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Historia 36387 — capítulo 24
Harry paso todo el viernes poniendo especial cuidado en evitar a Leila lo más frecuentemente que podía, incluso falto a astronomía para no verla, pero la chica fue a buscarlo cuando no lo vio en el Gran Comedor.
-Harry, no fuiste a astronomía-observo la chica sentándose junto a el en la sala común, el chico estaba mirando los trozos de las fotografías que le había dado Dooby, ya había encontrado el rostro de sus padres varias veces, y se había guardado la llave que venia en la caja en su bolsillo-pareces muy concentrado en eso, deberías dejarlo.
-Si lo estoy. Por eso no quise ir a astronomía-se excuso Harry.
-¿Estas bien?
-Si-respondió Harry secamente para alejar a Leila.
-No lo entiendo, has estado muy raro conmigo y no se porque.
-Así que no lo sabes-respondió Harry hostilmente, aunque se arrepintió, realmente no estaba molesto con ella si no con el mismo.
-No, y quiero saberlo, no me agrada esta actitud tuya, si vas a dejar de hablarme creo que al menos merezco una explicación.
-No voy a dejar de hablarte.-dijo Harry pensando en lo imposible que le seria alejarse de ella-pero pensé que éramos amigos, deberías de tenerme mas confianza.
-Harry, en serio, no tengo la menor idea de a que te refieres.
-De tu y Malfoy.-respondio Harry como hablando de algo obvio.
-¿Qué pasa con el?¿Te dijo algo, o hiso algo?
Harry bajo la vista, quería oír de los labios de Leila la noticia sobre su relación con Malfoy, pero no sabia si soportaría darse cuenta de que ella estaba feliz con esa relación.
-No, no hiso nada, me refiero a tu relación con el.
-¿Mi que?, Harry no tengo la menor idea de lo que hablas, Draco es mi primo, ambos habíamos oído que estábamos ligados por la sangre, pero no estábamos seguros, hace que me dedique a hacer una breve investigación al respecto, no fue nada complicado de hecho, no se porque no nos habíamos enterado antes. Pero yo no sabia que su madre tenía una hermana, y casi no hablamos de nuestras familias, ninguno nos sentimos muy a gusto con ella, debe ser que nos avergonzamos de lo mismo.
Harry se quedo boquiabierto, nunca se le había ocurrido eso, y ahora se sentía como un tonto, era verdad y el siempre lo había sabido, Malfoy y Leila eran primos segundos.
-Vas a decirme por que estabas tan molesto?-le pregunto la chica aun sin comprender.
-Yo, yo…si lo sabia, pero nunca…pensé que tu y el…-no fue necesario que terminara la frase Leila lo entendió y se echo a reír.
-Por dios Harry, no puedo creer que pensaras eso, ya habíamos hablado de esto y…me conoces. Escucha Draco y yo somos primos, y amigos, solo eso.
-Si claro, es que…soy un idiota-se dijo Harry a si mismo, realmente se sentía avergonzado y no sabia que decir-es que yo creo que estaba algo…
-¿celoso?-le ayudo Leila. El chico estuvo a punto de responderle que si, pero sentía que haría el ridículo si escogía justamente ese momento para declararle sus sentimientos a la muchacha.
-Yo, mira…sabes que no me agrada y que a ti te quiero…me preocupe.
-Eres un tonto, Harry-le dijo Leila sonriendo-si tuviera un novio lo sabrías, eres mi amigo, te lo diría…Con respecto a esa caja, podrías mandarle algo a Lupin, tal ves el sepa algo de ella
A Harry no le gusto esarespuesta pero se sentía aliviado de saber que entre Leila y Malfoy no existía ninguna relación. Hermione y Ron entraron en ese momento, a Hermione no lo hiso nada de gracia verlos juntos, se había dado cuenta de la actitud hostil de Harry hacia Leila y eso le había dado esperanzas de que la chica se alejaría de ellos. Ron y Hermione se acercaron a los chicos.
-Vaya-dijo Hermione molesta-veo que has vuelto a engatusar a Harry, ¿Qué interés tienes tu en su caja?
-Ninguno-dijo la chica dándole por su lado.-quiero ayudar a Harry, solo eso.
-Si claro.-dijo Hermione con sarcasmo-deja de fingir tu perfecta bondad, déjanos en paz.
-ya basta, Hermione, me estoy cansando de tu actitud. No entiendo tu conducta, ni siquiera me conoces, solo me insultas sin motivo todo el tiempo. No te he dado motivos para que desconfíes de mí.
-¿enserio?-dijo Hermione enarcando las cejas-dime como es que logras ser inmune a las maldiciones, dime como consigues resultados perfectos en tu magia, dime por que tienes un ajedrez que tiene el rostro de Voldemort, no te parece que son demasiados misterios, Leila, no puedo confiar en lo que me causa miedo e intriga.
-La perfección de mis encantamientos no es miculpa, si eslo que te molesta, y tampoco que no puedas vencerme , en cuanto al ajedrez…no puedo decírtelo, eso es todo lo que puedo decírtelo, pero si te tranquiliza Dumblendore sabe que lo poseo y fue precisamente el quien me prohibió hablar de el, si no puedes confiar en mi, al menos podrías intentar confiar en el.
-¿Qué me dices del espejo?-dijo Hermione, no podía negar que confiaba en el director y si el sabia del ajedrez entonces no le importaba-tu sabes que hay detrás de el.
-¿Cómo se supone que sabría eso?, vi lo mismo que tu, no tengo la menor idea de que hay detrás de el.
-Le impediste a Ron que siguiera investigando que había en el.
-Tenía un mal presentimiento, y no deberían meterse en esa clase de cosas, deberían haber aprendido que los lugares mas interesantes son donde se encuentra el peligro.-dijo Leila.
-¿Por qué debemos confiar en tus presentimientos?, los presentimientos fallan, incluso las profecías lo hacen, ¿Por qué estas tan segura de que tienes razón?
Basta, chicas-pidió Harry al ver que estaban llamando la atención de el reto de los chicos que estaban en la sala común- necesito que se hablen bien, las necesito a las dos conmigo, dejen de pelear.-pidio el chico, y Ron lo apoyo con un asentimiento.
-Tienes razón, Harry. Mejor me voy, tengo que ver a Draco.-La chica se dirigió a la salida de la sala común, y desapareciótras el retrato.
-¿A Malfoy?-pregunto Ron a Harry.
-Si-explico el-acaban de descubrir que son primos, eso es todo.-le explico a su amigo.
-Te lo dije-le dijo Ron sonriendo, Harry entendió a que se refería.
-Si lo se, saque conclusiones muy rápido…me puse algo celoso.
-¿por ella?-pregunto Hermione disgustada-mereces algo mejor Harry.
-Hermione-reprocharon Ron y Harry a la vez.
-Deja de meterte-pidió Ron a la chica ella puso los ojos en blanco pero no dijo nada mas.
Al día siguiente los cuatro chicos estaban juntos desayunando cuando la profesora McGonagall se acerco a ellos.
-El profesor Dumblendore, quiere que suban a su despacho, parece que tienen visitas que quieren verlos. -Los chicos la siguieron con misterio hasta la oficina del director, en el despacho estabanalgunos miembros de la orden del Fénix, los Weasley, Ojoloco Moody y Lupin los recibieron con una sonrisa, Ginny también estaba ahí junto a su madre.