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Historia 36553 — capítulo 6

Al día siguiente la señora Weasley anuncio queirían al callejón Diagon por lo que a las diez veinte todos habían tomado un poco de polvos flu para aparecer en el callejo.

-Harry, ¿Por qué no se adelantan tu y Leila a Gringotts?-propuso Hermione- Ron va a acompañarme a el emporio de la lechuza antes de ir allá, así que vayan ustedes.

-Los esperamos-dijo Leila amablemente.

-No-negó Ron- además mis padres querían pasar a la droguería y tenemos el dinero necesario afuera, mejor nos vemos en Flourist and Boots en un rato.

A decir verdad aquello a Harry le parecía lo mejor, solía sentirse incomodo veían el interior de su cámara acorazada en Gringotts, por la cantidad de dinero que Harry tenia en ella, incluso no se sentía cómodo ahora que a los Weasley les iba mejor en lo económico. Además no había pasado ni un minuto a solas con Leila desde que comenzaron su relación y aunque seguía sintiendo un poco de disgusto porque la chica lo había abandonado para ir con Malfoy prefirió fingir que nunca había pasado y abrazar a la chica por la cintura pegándola a su cuerpo delicadamente.

Fueron a Gringotts abrazados mientras hablaban y después de un buen rato de risas, cumplidos y caricias Harry noto que había olvidado por completo su disgusto anterior, Leila lo hacia sentir tranquilo y en paz, hacia que nada mas importara si ella estaba a su lado. En el camino oscuro a sus respectivas cámaras los chicos aprovecharon para besarse frente a la incomoda desaprobación del duende que los guiaba. Harry comprobó que Leila no había bromeado cuando tiempo antes le había dicho que era unas tres veces mas rica que el, era verdad la chica conservaba una cantidad bastante considerable de dinero, del que tomo solo un poco para sus compras.

-Bueno-dijo Leila cuando salieron del banco entrelazando sus manos alrededor del cuello de Harry y acercando su rostro al del chico- creo que debemos ir a buscar a los demás.

-S…Si claro…-dijo Harry titubeando ante los nervios que le producía la proximidad juguetona de Leila que sonrió al ver su reacción y le dio un rápido beso en los labios antes de tomarlo de la mano y guiarlo por el callejón.

Los Weasley ya estaban en Flourist and Boots cuando Harry y Leila llegaron nuevamente abrazados, Ginny aprovecho para fulminar con la mirada a la chica mientras Harry le besaba el cuello con discreción. Al poco rato todos salieron de la tienda cargados de libros, Hermione con tres más de los que en realidad necesitaba.

-Los veremos al rato en la tienda de Fred y George-dijo la señora Weasley a Ron, Harry, Hermione y Leila antes de alejarse con Ginny y su marido.

Los cuatro chicos pasearon un rato por el callejón Diagon, compraron los ingredientes para pociones, entraron a una tienda de artículos deportivos donde Ron compro unos guantes de guardián y Leila unos ridículos aretes con forma de snitch. Ron y Harry tuvieron que luchar con las chicas para despegarlas de la jaula de una linda lechuza de color ambarino perlado que estuvieron a punto de comprar.

-Esto es ridículo, tu ya tienes una lechuza-dijo Harry cuando Leila se disponía a volver a la tienda por la lechuza.

-Pero es tan linda que…

-A Claude no le gustaría oír eso. Vamos-dijo el chico tomándola delicada pero decididamente por la cintura y llevándola lejos del animalito, los chicos fueron a comer un helado antes de decidir que era hora de ir a la tienda de los gemelos para encontrar a los señores Weasley. En el local solo estaba George acomodando un montón de cajas.

-Hola-saludo Hermione haciendo que George notara la presencia de los cuatro chicos.

-Ah!, hola chicos ¿Qué hacen?, no sabia que vendrían hoy.

-nosotros tampoco-respondió Ron mirando a su hermano que seguía guardando cosas en una caja, los cuatro amigos pudieron notar que la caja tenia un sello en el que se leila la frase "sortilegios de un Weasley", los chicos intercambiaron miradas-¿Qué haces?

