← Historia 36222 · de
Historia 36222 — capítulo 5
Sirius Black corría por la plaza del Valle. En cuanto vio la calavera sobre la casa lo comprendió...
-
¡Nooo!- mientras gritaba corría hacia la casa de los Potter. Se detuvo frente a la verja. No podía entrar. Imaginaba los tres cuerpos allí. No iba a entrar, iba a encontrar al maldito traidor de Colagusano y...Oyó un llanto proveniente de la habitación de su ahijado.
-
¿Harry? - No podía creerlo. Creyó que se le partía el alma cuando vio el cadaver de su mejor amigo. Pero siguió... No podía dejar a ese bebé llorando. En la habitacion del pequeño comprendió lo que Lily había hecho... Su cuerpo yacía al lado de la cuna. Sus brazos estaban abiertos y un gesto de súplica inundaba su rostro. El cuerpo inerte de Lily parecía que todavía quería proteger a su bebé.
Al ver a su padrino el bebé extendió los brazos. Pero Sirius no pudo consolarlo. Lo alzó, lo abrazó y comenzó a llorar impotentemente con el niño en brazos, senatdo en el suelo, al lado del cuerpo de su amiga.
- Ya sé que es horrible. - Hagrid lo ayudó a levantarse. Él también tenía el rostro marcado por las lágrimas.
Silenciosamente los hombres se dirigieron a la cocina. Ese lugar no había sido atacado. Estaba limpia y ordenada como Lily Potter la había dejado la noche anterior. En un mueble había un portarretrato. La última foto de la familia. Lily, James y Harry sonreían en ella.
-
Dame a Harry, Hagrid - dijo Sirius. El bebé estaba en brazos del gigante. Había dejado de llorar - Yo lo cuidaré. Soy su padrino.
-
Mira, Sirius, lo siento. No puedo. Dumbledore me dio la orden expresa de que lo llevara a la casa de sus tíos. Dijo que deberá crecer allí.
-
¿Sus tíos? ¿Te refieres a la hermana de Lily? Tenía entendido que casi ni se hablaban...
-
No lo sé. Sólo te digo lo que me dijo Dumbledore. Habla con él. Tal vez te deje llevarlo a tu casa.
-
Claro que hablaré con él. Pero primero debo encargarme de un asunto. - Sirius abrazó a Hagrid, saludó al bebé y salió de la casa. Iba a buscar a Peter. le iba a demostrar que...
Albus Dumbledore entró a la casa de los Potter. No hizo ningún comentario, salvo saludar a Hagrid hasta que llegó a la habitación del pequeño. Allí observó atentamente la forma en la que estaba el cuerpo de Lily. Bajó a la cocina.
-
Hagrid... ¿Cuando vos llegaste Harry estaba en la cuna?
-
No. Lo tenía Sirius en brazos. Pero creo que lo había levantado de la cuna. A propósito, Profesor, Black quiere cuidar al niño. Creo que ahora fue a hablar con usted.
-
Bueno, que venga a hablar. Tú lleva al niño al número 4 de Privet Drive, en Surrey. Esta noche a medianoche nos encontraremos allí. - dicho esto desapareció.
Los amigos de los Potter comenzaron a llegar. Alice Longbottom, madrina del pequeño, también se ofreció para cuidar al bebé. Habló con Dumbledore y comprendió por qué el chiquito debía estar con su familia. Pero el Profesor le pidió que pase el día con el bebé. Recién amanecía. Alice llevó a su ahijado a su casa.
Harry Potter y Neville Longbottom pasaron el día jugando. Indiferentes de cómo cambiarían sus vidas. Indiferentes de que uno era "El Elegido" y que otro se había salvado de serlo, sólo Voldemort sabe por qué.
A las 11 de la noche. Harry Potter y Hagrid surcaron el cielo en la motocicleta de Sirius. Rumbo al número 4 de Privet Drive.