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Historia 36387 — capítulo 30

Tanto Leila como Seamus Finnigan fueron dados de alta antes de la cena, y la señora Pomfrey había aceptado aunque de mala gana que podían jugar quidditch al otro día si descansaban bien esa noche y no hacían ningún esfuerzo extra. Harry intento mostrarse animado cuando comunico las buenas noticias al equipo, pero en realidad nadie estaba verdaderamente entusiasmado, las antiguas sensaciones de ánimo y alegría que causaban los partidos de quidditch habían desaparecido y casi todos los alumnos de la escuela caminaban preocupados y algo exaltados, aunque sabiéndose fuera de un peligro inmediato.

El equipo de quidditch estaba listo para desayunar al día siguiente a primera hora del día, aunque todos tenían un aire cansado y no mucha hambre pero hicieron un esfuerzo por animarse. Harry estaba particularmente preocupado por Leila, la chica se veía deprimida pero ni Harry ni Ron encontraban palabras que pudieran animarla, ellos mismos se sentían deprimidos y abandonados por la partida de Sirius.

-¿Están seguros de que todos pueden jugar?-pregunto Harry al equipo una vez que estuvieron en los vestidores, casi todos asintieron desganados, solo Leila decidió ignorarlo y mantener su vista fija en el suelo.

-Vamos a estar bien, Harry-aseguro Ginny que se había mostrado bastante considerada y había dejado de molestar a la hija de Sirius-mientras mas rápido terminemos con esto tendremos mas tiempo para pensar y descansar, terminemos rápido.

Harry asintió antes de encabezar la marcha de su equipo hacia el campo de juego. Lisa Turpin narraba el partido con voz monótona y desanimada, además de que las gradas no estaban tan abarrotadas como de costumbre y no se oía mucho escándalo, algo extraño considerando que era ese el último partido de la temporada.

"Estamos en el ultimo partido de la temporada-comento Lisa Turpin cuando las escobas se elevaron sobre el campo de quidditch-el partido que decidirá quien se llevara este año la copa de quidditch. Si Huffelpuf gana este partido la copa a manos de los Slytherings, mientras que si Gryffindor consigue mantener su impresionante marcador podrá conservar la copa durante otro año…y comienza. Hufflepuf tiene la quaffle, no esperen Ginny Weasley logra quitárselas y hace un pase increíble a Morgan, excelente manera de comenzar, Gryffindor tiene su primer gol"

El partido fue muy sencillo e incluso algoaburrido, en los primeros cinco minutos del partido Gryffindor ya pasar había metido cinco goles y los Hufflepuf ni siquiera habían tocado la pelota, en parte porque no se sentían con muchas energías y en parte porque sabían que de cualquier forma no obtendrían la copa así que no valía mucho la pena el esfuerza, Ginny y Leila metieron otro gol cada una antes de que Harry viera la snitch y se lanzara tras de ella sin que el buscador de Hufflepuf lo notara.

-Bueno, Potter persigue la snitch, parece que los Gryffindors se quedaran con la copa-comento Lisa Turpin mientras el buscador de Harry se daba cuanta de la situación y volaba detrás del chico, pero ya era tarde Harry había tomado la snitch tres segundos después de que Leila anoto el ultimo gol del partido.

-Gryffindor atrapa la snitch. Gryffindor gana por 200 puntos contra cero. Convirtiendo a este en el marcador mas bajo que ha tenido Hufflepuf en la historia.

Los Gryffindors bajaron un poco mas animados, incluso Leila sonreía ligeramente.Vieron como el profesor Dumblendore bajaba de las gradas con la copa en las manos y comenzaron una pequeña discusión sobre quien merecía recibir la copa.

-Creo que debería tomarla Ron, los únicos tres intentos que hicieron por meter un gol los paro con mucha destreza.

-No-se negó Ron avergonzado-eso lo hubiera podido parar un bebe con los ojos cerrados. Este no fue para nada nuestro mejor partido, no creo que ninguno haya dado ninguna muestra especial de talento hoy, creo que debería tomarla el capitán.

