← Historia 36387 · de
Historia 36387 — capítulo 29
Dumblendore tomo a Harry por el cuello y dirigió la camilla que soportaba a Leila hacia la salida de la casa, al parecer los mortifagos habían desaparecido con Voldemort, pero habían dejado a bastantes heridos y algunos inconscientes, afortunadamente parecía que solo había sido eso y que no parecía haber ninguna baja ni en la orden ni en el ED.
Dumblendore puso al resto de los heridos en camillas y los hizo pasar por los arbustos para regresar al colegio después de que los miembros sanos de la orden pasaron, después de los heridos el director indico a los miembros de ED que pasaron y finalmente guio a Harry aun sosteniéndolo del cuello. Lo acompaño hasta la enfermería guiando un montón de camillas frente a ellos incluyendo la de Leila.
La señora Pomfrey forzó a Harry a que se acostara en una de las camas de la enfermería y le dio una infusión caliente a beber, el muchacho sintió como la infusión le recorría el cuerpo con un calor agradable y lo adormilaba con una rara sensación de bienestar. Harry no supo si durmió por minutos, horas o días, pero cuando se despertó se sentía completamente recompuesto y no podía recordar las cosas con facilidad. Busco a tientas sus gafas sobre la mesita de noche que estaba a su lado y miro a su alrededor. La enfermería estaba llena por completo por miembros del ED. Malfoy estaba dormido en una silla en la pared del frente, Neville estaba dormido tendido sobre una cama a su lado y junto a Luna Lovegood que leía silenciosamente una revista en la cama de al lado de Harry estaba Seamus Finnigan, y junto a este Tonks que estaba dormida, solo ella y Mundungs Fletcher eran los miembros de la orden que parecían estar heridos, aunque Harry vio que Sirius también estaba en la enfermería sentado junto a el y con la mirada fija en Leila que permanecía inconsciente en la cama de junto.
-Hola, amigo, me alegra que despertaras-saludo Sirius sin dejar de ver a Leila con el rostro maravillado. Guardo silencio unos momentos antes de volver a hablar-¿no crees que es hermosa?, su madre era muy linda…y no lo digo por que estuviera perdido por ella, pero…Leila la supera, enserio. ¿Cómo es?
Harry miro la sonrisa de su padrino, se veía feliz de conocer a la hija que siempre había tenido lejos.
-Es grandiosa. Es la chica mas buena y noble que conozco…incluso lo quiere a el.-bromeo Harry señalando con la cabeza a Malfoy, pero luego adopto un gesto de preocupación, ¿Por qué Leila no había despertado?
-Tranquilo-dijo Sirius como si le leyera el pensamiento-va a estar bien, ¿crees que estaría tan tranquilo si no fuera asi? Estuvo muy grave, pero ya lo supero, es fuerte. Solo necesitar unos chequeos en cuanto despierte y luego podrá salir. Tu ya estas bien aunque seguro la señora Pomfrey te checara también.
Harry asintió con descuido.
-Tengo que hablar con la orden Harry.-le dijo su padrino con voz triste-volveré en un rato.
Harry lo vio salir y permaneció unos segundos en silencio hasta que Malfoy despertó, no estaba herido, era obvio que solo estaba ahí por Leila. Harry recordó la manera en la que la había defendido, incluso se había arriesgado para cuidarla y se sintio profundamente agradecido por el cariño que Malfoy le profesaba a Leila.
-Gracia, Draco-dijo de pronto el chico tardo unos minutos en contestarle, pero finalmente lo hiso.
-No hice nada por ti, Potter, no me abría molestado que murieras-declaro sin darle importancia y sin verdadero odio.
-lo se. Pero aun hace, gracias.
Malfoy hizo un asentimiento con la cabeza, y se paro de su silla, fue hacia la cama de Leila y le dio un beso en la frente antes de dirigirse a la salida de la enfermería.
Harry se dedico a contemplar a Leila la media hora que la chica tardo en abrir los ojos con confusión. Harry dibujo una sonrisa en su rostro y n pudo reprimir la alegría en su voz.
-¿Estas bien?-le pregunto. Leila se enderezo lentamente y se acomodo para sentarse en la cama antes de voltear a verlo.
-mejor que nunca-le contesto dedicándole una sonrisa.
-Yo…no tenias que hacer eso-regaño de pronto Harry sintiéndose algo molesto con la chica aunque aun le alegraba que estuviera bien.
-En realidad…si tenía que hacerlos-declaro Leila entendiendo que Harry serefería a su ataque a Voldemort-sentí que eso era lo que debía hacer, Harry.
-Pero te arriesgaste.
-Estoy bien-le recordó la chica mientras Ron y Hermione entraban en la enfermería tomados de la mano.-Hola chicos.
-Mira, te dije que los dos sobrevivirían, Hermione. Ya no tienes de que preocuparte.-bromeo Ron mientras se sentaban en la cama de Harry.
Hermione miro a Leila un momento, pero después cambio la mirada a Harry antes de hablar.
-Me alegra que despertaras a tiempo. Mañana es el último partido de quidditch, abría sido horrible que no jugaran. Aunque Seamus aun esta dormido.
