Tituladas 16.2% · 32,298 de 199,415 descubiertas
Rescatado 61.5% · 57,949 de 94,296 páginas identificadas · 57,939/58,568 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 35977 · de

Historia 35977 — capítulo 3

Stephanie Meyer es la dueña de todos los persojanes de esta historia que es de mi total autoria :)

N2- La historia de Bella

ECPOV

-Edward, te presento a Bella-mire a la jovencita que Ángela tenia a un lado.

A pesar de todos los golpes en su cara, podía ver un leve sonrojo en ella. Sus ojos chocolate me inspeccionaban al igual que yo a ella.

-Hola-le dije. Ella miro sin decir nada, supuse que tendría miedo.

-Ven, Ángela. Dejemos que Edward haga su trabajo-mi novia miro algo confundida a Alice, pero accedió a salir con ella de la habitación para poder examinar a Bella.

-Supongo que todo te duele-hizo un ligero movimiento de cabeza dando a entender que sí.

-Creo que deberíamos llevarte al hospital. Unas cuantas radiografías, una resonancia magnética, unos exámenes de sangre…

-No, no puedo ir al hospital ¿No puede curarme aquí?-su mirada se encontró con la mia. Tenia una cara de perrito mojado, como las que usaba mi hermana cuando quería algo.

-De acuerdo. Pero solo puedo curarte los cortes, para lo demás necesitamos radiografias para descartar algún hueso roto

-Si, eso lo se. Creo que solo tengo una costilla rota-intento incorporarse en la cama pero volvió a caer en la cama a causa del dolor de esa costillla.

-Definitivamente tienes la cositilla rota. Tendremos que ir al hospital, lo siento-suspiro y se quedo mirando el techo.

Tome mi maletín y saque alchol, para desinfectar las heridas, gasas, para limpiar, y el hilo para coser los cortes.

Termine rápido con los cortes que Bella tenia, no eran tan profundos como creía que serian. Limpie su cara también, tenia varios golpes en ella.

En todo lo que tarde en curarla su vista estaba en el techo. Solo hacia alguna mueca cuando limpiaba los cortes o cuando muy cerca de su cara.

-Listo-clavo sus ojos chocolate en los míos y me dio la mano.

-Gracias…

-Edward, Edward Cullen-cuando mencione mi nombre sus ojos se abrieron como platos.

-Cullen... ¿Eres algo del Dr. Carlisle Cullen?-

-Sí, el es mi padre-rápidamente quito su mano de la mía y fijo su mirada a la pared.

-¿Terminaste?-mi hermana estaba en la puerta junto a Ángela. Las dos miraban a Bella, al parecer tenían pena por lo que le habían hecho. Eso me recordó algo.

-Bella, ¿Sabes quién te hizo esto?-asintió- ¿Lo denunciaras?

-No-su respuesta fue tan firme que me sorprendió.

-Pero ¿Por qué…

-Podemos llevarte a casa para revisar esa costilla. Papá tiene un mini hospital en el sótano de la casa, y estoy segura que hay una máquina de rayos X ahí-las otras tres almas que estábamos presentes miramos extrañadas a Alice.

Mi hermana no acostumbraba llevar desconocidos a la casa. Procuraba, al menos, hacerles un interrogatorio sobre toda su vida antes de permitirles poner un pie en la casa.

Con Ángela se había tardado más de 1 mes en dejarla estar en la casa. Fue un largo mes de entradas a la casa a escondidos y siempre descubiertas por Alice.

-No, gracias. Estaré bien, se cómo cuidarme sola-se levanto, muy apenas, de la cama, tomo su bolso y salió de la habitación.

-En menos de 5 segundas estará en el suelo, es mejor que estés cerca de ella para que no se rompa otro hueso-susurro Alice pasando a un lado mío.

Y efectivamente Bella estaba por caer al suelo, pero gracias a la anticipación de mi querida hermana la atrape.

BSPOV

Los ojos de Edward me miraban fijamente mientras sus manos me sostenían de la cintura. Sabía que mi rostro debía estar peor que un árbol de navidad. El no me soltaba y yo no decía nada.

-Este, creo que deberíamos de ir a dormir. Mañana hay escuela y…Bella necesita que le arreglen esa costilla

-Claro-Edward quito sus manos de mi cintura y me ayudo a incorporarme. Su toque me causaba una sensación de cosquillas en cada parte que tocaba. Sacudí mi cabeza intentado sacar esos pensamientos de mi cabeza. No debía de pensar así en nadie, los hombres eran unos idiotas.

