bosque, a ver si encontramos algo. Buen trabajo, Robin

-Gracias.

Y de ese modo volvieron a dividirse. Un grupo de agentes estaban interrogando a las chicas de la escuela, despachando rápidamente a aquellas que tenía coartada o no tenían ningún tipo de relación con Rhonda James. Apolline esperó a aque el señor James volviera con el ordenador de su hija y Nigel se fue en coche al bosque, con la esperanza de que el segundo grupo, el de reconocimiento, hallara evidencias de que allí se había cometido un asesinato.

-¿Sabe si su hija tenía novio o se veía con algún chico en concreto?- el señor James negó.

-No, Rhonda era muy reservada en cuanto a esos temas, al menos con su madre y conmigo. Sin embargo en el colegio, todo el mundo parecía saber de sus peripecias...

-Mucho de lo que se dice en los pasillos es falso- lo animó Apolline, no era conveniente alimentar la idea de un padre de que su hija era una golfa.

-¿Usted cree?- Polly asintió.- Cuando comenzó a salir con esa chica... Kaya, las cosas parecieron mejorar, era una buena influencia para Rhonda.- La pregunta era ¿Rhonda era una buena influencia para Kaya?

Los padres de la víctima parecían dispuestos a colaborar en la investigación, una conducta contradictoria de personas que escondían algo, aunque no por ello había que descartarlos como sospechosos. Con la promesa de mantenerse en contacto, el señor James se marchó y Apolline bajó de nuevo al laboratorio, tras catalogar el ordenador como prueba, para dárselo a Robin.

-Te traigo el portátil de Rhonda James, ya lo he inscrito en el registro para ahorrarte papeleo- y además le llevaba otro café por si necesitaba más fuelle, estaba siendo un turno muy largo para Robin y la fatiga comenzaba a asomar.

-Gracias- contestó la joven, casi inexpresiva.

-He notado que... no te caigo demasiado bien- dijo Apolline sin ningún reparo.

-¿Por qué?

-No te has esforzado mucho en disimularlo, Robin.- La chica suspiró y se giró para mirar a Apolline.

-Hace cosa de año y medio Nigel perdió a su compañero, el agente Ford. Era un gran tipo, le hirieron en un fuego cruzado y una de las balas se seccionó la arteria hepática... ha tenido seis compañeros desde aquel día... No me caes mal, sólo me he cansado de asimilar caras nuevas que luego no vuelven.- Robin volvió a girarse, esta vez hacia su mesa, sin decir nada más.

-Lo siento... no tenía ni idea- se disculpó la psicóloga.

-Me pondré con el ordenador, en cuanto tenga algo, os avisaré.

Con una metedura de pata garrafal a sus espaldas, Apolline acompañó a uno de los agentes en un coche patrulla hasta el bosque para ver el lugar y ayudar de ser necesario. Una vez allí pudo comprobar el gran despliegue de medios del que estaba haciendo gala el FBI. El cordón policial ni de lejos podría rodear todo el bosque ni impedir que los curiosos se acercaran a tratar de averiguar lo que pasaba.

-Apolline ¿qué haces aquí?- preguntó Nigel saliendo de entre los árboles.

-Venía a echar una mano, el padre de Rhonda James estuvo en la comisaría hace un par de horas, ya le di el ordenador a Robin.

-¿Sabía algo?

-No, pero me ha dicho quien podía saberlo, Kaya Linden, la mejor amiga.

-La chica que identificó el cuerpo.- Apolline asintió.- Está citada a las siete para el interrogatorio, están elaborando la ficha en comisaría, los padres no se están mostrando muy colaboradores, no nos han facilitado demasiados datos.

-¿Y en la escuela de danza o su instituto?

-Han anclado los archivos, no nos los darán de forma voluntaria y no puedo pedir una orden sin una causa probable.

-Y triarte ¿No es suficiente que allí apareciera un cadáver?

-Suele serlo, pero el centro argumenta que ninguna de sus alumnas ha tenido nada que ver y sus abogados están haciendo todo lo posible para frenarnos.- Por eso Nigel no se llevaba bien con los abogados.

-Paremos a comer, aquí no hacemos nada- dijo Polly mirando alrededor.

-Tienes razón, en cuanto tengan algo nos avisarán. Comamos algo rápido de camino a la comisaría, quiero supervisar el resto de interrogatorios.

