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Historia 36387 — capítulo 27
Pronto Harry perdió la concentración en los miembros del ED, todos estaban ocupados con algún mortifago, también el y no había tiempo nada distraerse en verificar que los demás estuvieran bien. Pero había hachado una rápida mirada para ver a su alrededor, donde Malfoy atacaba a su padre que había recuperado la movilidad.
-No puedo creer que me hicieras esto-le reprochaba el muchacho mientras le lanzaba maldiciones sin éxito.-es lo único que te pedí.
-olvídate de ella Draco, va a morir.
-No. Y no me importa tu señor…no dejare que le hagas daño.
-Entonces moriras-resolvio Lucius Malfoy, tenia una expresión de dolor en el rostro paro aun hace ataco a Draco que se zafo por unos centímetros.
Hermione se enfrentaba a Macnair y a su lado Ron pelaba contra Colagusano, Harry realmente no ponía mucha atención a ningún mortifago en especial aunque mandaba fuertes y exitosas maldiciones a todos los que se le cruzaban en el camino, ahora estaba concentrado en algo mas: Leila, la había visto a lo lejos cuando la chica buscaba enfrentarse a alguien en especial, y Harry adivino que buscaba a Bellatrix.
-voy a quitarte de mi camino niña estúpida.-le dijo la mortifaga a la chica cuando esta la enfrento con varita en mano. Harry quería llegar a su lado impedir que Leila sufriera algún daño pero dos mortifagos que no reconocía se cruzaron en su camino impidiéndoselo.
-No pienso quitarme solo hace, Bellatrix, me debes una.
-No se de que hablas niña tonta, pero voy a quitarte de aquí ahora mismo.- Bellatrix alzo su varita con decisión pero Leila hablo mas rápido.
-me llamo Morgan…Morgan Leila Black.
-¿Morgan?...no, ella esta…no.
-¿En verdad pensaste que serias capaz de matar a mi madre?...solo eres basura Bellatrix, no hay nada especial en ti.
-Así que eres hija de la estúpida, y yo que pensé que Sirius perdía el tiempo. Fue agradable conocer al resto de la familia niña, pero no tengo tiempo…!Avada Kevara!-una luz verde ilumino la zona donde Leila y Bellatrix estaban y Harry sintió una creciente desesperación se quito a los mortifagos como pudo y corrió hacia Leila, no era el único al que el pánico de ver morir a la chica había invadido Ron, Draco y Hermione habían volteado la vista con expresión de horror, pero cuando la cegadora luz verde desapareció sus expresiones fueron causadas por sorpresa, Harry incluso se paro en seco mientras otro mortifago se acercaba a atacarlo. Leila seguía parada en el mismo sitio que antes y miraba a Bellatrix con una sonrisa de autosuficiencia.
-Debías morir-grito Bellatrix encolerizada.
-Por favor…deberías saber que soy alguien con cierta importancia, tú no podrías matarme jamás, Bella…no eres tan lista como crees.
-No, no puede ser…
-Obviamente hay cosas que tu no sabes…cosas que no entiendes. Pero eso no es importante ahora…que tal la magia de los Black, ¿conoces las leyendas?...*Inmovilus-*grito señalando al mortifago que estaba mas cerca de Harry y luego le hizo una seña para que se acercara el pequeño tramo que le faltaba-Harry es el momento, lo se … si las leyendas de los Black son ciertas debes enfrentarla…-indico la chica antes de atacar a otro mortifago. El chico se acerco a Bellatrix, sintió como el odio lo invadía conforme la sonrisa cínica de la asesina de su padrino se acentuaba, alzo su varita, pero recordó la leyenda, no debía atacarla así que permaneció quieto .
-¿Qué pasa Potter?, parece que ni tu ni mi nueva sobrina tienen el valor de vengar a Sirius.-se burlo la mujer con una horrible risa.
-Espero que no tengas razón-murmuro Harry antes de bajar su varita e irse lo mas rápido que se lo permitieron sus pies, sabia que Bellatrix lo atacaría y se vería forzado a atacarla-¡Leila!, ¿Qué pasa ahora?-le grito a la chica que esquivaba a dos mortifagos.
-Aléjate de Bellatrix, Harry. Vete.
-Pero…
-Vete.-ordeno la chica tumbando a uno de los mortifagos que la atacaban. Harry obedeció pero no le quito la vista de encima, vio como la chica vencía al otro mortifago antes de ocultarse entre las sombras de unos arbustos…
-*Expecto…Expecto…*no, no, vamos Leila concéntrate-se exigió la chica a si misma sentía que sabia que debía hacer pero no podía acerlo-porfavor no falles, Leila…Expecto…Expecto Patronum.-grito la chica antes de ver como su detallado patronus con forma de un enorme perro negro se materializaba frente a ella cerro los ojos con fuerza y se concentro apuntando su varita hacia su patronus.-Surexi Incantament.-murmuro.
