← Historia 36553 · de
Historia 36553 — capítulo 4
-¡Feliz cumpleaños, Harry!-lo despertó Leila en la mañana dándole un abrazo y un beso en la mejilla-¿me harías un favor? Tarda un poco en bajar, ¿quieres? Te veré en un rato. Buenos días Ron-añadió la chica al ver que su amigo despertaba entre quejas mientras ella salía del cuarto.
-Feliz cumpleaños. Dijo Ron a Harry antes de bostezar.
Los chicos pasaron un buen rato en el cuarto antes de que Ginny entrara para felicitar a Harry y decirles que ya podían bajar a desayunar. Ambos chicos bajaron a lacocina donde alguien había colgado un enorme letrero con la frase "Feliz cumpleaños Harry" en letras que cambiaban de colores, también había un enorme pastel en medio de la mesa que estaba rodeada por los señores Weasley, Tonks, Lupin, Ojoloco Moody, los gemelos, Percy, Bill, Charlie, Ginny, la profesoraMcGonagall y Leila que le guiño un ojo a Harry en cuanto entro en la habitación.
Desayunaron bastante bien mientras contaban anécdotas y chistes, la única que parecía no divertirse era Ginny que había reservado sus comentarios desagradables para otro día intentando no molestar a Harry.
Harry recibió muchos regalos los señores Weasley le regalaron una bufanda y un reloj de muñeca, además de que el chico descubrió que lo habían añadido a su extraño reloj familiar que antes había estado en la madriguera y que por el momento había cambiado de domicilio a la cocina de Grimmund Place donde había otro idéntico con los rostros de los miembros de la orden del Fénix. Bill y Charlie le obsequiaron un abrigo de piel de dragón irrompible que además se ajustaba al tamaño de quien lo usara, Ojoloco Moody le obsequio un enorme chivatoscopio profesional, Hagrid le mando con Claude (la lechuza de Leila) una caja de golosinas tradicionales de Francia. Fred y George le regalaron una caja de bromas cada uno gesto que a Harry le pareció bastante extraño, más aun cuando al poner más atención noto que no se hablaban.Ron y Hermione le obsequiaron un nuevo equipo para mantenimiento de escobas además de un elegante silbato de plata que se oía a kilómetros de distancia. La profesora McGonagall le dio a Harry una pequeña botella con una poción de parte del profesor Dumblendore y le explico que el gas que soltaba servía para mantener quieta e inconsciente a una persona por cinco minutos. Leila le obsequio un libro con cientos de hechizos y recetas de pociones, Tonks le dio un estuche para escoba de cuero rojo y adornos de oro y Lupin le entrego una caja con una elegante pluma que era una especie de diccionario respondía todo lo que se le preguntaba, Harry adivino que era uno de los productos que había creado con su padre, Sirius y Colagusano cuando eran jóvenes, justo una de las plumas trampa que no se permitía usar en un examen.
-Creo que ya solo te falta abrir el regalo de tu tía-le susurro Hermione al oído cuando todos los demás volvieron a distraerse en otras cosas.-Ve. Creo que podemos pedirle ayuda a los gemelos para que nadie note tu ausencia-comento la chica guiñando un ojo.
Harry hecho una rápida mirada a Leila que platicaba animadamente con Tonks, le hubiera gustado pedirle que lo acompañara pero prefería que nadie se diera cuanta de su desaparición, así que acepto la propuesta de Hermione que fue a pedirle a George que distrajera a los demás. Harry aprovecho para escapar de la habitaciónel momento en el que una pequeña bomba de humo negro exploto privando a todos de la vista por unos minutos. Una vez que llego a su habitación busco entre sus cosas el sobre y el paquete que su tía le había entregado un día antes. Harry dejo a un lado la caja de regaloy tomo el sobre, era muy grueso y era obvio que contenía más de una carta, lo abrió y saco la hoja de papel que había hasta el frente.
Querido Harry.
Se que muy posiblemente sea tarde ya para hacértelo creer, pero me gustaría que supieras que en verdad siento un gran amor por ti, al igual que lo sentía por mi querida hermana, se que te parecerá difícil de creer porque no lo demostraba mucho, debo admitir con vergüenza pero en mi defensa que en realidad si tenia cierto rencor por tu madre, veras mis tatarabuelos provenían de una familia de sangre mezclada, pero su hijo( mi bisabuelo)nació siendo un squip, desde ese entonces nadie en la familia Evans había vuelto a mostrar algún indicio de que hubiera una gota de sangre mágica en la familia, hasta que llego Lili y comenzó a hacer cosas extrañas, después llego su carta de aceptación a Hogwarts y como es lógico todos se pusieron muy felices, y su felicidad aumentaba cada año que mi hermana llegaba con buenas notas, la felicidad de mi familia giraba alrededor de Lili que era capaz de hacer lo que fuera con su magia, no la culpo por ello, pero fui desplazada, me sentía sola por que ya nadie me miraba y así fue hasta que me encontré a Vernon, el odiaba todo lo "sobrenatural" y creía que yo era grandiosa por ser normal, el me saco de la soledad y depresión en la que me había metido mi familia.
