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Historia 36711 — capítulo 15
CAPITULO 15: LA MENTIRA DE CLARA
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¡Sirius! - exclamó contenta y saltó para que Sirius la cogiera. Este, asustado, la cogió en el aire con mucho cuidado y la besó.
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Feliz cumpleaños - le susurró en el oído.
Sara se estremeció y lo abrazó más fuerte.
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¡Cuidado! - exclamó Sirius dejándola en el suelo - Vas a romper la rosa.
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¿Es para mi? - preguntó ansiosa.
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Por supuesto, ¿para quién si no?
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Me encanta Sirius - olió la rosa, y respiró el profundo aroma que tenía.
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Bueno, vámonos ya.
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¿Irnos? ¿Ahora? ¿A dónde? - preguntó extrañada.
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Es tu cumpleaños Sara, y es una sorpresa - repuso Sirius con una brillante sonrisa.
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Pero a estas horas no deberíamos salir… ¿Y si James se despierta y no ve que estás en tu cama?
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Tranquila, le diré que estuve con alguna chica.
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Pero, ¿y si…? - Sirius le puso un dedo en la boca y le miró profundamente.
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¿Confías en mi? - le preguntó dándole la mano.
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Por supuesto - respondió aceptando la mano.
Los dos salieron de la Sala Común, y se dirigieron hacia un lugar que Sara ya conocía muy bien, la Sala de los Menesteres.
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Muy bien, cierra los ojos - le pidió Sirius.
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¿Por qué?
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Tú ciérralos.
Sara al final los cerró, pero al momento abrió uno un poquito, y vio como Sirius la miraba fijamente.
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¡Sara! Ciérralos y no los abras.
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Está bien - se resignó ella.
Sirius la cogió por la cintura, y juntos, pasaron a la Sala, donde sonaba un bals.
- Ya puedes abrirlos.
Sara abrió lentamente los ojos, y vio que se encontraban en una habitación muy grande, con una cama de matrimonio al fondo, y con una mesa a la derecha donde había dos copas y champagne.
Sirius estaba allí esperándola. Abrió la botella de champagne, y puso un poco en cada copa. Las cogió y se acercó a Sara.
- Felicidades mi niña - le dijo mientras le tendía la copa.
Sara sonrió nerviosa mirando alrededor del cuarto y fijando su vista en la cama, y cogió la copa.
Los dos brindaron y tomaron el champagne.
La música seguía sonando, y Sirius sacó a Sara a bailar el bals.
Los dos bailaban muy pegaditos, Sara con la cabeza apoyada en el hombro de Sirius, y mientras él, suspiraba el aroma de su pelo.
Estuvieron mucho rato bailando, hasta que los pies les empezaron a fallar, y se sintieron cansados.
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Bueno, vamos a la cama - murmuró Sirius después de haber bostezado.
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Claro - contestó nerviosa.
El corazón le latía a Sara a mil por hora. Estaban solos. Ella y él, y una cama. No sabía que hacer, no sabía que decir, y entonces vio como Sirius se quitaba la camiseta.
Sara se le quedó mirando, y Sirius al darse cuenta, le sonrió y se metió en la cama.
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¿No vienes mi niña? - le preguntó al ver a Sara ahí parada sin moverse.
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Yo…
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¿Estás bien? - volvió a preguntar.
Sara cogió aire, suspiró lentamente, y dio unos pasos hasta llegar a la cama. Se metió, y empezó a tocarse las manos, nerviosa.
- ¿Por qué estás tan nerviosa?
Sara miró a Sirius fijamente, y le abrazó.
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Perdóname Sirius. Yo… es que no pensé que este día fuera a ser hoy. No me he preparado cariño, y no quiero hacerlo mal. No quiero que te decepciones conmigo y me dejes - le explicó mientras las lágrimas comenzaban a salir.
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¿De qué me estás hablando Sara? ¿Cómo que no pensabas que este día sería hoy, el día de tu cumpleaños?
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Pero yo pensé, que me regalarías algo y ya está. No que pasaramos la noche juntos.
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¿No quieres que pasemos la noche juntos? - preguntó Sirius dolido.
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No… digo sí - respondió - Es que no se como hacerlo.
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Sara, no te entiendo. ¿No sabes como hacer el qué?
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Pues eso, Sirius.
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¿El qué?
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Hacer el amor - dijo avergonzada.
Sirius la miró sorprendido, soltó una carcajada y la abrazó.
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Sara, ¿tú te piensas que yo te e traído aquí para acostarme contigo?
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¿Para qué si no? - preguntó ella.
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Yo solo quería pasar la noche de tu cumpleaños contigo abrazados, y que al despertarte por la mañana, fuera a mi lo que primero que vieras
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respondió Sirius mientras le acariciaba el pelo.
Sara levantó la cabeza y le miró a los ojos.
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¿De verdad? - preguntó.
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Yo te dije que te esperaría, y que cuando tú quieras pasará. Además, por lo que has dicho antes, no hay que prepararse mi niña, eso simplemente ocurre y no hace falta estar preparado. Si tú me quieres, y yo te quiero, con eso es suficiente.
