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Harry Potter y El Soplo de Sirius Black — capítulo 11

11

Lo que Dumbledore jamás pensó.

La noche era fría. Harry, Ron y Hermione caminaban por los pasillos de Hogwarts cuidando de que Filch no los descubriera.

-¡Maldito frío!- Se quejaba Ron.- ¿De todos los lugares del mundo tenías que elegir el más lejano del castillo Hermione?

-No pienso estar en la sala común llena de gente entrometida.- Le replico ella.- y si caminaras más rápido no tendrías frío.

Harry escucho a Ron quejarse pero no lo dijo. Hermione continuaba a paso firme.

Al llegar al baño de los prefectos, ella cerró la puerta con un hechizo. Harry y Ron esperaron a que comenzara a explicarles porque tanta discreción. Sin más Hermione exclamó.

-A mi nadie me ve la cara. He investigado lo suficiente y nada… no hay nada. Entonces encontré esto en la sección prohibida.

Y le lanzo a Harry un libro bastante pequeño, que no llevaba nombre en la cubierta.

-¿Y que? - Le dijo Harry.

-Ese libro que tienes ahí habla de personas que mueren con asuntos sin terminar. Nada que Dumbledore no te haya dicho y que no tiene relación alguna con el soplo de Sirius sin embargo si tienen una semejanza.

-¿Qué quieres decir?

-Bueno, según el libro las personas regresan a terminar lo que no pudieron. Pero no es en cualquier lugar, tiene que ser alguna parte que Sirius considerara lo suficientemente especial.-Al ver los rostros incrédulos de sus amigos, Hermione intento algo más sencillo.- Pienso quepara encontrarlo hay que seguir sus pasos, sus gustos, su historia, su familia y hasta a ti mismo Harry.

-Dices que yo puedo ser el portador del Soplo.- Le dijo Harry, pero la idea no le agrado demasiado.- ¡Odio todo esto!

-No Harry, digo que puedes ser una pista para llegar a él.

-¿De donde sacaste este libro?

-De la biblioteca, pero eso no tiene importancia Harry. No desconfíes de lo que ahí dice solo porque no tenga un titulo.

-Harry escucha a Hermione.-Dijo Ron calmándolo.-No te enojes amigo, solo queremos ayudarte.

-¡Una vez que encuentren a esa persona no quiero saber nada que tenga que ver con él!- Les grito Harry fuertemente y dejo el libro a un lado.

-¿Harry por qué te empeñas en odiarlo?- Hermione se había puesto de pié y camino hacia el.

-Lo odio.- Exclamo Harry.- No me fío de nada de esto, solo ocupara el lugar de Sirius. Seguro es idea del Ministerio. ¿Hermione por que crees que no han venido al castillo?

-Harry, Dumbledore no permitiría que vinieran al castillo.

-Tal vez estén engañando a Dumbledore.

-Tal vez, Dumbledore este confundiéndoles.- Le aseguro Hermione.- Harry por favor.

Harry suspiro y se dio media vuelta. Espero unos minutos antes de volver a hablar.

-Esta bien. Pero no voy cambiar lo que pienso respecto a él.

Hermione le mostró una sonrisa y lo tomo del brazo.

-Nadie te obligara… pero por favor ayúdanos, no podemos hacerlo sin ti.

Harry asintió, entonces Hermione volvió hablar como si nada.

-Bien, si fueran Sirius Black, ¿Qué sería lo primero que harían?

-Mmm, vengarme de Pettigrew.- Dijo Harry sin siquiera pensarlo.

-No cabe duda de que eso haría.-Hermione abrió el libro.- Pero aquí dice, que las personas no pueden regresar para cometer actos malignos… y vengarse, pues creo que entra en ese grupo.

-¿Por qué otra razón regresaría?- Exclamó Ron.

-Por la nueva orden.- Le respondió ella.- Estuve pensándolo toda la noche, todo cierra ahí. Y creo que ya se donde podemos encontrarlo.