-Si-concordó Seamus- tomola snitch lo mas rápido que pudo y fue el quien nos entreno, creo que lo mas adecuado es que Harry la reciba.-el resto del equipo correspondió a la sugerencia de buena gana. Harry sonrió cuando Leila lo animo a dirigirse al director, que le entrego la copa a Harry con una sonrisa despreocupada en los labios. Harry levanto la copa en alto y dejo que todo el equipo la tocara animado antes de entregársela a la profesora McGonagall para que la guardara en su despacho, después todos fueron juntos a comer.

Los temas de los que se hablaba en el Gran Comedor no eran los que Harry abría elegido, casi todos hablaban de sus experiencias en el valle Godric contándolas con animo, los únicos que parecían preferir ignorar lo ocurrido eran Leila ,Ron y Hermione, que se concentraban en mantenerse animados por el triunfo en el partido.

-¿Harry?-llamo Leila al muchacho para sacarlo de sus pensamientos. Le devolvió la mirada y le alegro verla sonreír, se veía mucho mejor que antes, eso lo animo, había tenido muchas ganas de hablar con ella, pero pensaba que la chica aun no estaba bien, quería darle un tiempo para recuperarse y para que pudiera volvera sonreír con completa felicidad.

-Hey chicos, miren.-dijo Ginny señalando a un puñado de lechuzas que acababan de invadir el gran comedor entre las que estaban Hedwig, Errol, Piggeton y Claude, las lechuzas aterrizaron en la mesa de Gryffindor con extraños paquetes, solo Piggeton llevaba una carta que le entrego a Ron, el muchacho la abrió y leyó en voz alta.

Suponiendo que no nos han desilusionado y que la copa de Quidditch sigue perteneciendo a Gryffindor nos tomamos la libertad de proporcionarles los elementos adecuados para elaborar una buena fiesta, suponiendo que los siempre eficientes elfos domésticos de Hogwarts se sentirán igual de complacidos que nosotros en ayudarle.

Si no ganaron el partido mas les vale que regresen nuestros productos porque si los usan los buscaremos y se los cobraremos con intereses.

Diviértanse chicos.

Atte.: Fred y George.

Los Gryffindor siguieron el concejo de los gemelos Weasley, subieron las bromas que les habían mandado y pidieron comida a los elfos domésticos para armar una fiesta en la sala común. Armaron un alboroto enorme, que les abría costado una buena cantidad de puntos menos, pero en vista a que parecía ser lo único bueno que habían tenido en los últimos días la profesora McGonagall no se atrevió a regañarnos y acepto el ánimo de la improvisada fiesta de buena gana.

La semana siguiente fue lenta, sobre todo debido a que se realizaron los exámenes finales que consiguieron acabar con el poco animo que les sobraba a los chicos, aunque por primera vez en su vida Harry estaba seguro de que había conseguido pasar todos sus exámenes con calificaciones decentes, incluso se sintió bastante seguro respondiendo el de Pociones.

El día del banquete de Hogwarts también llego bastante rápido después de que el peso de los exámenes finales había desaparecido. Ron y Harry bajaron del dormitorio de chicos al mismo tiempo que Hermione lo hacia del suyo.

-¿no vienes?-invito Ron a Leila que estaba en la sala común sentada frente a la chimenea, la muchacha parecía estar mejor, se estaba recuperando bastante bien, tal vez se debía a que de cierta forma ya había perdido a su padre antes.

Los cuatro chicos bajaron al Gran Comedor que estaba alegremente decorado con colores dorado y escarlata y unos cuantos estandartes de Gryffindor. Los chicos se sentaron y bromearon un rato antes de que el lugar se llenara y Dumblendore se parara de su asiento para emitir su discurso de fin de cursos.

