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Historia 36512 — capítulo 6
-Tranquilo mi señor, ella no le gusta.
-¿Eso es todo?
-No, ha dicho simplemente le cae bien, eso es todo, y que no quería estar con ella, que no podría salir con una chica con sobrepeso.
-¿Sobrepeso? ¿Ese tio es idiota o que? ¡No tiene sobrepeso! ¡Es ancha de caderas, eso es todo!
-Lo sé señor, no se sulfure. Está todo arreglado.
-¿Por qué?
-Usted no ha estado muy atento a la academia ¿Verdad?
-¿Por qué lo dices?
Alessandro mira hacia dentro de la academia y vé que ella no está.
-¿Dónde está?
-Lo ha oido todo, está allí abajo, justamente salía del portal y él ha dicho eso.
Elena estaba en un banco llorando, Carlo la intentaba consolar y ella le gritaba que la dejara en paz. Que la había insultado y que estaba harta de él. Alessandro mira con cara de corderito a Levdwin.
-¿Puedo?
-¿Como lo vais ha hacer mi señor?
-Será algo casual..O espera..Tengo un plan.
Elena se levanta del banco huyendo de Carlo, quien la sigue, pidiendole que pare, que le perdone.
-¡Elena por favor!
-¡Vete Carlo! ¡Vete! ¡No quiero volver a verte!
-No lo decía en serio. ¡Ese tío era un impostor!
-Tienes unas excusas muy malas ¿Sabes? ¡Dejame!
Alessandro aparece en escena desde la siguiente boca-calle.
-Elena cielo, estás aquí, ¿no habíamos quedado en aquella calle?
-¿Eh?-Elena no entiende nada, Alessandro le guiña un ojo, entonces, ella entiende que la está ayudando a librarse de Carlo.-¡Ah! Cierto, me he encontrado con Carlo, pero ya se iba.
-¿Por qué lloras? ¿Te está molestando?
Carlo se queda pasmado delante de la pareja, Alessandro abraza a Elena, quien intenta dejar de llorar. Carlo se pone furioso, no conoce a Alessandro, pero por su culpa no podrá conseguir el perdón de Elena:
-¿Y tú quien eres? ¿De donde vienes? ¿De la tienda de Emilio tucci o qué?
-Soy Alessandro, el novio de Elena, vengo de una boda, y esa sobrada no está muy currada chaval.
-¿Elena? ¿Es tu novio?
-Eh...Si, claro. ¿Tienes algun problema con su ropa? A mi me encanta.
Carlo se siente estúpido, se da la vuelta y se va. Elena y Alessandro se separan.
-Gracias, me has salvado.
-¿Te estaba molestando? ¿Es tu ex-novio?
-No, y no. - Rie Elena.
-Bueno, me alegro.
-¿De que no me molestase?
-Y de que no sea tu ex-novio. ¿Tienes novio?
-No. ¿Por qué? - Elena se sonroja, la verdad es que no se había fijado en Alessandro, es un muchacho muy apuesto, guapo, su cabello es castaño, más claro que el suyo, no muy corto pero sin llegar a ser largo, liso y brillante. Sus ojos, que le habían parecido color miel, ahora se han tornado casi de un dorado deslumbrante. Es guapo, muy guapo, tiene una sonrisa triunfal con dientes realmente blancos, y sus facciones están bastante marcadas, lo suficiente para un muchacho de dieciséis años.
-Porqué sino, si ese tío se lo dijese a tu novio, tendrías problemas, y no quiero causartelos.
-Gra-gracias. ¿Cómo has sabido mi nombre?
-Él lo gritaba desde hace un rato. - Rie.
-¿Cuantos años tienes?
-Quince.
-Ah...Pensé que tendrías dieciseis.
-¿Tan viejo estoy? - Ella se sonroja - Es broma, lo sé, me lo dicen mucho.¿Y tú? ¿Cuantos años tienes?
-Catorce.
-Genial. ¿podré verte alguna vez?
-Cla-claro.¿Vives por aquí?
-Eh..No, estoy...Estoy de paso. Pero puedo pasar por tu casa si quieres.
-Eh..Vale.
-¿Me enseñas donde es? Así te acompaño.
-Cla...Claro. Por aquí.