-Explícanos. ¿Cómo vamos a saber donde esta antes que el ministerio? Además tenemos que averiguar mucho más de él.

La joven dejo el libro a un lado y tomo asiento.

-No lo creas, eso no es tan complicado.

-Pero dijiste que sientes que lo será.- Dijo Harry de repente.

-Después de hallarlo, eso es lo que siento.

-Entonces…

-Veras, el lugar favorito de Sirius, su época más recordada, sus mejores amigos, el lugar al que regreso después de escapar de Azkaban, su ahijado… todo tiene como respuesta a Hogwarts.

Harry cayó súbitamente de la higuera.

-¿Dices que…?

-Solo es una suposición.- Dijo Hermione rápidamente.- Pero no dudaría en que el soplo se encuentre aquí, no existe otro lugar en el mundo donde Sirius quisiera estar.

-Pero… no sería tan fácil…

-Harry, la misión es protegerte, ¿Esperabas que se fuera a Egipto hasta que lo encontraran?

Ron se levanto y camino hasta un lavabo.

-Tienes razón.- Dijo mientras mojaba los dedos en el agua.- Buscaría estar cerca de Harry. ¿Tienes alguna idea de quien puede ser?

-No. Eso esta fuera de lo que he podido investigar.- Dijo Hermione.- Pero he pensado en el profesor Lupin.

-¡Claro!- Exclamo Ron con una gran sonrisa.- Sirius no elegiría a nadie más. Eran mejores amigos.

-Ron, no es seguro.- Le contesto ella caminando hacia donde se encontraba el pelirrojo.- Y no debemos decir nada, solo lo perjudicaríamos.

-Pero Hermione… encaja a la perfección. Mira era su mejor amigo, es una mago excelente, se lleva de maravillas con Harry, y no le confiaría algo tan importante a cualquiera. Mi voto corre para Lupin. Además, tu no te equivocarías.

Hermione sintió grandes deseos de tomarle la mano, pero solo se limito a sonreírle, era lo menos que podía darle después de su promesa.

-Aunque me digas eso, no te salvaras de tu medicamento.- Dijo divertida.- Y ahora que recuerdo, lo oculte aquí la última vez, deberías tomarlo ahora.

El rostro del joven cambio relativamente para mal. Comenzó a sentir un gusto asqueroso en la boca de solo recordar aquella botella enorme.

-¡Por favor Hermione!, no ahora. Me siento de maravillas, es más mejor que nunca.- Exclamo Ron tratando de convencerla.

-Ron no empieces ahora, he estado leyendo más que de costumbre y estoy algo cansada.

-Es que, ya no la necesito, ¡Jamás la necesite!

-Vamos.- Hermione había convocado la gran botella, que ahora se encontraba en sus manos. En esos momentos Harry se había desaparecido un poco ya que permanecía en silencio. La chica no pudo evitar jugar con Ron.- Abre, ¡Por Merlín! No me hagas que te lo de cómo el otro día.

-¿Con el tren?- Pregunto Ron divertido.- No Hermione no quiero.

Hermione suspiro resignada.

- "Haber ahí va el tren, abre la boquita bebe, chucu, chucu".

Ron le sonrió y abrió la boca valientemente para el gusto de ella. Era increíble como podían olvidarse de las cosas que le rodeaban. Hermione le tapo la boca con su pañuelo antes de que Ron se quejara, pero él no pensaba hacerlo. Ella se sentía muy a gusto.

Harry tosió, solo para hacer notar que también estaba con ellos.

-¡HARRY!- Grito Ron muy avergonzado y Hermione se separo de él al instante también muy ruborizada.- Yo, este, ¡voto por Lupin!

-Igualmente Harry, solo es una… primera opción.- Intento decir Hermione tímidamente, pero él la interrumpió.

-Si llegara a ser Lupin, dejaría de verlo como la persona que es. Así que mejor ni lo digan.

Tanto Hermione como Ron quedaron estupefactosal escucharlo.

-Harry, es Remus Lupin. Es un gran tipo.- Dijo Ron.

