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Historia 36553 — capítulo 7

El resto del día paso tranquilo, aunque Harry y Hermione comprobaron que Ron tenia razón a Leila le ponía de muy malhumor la junta, y al parecer a Lupin también ya que ninguno de los dos hablo con su habitual humor en el resto del día, de hecho solo hablaban cuando alguien se dirigía directamente a ellos, pero Harry noto que Lupin vigilaba constantemente a su ahijada con la mirada. Ya pasadas las once de la noche Ron y Harry subieron a dormir en silencio. La noche era muy fría y nublada al igual que la noche en que Harry había sobrevivido milagrosamente a la maldición de la muerte, la noche que últimamente recordaba en sus sueños, particularmente en el que tenia en esos momentos, pero no era la primera vez que lo soñaba, desde el año anterior Harry lo había visto constantemente en sus sueños pero no le daba mucha importancia. Era un rompecabezas de ocho piezas que se dividían en otras mas pequeñas; compuesto por sus recuerdos de toda la vida, ahora estaba mas completo que la primera vez que lo soñó, ahí estaban las imágenes que Harry sabia el mismo consideraba como las mas importantes, aunque no loas mas felices. El chico contemplo algunos recuerdos ya familiares su llegada a Hogwarts, su primer encuentro con Voldemort, su entrada a la cámara secreta, el enorme basilisco, el día en que conoció Sirius y Colagusano, el cáliz de fuego escupiendo su nombre, la muerte de Cedric, el regreso de Voldemort, los therstals, la muerte de Sirius, el rostro de Leila, la reaparición de su padrino despidiéndose, y muchos otros. Parecía que al extraño rompecabezas de sus sueños ya solo le faltaba una de sus grandes piezas, o eso es lo que le pareció ver a Harry antes de despertar.

Tenia mucha sed, la realidad es que ese ya conocido sueño no lo atemorizaba, pero conseguía ponerlo nervioso. Miro a su alrededor aun estaba muy oscuro y Ron estaba dormido en la cama de al lado roncando escandalosamente. Harry se paro con mucho cuidado para no despertar a su amigo y salió en silencio de la habitación. Camino por inercia pensando en lo que podría significar su extraño y repetitivo sueño, hasta que llego a la cocina, interrumpió sus reflexiones para tomar un vaso de agua y después dejarlo en la tarja. Se dispuso a salir de la cocina y regresar a su habitación pero escucho las voces de Tonks y Lupin hablando en elevados susurros. En realidad no tenia intención de oír porque parecía una discusión con la cual no quería tener nada que ver, pero cambio de opinión cuando escucho el nombre de Leila, no podía evitar interesarse en todo lo referente a la muchacha que tanto quería.

-…Leila tiene razón, Tonks. Y tú lo sabes.

-No Remus, todos tenemos nuestras obligaciones y esa es la suya.

-Tú elegiste tener obligaciones, nadie te ha obligado a hacer nada, creo que ella tiene el mismo derecho a elegir, ella no pidió tener esas obligaciones, le fueron impuestas.

-Eso no tiene nada que ver, deberías estar más de nuestro lado, eres miembro de la orden, debería preocuparte que ella cumpla con lo que debe hacer.

-Si ser miembro de la orden significa poner en peligro a Leila, prefiero renunciar y protegerla a ella.

-¿Y Harry? ¿Qué pasa con la seguridad de Harry, Remus?, ¿eso no te importa?, es mucho mas…

-mira, sabes que pienso al respecto, pero el no renunciara, lo único que me queda es encontrar la forma de protegerlo. Pero no pienso dejar que se ponga en riesgo la vida de ninguno de esos chicos, esa es mi única obligación importante.

-No Remus, tu no eres su padre y sabes que ellos…

-Soy su padrino.

-Deja de hacer esto, solo eres el padrino de Leila-respondió Tonks furiosa- y eso…

-¿y tu a quien crees que le habría confiado James a su hijo si Sirius hubiera muerto antes que el?-pregunto Lupin igual de molesto. Hubo un segundo de silencio en el que Harry adivino ambos hechiceros intercambiaban miradas, luego Lupin volvió a hablar con un poco mas de calma- Se que no puedes entenderlo, pero Sirius y James eran mis mejores amigos, mas que eso llegaron a convertirse en mi familia, eran lo único que me quedo después de que mis padres murieron, mi familia eran ellos, Lily, Morgan y…Peter, y los perdí a todos de diferentes y dolorosas maneras, y esos dos chicos son lo único que me queda de ellos, la única razón por la que sigo aquí, y es por eso que los voy a proteger, Daré mi vida por ellos si es necesario.