-Va a despertar, debieron de darlo de alta ayer-dijo Ron.
-Esperen…¿Aun estamos a tiempo de ganar la copa?
-Sip-confeso Ron-eso considerando que la señora Pomfrey te deje jugar, estas delicada. Pero Dumblendore logro retrasar el partido para hoyporque ambos equipos estaban muy, muy incompletos.
-Como sea.-dijo Hermione-eso no es importante. Leila, ¿crees que podríamos hablar cuando salgas de aquí?-pregunto Hermione con timidez a la chica.
-Claro.
-Yo también necesito que hablemos-dijo Harry y a Leila se le colorearon las mejillas.
-Pues ambos van a tener que esperar.-dijo Ron mirando hacia la entrada de la enfermería donde estaba Sirius recargado-parece que su visitante preferente volvió. Vamos Hermione.-termino en un tono apagado. Los chicos salieron juntos y le dedicaron una leve sonrisa a Sirius al pasar junto a el.
Sirius los miro unos segundos desde el marco de la puerta antes de acercarse a ellos y sentarse en la orilla de la cama de Leila.
-Tenemos que hablar-explico con voz profunda.
-Desde luego que tenemos que hablar. ¿Por qué fuiste a buscarme el año pasado?, sabias que tenias una hija ¿Cómo pudiste arriesgarte así y negarle la oportunidad de conocerte y tu a ella, solo por mis tonterías?
-no es momento de reproches, Harry. Y me basta con lo que he oído y visto de Leila para conocerla, pero no es de eso de lo que hablaremos.
Leila soltó un sollozo y bajo la vista como si supiera lo que su padre le diría.
-¿entonces?-pregunto el chico espantado por la cara seria de Sirius y la reacción de la chica.
-Escucha Harry, esto va a ser difícil para ustedes dos, pero…quiero despedirme.
-¿despedirte?-pregunto el chico sin responder-pero acabas de..."volver" por hace decirlo, ¿ a donde vas? No puedes irte solo hace-exclamo el chico sin comprender muy bien que quería decir Sirius con eso de despedirse, pero se comenzaba a hacer una idea que no le agradaba para nada.
-¿lo entiendes, verdad?-pregunto Sirius a Leila que lo había vuelto a ver con el rostro lleno de lagrimas-Yo…debo volver al…al mundo de los muertos. El otro lado del velo.
-¡no!-grito Harry viendo su sospecha confirmada-¿quieres morir?, ya me dejaste solo una vez, ¿lo harás de nuevo? y…¿a ella?...te necesita, Sirius, necesita conocerte y tu a ella.
-Ya te lo dije. La conozco ya lo suficiente, se que haría todo por salvar a la gente que le importa, se que es tan inteligente como su madre, y se que arriesgaría su vida por ver el rostro de su padre-dijo Sirius mirando con cariño a la chica. Y Harry supo entonces que Leila siempre había sabido que el "resucitar" a su padre pondría su vida en peligro, pero había decidido omitir esa información.
-No puedes irte-sollozo Leila mirando con ojos suplicantes a Sirius parecía enojada y triste a la vez, aunque era difícil saber que sentimiento era mas poderoso.
-Lo lamento linda, pero…esta…magia es solo temporal, no puedo negártelo me alegra que lo hicieras, me alegra poder verte, conocerte, saber que estas bien, que eres feliz y ver lo parecida que eres a tu madre. Pero debo irme…mi tiempo aquí…se acabo, nena.
Leila se lanzo a los brazos de Sirius y se puso a llorar.
-No me dejes sola-suplico entre lágrimas. Sirius cerró los ojos con sufrimiento mientras acariciaba el cabello ondulado de su hija.
-No estas sola. No quiero que te sientas hace. Sabes que tienes a Remus y…-Sirius alejo un poco a Leila de el para mirarla a los ojos-al parecer Harry y tu han logrado encontrar en el otro a un buen compañero, ¿no?-pregunto con una nota de picardía. Harry y Leila intercambiaron una mirada nerviosa suponiendo que Sirius conocía los sentimientos que se albergaban el uno al otro.
-¿A que te refieres?-pregunto Harry nervioso.
-Ustedes saben a que me refiero, chicos. No se preocupen, no podrían encontrar a alguien mejor para el otro-dijo Sirius guiñándoles un ojo. Luego recupero su tono serio.-debo irme chico.
-Te necesito-dijo Leila desesperada.
-Me llevas en tu corazón, cariño. Búscame ahí cuando me necesites. Harry, necesito pedirte un último favor.
-Claro, lo que quieras.
-Cuida a mi hija, y cuídate tú. Son lo que mas amo en este mundo.-declaro y volvió a abrazar a Leila antes de darle un beso en la frente y otro en cada mejilla, luego fue a abrazar a Harry con fuerza. Les hecho una ultima mirada de despedida antes de volver a salir de la enfermería. Leila se quedo llorando un buen rato hasta que la señora Pomfrey salió de su despacho y le dio un tranquilizante que la hizo dormir de nuevo.
-Parece que usted puede salir-declaro la señora Pomfrey a Harry-La señorita Black se ve bastante bien, si despierta y esta tranquila antes de que anochezca podrá jugar mañana.