-Nadie puede revivir a los muertos.- Exclamo Harry.- Por eso creo, que solo es ocupar el lugar que alguien dejo.

-Harry, Sirius no volverá. Esto solo es una ayuda.-Hermione se acerco muy sigilosa.

-Ya lo se.- Contesto él.- Pero todavía no puedo aceptarlo y me duele. Perdí a mis padres, perdí a Sirius, siento como si fuera una burla escuchar como hablan de él. Así que….

-Te entiendo… Lo sentimos Harry.

-No, ustedes perdónenme.- Suspiro arrepentido.- Me comporto como un idiota y lo peor es que pienso de esta manera con frecuencia, como el año pasado, me siento tan vulnerable y solo… pero no es por la misma razón.

-Tomate tu tiempo compañero.-Exclamo Ron y le sonrió seguido de Hermione.

-Nosotros te queremos Harry…- Dijo Hermione sollozando.- Somos tu familia.

Por primera vez en toda la noche Harry sonrío con ellos y llego a reír cuando Ron exclamo:

-Tengo hambre… Hermione… ¿Estarás ocupada el fin de semana?

Harry decidió adelantarse cuando vio a su amiga feliz de la emoción y a Ron con las orejas rojas.

-Hermione…- Volvió a decir Ron.- Me gustaría que…

-Me encantaría.-Le contesto ella sin más.

-¿En serio?- Dijo Ron incrédulo.-Veras es muy especial para mi… y quiero compartirlo contigo.

-De acuerdo…-Contesto Hermione dulcemente al llegar a la Sala común y cuando tuvieron que separase para ir a sus habitaciones ella se puso en punta de pie y le beso en la mejilla.- Buenas noches Ron…

Y Sin decir nada más, con una última sonrisa cerró la puerta. Él le sonrió también, incrédulo, puso la mano en la mejilla donde Hermione le había besado.

Al llegar a la cama, Ron se tumbo sobre el colchón sin siquiera desvestirse, se durmió muy feliz, Harry fingió estar dormido pero no podía evitar alguna que otra risita, había logrado conseguir un buen humor; decidió que sería mejor dejar que las cosas pasaran por si solas respecto a su padrino, sin embargo un sentimiento extraño intentaba nacer dentro de él, pero lo ignoro pronto. Recordó a Ginny y lo mejor fue dormirse pensando en ella.

La mañana entro por la ventana, Harry continuaba durmiendo con una sonrisa en su rostro (Ginny había tenido un buen efecto.). Fuera de lo acostumbrado, Ron se despertó primero.

-¡Buenos días Harry!

-¿Ron?-Dijo Harry todavía medio dormido. Casi se le cerraban los ojos y solo logro ver un pequeñísimo raspón en la mejilla del pelirrojo pero no le dio importancia alguna.

-¡Arriba!-Continuó Ron muy contento.- ¡Vamos hoy es un gran día!

Harry se levanto muy despacio y aun con sueño.

-¡Buenos días Ron!- le dijo somnoliento.- ¿Un gran día? Te has levantado de buen humor.

Cuando bajaron para encontrarse con Hermione, ella les esperaba en la entrada de la sala común. Ron parecía desesperado de llegar a verla y se le adelanto a Harry.

-¡Hola Hermione!- Le saludo.

-Hola Ron, ¿Dónde esta Harry?- Dijo la chica con una sonrisa.

-Detrás de él.- Exclamó Harry un poco agitado, ya que había corrido para alcanzarlo.- Vamos a desayunar.

Al cruzar el retrato de la Dama Gorda, Ron le quito a Hermione la mochila de las manos y se ofreció a llevársela, Hermione acepto a gustosa e incluso rió un poco, Harry encontraba todo muy gracioso.

-Hueles bien.- Dijo Ron algo ensimismado y Hermione se ruborizó.

-Siempre he sido así…- Dijo Hermione en levemente.