Tonks soltó un largo suspiro.

-Te entiendo, en serio, todos aquí lo hacen, pero debemos de pensar en…el resto del mundo mágico.

-¿El resto?...no me importa el resto.-confeso Lupin y dio un paso que puso a Harry en alerta. Era hora de marcharse antes de que Lupin y Tonks salieran de la pequeña sala en donde habían estado hablando, así que subió las escaleras lo más rápida y silenciosamente que le fue posible y se metió directamente a su dormitorio. Había olvidado por completo el sueño del rompecabezas, ahora su mente estaba ocupada en otras cosas, ¿Por qué Lupin estaba tan preocupado por Leila…y por el? Y ¿Cuál era esa obligación que Tonks había dicho que la chica tenía y que por lo visto no quería cumplir? Se recostó en la cama, pero no se durmió. Podía entender a Lupin, para el su familia eran los Weasley, Hermione, Lupin, Leila y de cierta manera Dumblendore y estaba seguro de que daría lo que fuera para protegerlos, sin importarle que medios debía seguir para conseguirlo.

La angustia que había nacido en Harry no se fue, y al día siguiente Harry no podía evitar sentir una angustiante curiosidad por descubrir que era eso que debía hacer Leila. Le pregunto a Ron pensando en que como el había pasado mas tiempo con la muchacha lo sabría, pero su amigo no supo decirle nada así que decidió preguntárselo directamente a Leila. Así que después del desayuno la acompaño hasta su habitación para hablar tranquilos.

-Escucha, se que no te gusta hablar sobre esto, pero debo de saberlo, ¿entiendes?-explico Harry mientras la sentaba en la cómoda cama con edredón azul cielo de la chica, pero el se quedo parado frente a ella dando vueltas de un lado a otro-¿De que hablan en esas juntas a las que te llaman?

Leila miro a Harry con algo de duda en los ojos, después bajo la mirada y le contesto con voz suave.

-De muchas cosas, Voldemort, los mortifagos, la orden. Ya sabes tengo el ajedrez y representa algo de información.

-si, si eso lo se-dijo Harry, se sentó al lado de la chica y le alzo levemente la cabeza con la mano para verla a los ojos-pero, ¿Qué quieren que tu hagas?

Leila miro a Harry con ojos vidriosos durante unos minutos antes de contestar.

-Nada en específico, enserio, es solo que…creo que ven algo de mi padreen mí, desearían que yo ocupe su lugar y no puedo hacerlo, ni quiero hacerlo.-Harry abrazo a la chica y acaricio su larga y ondulada cabellera en cuanto ella termino la oración.

-Yo no quiero que lo hagas.

-Ya te dije que no tengo que hacer nada en realidad…

-No hablo de eso tontita. No quiero que sustituyas a Sirius, el era muy importante para mi, y desde luego tu lo eres también, pero de una forma muy diferente.-dijo sonriéndole a la chica que le respondió con un dulce y prolongado beso.

Los pocos días que sobraban de vacaciones pasaron rápido, cuando menos se dieron cuenta ya solo quedaba un día para tomar el expreso de Hogwarts, aunque ninguno de los muchachos deseaba no ir al colegio tampoco les alegraba alejarse de los miembros de la orden. El primero de septiembre llego y como casi todos los años se retrasaron, a Ron y a Harry se les había ocurrido comenzar a empacas hasta las cinco de la mañana de ese día, la señora Weasley no sabia que debía darles de comer porque la alacena no estaba muy bien surtida y no quería que se fueran sin comer bien, a Ginny y a Leila se les ocurrió tener una de sus pocas discusiones verdaderas y como solía ocurrir cuando esto pasaba Leila decidió encerrarse un muy buen rato a solas en su habitación para no seguir peleando con todos. Cuando la señora Weasley consiguió que todos bajaran a desayunar ya eran las 8:30 y fue hasta ese momento que a Tonks se le ocurrió pedir un minuto para hablar a solas con Leila y Harry, resulto que quería pedirles su aprobación para salir con Lupin, porque ella sabia que para el hombre lobo tanto Leila como Harry eran como sus propios hijos, al principio Leila pareció algo impresionada pero después expreso su alegría por saber sobre la relación de Lupin y Tonks. Entre una cosa y otra terminaron por salir de la casa a las 9:30, afortunadamente el autobús los dejo frente a King Cross a las diez en punto.

