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Historia 36387 — capítulo 26
-hola-saludo Ron a Hermione en cuanto la vio porla mañana-¿has visto a Harry?, no estaba cuando desperté.
-¿Qué?-pregunto Hermione espantada.
-¿Qué te ocurre, Hermione, pudo ir a cualquier lugar?
-No, Ron.Leila…dejo esto en mi mesita de noche, no le tome importancia pero…mira.-dijo mostrándole una pequeña nota a Ron que la leyó extrañado.
"Hermione, necesito que confíes en mi en esta ocasión. Tal vez me estoy adelantando, pero el rey blanco de mi ajedrez se movió muy peligrosamente, esta muy cerca del rey negro, no puedo asegurar que algo va a pasar pero estoy segura de que Harry va a hacer algo precipitado. Voy a vigilarlo, pero si no estamos por la mañana con ustedes avísale a Ron y díganselo a Dumblendore.
Sabes que no recurriría a ti si no fuera realmente importante,confíen en mí por favor.
Leila"
Ron miro la nota preocupado.
-Tenemos que avisarle a Dumblendore. ¿ A donde habrán ido?-pregunto Hermione antes de salir desesperada hacia el despacho del director con Ron junto a ella.
…
-Este lugar me parece conocido-murmuro Harry cuando Leila estuvo a su lado del otro lado del espejo-aunque estoy seguro de que no he estado aquí nunca.
-Te equivocas-dijo Leila mientras veía el matorral de donde acababan de salir, que debía ser una especie de portal, que por el otro lado estaba disfrazado como el enorme espejo que habían atravesado- si has estado aquí…es el Valle Godric.-explico Leila cambiando su mirada de lugar y echando una ojeada a su alrededor.
-¿Qué?...el valle Godric…¿El lugar…el lugar donde vivían mis padres?
-Eso es lo que creo, si no lo es, entonces es una replica perfecta-dijo la chica.
-Bienvenido a casa-dijo una voz conocida desde muy atrás, a Harry lo recorrió un escalofriómientras buscaba al dueño de la voz-veo que trajiste visita, Potter. Me alegra eso lo hará mas divertido.
Leila se aferro al brazo de Harry mientras ambos volteaban para encontrar a Lucius Malfoy escondido en las sombras.
-Usted debería de estar en Azkaban-acuso Harry formando dando un paso al frente para proteger a Leila.
-Vamos Potter, pensé que tu y Dumblendore eran muy unidos, ¿no te conto del miedo que le daba que los dementores cedieran a una buena persuasión?
-El ministerio no ha dicho nada.-dijo Harry sin poder creer que los dementores se hubieran unido a Voldemort sin que ellos lo supieran.
-Claro que no, el señor oscuro ha tenido mucho cuidado de que ustedes no se enteren de sus planes esta vez, no va a dejar que lo arruines de nuevo, ni tú ni tu montón de guardaespaldas. Pero bueno, no vamos a quedarnos charlando, ¿verdad?-pregunto antes de sacar su varita, pero ni siquiera la agito cuando un rayo de color rojo golpeoa Leila en el costado, la chica no sufrió daño pero fue empujada hacia atrás lejos de Harry y luego una jaula de una especie de rayos negros se formo a su alrededor. Harry vio detrás de el a colagusano, el debía de haber encerrado a Leila y ahora lo estaba inmovilizando haciéndole una especie de llave con sus regordetes brazos.
-Es una lastima, por lo que me habían dicho de ti, esperaba una reacción mas interesante, Morgan-dijo Lucius a Leila en tono de burla mientras la chica miraba la jaula con desesperación.- Anda Potter, no hagas que las cosas se pongan difíciles, esa jaula va a empezar a hacer mas que encerrarla dentro de unos minutos…pero , tranquilo, te daré una oportunidad, dime lo que dice la profecía y dejaremos que ella se vaya, si quieres incluso podríamos hacerle un encantamiento desmemorizador para que no tenga que sufrir por dejarte aquí, ni siquiera te recordara, y se ira sin un rasguño.
-No-grito Leila con odio y desesperación-no les digas nada , Harry-rogo la chica. Voy a estar bien, confía en mi, voy a estar bien.-pero a Harry no le parecía lo mismo la expresión de la chica era realmente desesperada,parecía que sufría por algo y que no podía hacer nada para evitarlo.-Por favor, Harry.
-Leila, necesito que estas bien.
-Escúchame, Harry-regaño la chica mirándolo a los ojos con la expresión mas serena que pudo adoptar-si te importo algo no se los digas.-El chico no pudo contra eso, si esa iba a ser la ultima vez que se verían quería que Leila estuviera segura de que la quería.
-No se los dire-cedio Harry resignado.
-Mala elección Potter-dijo Lucius Malfoy- mientras Colagusano inmovilizaba a Harry con mas fuerza-Tal vez esto te convenza-Harry intento librarse con todas sus fuerzas cuando vio como la varita de Lucius Malfoy apuntaba a Leila, pero no tuvo tiempo de atacar, un objeto grande y pasado lo golpeo a un lado y lo empujo. Harry tardo en darse cuenta de que no era un objeto sino una persona, era Draco Malfoy y luchaba por quitarle la varita de las manos a su padre, pero este lo retiro de su camino empujándolo con fuerza.
-¿Qué estas haciendo Draco?, no te llame para que me atacaras-regaño al muchacho que se levantaba del suelo con dificultad.
-A ella no.-pidió Draco con una voz suplicante.
-quítate de en medio, Draco, son ordenes de nuestro señor y sabes lo que te hará si no las cumples.