-Pues entonces siempre me ha gustado.- Susurro Ron y se detuvieron frente a frente, había algo diferente en él, Hermione le observo, Ron volvió a mirarla.- Es… como cuando despiertas y el sol toca tu cara…

-¿Algo incomodo?- Pregunto Hermione muy despacio.

-No…es como recordar que es un nuevo día.-Contesto Ron, sus instintos pudieron más que él y quiso acariciarle la mejilla, Hermione suspiro levemente, pero antes de poder tocarla Ron se detuvo algo asustado, es lo que ella pensó por la expresión de su rostro.-Lo siento…

Y sin más comenzó a caminar, Hermione sintió como su corazón daba un vuelco, Harry tosió, como la noche anterior, para recordarle que él estaba ahí.

-¡Harry!

-Esta bien.- Dijo consolándola.- Solo, ha ido demasiado rápido para su costumbre, ya se le pasara. El fin de semana hablaran de eso.

-No creo que vayamos a ningún lado después de esto.

Ron ya había tomado asiento en el gran salón, pero esta vez no fue al lado de Hermione, dejo que Harry se sentara con ella.

Hermione comenzó a tomar jugo de naranja y miraba disimuladamente a Ron, que charlaba con Dean Thomas, Ginny llegaba en ese momento.

-¡Ron!, ¡Estas sangrando!-Exclamo la menor de los Weasley al ver a su hermano.

-¿Qué?- Ron se toco la cara y efectivamente así era cuando sintió dolor en la mejilla. Vio sus dedos manchados de sangre y se levanto exaltado.- ¡Que demonios!

Hermione corrió a ayudarlo y coloco su pañuelo sobre la herida que era muy profunda.

-Dios…- Exclamo ella.- ¿Cómo te has hecho esto?

-No lo se… no me había dado cuenta. Me arde.- Dijo Ron tomando el pañuelo de Hermione, ella se aparto.

-En la mañana tenías un pequeño raspón.- Dijo Harry- Pero no era de importancia, por eso no te dije nada.

-Esta bien.-Le dijo Ron a Hermione y ella pareció recomponerse.

-Ve a la enfermería.- Pidió Hermione.

-Ni loco. Madame Pomfrey me tendrá ahí todo el día. ¡Odio la enfermería!

-Por favor Ron.- Dijo Hermione dulcemente.- No se ve bien, ve a la enfermería.- Luego agrego tímidamente.- Por favor, solo por darme el gusto.

Harry y Ginny fingieron no haber escuchado y continuaron desayunando, Harry en realidad pensaba en como se había lastimado el pelirrojo.

Ron miro a Hermione, no pudo evitar sonríele, pero se sentía tan incapaz de decirle algo que solo apretó más el pañuelo.

-Ron- Dijo Harry de repente y de manera muy firme.- Ve a la enfermería.

-He arruinado tu pañuelo.- Dijo Ron a Hermione.-Lo siento.

-No lo hagas.- Contesto Hermione.- Solo me preocupe por ti.

Cuando Ron iba a levantarse de la mesa, Dumbledore exclamo con una sonrisa:

-Uno por uno debe pasar a la sala de trofeos, el profesor Snape les dará un pequeño presente por parte del colegio. Dumstrang también esta incluido por supuesto.

-¿Qué?-Exclamo Ron.- Nunca ha pasado tal cosa.

-Dumbledore pensó que ya era hora.-Dijo Nick casi decapitado cuando pasaba por ahí.- ¡Por Merlín Muchacho! Has que te vean esa herida.

Hermione se puso de pie y tiro del brazo de Ron.

-Regresamos en seguida.- Dijo y se alejaron muy despacio.

Viktor Krum los observo desde su mesa. Se puso de pie, al darse cuenta de que Hermione iba del brazo de Ron.

-¡No Viktor!- Exclamo Igor de repente.- Concéntrate.

Pero el muchacho no escucho a su maestro, sin embargo tomo asiento nuevamente.

Antes de que Ron y Hermione llegaran a la puerta Filch los detuvo.

-¿Qué hacen?- Pregunto ceñudo.