-Otro año en Hogwarts se nos termina. Un año significativo para muchos, en el que tuvieron oportunidad de encontrar aliados desconocidos, descubrir a los verdaderos amigos-Harry no supo si se lo había imaginado, pero estuvo seguro de ver que Dumblendore le dedicaba una mirada y una sonrisa a Malfoy- No lo vamosa negar, también a sido un año peligroso en el que hemos estado temerosos, pero es así como muchos han descubierto en donde esta su lealtad, aunque nos allá costado decidir. Un año en que muchos de ustedes experimentaron un peligro mucho mayor al que jamás se abrían imaginado enfrentar, y por lo que deben sentirse orgullosos, por la valía que han demostrado tener. Espero en verdad que los que no vuelvan el próximo curso se lleven lo mejor que ´puedan de esta escuela y la gente que habita en ella.

Ahora me complace anunciar que la casa que más puntos ha obtenido es Gryffindor con 569 puntos y por ello se le otorga la copa de las casas, esperando que aprecien en este reconocimiento más sus meritos que el trofeo. Ahora, vamos a comer.

En cuanto Dumblendore termino de hablar las mesas se llenaron con comida y platicas animadas. Algunos de los chicos que estaban alrededor de Harry habían empezado a planear sus vacaciones, mientras otros se concentraban solo en terminar los platillos que tenían frente a ellos.

-Hola chicos-dijo una delicada voz aguda, Ron, Harry Hermione y Leila voltearon para ver a Fleur y a Krum que se habían acercado a ellos-queguiamos despedignosde ustedes.

-Como, ¿no irán en el tren con nosotros?-pregunto Hermione sorprendida.

-no, queguemos ayudaga Hagguida rescataga Madame Maxim ahogaque llegagonnoticias de el.

-¿enserio, donde esta?, tal vez también deberíamos ir.-dijo Harry pero tanto Fleur como Krum negaron con la cabeza.

-Eso no ayudarria, serriamosdemasiados y a los gigantes eso no les *agrradarria,*además serrasmas útil aquí-Harry no se quejo, sabia que Krum tenia razón- Perrono querríamos irnossin despedirnos.

-Oh!, chicos. Prometan que van a cuidarse uno al otro.-solto Leila, ambos e se miraron con una sonrisa de complicidad y se tomaron de las manos.

-Lo vamos a haceg.-dijo Fleur y los cuatro chicos supieron que sus dos amigos extranjeros estaban juntos y no iban a separarse en un buen tiempo. Intercambiaron abrazos con los chicos antes de volver a su comida.

La nueva relación entre Fleur y Krum hiso que Harry recordara que aunno había tenido la oportunidad de hablar con Leila y no quería perder mas el tiempo.

-¿podemos hablar?-le pregunto Harry a Leila en voz baja pero al mismo tiempo la voz de Malfoy llamo a la chica desde la entrada del Gran Comedor. Leila miro a Harry con una mirada preocupada, parecía que temiera que el chico se enfadara con ella.

-¿te molestaría si hablamos mas tarde?, Draco ha estado preocupado, es importante.

-Claro, ve con el.-acepto Harry. La chica le dio un beso en la mejilla en señal de agradecimiento antes de parasea reunirse con su primo. Harry soltó un suspiro en cuanto la vio desaparecer-¿Qué es un día más de espera?

-¿Espera?, ¿estas esperando para hablar?

-Bueno, no es algo que se diga en una platica casual.-e defendió Harry y Ron dibujo una sonrisa burlona.

-¿enserio?, ¿De que vas a hablarle?-pregunto el chico aunque conocía la respuesta.

-Le preguntare si quiere ser mi novia-soltó Harry con rapidez antes de que su amigo soltara una carcajada.

-¿Por qué no se lo has dicho?...no importa va a decirte que si, ella…-comenzó Ron pero Hermione lo interrumpió.

-Si, Harry. Va a aceptar, te quiere de verdad-dijo la chica para sorpresa de sus dos amigos-no me miren hace…yo también debo hablar con ella.