Una parada en el McDonald's, de nuevo, parecía ser lo máximo que el FBI se podía permitir. Nogel compró comida para él, para su compañera y para Robin, que no había salido del laboratorio desde la mañana del día anterior y, siendo domingo, tendría que haber cancelado sus planes. Era una fastidio para todos, pero el trabajo era lo primero.

Rondaban más o menos las cinco de la tarde cuando los interrogatorios terminaron. Sólo faltaba Kaya, que no llegaría hasta más tarde, y del resto de las chicas, sólo dos quedaban en comisaría. Una pelirroja llamada Grace y una muchacha rubia llamada Ginger Caruso.

-Grace Appletown dice conocer a la víctima de algunas fiestas, no tiene muy buen concepto de ella.- Explicó el agente que había estado al cargo de aquellos dos interrogatorios en específico.- La otra se llama Ginger Caruso, hace medio año que conocía a Rhonda James, se la presentó Kaya Linden, no tiene una coartada sólida.

-¿Y Grace tiene coartada?

-Lo estamos comprobando, dice que estaba en casa con su novio, que les entró hambre y llamaron a restaurante chino con servicio a domicilio. Un agente está comprobando si efectivamente alguien del restaurante puede situarla en su casa y nos hemos puesto en contacto con su novio- quien, obviamente, iba a confirmar esa coartada.

-Está bien. Si os lo confirman en el restaurante dejadla ir, hablaremos con la otra- dijo Nigel, torciendo la vista hacia la sala de interrogatorios.

Justo al lado, había otra puerta que daba un cuarto contiguo por el que se podía ver lo que ocurría en la sala a través de un falso espejo. Lo primero sería entrar para ver a la chica, y sus reacciones estando sola en la sala.

-Suerte con ella- exclamó la voz aguda de la pelirroja, Grace Appletown.

-¿Disculpa?- Nigel no había llegado a comprender.

-Con Ginger... es una reina del hielo, necesitarán un lanzallamas para derretir eso. Buena suerte.

A través del cristal Nigel y Apolline sólo podían ver a una chica aparentemente frágil, alta y esbelta, de cabello rubio, lacio y brillante. Jugueteaba con su dedos, sobre la mesa, mirando con tristeza las focos de la luz reflejados sobre el metal.

-¿Crees que el cabello rubio puede ser suyo?- preguntó Apolline, sin apartar la vista de la muchacha.

-Le pediremos una muestra de ADN y lo comprobaremos.- Que se la diera voluntariamente diría mucho a su favor, pero no la exculpaba.

-¿Y si no nos la da?

-Pediremos una orden...- tras unos minutos observando y esperando a que un agente les llevara un informe con los principales datos de Ginger, entraron a interrogarle. La chica apenas se sobresaltó cuando entraron en la sala.- Buenas tardes, Ginger, soy el agente Nigel Cadler y esta es Apolline Hanson, psicóloga forense de la fis...- Nigel no terminó la frase, la permanencia de Apolline en la fiscalía pendía de un hilo que sólo ella podía decidir cortar.

-Hola- musitó la chica, esbozando una leve sonrisa.

-¿Estás bien?¿Quieres algo de comer o de beber?- ofreció Nigel- Llevas mucho tiempo aquí, podríamos traerte un refresco de cola o...

-No- dijo ella.- No puedo tomar bebidas azucaradas o con gas ni comer entre horas...

-¿Una dieta estricta, eh?

-Sí, pero estoy acostumbrada... a veces hacen falta sacrificios- Apolline se mantenía callada, observando los gestos de la chica.

-¿No echas nada de menos?¿Chocolate, chucherías, pasta?

-Como para vivir, no vivo para comer...

-Cierto, muy cierto- dijo Nigel, asombrado por la contundencia de la chica.- Dime, Ginger, ¿de qué conocías a Rhonda James?

-Hace como medio año, Kaya me la presentó. Fuimos a la sesión del viernes en el cine y...- repitió la chica, pacientemente, era lo mismo que le había contado al otro policía.

-¿Al cine o a una fiesta?

-Cine- repitió Ginger.- No suelo ir a fiestas.

-Tienes buena memoria...

-Sólo voy al cine los viernes porque hay descuento para estudiantes. Aquel día invité a Kaya y trajo a Rhonda.- Nigel le echó un vistazo a la ficha, miró la dirección y otros datos.

-¿De qué conoces a Kaya?

-De las clases de ballet.

-¿No vais al mismo instituto, verdad?- Tenía que preguntar para asegurarse porque no tenían todavía los datos de Linden. Ginger negó.-¿Te llevabas bien con Rhonda?

