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Historia 36387 — capítulo 3

Cuando Harry abrió la puerta encontró a Ojoloco Moody del otro lado, vestido con un elegante traje gris puesto y un sombrero de copa colocado cuidadosamente de lado, para tapar su ojo mágico.

-¿estas listo chico?- le pregunto el hombre con agresividad- ¿quieres que dejemos un recado a tus tíos?

-No, esta bien-Moody examino con su ojo normal a Harry unos segundos, pero no lo contradijo.

-Bien-el hombre estiro su varita y un autobús morado de tres pisos apareció frente a ellos casi inmediatamente. Un chico pequeño salió del autobús y Moody le dio unas monedas antes de que aquel chico pudiera decir o hacer nada mas, luego tomo a Harry por el brazo y lo hizo dirigirse al fondo del autobús mientras el pequeño cobrador subía el equipaje de Harry al camión.

-¿Cómo te han tratado los muggles?- pregunto Moody viendo hacia el frente del autobús, aunque Harry supuso que su ojo mágico estaba fijo en el.

-supongo que bien, gracias.

Hubo unos cuantos minutos de silencio en los que Harry contemplaba con gran interés el techo del autobús, mientras Moody le clavaba la mirada con su ojo mágico.

-Escucha chico, no se que tan bien te vendrá esto, pero… vamos a Grimmund Place, todos están allá y pues…-Harry miro a Moody unos segundos y luego desvió la mirada, por un momento había tenido la esperanza de que lo llevaran a la Madriguera, pero era lógico que todos los miembros de la orden del fénix, incluyendo a los Weasley, debían de estar en Grimmund Place, el cuartel general de la Orden del fénix.

Ninguno de los dos volvió a decir nada durante el resto del viaje, el autobús paro en el numero diez de Grimmund Place, donde se bajaron a la derecha de aquella casa apareció de pronto ante la vista de Harry una casa, Moody ayudo a bajar el baúl de Harry al cobrador y luego se dirigió con Harry hacia el numero doce de Grimmund Place. En cuanto se pararon frente a la casa la puerta de esta se abrió y una mujer bajita y regordeta apareció tras ella, la mujer abrazo con fuerza a Harry mientras mantenía una vaga sonrisa en el rostro.

-Pasa, Harry cariño.-le dijo una vez que lo hubo soltado.

-¡Harry!-su mejor amigo, Ron, acababa de aparecer detrás de su madre acompañado de Hermione, Ginny, Bill y el señor Weasley.

-Hola socio-lo saludo una voz que surgió de un pasillo cercano a la estancia, por donde Harry había comenzado a caminar para saludar a sus amigos.-pensamos que llegarías ayer-le informo Fred Weasley.

-Si, es por eso que venimos hasta aquí desde ayer, en fin.-termino George Weasley, mientras el y su hermano gemelo salían de aquel pasillo.

-¿Qué tal chicos?- saludo Harry sin ánimo.

La puerta de la cocina se abrió y de ella salieron Lupin y Tonks discutiendo.

-Lo lamento mucho Tonks, pero creo que ese no es asunto tuyo, además a Harry no le afectara para nada ella al contrario, mejor no uses al chico como excusa. Y de cualquier forma voy a traerla, no me importa si tu ó el resto del mundo se oponen… ¡Ah!, hola Harry, había empezado a preguntarme a que hora llegaría ese autobús.-dijo Lupin fingiendo que no había discutido con Tonks segundos antes.

-Si claro, ¿de que hablaban?-les pregunto Harry con el ceño un poco fruncido.

-De nada-respondió Tonks con rapidez y le lanzo una mirada asesina a Lupin- Me voy denle saludos de mi parte a Dumblendore. Los veré luego chicos.

-Adiós- le respondió Lupin con un tono extraño.

-Vamos- dijo Fred de pronto- te ayudamos a subir tus cosas Harry.

-si claro.- asintió Harry.

Fred, George, Ginny, Hermione, Harry y Ron subieron juntos a la habitación de los dos últimos en silencio.

-Lupin ha estado discutiendo con todos los miembros de la orden sobre ese tema.-comento Ron cuando entraron en la habitación, para entablar conversación.

-¿Qué tema?-pregunto Harry agradecido de que su amigo no le preguntara como había estado o sobre su padrino.

-Bueno, creemos, por la forma en que hablan, que se trata de una persona, una chica.-le respondió Hermione- pero no sabemos nada en realidad.

-y ustedes, ¿como va el negocio?- pregunto Harry a los gemelos.