Pero ni Harry ni Hermione pudieron hablar con Leila ese día porque la chica no volvió a la sala común de Gryffindor mientras estuvieron despiertos, hace que se dedicaron a empacar sus cosas para el regreso a Londres. El baúl de Harry parecía desbordarse por lo que el chico tuvo que sacar todas sus cosas para hacer espacio, eso era lo que hacia cuando descubrió un objeto brilloso al final del baúl. Era el espejo que Sirius le había dado el año pasado y que el había aventado con coraje al interior del baúl con la fuerza suficiente para que se rompiera. Saco los trozos con algo de melancolía y los coloco sobre su mesita de noche antes de guardar el resto de sus cosasy acostarse a dormir.

Cuando Harry bajo al otro día la sala común estaba abarrotada de gente y Ron y Hermione bastante ocupados cumpliendo su papel de prefectos organizando a los alumnos, por lo que a Harry no le molesto la compañía de Neville y Ginny hasta que Leila decidió pasar un rato con Lavander y Parvati para evitar a la hermana de Ron, pero se les unió en cuanto subieron al Expresso de Hogwarts para quedarse en el mismo compartimiento. En cuanto acomodaron sus cosas Harry se volteo para mirar a Leila y le hablo en un susurro mientras le tomaba la mano.

-¿podemos hablar a solas?

-Claro-le contesto la chica antes de dejarse guiar hasta un compartimiento vacio a unos tres de donde habían dejado sus cosas, Harry cerro la puerta antes de girar para volver a ver ala chica.

-he querido hablar contigo desde…bueno, ya sabes. Quería preguntarte si después de lo que paso…- Harry se froto las manos que le sudaban a causa de los nervios, alzo una mirada nerviosa para evaluar las reacciones de la chica, pero ella estaba tranquila y sonriente, eso lo animo-bueno, quería saber si te gustaría, quiero decir, ¿si quieres…si…¿ quieres ser mi novia?-soltó Harry con toda la decisión que le fue posible juntar. Y miro a los ojos miel de Leila esperando que estos le brindaran una respuesta.

-Si quiero-respondió la chica sonriendo y sin titubear.

-¿En serio?-pregunto Harry con una sonrisa de alivio.

-Si-confirmo la chica.

-Bien, grandioso aunque…

-¿ya te arrepentiste?-pregunto la chica cambiando la alegría de su mirada por preocupación.

-Claro que no, es difícil que eso llegue a pasar, Leila. Si supieras cuanto te quiero…

Pero la chica no lo dijo terminar, y estampo sus labios contra los de Harry, que correspondió al beso de la chica durante unos buenos segundos antes de que ella se alejara un poco de el y le tomara la mano.

-Deberíamos regresar a nuestro compartimiento-sugirió y Harry acepto con una sonrisa, la tomo con más fuerza de la mano y la guio de regreso al lugar donde habían dejadosus cosas y a Ginny y Neville. Ron y Hermione ya estaban ahí cuando Harry y Leila entraron y ambos sonrieron al ver las manos entrelazadas de los chicos.

-¿Leila?-llamo Hermione después de que el tren arranco-necesito pedirte una disculpa. Tienes razón, te juzgue mal y lo lamento, si sirve como escusa realmente pensaba que había algo que era extraño en ti, y eso me hacia desconfiar, pero cuando vi que…no se como agradecerte que siguieras a Harry al peligro, que no lo dejaras solo, además…me salvaste la vida.

-No tienes porque disculparte Hermione-dijo Leila con sinceridad- te entiendo, y me agrada que te preocupes hace por Harry y Ron. Tampoco tienes nada que agradecerme.

-Si no es muy tarde, me gustaría que fuéramos amigas.-dijo Hermione ofreciéndole una mano a Leila.

Leila zafo su mano de la de Harry para poder estrechar la de Hermione aun sonriendo.

-Que gesto tan conmovedor-dijo una voz burlona que arrastraba las palabras. Las chicas voltearon la mirada hacia la entrada del compartimiento donde Malfoy estaba recargado acompañado de Crabbe, Goyle y Pansy Parkinson. Todos los chicos del compartimiento tomaron una instintiva postura defensiva y acercaron sus manos a sus bolsillos para sacar sus varitas, solo Leila se limito a lanzarle una mirada de advertencia al pálido muchacho.