-Se ha lastimado, necesita ir con Madame Pomfrey. -Contesto Hermione decidida, Filch la miro y luego dirigió sus ojos a Ron.

-En realidad no es necesario.- Dijo el muchacho despreocupado.- Volveremos a nuestra mesa.

-¡No!- Exclamo Hermione.- Tiene que ir. Por favor señor Filch, hace unos días que Ron a salido de la enfermería y si vuelve a enfermarse…

-Hermione…

-¡Basta Ron!- Le dijo ella.

Filch parecía confundido, tomo su posición firme y decidida.

-¡No se puede salir del salón!- Les grito ferozmente.- ¡Regresen!

-Pero, Filch, tiene que ir.- Trato de decir Hermione.

-¿No me ha oído?- Volvió a gritar fuertemente el celador.

-¿Qué sucede Señor Filch?- McGonagall apareció detrás de ellos.

-Estos mocosos quieren salir del salón.

Entonces Hermione, decidida a salir, se acerco a la anciana.

-Profesora, mire a Ron, se ha lastimado. Deje que vaya a la enfermería, por favor.

McGonagall le hecho un ojo a Ron, que se encontraba apretando el pañuelo, pudo ver que de verdad le dolía mucho por más que demostrara lo contrario.

-Vaya Weasley eso no se ve bien.- Exclamó, luego le sonrío a Hermione.- Señorita Granger llévelo con Madame Pomfrey, creo que el señor Weasley no tiene intenciones de ir.

Hermione se sintió muy aliviada y le regalo una sonrisa a su profesora, Ron no parecía muy contento.

-Filch, irán a la enfermería, esta bien.-Dijo McGonagall y Filch resoplo alejándose.

Hermione nuevamente tiro de Ron y lo hizo caminar a su lado, él la siguió tranquilamente; pero al llegar a la esquina del pasillo donde ni Filch ni McGonagall los veían. Ron se detuvo de repente.

-Por favor no me lleves a la enfermería. Te lo suplico.

Ella lo miro sorprendida, no podía creerlo, Ron se comportaba caprichosamente y hasta parecía un niño pequeño.

-Ron- Dijo pacientemente.-¿Cómo te curarías entonces?

-Tú puedes hacerlo.-Contesto él en un susurro.- No me lleves a ese lugar lo detesto. No soporte estar ahí la vez pasada. Tengo un mal presentimiento siempre que lo recuerdo.

-Ron… yo no puedo, es más, podría lastimarte.- Dijo Hermione pero al ver el rostro suplicante de Ron y como la sangre continuaba cayendo a través del pañuelo le sonrío y puso su mano sobre la mejilla de él.-Si prometes quedarte quieto mientras lo haga, creo que no habrá inconvenientes.

Ron asintió suavemente y por primera vez, durante todos esos años en Hogwarts le tomo la mano y se dejo llevar. Hermione cerró su mente solo para él, jamáshabía sentido tantos sentimientos a la vez, Ron permaneció silencioso.

-Estas helado.-Le dijo Hermione suavemente, y no pudo evitar preocuparse.

-No me siento muy bien ahora, pero no es nada grave.- Contesto Ron débilmente y le apretó más la mano.

La dama Gorda se alarmo mucho al verlos frente a la sala común de Gryffindor.

-¡No deben estar aquí!, Regresen al Gran Salón.

-Ya hemos terminado.-Dijo Hermione.- Nos enviaron aquí, Ron tropezó y se lastimo con el filo de un escalón; necesito entrar para curarle.

Pero la dama Gorda, se sentía dudosa de dejarlos pasar.

-Lo siento, son órdenes de arriba, llévalo a la enfermería.- Contesto la mujer apenada y sintiendo mucha lastima.

-No, no Hermione…- Balbuceo Ron y se abrazó a ella, Hermione se ruborizo.-Quiero que me cuides tú, como la otra noche…

Hermione sintió un increíble temblor recorriendo todo su cuerpo, ¿Cómo lo sabía?, ¿Cómo se había dado cuenta si él había estado dormido?

