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Un ángel — capítulo 8
Era el sexto día y parecía que el dolor iba disminuyendo, Esme estaba en la habitación y acariciaba su cabello suavemente como si de una madre se tratase, Carlisle las veía desde lejos, pero sabía que comenzaba a preocuparle que aun no abriera los ojos, por lo regular se tardaban cuatro días en Renacer como solía llamarle.
-Quisiera que no estuvieras en esta condición - le susurro - o al menos hacer algo para que el dolor fuera menor.
Estaba sentado en el borde de la ventana y escuchaba claramente la pequeña respiración y los acelerados latidos de su corazón, sabía que faltaba poco para que dejara de latir, y de pronto lo que esperaba, su corazón dio un latido más fuerte y brusco y después nada. Me levante y camine hacia la cama, sus ojos se abrieron lentamente y no eran rojos como lo habían sido con Esme, eran blancos, con eso su aspecto a ángel fue mayor y escuche un leve golpeteo que pensé imaginarlo.
-Cariño - la abrazo con fuerza, mientras Amy la observaba sin entender - estuve tan preocupada.
-Puedes ver ¿cierto? - la voz de Carlisle sonaba amable y cariñosa y la observaba con una débil sonrisa, ella asintió levemente.
-¿Doctor Cullen? - su voz se escucho temblorosa, Carlisle asintió levemente - ¿Señora Cullen? - Esme se separo de ella y le beso la frente con tanto cariño que mi ángel abrió los ojos con sorpresa.
-De ahora en adelante seremos tus padres - repuso Esme con una enorme sonrisa.
-Si deseas quedarte con nosotros - mi voz se escucho ronca, en cuanto la escucho, giro a verme.
-¿Edward? - su voz sonó quebrada y lo que menos imagine de sus hermosos ojos comenzaron a salir lágrimas.
-No llores - dije tiernamente y me senté a su lado y ella se abrazo a mí y escondió su rostro en mi hombro - todo estará bien.
Esme y Carlisle salieron, para darnos un poco más de privacidad, acaricie su cabello suavemente, tratando de tranquilizar sus sollozos, que poco a poco fueron siendo menores.
-¿Es cierto que ves? - sentí el leve asentimiento - bueno dime que te parezco.
-Perfecto - contesto suavemente - eres mejor de lo que pensé.
-¿Soy guapo? - escuche su débil risita.
-Más de lo que me dijiste - se separo de mí y clavo su mirada - ¿yo soy bonita?
-¿Bonita? - repetí reflexionando - esa palabra se queda muy corta con tu belleza.
-Te Amo - era la primera vez que lo escuchaba de sus labios - y ahora te pertenezco - acerco su mano derecha a mi rostro y acaricio mi mejilla.
-Yo he sido tuyo desde que te vi - ella me sonrió débilmente - ¿quieres verte?
-Me puedo ver en tus ojos - susurro.
-Te daré algo mejor - conteste y me incline en la mesa de noche donde Esme había dejado un espejo.
Lo tomo con manos temblorosas y la observe verse en el espejo, de un rápido movimiento me senté detrás de ella y sus ojos blancos en el espejo se clavaron en los míos.
-¿Por qué? - pregunto y de nuevo clavo su mirada en el reflejo de sus ojos.
-Eres un ángel - recargue mi cabeza en su hombro - es lógico que en lo que seas tus ojos te delaten.
-¿Ángel? - repitió y se giro hacia mí.
-Eso es lo que eres - y apenas si roce sus labios.
Ella sonrió y me beso la frente y me abrazo con fuerza haciendo que los dos cayéramos en la cama.
-No te dije que en estos momentos tienes mayor fuerza que yo - ella sonrió débilmente un tanto apenada - por eso ahora tu debes ser la que debe tener cuidado conmigo.
-Ahora tú eres la dama en peligro - bromeo y me dio un ligero golpe en el brazo.
-Exacto - conteste incorporándome y sentándola en mi regazo - así que si me quieres mantener con vida, trátame con cuidado.
Se acurruco entre mis brazos y sentí su calmada respiración en mi cuello, no se escuchaba nada de Carlisle y Esme, Amy parecía pensar, mientras yo trataba de ver sus pensamientos.
-No pienso nada - susurro, levanto su cabeza y clavo su mirada en mí, mis ojos mostraban confusión - es normal ¿Qué pueda ver lo que piensas?
-Realmente lo dudo - repuse tratando de pensar - Carlisle debe explicarnos eso.
Amy se levanto y tomo mi mano para salir y buscar a Carlisle, cuando llegamos a la sala Esme y Carlisle se observaban, sabía que habían escuchado nuestra conversación, Amy observo a ambos esperando una explicación.
-Bueno - comenzó Carlisle de manera insegura - no tengo algo seguro que decir.
-Edward siempre ha confiado en sus teorías - su voz era firme y emitía un tono de desesperación.
Apreté su mano y ella paso su peso de un pie a otro tratando de aparentar tranquilidad, Esme la observo con una sonrisa cálida que hizo que Amy se le fuera un poco la tensión.
-Es momento que lo sepan - susurro Esme.
-Muy bien - acepto con desgana - estuve leyendo los libros que María me dio - ante aquello Amy apretó mi mano de manera inconsciente - tu eres un legna ocnalb, algo que en el país de María era un ser que llegaba a este mundo a dar paz y luz al lugar, son seres hermosos, pero que deben estar solos y es por eso que les mandan la ceguera para que nadie se acerque a ellos y para que la pureza de su alma no se vea afectada.
<< Bueno la ceguera es enviada para que solo la persona indicada se acerque, aquella persona que jamás le hará daño, su alma gemela, aquel hombre que es capaz de dar todo por ella y que jamás sin importar cuanto tenga que sufrir le hará algo que impida su felicidad.
-Carlisle - susurro clavando su mirada en él - mi nana me conto tantas historias sobre ese ser, pero pensé que todas eran mentiras, siempre me decía que ese ser al principio era infeliz pero cuando llegaba su alma gemela si es que llegaba, todo se volvería felicidad y con él formaría su propio mundo.
-Exacto - contesto Carlisle - ahora también hablaban de nosotros los "muertos vivientes" somos lo que un legna ocnalb debe alejar de su lugar de residencia, pero dice o mejor dicho cuenta que uno de esos seres se enamoró de uno de los nuestros o mejor dicho su alma gemela se había transformado en un vampiro y bueno algunas cosas de él empezaron a desaparecer, como sus ganas de beber sangre, sus sentidos volvían a ser como los de un humano.
-¿Y luego? - urgí.
-Supongo que como Amy se transformo en vampiro, puede usar tu don - repuso pasivamente.
-Entonces Amy puede ver mis pensamientos, pero yo no - eso sonaba injusto, era mi don y no podía usarlo con ella.
-Eso es lo que parece - susurro Carlisle de manera pensativa.
espero ke les guste, aunke este un poco raro n.n
también kiero decirles ke al menos deseo 4 comentarios (de personas diferentes ^^) para actualizar
capitulo dedicado a:
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