-Yo estoy…estoy guardando mercancía para llevar al local en Hogsmeade, me iré para allá el tres de septiembre, así nos veremos mas a menudo.

-¿te iras…solo tu?-pregunto Harry mirando el sello de la caja sin discreción alguna.

-Si, solo yo.-respondio Fred que parecía no darle mucha importancia a su respuesta.

-¿Y Fred?-pregunto Hermione usando el mismo tono que George para que sonara a una pregunta cualquiera.

-¿Fred?-George cerro la caja que había ocupado y la subió sobre otra ya llena antes de abrir una nueva y seguir guardando cosas-no lo se, la ultima vez que lo vi fue en el cuartel ayer.

-Si eso esta claro George, pero, ¿Por qué últimamente Fred no…no esta contigo?-pregunto Leila yendo al grano pero con una delicadeza amistosa en la voz.

-No lo se, es solo que…

En aquel momento llego Fred a la tienda haciendo que George interrumpiera su respuesta, Ron casi deseo que su hermano no hubiera llegado y le lanzo una mirada brusca por haber interrumpido el momento en el que se enteraría de porque los gemelos ya no estaban juntos todo el tiempo.

-¿Qué tal?-saludo Fred con el animo de siempre mientras abría la caja registradora y sacaba cinco galeones de su interior-¿Qué haces George?-pregunto el muchacho al darse cuenta de que su gemelo apilaba cajas.

-Pues…-se interrumpió para apilar otra caja y luego siguió hablando con tranquilidad-empaco para mi tienda en Hogsmeade, la abriré el tres de septiembre.

Para Harry, Hermione, Leila y sobre todo para Ron el uso del singular en la frase sonó más que recalcado, pero al parecer Fred no lo noto o decidió ignorarlo.

-Pensé que aun no estaba listo ese local, le faltaba muchísimo trabajo.

-¿En serio?-dijo George con sarcasmo mientras alzaba la vista para mirar a su hermano- que curioso tal ves si alguna vez hubieras ido te enterarías de lo grandiosas que son Leila y mama como decoradoras, entre ellas, Ron y yo hicimos un trabajo grandioso y el local esta mas que listo.

-Ah!, ¡que bien! Me alegra saberlo. Entonces nos iremos el tres de septiembre, ¿Quién va a quedarse aquí y cuanto le pagaremos?

-¿Perdona?-pregunto George-tú serás quien se quede aquí y yo me iré a MI local en Hogsmeade. Y si estas pensando en contratar a alguien será mejor que guardes algo de dinero para pagarle.

Todo el que conocía a los Weasley sabía que por lo general ambos gemelos eran muy simpáticos, pero Ron advirtió quelo que se veía venir no resultaba para nada divertido.

-¿Tu local?-pregunto Fred al fin reaccionando con el mismo tono agresivo con el que George llevaba un rato hablándole -¿y que se supone que quieres decir con eso?

-No se supone que quiera decir nada, lo estoy diciendo. Es mi local porque fui yo quien lo compro con su parte de ganancias, las ganancias que surgieron solo de mi trabajo, mientras tú decidías gastarte el dinero que yo gane en cualquier tontería.

-Ahora tu ganaste el dinero, disculpa pero este local es de los dos igual que todo lo que se gana y las mercancías que hay en el-dijo Fred señalando las cajas que George planeaba llevar a Hogsmeade.

-¿Oh, quieres que te deje tu mercancía, Fred?, de acuerdo dime que hacen los artículos que hay en ellas…-Fred examino un segundo la caja que su hermano le mostraba- no puedes, estos artículos yo los cree, yo los probé y soy yo quien va a venderlos. Tú puedes quedarte en este local, no me importa, pero deberías pensar en trabajar para ganar dinero porque ya no tendrás quien lo gane para ti, ahora solo trabajare para mí.

-¿A que te refieres?

-A que si necesitas dinero para gastarlo con Angelina tendrás que ganarlo tu porque yo no voy a seguir quebrándome la espalda para que tu vengas una ves a la semana como hoy solo a llevarte dinero de la caja registradora y luego largarte.