-Ustedes… ¿Son novios?- Pregunto la dama Gorda riendo.

Hermione miro disimuladamente a Ron. Este se encontraba tan decaído que no le importo lo que él escuchara.

-Pues, si lo somos.-Dijo muy avergonzada.

Sin más la mujer les dio paso, dedicándoles una mirada picara. Hermione arrastro a Ron riendo de su propia mentira. Mientras la dama Gorda decía suspirando y bebiendo de su copa de vino: "Oh amor joven"

La sala estaba completamente vacía. Ron se tumbo en el sillón frente a la chimenea de la misma manera en que Hermione lo había encontrado aquella noche y le había curado en ausencia de Harry y Ginny.

-Déjame ver.- Dijo sentándose a su lado. Ron no se hizo de rogar. Era un corte profundo, ella se impresiono un poco.

-Veas lo que veas no cambies de parecer.- Le dijo el pelirrojo.

-Iré por una manta y algo para limpiarte. Espera.

-No me moveré.

Ron se entretuvo mira fijamente la llama de la chimenea. Recordó esa vez que Sirius apareció entre el fuego para hablar con ellos, poco tiempo antes de morir. Se olvido del tiempo.

-Ron.- Dijo Hermione, traía un recipiente y mantas que hacía levitar con su varita mágica. Al oírla, el joven se sobresalto.- Lo siento.

Él se incorporo rápidamente, estar en un lugar caliente le había ayudado. Le sonrió.

-Mira- Dijo tomándole nuevamente la mano.- Ya me siento mejor. Creo que solo tenía frío.

-De todas maneras, voy a curarte esa herida. "Aguamentil"- El recipiente se lleno de agua y con otro hechizo Hermione logro que pronto comenzara a estar entre tibia y caliente. Entonces mojo un pedazo de tela e intento comenzar a limpiarle. Ron se levanto exaltado al sentir el ardor y exclamo un grito de dolor.-¡Ron ven aquí!- Grito Hermione siguiéndolo escaleras arriba, pero él ya se había metido en su cuarto.- ¡Ron maldita sea!, ¡No puedo entrar ahí!

-Entra. Quiero que veas algo.- Le dijo de repente y Hermione no temió en abrir la puerta.

-¡Ron no puedes comportarte así!, si no te quedas quieto te llevare a…

-¡Mira!

Sobre el piso se encontraban un pedazo de vidrio que pertenecía a una botella de perfume.

-Te has lastimado con eso.- Afirmo Hermione.

-Es de Neville.- Dijo Ron.- ¿Pero como?

-¿Cómo despertaste?

-En realidad me caí de la cama pero Harry cree que…

-¿Ves?, seguro a Neville se le cayo y olvido limpiarlo. Caíste encima del vidrio.

-Me debe una, no me di cuenta.-Ron se toco la mejilla apenado.- Me arde mucho, lo siento.

Hermione volvió a sentarlo en la sala común y para asegurar que no se escapara lo arropo primero.

-Quédate quieto, te va arder.-Le advirtió dulcemente, entonces comenzó a limpiarle la herida muy despacio. Ron apretaba los ojos para no moverse. Hermione continuo todo el labor muy despacio y suave hasta que Ron se sintió cómodo y casi sin dolor. Sonrío al darse cuenta de que él se veía mejor. Volvió a mojar la tela y esta vez le limpio la cara, no pudo evitar hacerlo entre caricias.

-Eres muy suave.- Dijo Ron despacio, parecía estar durmiéndose.-Voy a acostumbrarme a esto, se siente muy bien.

-No seas tonto. No quiero que te suceda nada malo.- Contesto Hermione.

-Pero, si tuvieras que sanarme otras veces ¿Lo harías?

Ella se ruborizo ligeramente, y su expresión hubiera rebelado sus sentimientos muy fácilmente si Ron no hubiese tenido los ojos cerrados.

-Si, lo haría, aunque tuviera que curarte mil heridas como esta, te cuidaría.

-¿Pasara lo que pasara?- Pregunto Ron.

