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Historia 36222 — capítulo 8
Cada tanto, Lucius Malfoy o Luxury comentaban noticias del diario El Profeta a los Potter. Al rubio le fascinaba comentar aquellas en las que hablaban de Harry, ya que muchas veces eso preocupaba a Lily o James, en julio del 93, el diario no hablaba del niño que sobrevivió, sino de su padrino.
- Bueno, Potter -decía Malfoy con un tono malicioso- Parece que este es el fin de tu amiguito. Todos los dementores van tras él. Pero serán cariñosos, le darán un rico y apasionado beso.
Sin embargo, la maldad de Lucius sólo alegró a James. "¡Increíble! ¡Logró escapar de azkaban! - pensó para sí mismo - Convertido en perro nadie lo descubrirá. Capaz que hasta pueda ir a contarle la verdad a harry" Aunque no se le ocurría manera en que Sirius podría convencer a su ahijado de la verdad, le gustaba hacerse la idea de que eso ocurriría.
Unos días más tarde, Lucius visitó a Lily.
- Parece que el pequeño niño Potter es travieso como su padre - Malfoy sabía que los nervios de Lily temblaban cada vez que él decía esa frase - Anoche escapó de lo de los muggles. Pero antes infló a su tía. Bueno, al menos algo rescatable, un ataque a una muggle. Aunque no creo que su mami sangre sucia lo apruebe.
Lily imaginó a Petunia inflada, y lo difícil que sería convencerla de que no eche a su sobrino de la casa. Dumbledore lo lograría, pensó para sí misma, obligándose a no caer en la desesperación.
Ni Lily ni James podían creer cuánto tiempo habían pasado en esa horrible prisión. Las esperansas de escapar ya eran nulas para ella y bastantes difíciles para él. Pero Cornamenta tenía una esperanza. "Los Lestrange también fueron a Azkaban, si a alguno se les escapó la existencia de esta prisión, Sirius lo sabría." Así que depositando todas sus expectativas en su mejor amigo, James Potter pasaba los días sin mayores sobresaltos. El único había sido cuando casi extranguló a Lucius por reírse a carcajadas de que Gryffindor había perdido un partido de Quidditch porque Harry se había desmayado a causa de los dementores.
Pero un año después de eso, los Potter tuvieron sus buenos motivos para preocuparse, y mucho.
Lily ya estaba bastante pálida durante su estadía en el sótano. Pero si era posible, su cara palideció aún más cuando vio quien estaba frente a ella. ¡Había vuelto!
-
Veo que la sangre sucia ha sobrevivido aquí trece años - dijo la voz fría y aguda de Voldemort ante la paralizada mujer - Eso simplificará mucho las cosas. Sólo tendrás que decirme unas palabritas y lograrás salir de aquí.
-
No creo que eso sea posible - dijo Lily firmemente, haciendo un gran esfuerzo para que su voz no temblara.
-
A ver, "El único con poder para derrotar al Señor tenebroso se acerca... Nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes..." Estoy seguro de que la mami de don mocoso Potter sabe como termina ¿O me equivoco?
-
No te equivocas. Pero jamás te voy a decir el final. Creo haberte demostrado que haría cualquier cosa por Harry. Mi postura no ha cambiado.
-
¡Crucio!
Cada partícula de su cuerpo comenzó a dolerle desesperadamente. La piel le ardía, le dolían los huesos, la garganta se le iba a salir de tanto gritar y la cabeza le iba a estallar. Oía gritos a lo lejos. James gritaba su nombre. Pensó que estaba por morir. James la llamaba para que se reuniera con ella.Pero no murió. El dolor cesó lentamente.
-
Hace sólo unas horas he recuperado mi cuerpo. Logré sacar al superprotegido Harry Potter de Hogwarts, lejos de Albus Dumbledore. Logré quitarle sangre para que tu protección corriera por mis venas también. Pude tocarlo. ¡Pero no pude matarlo! Necesito saber el final de esa profecía. ¡Tú me la vas a decir o te torturaré hasta la muerte! ¿Te gustaría hacerle compañía a tu amiguita? Alice Longbottom sigue en San Mungo.
-
Si es necesario - murmuró Lily con un hilo de voz - Pero no seré yo quien te diga como destruir a Harry.
Lily pasó el año recibiendo el maleficio cruciatus. Cuando Voldemort decidió que ella no hablaría, Bellatrix pidió encargarse del asunto.
James estaba desesperado. Estar ahí encerrado y oír los gritos de su mujer era terrible.
