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Historia 36387 — capítulo 23
Ninguno de los chicos habían vuelto a mencionar la sala de los espejos, aunque Leila parecía preocupada de que ellos cuatro no fueran los únicos curiosos y que algún otro miembro del ED fuera a entrar a la habitación de los espejos, se había planteado hacer un encantamiento para sellar la puerta, pero seria muy fácil revertirlo. Por otro lado Harry no dejaba de preguntarse el porque de la actitud de la chica, y que había visto ella en el espejo, el misterio lo tenia muy entretenido creando miles de posibles imágenes en su cabeza.
-¡Harry!-le susurro Leila golpeándole el codo, seguramente se había quedado dormido, le pasaba frecuentemente en la clase del profesor Binns. Alzo la vista para atender a Leila-Mira hacia la puerta.
El chico volteo y se sorprendió al ver a un pequeño elfo en el umbral.
-¡Dooby!-dijo en un susurro alto de sorpresa. El profesor Binns no se inmuto de lo que pasaba, pero el susurro fue suficientemente alto como para que Ron y Hermione, que estaban a dos bancas de ellos, lo escucharan y voltearan a ver al elfo.
-Profesor Binns-llamo Harry en voz alta. El fantasma se interrumpió y lo miro disgustado.-¿podría salir?, tengo una emergencia.
El profesor asintió con la cabeza y continúo con su clase.
-Hola Dooby-saludo Harry en cuanto se encontró con el elfo.
-Mi señor Harry Potter, es un placer verlo de nuevo, Dooby a esperado su visita-dijo el elfo haciendo una reverencia.
-Lo lamento Dooby, es que…he tenido algunas cosas.-se excuso sintiéndose mal por no haber visitado al elfo en lo que llevaban de curso escolar, pero se había olvidado de el-pero vámonos de aquí.
Caminaron hasta un pasillo vacio donde se detuvieron, Harry se puso en cuclillas para estar a la altura del elfo.
-¿Qué pasa Dooby?-pregunto sabiendo que el elfo solo lo buscaría si tuviera algo que decirle.
-Dooby encontró algo estas vacaciones señor, estaba oculto, Dooby sabe que estuvo mal tomarlo, pero Dooby cree que usted debe de tenerlo en su poder.
-¿A que te refieres?-pregunto Harry confundido.
-A una caja con objetos que Dooby ha querido darle desde que inicio el curso, ¿podría Harry Potter ir por el algún día a las cocinas?
-Claro Dooby-acepto el chico intrigado-iré hoy mismo.
-Gracias, señor. -dijo el elfo antes de tronar los dedos y desaparecer. Harry dio media vuelta y regreso a lo que quedaba de la clase de historia.
-¿Qué te dijo?-pregunto Ron cuando termino la clase.
-quiere que vaya a las cocinas, dijo que quiere darme algo. No me agrada su actitud, creo que es algo que no debería tener, seguramente se ha estado auto castigando todas las vacaciones por poseerlo.
-Vaya-dijo Hermione. Leila caminaba junto a ellos sin decir una palabra.
-Bueno, si vas a ir a las cocinas yo te acompaño.-dijo Ron-siempre es bueno ir ahí.
-¿Leila?-llamo Harry-¿quieres ir?
-Si ella va yo no lo hare-informo Hermione mientras continuaban su camino hacia el Gran Comedor.
-Hermione, puedes parar de hacer eso, ya te lo dije acostúmbrate-aconsejo Ron poniendo los ojos en blanco.
-Déjala, Ron-pidió Leila sin darle importancia-no tengo ganas de discutir y tampoco quiero que tú lo hagas.
-Claro, eres demasiado buena para causar un pleito-dijo Hermione con sarcasmo y apresuro el paso hasta perderse de vista, Ron fue corriendo tras ella.
-Juro que no se que debo hacer para que no me odie-comento Leila a Harry.
-Dale tiempo, no te conoce, cuando se de la oportunidad de hacerlo le vas a caer bien, estoy seguro.-dijo Harry mientras llegaban al Gran Comedor vio Ron y Hermione al final de la mesa de Gryffindor y decidió sentarse lejos de ellos-incluso van a ser amigas.
Leila soltó una carcajada-Lo veo difícil, pero si tu lo crees…
-No solo lo creo, lo se, algo me dice que va a ser hace, debe ser el hecho de que no creo que nadie que te conozca en verdad pueda no llegar a quererte.-la chica se sonrojo pero contesto con sinceridad.
-Espero que tengas razón, tu y Ron me caen muy bien, seria genial que Hermione y yo no nos sintiéramos incomodas en compañía de la otra…Además seria genial tener una buena amiga, no tengo muchas.-comento la chica pensativa.
-¿Estas bromeando, que hay de Parvati y Lavander?
-Oh, no quiero decir eso… ellas son geniales, pero tu sabes que están un poco locas-bromeo Leila-no puedo compartir su entusiasmo por mirar en una bola de cristal, y ellas no pueden compartir mi interés por saber de Voldemort, aunque no las culpo.
-Bueno, solamente algunos de nosotros estamos tan locos como para esperar noticias del mago más tenebroso del mundo-dijo Harry entendiendo la posición de Leila y comprendiendo a que se refería-pero…
-¡Leila!-los interrumpió el grito de una voz conocida detrás de ellos, ambos chicos voltearon para ver a Malfoy acercarse a ellos.