-A ella no.-repitió el pálido muchacho con decisión parándose entre su padre y la jaula que encerraba a Leila, Harry noto que la desesperación de la chica parecía ir en aumento cuando la vio, pero fijo de nuevo su atención en Draco-No voy a dejar que la lastimes, ella no tiene nada que ver con esto, déjala ir.
-Te equivocas hijo. Se metió en esto desde el momento que piso este lugar con Potter. A ella no le importas, quítate.
-No-repitió Draco con firmeza-no voy a dejar que le hagas daño, no me interesa si me matan por ello.
-Yo no voy a dejar que te metas-le dijo su padre antes de alzar de nuevo su varita-¡Expelliarmus!
El hechizo de desarme mando a Draco volando por los aires hasta muy cerca de un barranco que no se veía nada natural. Harry lucho mas para zafarse de los brazos de Colagusano hasta que pudo empujarlo hacia atrás, corrió para ayudar a Malfoy a pararse mientras veía como Leila gritaba preocupada el nombre de suprimo, sabia que si el muchacho se movía un poco caería al barranco.
Pero mientras Harry ayudaba a Draco a ponerse en pie dos rayos rojos los separaron y atraparon en jaulas iguales a la de Leila, Harry echo una mirada a Leila que había comenzado a examinar los rayos que la rodeaban con mayor desesperación mientras el probaba distintos tipos de encantamiento para salir de la jaula, pero comenzaba a entender la desesperación de la chica, los efectos que causaba aquella jaula eran como tener a unos cien dementores alrededor, Harry se sentía invadido de desesperanza, tristeza, desesperación y no podía pensar con coherencia mas que en recuerdos sumamente tristes y desesperantes, los peores de su vida, por mucho.
-olvídenlo-aconsejo Colagusano con su aguda voz burlona cuando Harry lanzo el hechizo de alohomora a la jaula por tercera vez-El señor oscuro asegura que solo cuatro personas podrían abrir esa jaula, y de esas solo una sabe como hacerlo.
-¿Qué harás ahora Potter?, te quedaste solo, ¿vas a cargar la muerte de tu amiga a tus espaldas?
-No están solos-advirtió una voz femenina, Harry no veíacon claridad, le dolía la cabeza y los recuerdos le nublaban la vista, pero estaba seguro de que era Hermione. Escucho otra voz a lo lejos, casi al mismo tiempo, de pronto se sintió lleno de esperanza, tal vez con ayuda de Hermione Leila podía escapar.
-¡Expecto Patronum!-grito Leila, no se sentía nada bien, pero la aparición de Hermione había distraído a los mortifagos y ella había reunido la fuerza suficiente comopara recordar algo que la llenara de esperanzas, también ella había comparado los efectos de la jaula con los dementores y si era similar entonces debía probar la solución, era su única esperanza y tenia que funcionar rápido, antes de que Lucius Malfoy y Colagusano centraran de nuevo su atención en ella, Harry y Malfoy. Cuando el patronum de Leila tomo forma se dirigió a la jaula, por un momento la chica pensó que la abandonaría, pero no fue hace, el patronum se fusiono con los rayos negros de la jaula y los hizo cambiar de color, poco a poco se fueron aclarando hasta que se desvanecieron.
Lucius Malfoy ni siquiera había vuelto a ver a Leila, se había concentrado en mandar a Hermione hasta el barranco, la chica quedo colgada del barranco deteniéndose con una mano.
-Inmovilus-grito la voz de Leila lanzando un rayo que dio a Lucius Malfoy y revoto contra Colagusano. Leila corrió para agarrar la mano de Hermione y ayudarla a subir.
-Harry-grito mientras se aseguraba de que Hermione estuviera en piso firme-usa el expecto patronum.-el chico la escucho entre sus recuerdos y obedeció, le costo trabajo encontrar un recuerdo feliz, pero lo logro y de pronto su vista se aclaro y vio como la jaula desaparecía.
-¿Estas bien, Hermione?-le pregunto Leila a la chica mientras Harry le ordenaba a su patronus que atacara la jaula de Malfoy.
-Yo s…si.-respondio Hermione intentando regularizar su agitada respiración.
-¿Dónde esta Ron?-pregunto Leila-¿y Dumblendore?
-Yo…Dumblendore nos mando a buscar a los miembros del ED, estaba molesto. Ron y yo los estábamos buscando porque sabíamos que no podíamos ir a la sala de menesteres por los espejos y entonces se me ocurrió, dijiste que era peligroso y…yo vine, le dije que los buscara fueran a la sala de menesteres, el piensa que fui por Tonks.
-Tranquilízate, van a llegar-dijo Leila-pero nosotros tendremos que encargarnos mientras.
Draco y Harry se acercaron a las chicas un poco aturdidos.
-Están aturdidos, podemos capturarlos e irnos.-dijo Hermione sin entender, pero vio como Malfoy negaba la cabeza con gesto asustado, miro en la dirección que el chico veía, una serie de siluetas se acercaban a ellos, Los cuatro chicos se acercaron unos a otros con las varitas en alto mientras identificaban los rostros de algunos mortifagos rodeándolos, entre ellos Hermione y Harry vieron a Crabbe, Goyle, Bulltrode, Macnair y Bellatrix.
-¿Qué se supone que hacemos ahora?-pregunto Malfoy en un susurro desesperado viendo a los mortifagos que los rodeaban.
-No se muevan-ordeno Leila
-¿y esperamos a que nos maten?-pregunto Hermione espantada de la respuesta de Leila-¿solo así.
-No-dijo Leila en voz apenas audible. Pero en ese momento algunos rayos luminosos atacaron a los mortifagos por la espalda con maldiciones simple y con efectos ridículos. Leila volvió a movilizarse en cuanto los mortifagos desviaron su atención, los miembros del ED los habían distraído, pero llevaban una clara desventaja frente a los mortifagos.