-Trataba de evitarla, no me gustaba demasiado.

-¿Alguna vez tuviste problemas con ella?- Ginger negó.

-¿Seguro?- aquella fue la primera intervención de Apolline, tuvo que decir algo porque no le convenció la respuesta de la rubia, había notado un leve cambio en la voz, un breve titubeo antes de contestar y diferencias en su expresión facial, más tensa al referirse a problemas con Rhonda.

-Claro que seguro.

-¿Sabes si Rhonda tenía novio?

-¿Novio formal? Por lo que sé no, dicen que estaba con todos...- ¿Rumores de pasillo o realidad? Quizás Kaya les proporcionara algún dato.- No sé, sólo la veía si iba a recoger a Kaya a las clases, en algunas fiestas...

-Dijiste que no ibas a fiestas- la interrumpió Nigel.

-Dije que no solía ir a fiestas, no que no fuera nunca. Tengo una vida ¿sabe?- Apolline y Ginger cruzaron miradas y la rubia bajó los ojos.

-¿Dónde estuviste la noche entre el viernes y el sábado?- prosiguió Nigel.

-En casa.

-¿Sola?

-Sí.

-¿Toda la noche?- y de nuevo Apolline interrumpió, muy contrariada.- ¿Y tus padres?- Nigel tosió, pasándole el expediente con malogrado disimulo.

-Mi madre murió, vivo con mi padre y no estaba en casa.

-Eso significa que no tienes una coartada sólida, lo entiendes ¿Ginger?- preguntó Nigel. Ella asintió.

-Yo sé que no he hecho nada.

-¿Nos darías una muestra de ADN?

-¿Qué?¿Por qué? No he hecho nada, esto es injusto- no se alteró, no subió el tono, pero parecía molesta aunque trataba de disimular.

-Agradeceríamos tu colaboración. Si no has hecho nada, no tienes nada que temer.- El móvil de Nigel comenzó a vibrar, era uno de los miembros del equipo que habían mandado al bosque de Blackwood, debía contestar, así que salió de la sala de interrogatorios, dejando solas a Ginger y Apolline.

-¿Qué tal tus notas, Ginger?- la rubia frunció el ceño, no comprendía del todo por qué le hacía esa pregunta, pero aún así contestó.

-Bien, apruebo, supongo que es suficiente- dijo resignada, encogiéndose de hombros.

-Podrías sacar más nota ¿verdad? Pero empleas mucho tiempo en los entrenamientos- Ginger asintió.- ¿No tienes muchos amigos, verdad?

-¿Tiene esto algo que ver con la muerte de Rhonda?

-No, lo siento- quien calla otorga, ella parecía haber renunciado a muchas cosas por el baile. Amigos, buenas notas, su comida favorita...- Danos una muestra, Ginger.- Respiró hondo y miró a Apolline, cada vez parecía más fría, Grace Appletown estaba en lo cierto, era una reina del hielo.

-No.- Nigel entró, parecía satisfecho, tenían algo.- ¿Puedo irme ya?

-No nos dará la muestra- bufó Polly.- No podemos retenerla.

Ginger se levantó, se puso la chaqueta, que había dejado colgada en el respaldo de la silla y salió de la sala de interrogatorios. Parecía contrariada y triste. Apolline y Nigel salieron tras ella y la siguieron con la mirada. La vieron pararse al lado de una chico, que parecía esperarla. La abrazó, se besaron, un beso fugaz, y salieron de comisaría.

-¿Su novio?- supuso Nigel.

-Sí...

-¿Miente?

-Como una bellaca.- Había tenido problema con Rhonda, posiblemente había tenido problemas con Kaya y ¿por qué no había mencionado a su novio cuando Polly sugirió que no tenía vida social? Y lo más importante ¿por qué no les había dado voluntariamente una muestra de su ADN?-¿Qué tienes?

-Han encontrado el bolso de Rhonda James en el fondo del lago Kingsley, lo manda para acá- en cuanto lo recibieran era trabajo de Robin, que ya estaba saturada.- Pediré una orden para conseguir una muestra creo que es muy posible que coincida con el cabello rubio hallado en la ropa de Rhonda y quizás también con el cuarto grupo de ADN encontrado bajo sus uñas.

-¿A qué hora dijiste que llegaba Kaya Linden?

-A las siete ¿por?

-Llámame cuando llegue, tengo que hacer una cosa antes.

Y sin decir nada, Apolline se fue por su lado, dejando a Nigel con las dudas.