-Draco-grito la chica con una sonrisa en el rostro.
-¿Dónde demonios estabas?, te he buscado todo el día, necesito saber…anda dime ¿si o no?
-No comas ansias, Draco-dijo la chica sonriendo y parándose de su asiento-esta bien te lo diré: si, es verdad, no te parece grandioso, tu y yo…
-no puede ser, es…wow-solto el chico-se que a tus amigos no va a agradarles esto, pero…
-cállate Draco, esto no tiene porque importarles-le dijo Leila-Vamos, te mostrare.-dijo la chica y se fue del Gran Comedor con Malfoy al lado. Dejando a Harry ahí sentado confundido, molesto, atontado y sacando un millón de conclusiones sobre la extraña conversación que acababa de escuchar, cuando termino de comer Harry fue de mala gana a la clase de Herbologia, Ron lo alcanzo y se paro junto a el mientras plantaban unas extrañas flores en macetas.
-¿Estas bien?-pregunto Ron a su amigo que ponía mala cara
-No-contesto Harry con brusquedad-soy un idiota, un tremendo tonto…
-Lo eres-dijo Ron intentando bromear-pero ¿se puede saber el porque has decidido notarlo ahora?
-Parece que Leila y Malfoy han iniciado una linda relación-dijo con fingida alegría, pero aun hace la furia estaba marcada en su voz. Un noviazgo había sido la teoría mas lógica y constante que su cabeza había dado como explicación a la platica de Leila y Malfoy, y le enfurecía pensar en eso, no porque estuviera molesto con Leila o porque se sintiera traicionado por ella, en realidad era algo mas complejo, estaba seguro de que Leila lo veía y lo quería de la misma manera que el a ella, pero ahora sentía que no se había apresurado a declararle sus sentimientos y era obvio que la chica no lo iba a esperar eternamente, el resultado había sido que intentara olvidarse de el con Malfoy.
-Yo no creo que sea hace-dijo Ron mirando hacia donde Leila y Malfoy plantaban sus flores. Los chicos reían con gusto, parecían igual que siempre hasta que el la abrazo y ella le dio un beso en la mejilla, Harry retiro la vista de esa dirección y volvió al trabajo-vamos, tu la abrasas todo el tiempo…
-Exacto-contesto Harry- mi interés no era exactamente quedarme como su amigo.
-Te estas apresurando a sacar conclusiones-observo Ron, pero no dijo nada mas, no creía que realmente Leila pudiera tener una relación con Malfoy porque el sabia lo que ella sentía por Harry.
Cuando las clases terminaron los chicos se prepararon para ir a las cocinas, notendrían que comer en el Gran Comedor si irían a visitar a un montón de amables elfos domésticos.
-Leila, deberías venir con nosotros-invito Ron y tanto Harry como Hermione lo miraron molestos-enserio, a ella no le molesta realmente.
Leila dudo pero la sonrisa de Ron la convenció.
-Esta bien.-acepto. Mientras bajaban a las cocinas Ron tuvo cuidado de que Harry y Hermione viajaron juntos frente a el y Leila, primero por que sabia que ninguno de los dos estaba contento con la chica y segundo porque sabia que tampoco lo estaban con el, por forzarlos a que pasaran tiempo con Leila, pero esa era precisamente su intención, forzarlos. Llegaron al final del pasillo que conducía a las cocinas y Hermione alzo la mano para hacerle cosquillas a la pera de un cuadro, esta se retorció un momento antes de dejar un hueco para que pasaran.
-Señor Harry Potter-exclamo Dooby emocionado en cuanto los vio-es un gusto ver de nuevo a los amigos del señor Harry Potter, síganme, por favor.
El elfo los condujo hasta el final de la cocina donde había un montón de especias en frascos, hizo que les pusieran servicios sobre una pequeña mesa y luego se dirigió hacia un estante y saco algo de el. Era una caja, volvió junto alos chicos y se la tendió a Harry. El chico la tomo y la abrió con precaución, había un montón de cosas en el interior, cartas ,pedazos fotografías, sellos, trozos de papely una llave, parecía un montón de basura, alguien había roto aquellas cosas, las cartas eran imposibles de leer y en los trozos de fotografías solo se veían pies, corbatas y otras partes de cuerpos sin dueño, pero Harry encontró pronto el porque Dooby le había dado la caja en un trozo de fotografía aparecía el rostro de su padre, y una vieja carta casi complete era la carta de aceptación en Hogwarts de su madre.
-Gracias, Dooby-dijo en un murmullo, luego tomo la llave y la analizo preguntándose a que pertenecería..
-Dooby creyó correcto entregarle estos objetos señor-se explico el elfo antes de que un montón de elfos les proporcionaran toda clase de comida.-Seria un gran honor para nosotros que los señores Potter, Weasley y las señoritas Granger y Black aceptaran comer aquí.
Los chicos aceptaron de buena gana, pero Harry no ignoro el detalle de que el elfo sabia el apellido de Leila, debían de conocerse desde antes, pero se reservo el misterio para evitar hablar con Leila y se concentro en comer.