Lamento mucho haber sido egoísta, Harry, pero no pude evitar sentir envidia por tu madre, pero lo había dejado atrás cuando me case, estaba feliz con mi recién formada familia y había sepultado todos los malos recuerdos cuando llegaste tu, el día que te encontré en la puerta de mi casa no creí lo de mi hermana, salí contigo en brazos y te lleve a tu casa, pero estaba completamente destrozada y todos los alrededores estaban vacios y silenciosos, llore mucho y fui a buscar a mi familia contigo, pero la casa estaba ocupada por otra familia, dijeron que los antiguos dueños habían muerto. Cuando volví a casa busque todas las cartas que tu madre me había enviado y que por miedo a recordar no quise abrir, mis abuelos habían muerto tres años antes, mi padre hace uno y mi madre apenas hace seis meses. Lili había intentado avisármelo pero nunca quise enterarme. Durante dos meses no me despegue de ti, eras todo lo que me quedaba de familia, y no podía dejar de abrazarte por miedo a perderte, entonces mostraste tu primer indicio de magia un día en que Dudley accidentalmente me tiro de las escaleras y te me caíste de los brazos, yo moría de miedo mientras te veía caer, pero tu te quedaste flotando en el aire a unos centímetros del suelo sin un solo rasguño. Fue en ese momento cuando recordé todo lo que la magia me había echo, todo el sufrimiento que me había hacho pasar y te odie, te odie porque tenias lo que yo no tuve para ser considerada importante en mi familia al igual que tu madre. Aun así no pude dejarte, como ya te dije eras lo único que me quedaba, decidí asegurarme de que siempre tuvieras lo necesario, pero a la ves deseaba que te sintieras tan solo como yo me sentí.
Lo lamento y espero que puedas perdonarme algún día, Harry, pero no te culpare si no puedes hacerlo, solo quería que lo supieras ya que nunca tuve el valor de decírtelo.
Te quiere tu tía Petunia.
PD: añado algunas cosas que creo deberías tener.
Harry saco el resto del contenido del sobre, encontró la carta de aceptación a Hogwarts de su madre, el acta de matrimonio de sus padres y su acta de nacimiento, había también cinco fotos ,una era de la familia Evans en una Navidad donde su madre debía tener unos trece años y donde su tía salíacon una cara de molestia absoluta,otra era de los Potter en una especie de baile elegante en donde también aparecía Sirius que al igual que su padre debía tener unos quince años, otra de las fotos mostraba a sus padres a una edad de diecisiete años dándose en beso y la ultima lo mostraba a el acompañado de sus padres en una linda casa a unos cuantos días de su nacimiento.
Harry abrió el regalo de su tía, era una caja muy decorada con dos hermosos anillos de oro en su interior además de una nota que decía "eran de tus padres". Harry se quedo sentado en la cama observando los anillos durante unos minutos, Ron y Hermione entraron después Harry hizo un movimiento discreto para guardarse el regalo en su bolsillo. Leila llego unos segundos después y Harry les conto a sus amigos el contenido de la carta.
-Vaya-comento Ron incrédulo-eran recuerdos reprimidos.
-Si, eso supongo. Creo que es bueno saberlo.
-Si, supongo.-comento Hermione.
-¿Vas a perdonarla?-pregunto Leila dulcemente mientras le tomaba la mano a Harry.
-Si, ella me hubiera podido dejar solo, pero no lo hizo así que supongo que si lo hare, en el fondo la entiendo un poco.
Leila lo abrazo.
-Creo que deberíamos de volver allá abajo. Seguramente el efecto de la bomba de George ya se termino.
-Por cierto-pregunto Hermione-¿Por qué George no le pidió ayuda a Fred para causar el alboroto?
-Si, y me dieron regalos por separado-comento Harry.
Ron y Leila intercambiaron miradas antes de contestar.
-Creo que no se hablan-explico Ron- Al menos no lo han hacho cuando los hemos visto juntos.
-¿Cuándo los han visto juntos?-pregunto Hermione
-Si, los días que hemos ido a Hogsmeade casi siempre esta George solo, pero es muy raro ver ahí a Fred.- respondió Leila.
-Si, y si llega a ir allá va solo unos minutos, tal vez el esta atendiendo el local del Callejón Diagon-dijo Ron.
-Supongo que si, bueno vamos a bajo- dijo Hermione.
Los chicos bajaron para partir el pastel de chocolate que la señora Weasley y Leila le habían hecho a Harry.
-¿Cuándo serán sus exámenes de aparición?-les pregunto Ojoloco a los cuatro chicos después de partir el pastel.
-El veintede agosto- respondió Hermione haciéndoles recordarlo tanto a Ron como a Harry.
-Cierto-comento Ron con tristeza-espero que no sean muy difíciles.
-No lo son, ni siquiera tienes que estudiar para pasarlo-dijo Fred animado.
-¿Tu que opinas George?-pregunto Hermione. El pelirrojo alzo la vista antes de contestar. Pero tuvo cuidado de no mirar a su hermano gemelo.
-No es difícil, solo necesitas concentrarte y tener ganas de pasar.
Pasaron el resto del día en la cocina platicando y tomando café.