-Tranquila, Leila-dijo el muchacho ignorando que la chica era quien mas tranquila estaba-no vengo a pelear, al menos yo no lo hare.-añadio mirando las amenazadoras posturas de los chicos que lo rodeaban que intentaron parecer mas relajados de inmediato-Vengo a hablar con ustedes, a…pedir disculpas.

-¿Qué?-pregunto Ron con sorpresa, pero Malfoy lo ignoro.

-Para empezar te agradezco que me ayudaras a salir de esa jaula Potter, creo que me salvaste la vida,también lamento lo que he dicho de tu familia Weasley, nada cambia que sean unos traidores a la sangre-Ron comenzó a ponerse rojo por lo que Malfoy se apresuro a terminar-pero creo que por fin he entendido que la sangre no es importante, es mejor no formar parte de un montón de magos que traicionarían a su familia antes de arriesgar su pellejo.-Ron sonrió al escuchar aquello. Malfoy desvió la mirada a Hermione-en consecuencia me disculpo por insultarte con respecto a tu sangre, harías mas por muchos magos que lo que harían varios sangre limpia que conozco…mentiría si les dijera que me interesa su amistad, pero les agradezco que sean amigos de ella.-dijo señalando a Leila con la cabeza-mientras ella les guarde el amor y respeto que les tiene, pueden considerarme…un aliado-dijo Malfoy, luego se acerco a su prima le dio un beso en la mejilla y salió del compartimiento.

-Vaya, parece que algunas cosas han mejorado-comento Harry.

-Si-colaboro Leila y volvió a tomarlo de la mano.

Pasaron el resto del camino haciendo bromas y platicando, cuando el tren se paro y los chicos bajaron del tren antes de pasar por la barrera del anden 9 ¾ de dos en dos.

No les sorprendió encontrar del otro lado a varios miembros de la orden, pero tampoco disimularon su aumentada alegría, Lupin, Tonks, los señores Weasley, Fred, George y Percy los recibieron con ganas. Harry abrazo a Leila con fuerza mientras platicaban a las afueras del andén, suponía que los Dursley no tardarían el llegar y lamentaba pensar que tendría que alejarse de la chica.

-Bueno-dijo Harry con un resoplido cuando vio a los Dursley a lo lejos-creo que tengo que irme.-dijo deshaciendo el abrazo con Leila para poder despedirse de todos los demás antes de besar a Leila en la mejilla e ir a donde sus tíos lo esperaban.

-¡Harry!, ¡Harry, espera!-el chico ya había comenzado a caminar hacia la salida de la estación, pero se detuvo en cuanto escucho la voz de Leila llamándolo. La chica se acerco a el ignorando a los Dursley y se saco algo del bolsillo de la chamarra muggle que se había puesto, coloco el objeto sobre la mano de Harry, era el espejo que Sirius le había dado, el mismo que había colocado sobre la mesita de noche, pero ya no estaba roto.

-¿Cómo lo conseguiste?-pregunto el muchacho sorprendido.

-Me lo dio Dooby-explico la chica sonriendo mientras el señor Dursley le lanzaba miradas intimidantes que ella ignoraba- Tengo el otro, mi padre se lo dio a Dumblendore, pensó que podríamos necesitarlo. Creo que hace podremos vernos todos los días, en lo que consigo sacarte de ahí.

Dijo la chica, luego se acerco a Harry y le dio un beso en los labios mientras los Dursley los veían con desaprobación.

-Te quiero.-le susurro Harry a la chica mientras le daba un abrazo de despedida.

-Y yo a ti. Cuídate, en lo que no te tengo cerca para hacerlo yo.-bromeo la chica. Luego volvió a besarlo y se fue.

-¿Quién era esa?-le pregunto su tía Petunia con curiosidad morbosa mientras veía como la chica se alejaba. Harry no contesto, pero sonrió tristemente pensando en que ese verano se le haría eterno mientras no tuviera a la chica cerca.