Una vez parados frente al tren después de haber subido todas las cosas a un compartimiento, los chicos bajaron a despedirse. La señora Weasley les repartió bocadillos antes de abrasarlos y besarlos a todos. Lupin abrazo a Leila con tanta fuerza que parecía que pensara que jamás la volvería a ver, luego la aparto un poco de su lado para lograr verle el rostro y decirle que no tenia ninguna obligación, la chica le devolvió la mirada antes de volverlo a abrazar. Lupin también le dio un caluroso abrazo a Harry, al muchacho le recordó mucho a los de Sirius e incluso al abrazo que le daría su padre.

-Cuídate Harry y no dejes de comunicarte por cualquier cosa, estaré más que pendiente.

-Lo hare, y también voy a cuidar de Leila-añadió para tranquilizar al hombre que le sonrió agradecido y le dio unas palmadas en el hombre-lo prometo.

Los chicos subieron al tren y se dirigieron al compartimiento donde habían dejado sus cosas, Ron y Hermione fueron al compartimiento de los prefectos y Harry y Leila aprovecharon el rato para abrazarse y darse cortos y discretos besos en el rostro y cuello mientras Ginny los observaba de con disgusto.

-Hola-dijo una voz desde la puerta del compartimiento. Los tres chicos voltearon para saludar a Luna Lovegood que estaba parada en la entrada del compartimiento con una revista "El Quisquilloso" en la mano.

-¿Les molestaría si me quedo aquí con ustedes?, el resto de los compartimientos ya están llenos.

-Claro siéntate.-dijo Leila amablemente antes de volver a acomodarse entre los brazos de Harry. Luna metió su baúl y luego se sentó junto a la pareja.

-Me alegra que por fin sean novios, se ven bien en verdad, es una lastima que no vayan a durar mucho-comento Luna mientras abría su revista.

-¿Por qué lo dices?-pregunto Leila con curiosidad mientras Harry rodeaba su cintura con ambos brazos y recargaba la cabeza sobre el hombro de la chica. Luna hojeo su revista y luego se la entrego a Leila que la puso en un lugar desde donde Harry también pudiera leer.

"¿Cómo saber si tu relación durara?

Según importantes magos estudiosos del amor, las parejas nacidas entre el mes de abril y septiembre de el año no podrán tener una relación duradera por las sombras que se interpondrán en su camino y que ensombrecerán su amor, sin embargo los que hayan iniciado su relación entre octubre y marzo tendrán una hermosa relación con muy escasos problemas."

-¿En serio?-pregunto Ron que entraba en el compartimiento con Hermione. Leila les sonrió y les tendió la revista.

-Bueno a nadie le sorprende realmente. Es algo obvio-comento Ginny con voz malévola- es imposible que duren mas.

-Claro que es obvio, Tralawney me hablo de las sombras que aparecerían en mi futuro-le respondió Leila con sarcasmo arrancándole una sonrisa a Harry-Es por eso que lo mejor será disfrutarlo mientras dure, ¿no crees, Harry?

-Estoy enteramente deacuerdo.- respondio el chico antes de atraer el rostro de Leila hacia el para darle un rápido beso.

-Es una lastima pero tendremos que interrumpir esto-dijo Leila parándose de su asiento- le prometí a Draco que lo iría a buscar, pero juro que volveré en media hora. No me extrañes-añadió guiñándole un ojo a Harry antes de salir.

-Es gracioso, pero parece que ese es el único defecto que tiene esa chica-comento Luna arrebatándole la revista a Hermione yvolviéndola a leer- sus lazos de sangre con esa familia.

-Si, eso es cierto-concordó Harry.

-O posiblemente es el único que quieren ver. Si me preguntan a mi tiene miles de defectos-dijo Ginny con sarcasmo.

Nadie mas volvió ha hablar sobre Leila. Ron y Hermione pasaron un buen rato besándose mientras Harry y Ginny jugaban naipes explosivos y se lanzaban miradas de incomodidad y molestia, mientras Luna leía su revista una y otra vez. Leila tardo mas de cincuenta minutos en llegar y volver a acomodarse en los brazos de Harry, pasaron el resto del camino conversando y riendo, todos menos Ginny que anuncio que debía ir a hablar con Dean Thomas.