Una luz blanca salió de los arbustos donde Leila estaba e ilumino todo el valle Godric, todos se paralizaron, mortifagos y miembros del ED, era imposible intentar ver algo que no fuera la cegadora luz blanca. Pero Harry sabia de donde provenía la luz y corrió en dirección a donde había visto a Leila desaparecer chocando con algunos cuerpos desconocidos en el camino, llego junto a los arbustos cuando la luz comenzaba a atenuar y vio la silueta del cuerpo inconsciente de Leila tirado en el piso así que se arrodillo junto a ella, pero su atención fue atraída hacia el patronus que estaba parado frente a la chica, había cambiado su color, como si sele desprendiera una capa de pintura plateada para dejar lugar a un espeso pelo negro, hasta que todo el color plateado fue sustituido por una figura que Harry conocía muy bien y que de pronto desapareció para toar forma humana.
-¿Sirius?-exclamo Harry sorprendido cuando vio a su padrino frente a el. Pero no fue el único que lo vio. Bellatrix se había puesto a gritar cosas como que era imposible mientras el resto de los mortifagos y el ED habían vuelto a la batalla, pero Bellatrix se acercaba furiosa a su recién resucitado primo.
Harry abrazo a su padrino instintivamente, pero cuando estuvo junto a el recordó a que Leila estaba inconsciente en el piso así que volvió a arrodillarse junto a ella preocupado.
-Cuídala-le susurro Sirius a Harry antes de ir a enfrentar a Bellatrix. Harry dudo un momento en impedírselo, pero no quería dejar a Leila, pero antes de que decidiera a quien debía cuidar un montón de nuevas siluetas aparecieron en los arbustos junto a ellos, los miembros de la orden del fénix acababan de materializarse en el valle Godric con Dumblendore a la cabeza, pero no eran los únicos del otro lado también aparecieron mas sombras…
-Temía llegar tarde-dijo la horrible voz que encabezaba a los mortifagos recién llegados, Harry vio con terror como Voldemort surgía de las sombras y como algunos de los miembros del ED se paralizaban aterrorizados antes de ser vencidos-pero veo que aun no empiezan con la diversión, -Voldemort ordenoalos mortifagos que tenia a sus espaldas que atacaran haciendoun movimiento de sus largos dedos-parece que podre entretenerme un rato antes de acabar con el muchacho.-añadio dirigiéndose hacia Dumblendore, el resto de la orden del fénix se había unido a la batalla también-dime Albus ¿crees que tu muchacho esta listo?, porque yo si.
Harry se obligo a dejar de prestar atención a los dos magos cuando sintió que Leila se movía, la ayudo a enderezarse con delicadeza.
-¿lo logre?-pregunto la chica jadeando.
-Si-respondió Harry-lo hiciste. ¿estas bien?
-No lo se, pero voy a estarlo, necesito unos minutos…Harry, debes enfrentar a Voldemort, aun no es tiempo, no vas a vencerlo, pero…
-no puedo. No hace , necesito que tu…
-voy a apoyarte-aseguro la chica.
-No entiendes. Necesito que estas segura, necesito saber que vas a estar bien, que si salgo de esto no voy a estar solo…
-No lo estas, Harry. Nunca lo estas, solo mira a tu alrededor los tienes a todos ellos…y a mi.-termino con decisión.
-No voy a dejarte, estas débil…no estas bien.
-Harry, tienes que hacerlo…deja de preocuparte por mi, ¿entiendes?
-No-se nego el chico- no puedo. Yo…-dijo Harry acercándose a la chica con precaución para no lastimarla- no puedo dejarte, te quiero, necesito que estas bien.
Harry miro los ojos miel de Leila buscando en ellos los sentimientos de la chica, dudo un segundo pero luego se acerco más a ella y la beso. Ambos chicos se olvidaron de la enorme batalla que se libraba a su alrededor, fingiendo que todo se había esfumado mientras intercambiaban su delicado y suave beso, pero Leila lo alejo de ella después de unos segundos.
-Voy a estar bien-aseguro la chica a Harry, que pudo ver en sus ojos que su cariño era bien correspondido-pero debemos volver allá.
-Lo hare, pero no te muevas de aquí hasta que estas bien.-advirtio el chico lamentando tener que alejarse de Leila.