Fred miro a George con enojo y abrió la boca para contestar pero al parecer no encontró ninguna respuesta realmente buena para las acusaciones que le había hacho su hermano porque dio media vuelta y salió del local mientras George seguía mirandofurioso el lugar donde antes estaba parado su hermano.

-¿Angelina? ¿Angelina Johnson?-pregunto Ron después de un rato en absoluto silencio.

-Si, ella.-respondio George de mala gana agitando su varita sobre las cajas y haciéndolas desaparecer-desde que Fred sale con ella el único que trabaja aquí soy yo. No me mal interpreten ella siempre me cayo bien y me alegre por ellos al principio, pero Fred solo viene aquí para tomar dinero. No voy a dejar que eso vuelva a pasar por mi bien y el suyo, el tendrá que trabajar si no quiere quedarse sin dinero para salir con Angelina, porque yo ya no voy a seguir aquí.

-Claro…es lógico, quiero decir, me parece justo-dijo Ron sin saber que mas decir-

-Eh?...¿George, estas bien?-pregunto Hermione al chico.

-Si, claro, ¿Por qué?

-No, por nada…es solo que…pues como…

-George cariño, ¿Cómo estas?-pregunto la señora Weasley a su hijo mientras se acercaba para besarlo seguida por Ginny y su esposo que curiosearon los productos de la tienda. Hermione se sintió aliviada, realmente ya no sabia que debía decir para no meter la pata con George. Pasaron cerca de una hora en la tienda y luego se despidieron de George para volver a Grimmund Place.

-Bueno, espero que vayan a visitarme a Hogsmeade y recuerden recomendar la tienda-les dijo George cuando se despedía.

-Claro que lo haremos-le dijo Leila con una sonrisa-Creo que puedo garantizarte al menos cincuenta clientes los días de las salidas a Hogsmeade, si me empeño tal vez sean mas.-George no pudo evitar que una sonrisa de animo apareciera en su rostro respondiendo a la de Leila.

Al llegar al cuartel general los cuatro amigos se dirigieron hacia la habitación de Ron y Harry.

-Que extraño, jamás había visto a Fred y George separados-comento Harry recordando la escena de discusión.

-No-admitió Ron-es muy raro que peleen, solo lo habían hacho una vez, y el pleito se había solucionado a la media hora. Pero esto parece muy distinto.

-No te preocupes-lo animo Leila al ver que el chico tenia una mirada preocupada-Van a reconciliarse, pero antes Fred tendrá que entender la posición de George, digo no podemos negar que tiene razón.-dijo la chica, pero parecía intentar convencerse a si misma que lo que acababa de decir podía ser verdad.

-Toc, Toc, Toc,-la puerta de la habitación se abrió y Tonks se asomo por ella.-Leila, hay junta de la orden, tienes que bajar.

Tonks salió de la habitación, Leila hizo una mueca de disgusto antes de seguirla malhumorada.

-¿Por qué ella puede entrar a las juntas?-pregunto Hermione con molestia.

-No entra a todas, en realidad no son juntas de la orden-informo Ron- A Leila solo la llaman cuando viene Dumblendore o la profesora McGonagall, y Ellos hablan con Leila y con Lupin. Solo hablan ellos tres, o los cuatro.

-¿Y que le dicen?-pregunto Hermione con mas curiosidad aun.

-No lo se, nunca lo dice, cuando Dumblendore viene se queda callada todo el día, como pensativa y cuando viene McGonagall sale de las dichosas juntas de muy mal humor, ni se la imaginan así. Se los digo sinceramente no intenten sacarle información sobre su junta, solo harán que su humor empeore y posiblemente nos mande alguna maldición.

Al parecer Ron no se equivocaba porque cuando Leila salió de la junta una hora después estaba bastante molesta y subió directamente a su habitación donde se quedo un buen rato, aun cuando salió seguía de muy mal humor por lo que ninguno intento preguntarle nada para no volver a alterarla.