Bien, genial- respondió Fred satisfecho de que Harry hiciera aquella pregunta, como si eso hubiera esperado desde que vio al chico.

-De maravilla- agrego George- y todo gracias a ti.

-me alegra…y ¿Qué saben de Percy?

-Ya sabes…su orgullo es tan grande que prefiere seguir fingiendo que no pertenece a esta familia.-respondió George.

En ese momento comenzaron a oírse unos agudos chillidos que lanzaban maldiciones desde el piso superior, Harry se quedo unos minutos congelado.

-¿ese estúpido elfo sigue aquí?-pregunto el chico furioso. Ron y Hermione intercambiaron miradas nerviosas antes de contestar y luego miraron a Harry con algo de tristeza.

-He, si, es que…pues, nosotros, no…no lo hemos echado, digo acabamos de llegar ayer, y… además de cualquier forma el no puede irse, sabe muchas cosas y…no debe de ser libre.-respondió Hermione evitando la mirada de su amigo.

-claro, pero no opinas lo mismo de los elfos de Hogwarts- No le gustaba aquel elfo, de echo nunca le había gustado, pero ahora sentía odio por aquella criatura, por que si no fuera por el tal vez Sirius no estaría muerto.

-¡Harry nosotros no tenemos la culpa!-exclamo Hermione llorando, previendo el arranque de enojo que le daría a su amigo.

-Eso ya lo se, ya se que el único culpable de la muerte de Sirius soy yo.-soltó encolerizado el chico.

-Yo…yo no dije eso, tú no eres culpable, de hecho nadie tiene la culpa.

-¡CLARO QUE SI, YO FUI EL IDIOTA QUE PENSOQUE TENIA LA RAZÓN Y LOS OBLIGUE A TODOS A IR HACIA EL PELIGRO; Y A SIRIUS A LA MUERTE!-se oyó el grito de la señora Weasley que los llamaba desde abajo, pero todos estaban pasmados viendo a Harry con una mezcla de compasión y tristeza.

-¿Qué esta pasando aquí?-pregunto la señora Weasley acompañada de Lupin que habían decidido subir al no obtener respuesta alguna de ninguno de los chicos.

-nada- se apresuro a contestar George. Pero al parecer la señora Weasley entendió que era lo que pasaba.

-¿Estas bien, Harry?-le pregunto la mujer con delicadeza al chico.

-¡No!, ¡no estoy bien!, y estoy arto de que todos me lo pregunten, ustedes no lo entienden, nadie entiende nada.-dicho esto Harry salió con rapidez de la habitación dejando a los Weasley y a Hermione en la habitación sin saber que era lo que debían de hacer, mientras se lanzaban unos a otros miradas confusas.

La realidad era que Harry sabia que había echo mal descargando su frustración con sus amigos, pero eso lo hacia sentir un poco mejor, le alivianaba el gran vació que sentía por no tener a Sirius y el enojo que sentía debido al echo de que todos estuvieran viviendo tranquilamente en la casa de su padrino como si no importara que el hubiera muerto.

Lupin tardo unos diez segundo en reaccionar e ir tas Harry después de que esta había salido de la habitación.

-Escucha, tú no tienes la culpa de nada de lo que paso.- le dijo Lupin una vez que lo hubo alcanzado en la cocina.

-No quiero hablar de eso- contesto el chico mientras evitaba la mirada de Lupin y fingía buscar algo en los cajones de la cocina.

-Yo si quiero hablar contigo…vamos, voltea y escúchame ¿quieres?

Harry volteo y miro los jóvenes ojos de Lupin que le devolvían una mirada de cierta forma tranquilizadora y que le inspiraba confianza.

-Lo lamento.-murmuro el chico.

-¿Qué es lo que lamentas?

-mi comportamiento arriba.

-No tiene importancia. Escucha, quiero que entiendas una cosa Harry, todos nos sentimos mal por la muerte de Sirius, no eres el único, es verdad que tal vez tu seas el que mas lo siente, pero no el único.-Lupin hizo una pausa antes de continuar hablando-Entiendo que para ti perder a Sirius después de haberte dado cuenta que tenias un padrino que se preocupara por ti debió de ser terrible, pero no estas solo Harry.

Harry miro a Lupin sin decir nada un rato-¿usted también lo lamenta mucho, no?, digo era su mejor amigo.

Lupin no respondió de inmediato, y Harry había comenzado a dar por finalizada la plática cuando el hombre volvió a hablar.