Cuando llegaron a Hogsmeade los chicos saludaron de lejos a Hagrid que esperaba a los estudiantes de primero para hacerlos cruzar hasta Hogwarts por el lago. Harry, Ron, Hermione, Leila y Luna fueron hacia donde solían estar los carruajes, que eran jalados por tres therstals, una especie de esqueléticos pegasos negros que podían llegar a parecer tenebrosos y que para sorpresa de Harry Leila parecía verlos ya que se acerco a uno de ellos y lo acaricio con suavidad. Los therstals solo podían ser vistos por gente que hubiera visto como moría alguien, de los que estaban presentes solo Harry, Luna y al parecer Leila podían verlos. Harry había comenzado a planear la mejor manera de interrogara Leila para saber a quien había vistomorir, cuando Luna decidió soltar la pregunta sin la menor delicadeza.

-Estaba presente cuando murió mi madre-respondió la chica sin dejar de acariciar al animal- ella estuvo muy mal desde que yo era muy chica, desde que los mortifagos nos atacaron, así que supongo que dejo de sufrir…creo que el único motivo por el que seguía viva era yo, ella siempre estaba muy mal.-reflexiono Leila antes de subir al carruaje seguida por los demás que comprendieron que lo mas adecuado seria ignorar lo que Leila acababa de confesar.

Después de diez largos e incómodos minutos en el carruaje por fin llegaron a Hogwarts, entraron al Gran Comedor, Harry y Ron acompañaron a Luna a su mesa mientras Hermione y Leila se fueron a sentar a la mesa de Gryffindor donde ya había varios alumnos entre ellos Lavander Brawn y Parvati Patil que estaban sentadas frente a ellos.

-¿Qué tal el verano?-les pregunto Leila a las dos chicas que miraban con cara de sorpresa a Hermione, por que la muchacha se había sentado junto a su amiga.

-Estuvo bien-respondió Lavander enfocando su vista en Leila- y el de Parvati fue mejor ¿A que no adivinan a quien se encontró durante sus vacaciones en Australia?-termino en plural al ver que Hermione entraría en la conversación sin problemas.

-¿A quien?-pregunto Hermione.

-Pues a Seamus y pasaron mucho tiempo juntos, les sirvió mucho para conocerse mejor y ser muy buenos amigos- dijo Lavander de manera sarcástica.

-¿Solo eso?-pregunto Leila sonriendo a Parvati que se había sonrojado.

-Sabes que no el me gusta desde el año pasado y pues… creo que es posible que yo también le guste a el. Pero solo eso. ¿Qué tal ustedes?-pregunto con la intención de saber desdecuando las chicas habían superado sus diferencias.

-Lo normal.

-Vamos, ¿solo eso, que hay con Ron y Harry que tal van con ellos?-pregunto Parvati al ver que no obtendría respuesta de su duda anterior, muy posiblemente a que Leila querría fingir que nunca se había llevado mal con Hermione para no hacerla sentir culpable de alguna manera.

-Supongo que a ti muy bien-dijo Lavander dirigiéndose a Hermione-digo Ron es muy simpático, atento y guapo.

Hermione enarco las cejas con sorpresa al oír el comentario de Hermione- Si claro, lo es, de hecho es mas que eso.

-Oh si claro… ¿y a ti Leila?

-supongo que bien. Digo en realidad Harry y yo no hemos tenido suficiente tiempo para estar solos y salir, pero no me quejo, creo que vamos bien.

-Ojala les vaya bien…a las tres. Yo en cambio…bueno, ¿ya saben lo que dicen?-dijo Lavander intentando cambiar de tema.

-¿sobre que?-pregunto Parvati mientras Ron y Harry se sentaban junto a Hermione y Leila.

-Sobre la novedad de todos los años: el nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras.

-tu ya no llevas esa materia-apunto Hermione.

-Eso ya lo se-contesto Lavander un poco irritada porque le recordaran que no había conseguido pasar el TIMO- pero dicen que el nuevo profesor tiene mucha experiencia, que ha dado clases en cinco diferentes escuelas de magia, y a viajado por todo el mundo.

-Vaya, que impresionante…por cierto ¿Qué pasara este año con el E.D.?-pregunto Parvati a Harry.

-No se, creo que veremos después.-dijo Harry recordando la lucha que los jóvenes miembros del ED habían sostenido el año anterior.

La mayoría de los estudiantes ya estaban sentados y los demás ya estaban dentro del Gran comedor cuando entraron los temerosos nuevos alumnos d primer curso guiados por la profesora McGonagall hasta un taburete con un sombrero muy gastado frente a la mesa de profesores.