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Historia 36219 — capítulo 1

Kala Evans entró en la habitación de su hija menor silenciosamente. Quería despertar a su pequeña suavemente. La niña de siete años dormía muy tranquila. Sólo un montón de cabello rojo oscuro revuelto salía del acolchado de plumas. Lily Evans no tenía idea que le quedaba muy poco tiempo de esa paz. Su mamá ya estaba por despertarla.

  • Lily, Chiquita, arriba - un dulce beso en la mejilla de su florcita (como les decía a sus hijas)- Vamos, a desayunar, a vestirse, preparase para la escuela. Cuando Lily estuvo despierta, Kala siguió los mismos pasos en el cuarto de al lado. Su hija Petunia, de 11 años,se levantó protestando.
  • Esta ropa no me quiero poner. ¿Por qué está sucia mi remera verde? ¡El té está muy caliente! Lily se levantó alegremente, saludó a Steve Evans, su padre y bebió su desayuno. Una hora después, las dos chicas entraban en la escuela.
  • Hola Lily - Saludó Annie, una niña de siete años, rubia de trenzas largas. - Vamos a jugar antes de que toque el timbre.rn rn Las dos chicas aprovecharon los cinco minutos que les quedaban antes de comenzar el día en la escuela. rn rn Apenas ingresaron al aula, la maestra repartió los exámenes de Lengua de la semana anterior. Lily sonrió al ver que había sacado un ocho.rn rn Las dos hermanas volvieron caminando y charlando a su casa. rn rn
  • Tuney, ¡me saqué 8 en Lengua!rn rn
  • Felicitaciones, Lilichi. Al menos vos podés darles buenas noticias a Má. Yo ya tengo tres materias reprobadas. Si sigo así no tendré vacaciones.rn rn Por la tarde, Rose Leby, la abuela de las niñas fue a visitar a la familia. Trajo muchos regalos para sus dos nietas, las chicas y la abuela tomaron una rica merienda y Petunia aprendió a cocinar fideos con salsa para la cena.rn rn rn rn rn rn Para cuando las clases terminaron, Lily aprobó todas las materias con muy buenas notas, y Petunia debía rendir cuatro materias. Pero lo peor para la mayor fua tener que pasar estudiando en su habitación las tardes que su hermana pasaba en la escuela de verano, aprendiendo a nadar, jugando a la pelota, haciendo amistades... ¡Y ni hablar del campamento! Lily iría de campamento toda una semana.rn La casa entera preparaba todo para el campamento de la niña, mientras Petunia resolvía ejercicios de matemáticas en su escritorio.rn
  • ¡Mamá! ¡Esto es injusto! ¡Hace dos semanas que estoy estudiando estos ejercicios, haciendo mapas de geografía, estudiando las estupideses que hicieron los griegos....! ¡Y ella se va de campamento! ¡Yo tembién quiero divertirme! ¡Son mis vacaciones también!rn
  • Petunia Evans, es la última vez que te lo explico. ¡Todo el año estuve persiguiéndote para que estudies! No lo hiciste, estudiás en vacaciones. Tu hermana sí estudió en el año y por eso tiene vacaciones.rn
  • Pero ella está en segundo grado. Vé cosas mucho más fáciles.rn
  • ¡Sí! ¡Y tiene siete años, no once!- No te preocupes, Tuney. Cuando vuelva vos ya vas a haber pasado los exámenes. Y quedará una semana para que juguemos juntas y vayamos de paseo. Podemos ir a la plaza a jugar en las hamacas, o lo que vos quieras.- A veces parece que Lily fuera la mayor. - Exclamó la madre que salió de la habitación dejando allí a las dos chicas.A los pocos minutos, Steve llamó a su familia para leerles una carta de su padre. Edgar Evans, el abuelo paterno de las hermanitas de nuestyra historia, estaba de vacaciones en Francia, y había mandado una carta a su único hijo y su familia.Querido Steve, queridas Kala, Petunia y Lily:**Aquí estamos. En la Costa Azul con Amelia. No saben lo que es este lugar. ¡Una maravilla! Nuestra primera semana ha sido muy linda. Hemos paseado por todos lados, estamos en un pueblo muy muy lindo. También compramos unos regalitos para todos, que serán sorpresas.**Esperamos que estén todos bien. Ya los extrañamos. Tenemos muchas ganas de ver a nuestros hijos y a las dos niñas. Ya sabemos que Tuney está grande y no quiere que le digan niña, pero para sus abuelos siempre será la niñita. Lily, por el momento no puede resistirse a que la llamemos pequeña. Aunque ya sebemos que irá sola a un campamento de verano. Pasalo muy lindo, pequeña.**Un beso muy grande y un abrazo enorme a nuestra familia preferida.**Amelia y Edgar Evans.- ¡Qué lindo! - Exclamó Lily - ¡Debe ser re lindo ese lugar!Los demás años de la niñez de Lily pasaron muy tranquilos. Al verano siguiente a esa carta, los Evans fueron de vacaciones a la Costa Azul. Lily terminó la primaria con felicitaciones por ser el mejor promedio. Una foto con su nombre colgaba en la pared de los mejores alumnos. Abajo decía "Lily Evans. Promedio 9.78. Mejor promedio año 1970."