-si Harry, yo también lo lamento mucho, Sirius era el único amigo de verdad que me quedaba, pero nosotros dos no somos los únicos, ni los que mas lo sienten, por lo menos nosotros tuvimos la oportunidad de conocerlo y pasar tiempo con el ¿no?

-No entiendo ¿Quién puede sentirlo aun mas que nosotros?-pregunto Harry extrañado.

-ya lo sabrás, todo en su momento.-Dijo Lupin y se paro de la vieja silla en la que se había sentado.

-Claro… ¿a que hora vamos a cenar?, quiero disculparme con todos.

-Cuando lleguen Dumblendore y Fudge.-respondió Lupin.

-¿Qué?, pero Fudge piensa que estoy loco.

-Si quiere verte, y supongo que también a mi.

-¿puedo negarme?

-Me temo que no, debe de ser importante.

-Claro, profesor.- respondió Harry

-Ya no soy tu profesor Harry, solo quiero ser un amigo para ti, puedes llamarme Remus.

Se escucho un sonido de la puerta que se abría y la señora Weasley llamo a todos a cenar. Unos segundos después la cocina estaba llena de gente, incluidos Fudge y Dumblendore.

-¿Me permites unos momentos Harry?-pregunto el director a Harry que lo siguió hasta el salón avergonzado.

-Siéntate Harry-le ofreció Dumblendore señalando un sillón y se sentó frente al chico. Ninguno de los dos dijo nada durante un rato y luego el chico hablo.

-lo lamento…lo que paso en su despacho, y todo eso.-murmuro Harry al director que lo veía fijamente y tranquilo.

-no hay cuidado, te di motivos para molestarte… en realidad quería saber como has estado después de que te revele esa información.

-supongo que, bien.-respondió el chico sin darle importancia, el director le sonrió levemente.

-Si, supongo que eres capaz de cargar eso sobre tus hombros, pero espero que de verdad logres estar bien un día. De cualquier forma. Harry, tú cuentas con la orden, no lo olvides.-dijo Dumblendore mientras se paraba de su silla-por cierto el ministro quiere que sepas que te ofrece sus disculpas- añadió el director y luego dejo a Harry salir a cenar mientras el y Fudge hablaban con Lupin.

-Eh, yo lamento lo que paso arriba- se disculpo Harry en cuanto llego a la mesa.

-tranquilo cariño, te entendemos- dijo la señora Weasley a Harry mientras le indicaba que se sentara-ahora ven y come.-cenaron tranquilamente, Lupin, Dumblendore y Fudge, tardaron cerca de media hora en salir del salón y luego se unieron a la cena.

Cuando el ministro y el director se disponían a salir, el ministro volteo a mirar a Lupin- recuerda Remus, asegúrate de que este aquí antes del primero de septiembre.

-Claro-dijo Lupin y luego Dumblendore y Fudge se fueron. Lupin volteo a mirar a Harry- Escucha yo también debo irme, surgió algo…pero intentare verlos antes de que regresen al colegio.

-Esta bien-murmuro Harry un tanto decepcionado, había encontrado en Lupin un apoyo.-adiós.-Después de esto Lupin tomo su equipaje, que ya tenía preparado en la estancia y se fue.

La estancia con Hermione y los Weasley no fue del todo divertida, siempre había alguien viajando y por lo general solo estaban en la casa Ron, Hermione, Harry y Ginny con la señora Weasley. Unas semanas después de la partida de Lupin llegaron las cartas de Hogwarts con el habitual aviso de cuando iniciaban la clases, la lista de libros para el curso y los resultaos de los TIMOS que Ron, Hermione y Harry abrieron con cierto temor.

CALIFICACIONES APROVATORIAS:

E-extraordinario

S-supera las expectativas

A-aceptable

CALIFICACIONES REPROVATORIAS

I- insatisfactorio

D- desastroso

T- trol

Herbologia S

Defensa contra las artes oscuras E

Transformaciones S

Pociones S

Encantamientos E

Cuidado de criaturas mágicas E

Historia de la magia A

Adivinación D

Runas antiguas --

Estudio de objetos muggles --

Aritmancia --

Astronomía T

-Genial.-exclamo Harry al comprobar que había pasado casi todos sus TIMOS y luego se asomo a ver las notas de Ron que además de astronomía y adivinación había reprobado historia de la magia-No fue tan malo, ¿Qué tal tu, Hermione?

-Bueno, tengo un aceptable en astronomía un supera las expectativas en pociones y defensa contra las artes oscuras, en lo demás tengo extraordinario.-respondió la chica un tanto decepcionada.