Un día la pared que separaba a los Potter desapareció por efecto del hechizo de Bellatrix. Ella y Rodolphus estaban allí.
- Sí, esta será la mejor manera. - dijo Rodolphus - Vos torturá a la sangre sucia mientras yo le pregunto a éste la profecía. - Y luego añadió mirando a James - Bella no parará hasta que me la digas.
James no sabía que hacer. No podía dejar que maten a Lily. Pero tampoco podía entregar a Harry. Por suerte no tuvo que decidir...
- Bella, Rodolphus, eso puede esperar. Debemos ir ya al ministerio. Bebé Potter y sus amiguitos de guardería ya están ahí.- dijo Rabastan.
Todos los mortífagos desaparecieron dejando a la pareja encerrada nuevamente en la oscuridad.
-¿De verdad sos vos?- Preguntó Lily con lo que le quedaba de voz. Era imposible. ¡James vivo!
- Lily, soy James Lee Potter. Esposo de la bella pelirroja de ojos verdes Lilian Stephanie Evans. Padre del famoso Harry Potter. Apodado Cornamenta. Animago ilegal que se convierte en ciervo y a partir de su quinto año en Hogwarts pasaba las lunas llenas con el hombre lobo Remus John Lupin. Ex buscador y capitán del...
Sus palabras fueron interrumpidas por un abrazo fuerte de su esposa
-
Creí que estabas...-Pero no pudo continuar. Lágrimas de felicidad inundaban sus ojos verdes. Era la primera vez que se sentía feliz en ese lugar.
-
Yo también lo creí. Hasta que escuché como te torturaba Bellatrix.
-
¡Claro!- Lily entendió - ¡Vos gritabas! Creí que oía tu voz en mi cabeza.- De repente lo recordó - ¡Harry! Esos asesinos se fueron a buscarlo.
James la abrazó. Ambos temblaban. Pero también sabían que no podían hacer nada. Lily empezó a sollozar inconteniblemente.
-
Li, amor, tranquila. Harry no está solo. Seguro que la orden va a ayudarlo. No le pasará nada.- Lo dijo más para convencerse a sí mismo que por convicción.
-
Si le pasa algo es mi culpa.
-
Sí - James sonreía - Porque si no fuera por vos a Harry no le pasaría nada hoy. Estaría enterrado en un tumba. Te recuerdo que gracias a vos está vivo.
Lily se tranquilizó un poco. El aire en el ambiente era muy tenso. Ambos pensaban lo que podría estar pasando en el ministerio. Escucharon pasos arriba.
-Amo - decía la voz de Bellatrix - ¿Qué haremos con el cuerpo del animago Black? Sigue inconsciente pero ¿donde lo ponemos?
- Uní todas las celdas del sótano. Que estén todos juntos. Cuando despierte quiero interrogarlo.
El espacio se convirtió en una habitación de tamaño mediano. Y los Potter se encontraron con otra pareja, perteneciente también a la orden.
-
¡Ulises! ¡Marlene!
-
¿James?
-
Sí, Marlene, Lily también está aquí.
Enseguida apareció Bellatrix.
-
Muy emotivo... - dijo con un tono malicioso - Potter, te notaba aburrido. Acá te dejo un amiguito para que se diviertan.
-
¡No me digas que tenés a Harry acá! - Sirius se acababa de despertar - Te voy a matar.
-
Tranquilo primito. A tu querido ahijado lo salvó Dumbledore. Parece que al niño Potter no le gustó mucho creerte muerto. Intentó hacerme un maleficio imperdonable. Pero no le salió.
-
Lástima. - murmuró Sirius.
Los cinco se quedaron en la habitación mudos.
-
¿Qué tal el mundo exterior Canuto?
-
Debo estar loco. ¡Hace catorce años te vi muerto!
-
Pero te equivocaste. - Dijo Lily entre risas.
-
¿Lily? ¿Están seguros de que no estamos en el mundo de los muertos?
-
Completamente - aseguró Lily - ¡Hasta el peor de los infiernos es mejor que esto!
-
Explíquenme qué pasa. Lily, no te ofendas... Pero vos no podés estar viva. - Sirius no entendía nada.
-
¿Por qué no? - preguntó la mujer riendo.
-
Porque si así fuera... Harry no hubiera sobrevivido. Según Dumbledore, Harry vivió porque vos diste tu vida por él: El hechizo del sacrificio de amor.
-
¿Sabés, Li? Es una buena pregunta - era James quien hablaba - ¿Cómo sobrevivió Harry?