-Yo llevo Bella a casa, tú acompaña a Ángela

-De acuerdo. Adiós, Bella-Ángela se acerco a mí y me dio un beso en la mejilla antes de ir a un lado de Edward.

-Nos vemos en la casa, Bella-tomo a Ángela de la mano y salieron de la puerta de la habitación hacia la salida del hotel.

-No es necesario que me llevan a su casa para que me revisen, puedo ir al hospital luego o puedo intentar curarme

-No, es mejor que te revisemos en casa, bueno Edward o Emmet te revisaran, yo no sé mucho de medicina. Estudio psicología

-Ah-dije. Alice me tapo con su abrigo y salimos a la calle hacia su carro.

Mis ojos se abrieron a su máximo tamaño al ver un deslumbrante Porsche amarillo en frente de nosotras.

-Asombro, ¿no?

-Hermoso

-Fue un regalo de papá cuando cumplí 18, ósea hace dos años atras. A Edward le dieron un Aston Martin y a Emm un Jeep. Somos la familia de los carros

-Lo imagino-reí un poco junto con Alice y nos acomodamos en su carro. Recargue el asiento lo más que puede hacia atrás para poder descansar mi cuerpo, que dolía mucho, y no lastimarme la costilla.

Era un trayecto largo hacia la casa de los Cullen. La vista era maravillosa; había demasiado arboles, demasiadas flores, demasiado césped, demasiada luz, demasiadas cosas a las que nunca había prestado atención. La mayoría de los viajes que hacía en carretera era con algún hombre que "contrataba" mis servicios o cuando iba de vacaciones con mamá a Phoenix.

Unas soleadas tardes en la casa de mi madre, en la calurosa Phoenix, invadieron mi mente. Amaba ir de visita con mi madre y Phil, su nuevo esposo, era divertido pasar las tardes jugando beisbol con él y con mamá.

Íbamos al cine, al parque, a algún centro de diversiones, pase una feliz infancia. Pero todo se derrumbo cuando ellos murieron en un accidente de avión. Venían a visitarme a Forks, pero una tormenta los atrapo y murieron instantáneamente.

Fue cuando empecé a odiar la vida y pensar que ya nada tenía sentido. Papá tampoco ayudaba en nada, el seguía enamorado e mi madre y al enterarse de lo sucedido, decidió olvidarse de todo y dedicarse a beber noche tras noche hasta que al fin logro enfermarse de cáncer y así morir.

Fue por esa decisión suya, y que decidí estudiar medicina, que tuve que empezar a recurrir a las más populares de la escuela para que me pudieran ayudar.

Jessica Stanley y Tanya Denali. Tanya era mayor que nosotras, así que ella era la que tenía más experiencia en estas cosas. Nos enseño a Jessica y a mi todo lo que necesitábamos saber sobre este negocio.

Cuando ella se fue, nosotras quedamos como las nuevas reinas de la universidad. Jessica estaba feliz por su fama pero yo no, me sentía sucia al ser reconocido por ser una prostituta.

-¿Bella?-la voz de Alice me saco de mis pensamientos y voltee hacia ella.

-¿Si?

-¿Puedo preguntarte algo?-la mire a la cara un segundo para ver que su cara mostraba pena. Supuse que me preguntaría algo sobre mi querido trabajo.

-Claro-le sonreí dándole a entender que no había problema en nada.

-Gracias. ¿Estudias en la Universidad del Estado, verdad?-en realidad no me espera esa pregunta se su parte.

-Sí, es una de las mejores universidades de medicinas en el país-

-Lo sé, mas porque mi papá trabaja ahí

-Sí, él es uno de mis profesores favoritos. Es como un modelo a seguir-y era verdad.

El Dr. Cullen era el único hombre que me agradaba y al que le tenía confianza. Era como un padre para mí y era mi mejor maestro en años.

-Bien, estamos en casa-baje del carro de Alice y ante mi estaba la mansión más linda que nunca había visto.

Si bueno, no me quedo tan bien como queria pero esque me han pasado tantas cosas que en realidad me afectan mentalmente.

Bella es una prostituta. Este cap deja claro el porque de sus decisiones, y si no lo hizo bueno me agradaria que me dieran su opinion y con gusto les respondere :)