Amor por accidente. — capítulo 16
Tenía mucho que pensar. Me sentía bien, feliz. Mi vida estaba volviendo a tener sentido. Malfoy me había pedido que sea su novia. Ron y Harry se comportaban como antes. Tal vez un poco más sobre protectores, pero eso me gustaba.
Las cosas volvían a ser un poco como antes, pasaba mucho tiempo con Harry y Ron.
Cuando me encontraba con Draco, hablábamos de cosas triviales, nos reíamos un poco pero nada más.
Yo le había dicho que cuando estuviera lista para hablar con el, sin ponerme a llorar o sin que me invada una furia con la que diría cosas que después me arrepentiría, hablaríamos sobre nosotros. Pero había algo que me atormentaba: lo que pasó entre Harry y yo. No sabía si confesarlo a Draco o no. Por una parte si lo hacía el se enfadaría muchísimo y tal vez acabara perdiéndolo. Si no lo hacía me sentiría culpable por el resto de mis días…
Hasta que decidí enfrentarlo. Era un domingo, después de almuerzo, la tarde era agradable, el cielo era perfectamente azul, con algunas nubes con aspecto a algodón de azúcar en su firmamento.
Lo alcancé cuándo se disponía a salir al patio. No se dio cuenta de mi presencia y lo abracé por detrás.
-¡Ya deja de fastidiarme!-dijo soltándose de mi abrazo.
-Lo siento yo… pensé que te gustaría-le dije algo desconcertada. Entonces se giró y se encontró con mi mirada.
-¡Hermione! ¡No! Perdóname yo creí que era Pansy, que andaba molestando.
-Está bien-le tomé la mano-vamos a dar un paseo tengo que hablar contigo.
-Por supuesto-dijo agarrando más fuerte la mía.
Caminamos un rato en silencio, hasta llegar junto al lago. Me senté contra un árbol y Draco se acomodó en mi regazo, comencé a acariciarle el pelo, di un suspiro y dije:
-Bien Draco, tengo algunas cosas que decirte.
-¿Una respuesta a mi pregunta?
-Una respuesta a tu pregunta, entre otras…-titubeé, no sabía como reaccionaría, aunque lo más probable era que se enfadara.
-Entonces…-dijo.
-¿Entonces qué?-pregunté.
-¿Qué es lo que me tienes que decir?
-Son… es algo que…-estaba muy nerviosa-bueno, como sea quiero que no me interrumpas hasta que acabe. ¿Lo harás?
-Depende…
-¿Lo harás?-repetí algo molesta.
-Bien, bien-dijo el riendo. Tomé sus manos entre las mías y comencé.
-Lo primero: escúchame bien Draco, si permanecemos unidos nada ni nadie podrá separarnos, yo… te quiero y estoy dispuesta a todo por ti. Lo segundo-aquí me detuve un momento-es que… durante las vacaciones navideñas… bueno entre yo… entre yo y Harry… pasó algo más allá de lo que pasa entre dos simples amigos. Harry y yo nos besamos-dije esto último muy rápidamente- y lo tercero y último es la respuesta a la pregunta, pero no puedo dártela hasta que me digas que piensas acerca de lo que te acabo de contar. Extrañamente no estaba furioso. O por lo menos no lo parecía porque su rostro no denotaba expresión alguna.
-Si a Potter lo quiero como mi hermano-dijo con sarcasmo y soltándose de mí. Comenzó a volver al castillo.
-¿Eso es todo lo que vas a decir?-grité.
-¿Qué es lo que sientes por el?-giró y comenzó a caminar lentamente hacia mí. Tenía el mismo aspecto arrogante de siempre. Yo comencé retroceder hasta que choqué con un árbol y el me aprisionó con sus brazos.
-¿Qué pasa Granger, tienes miedo?
Sacudí la cabeza en señal de negativa.
-¿Qué diablos te pasa con Potter?-gritó.
-Draco, yo te quiero a ti… lo que tuve con Harry fue una confusión… el y yo lo hablamos… a el le gusta Cho.
Estábamos muy cerca. Podía sentir su respiración, su aroma, sus latidos del corazón…
-Maldita sangre sucia-dijo. Y me besó. Me rodeó con sus fuertes brazos y yo pasé los míos por su cuello, luego comencé a jugar con su cabello. Nos fundimos en un largo beso…
-¿Y la respuesta a mi pregunta es…?-dijo de pronto.
-Que sí-reí yo.