-
No realicé el hechizo del sacrificio de amor.- Lily hablaba en un susurro, al oído de James y Sirius. Temía que alguien de arriba la escuchara - Sino el encantamiento del amor desesperado. Es necesario concentrarse en lo que se desea. Por supuesto, me concentré en salvar a mi bebito de la muerte. Entonces el encantamiento le proporciona protección ante la muerte, pero sólo frente al primero que intentara matarlo desde que actúa el encantamiento.
Los dos oyentes se quedaron impresionados.
-
¿O sea que los mortífagos - James empezó la pregunta pero Lily le respondió
-
Sí, los mortífagos podrían matarlo.
-
¡Ja! - Este era Sirius - ¡Lily, eres increíble! Voldemort cree que sólo él puede.
-
Canuto, ahora te toca a vos contar. Contános de Harry.
-
¿Tienen tiempo? Es larguísima la historia.
-
Salvo que tengas una idea de como salir de acá... Tenemos tiempo, amigo - dijo James.
-
Después de que ustedes murie... Bueno, de la traición de la rata sucia, pestilente, maloliente, digna de despellejamiento y decuartizamiento en vida y...
-
Sirius, creo que sabemos a quién te referís - interrumpió Lily - queremos saber de harry, no de Peter.
-
Bueno, Harry fue a vivir a lo de tu hermana. Creció sin saber que era un mago. Creyendo que ustedes habían muerto en un accidente de auto. Peleando con su primo. Cuando tenía once años, como sus tíos no le dieron la carta de Hogwarts, Hagrid fue a donde estaban, tiró abajo la puerta y le contó todo.
-
¡Cómo me perdí ver la cara de Petunia en ese momento!- Interrumpió Lily - Seguí Sirius.
-
Fue a Hogwarts. Conoció a sus dos mejores amigos. Ron y Hermione. Ron es sobrino de Gideon y Fabian. La segunda semana de clases ya era buscador de Gryffindor.
-
¡Fantástico! - James no cabía en si de orgullo. Una cosa era oírlo de los Malfoy. Pero sabía que Sirius le decía la verdad.
-
Y a fin de año se enfrentó con Voldemort y salvó la Piedra Filosofal.
Lily ahogó un grito y James abrió los ojos como platos.
-
Les juro que es cierto. ¿Qué más? - dijo para acordarse...
-
¿Y las clases?
-
Es muy buen alumno. La materia que más le gusta es Defensa contra las Artes Oscuras aunque este año le pusieron a una imbécil del ministerio. Y odia pociones y a su estimadísimo profesor.
-
¿No es Slughorn? ¿Por qué lo odia? - Preguntó Lily.
-
Li - respondió Sirius - Horace se retiró hace dieciseis años. Ahora un idiota tomó su puesto.
-
¿Quién es? - Preguntó la mujer.
-
¿James estás sentado?
-
Sí ¿Por? ¿Yo conozco a ese idiota?
-
Creo que una u otra vez le lanzaste alguna maldición. Y yo traté de matarlo. ¿Te acuerdas de Quejicus Severus Snape?
-
¡PERO DUMBLEDORE PERDIÓ LA CABEZA! ¿POR QUÉ DEJA QUE SEMEJANTE IMBÉCIL DÉ CLASES? ¡CREÍA QUE HOGWARTS ERA UN COLEGIO DECENTE! ENCIMA CON ESE PELO SUCIO PUEDE INTOXICAR A TODOS LOS ALUMNOS, Y PROFESORES. HASTA A LAS ACROMÁNTULAS DEL BOSQUE PUEDE INFECTAR.
-
Como venía diciendo. En segundo año Harry le salvó la vida a la hermana de Ron rescatándola de la cámara de los secretos. Habla parsel. Harry estaba en tercero cuando me escapé de Azkaban y decidí ir a matar a una ratita. Estuve en el Bosque de Hogwarts.
-
¿Por qué en Hogwarts? - Preguntó Lily.
-
Porque Colagusano era Scabbers. La rata mascota de Ron.
-
¿Casualmente era la rata del mejor amigo de Harry? - preguntó James.
-
Sí, Cornamenta, aunque no lo creas fue casualmente. Porque la rata era mascota de ese chico mucho antes de que se conocieran con Harry. La cuestión es que lo reconocí en una foto en El Profeta y me enteré que estaba en Hogwarts. Vivi en el Bosque. Salvo cuando veía partidos de quidditch. Harry vuela maravillosamente como James.
-
¿Esperabas otra cosa de mi hijo?
Y Sirius le relató a sus amigos todas las aventuras de Harry.