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Te amo. Y eres lo más importante en mi vida. Por eso, quiero entregarme a ti en cuerpo y alma. Porque mi corazón te pertenece, y también quiero que lo haga mi cuerpo. Pero no hoy Sirius. No ahora, que mañana por la mañana tenemos que levantarnos con prisas y corriendo para que mi hermano no nos pille. Quiero que sea un día especial, que no olvide nunca.
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No lo olvidaremos ninguno de los dos, y para mi será como si fuera la primera vez, ya que será la primera vez que lo haga por amor - dijo Sirius mientras se tapaban con la sabana y pasaba un brazo por los hombros de Sara - Ahora, a dormir. Que ya se nos hizo muy tarde.
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Ha sido ola mejor noche de mi vida Sirius.
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Y la mía mi niña - susurró mientras le besaba el pelo y cerraba los ojos.
Sirius abrió los ojos, y lo primero que vio fue la cara de Sara, que descansaba en su pecho. Sonrió, y la besó en la frente. Entonces, Sara comenzó a moverse, bostezó, abrió los ojos y se encontró con los ojos grises de Sirius.
Se acercó hasta su boca, y le besó, un beso dulce que acabó de despertar a los dos, a pesar de que estaban muy cansados, y habían dormido muy poco.
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Tenemos que irnos ya - murmuró Sirius - Tú entraras primero, y luego entraré yo. ¿Vale?
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No me quiero separar de ti.
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Luego nos vemos - prometió Sirius.
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Te amo.
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Y yo a ti mi niña.
Sara salió de la Sala de los Menesteres en pijama, y fue hacia su Sala Común. Entró, y vio que no había nadie. Subió a su cuarto, y se encontró con su hermano en su cama de brazos cruzados y con la mirada muy seria. Sus compañeras de habitación, le estaban pidiendo que saliera del cuarto y las dejara dormir.
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No me pienso ir hasta que regrese mi… - entonces se percató de que Sara estaba en la puerta - ¡SARA! - se levantó de la cama, la cogió del brazo, y la llevó hasta la Sala Común - ¿Dónde está Sirius?
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¿Sirius? Pues no se… Supongo que en vuestra habitación - mintió.
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Sirius no está en nuestra habitación, y tu tampoco estabas en la tuya. ¿Dónde habéis estado? - le preguntó elevando la voz.
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Yo no e estado con Sirius. Salí temprano de mi habitación para mandarle una lechuza a Marcus. ¿No te acuerdas de él?
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Sí, si que me acuerdo, y no me cambies de tema. Sara, dime la verdad. ¿Has estado con él, si o no?
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¿Con quién? - preguntó Sirius entrando por el retrato de la Señora Gorda.
James le miró fijamente.
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Contigo.
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¿Conmigo? - repitió haciéndose el extrañado - No se que habrá pasado aquí, pero desde luego conmigo no ha estado. Yo estaba con…bueno, con una chica.
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¿Con qué chica? ¡Sirius! Dime la verdad. Te lo exijo - dijo James perdiendo los nervios - Estoy harto de que me engañéis. DECIRME LA VERDAD. ¿Has pasado la noche con mi hermana si o no?
Sirius y Sara se miraron y Sirius abrió la boca para decir algo, pero en ese momento bajó Clara por las escaleras.
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Es imposible que Sirius estuviera con Sara, porque pasó la noche conmigo - dijo Clara mirando directamente a James.
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¿Qué estás diciendo Clara? ¿Tú y Sirius? - preguntó James consternado - ¿Y Remus qué?
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Remus nada - le cortó Clara - Yo hablaré con él y le explicaré todo. A ti no tengo porque explicártelo James.
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No me lo puedo creer. ¿Y tú Sirius? ¿De qué vas? Primero con mi hermana, y ahora con la novia de tu mejor amigo.
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¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué tanto escándalo? - preguntó Remus bostezando.
James fue hasta Remus y lo abrazó.
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Tú no te merecías esto. Lo siento mucho Remus.
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¿De qué me estás hablando James?
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Clara y Sirius han pasado la noche juntos.
Remus levantó una ceja, y luego miró a Sirius, Sara y Clara.
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Sí, lo se.
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¿Cómo que lo sabes? - preguntó James.
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Sirius me dijo que había quedado con Clara esta noche porque le iban a hacer una fiesta sorpresa a Sara, y yo como estaba muy cansado porque el otro día fue Luna Llena, les dije que acudiría por la mañana. Pero supongo que ya no hay fiesta sorpresa. James, lo has fastidiado.
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¿Qué? Me lo podíais haber explicado - les replicó James a Clara y a Sirius.
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¿Delante de Sara, no? - preguntó Clara con sorna - Pero bueno, ya se ha enterado. La fiesta es esta noche en una aula vacía del tercer piso.
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Muchísimas gracias - murmuró Sara volviendo a sonreír.
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Por cierto, Feliz Cumpleaños Sarita - le felicitó Sirius con una sonrisa y le dio dos besos - Seguro que hoy va llover - le dijo mientras le guiñaba un ojo sin que James se diera cuenta.