-¿Qué podría pasarte?

-Nada, es solo que quiero asegurar que si algún día me atacara… no se un dementor o algo por el estilo alguien me salvara.

Hermione rió y Ron también lo hizo suavemente. La herida estaba limpia y ya no salía sangre, solo faltaba una venda.

-Antes debo ponerte una poción cicatrizante, esto no te dolerá.- Dijo Hermione y esparció un liquido verde con su pañuelo sobre la herida, luego le vendo bien.- Listo.- Anuncio satisfecha y quiso levantarse pero Ron la detuvo.

-Ven…- La llamo.- ¿Podemos quedarnos un ratito así?

-¿Así como?- Hermione estaba muy nerviosa.

-Juntos, solos como esa vez en el risco. Ven siéntate conmigo.- Dijo Ron y la atrajo hacia él. Hermione estaba tan roja como el pelo de Ron y aun más cuando él la arropo con la manta y la abrazo contra su pecho.- Gracias, me siento mucho mejor.

-Me agrada que estés bien.

-A mi me agrada que te quedes conmigo.- Y sin más Ron se durmió.

Hermione se acomodo sobre su pecho, ¿Cómo podía estar sucediendo esto? El fuego ardía fervientemente en la chimenea. Dejo que él se durmiera unos minutos, sabía que a Ron no le gustaría perderse el desayuno, pero se sentía tan a gusto que le costaba mucho decir algo que lograra despertarlo. En un suspiro serían las nueve, les quedaba una hora más antes de su primera clase pero… ¿Y si entraba alguien en la sala?, alguien que no fuera Harry o Ginny. No importaba, seguramente Ron no recordaría nada cuando despertara. El tiempo continuo pasando, ella cerro también sus ojos y sintió el pecho de Ron bajar y subir con cada respiración. Se relajo completamente.

-Ron…- Susurro muy despacio y sin separarse.- Ron todavía podemos desayunar.

El joven se movió pero siguió dormido. Hermione, por mucho que le doliera opto por levantarse. De repente él abrió los ojos.

-¿Qué haces?- Le dijo sorprendido.

-Iré a desayunar, pensaba despertarte.

-No quiero ir. No me siento a gusto ahí el día de hoy.- Exclamo Ron.

-¿Qué?

-Es en serio. No me apetece ir hoy.- Ron parecía firme en su decisión.

-¿Y no piensas comer en todo el día?- Preguntó Hermione divertida.

-Yo… esta bien.

Hermione rió y vio como Ron se acercaba a ella en un rápido movimiento.

-Veo que estas mejor.- Dijo ella al momento de empezar a caminar hacia la salida del retrato.

-No se porque, pero si, así es.- Contesto Ron sencillamente.- Hiciste un buen trabajo, ya no sangra.

-Igual no lo toques.

La dama Gorda les permitió el paso y dio un gesto afirmativo cuando vio a Ron ya recuperado.

-¡Buen trabajo!- Dijo la mujer mirando a Hermione, ella le respondió con una sonrisa.

Mientras bajaban las escaleras, Hermione volvió a tomar a Ron del brazo, miedosa de que él se apartara pero no lo hizo.

-Ahora si me ha llegado el hambre otra vez.- Dijo Ron.

-Lo sabía.- Dijo Hermione resignada.

En ese momento algo les llamo la atención. Ningún alumno, ni uno solo se habían levantado de su lugar.

-¡Granger!, ¡Weasley!, ¡Vuelvan a sus asientos!- Les grito Filch y Ron se soltó de repente al escucharlo pero no había tenido intenciones de hacerlo. Hermione comenzó a caminar muy nerviosa, vio como el profesor Lupin hacía entrar a los alumnos uno por uno y luego de un momento salían con un pequeño paquete. Dirigió su mirada a Ron disimuladamente sintiendo sus pasos detrás de ella, hasta que se reunieron con Harry.

-¿Qué ha sucedido?- Pregunto.

-Nos dan un pequeño obsequio, una recordadora, o dulces de Honeyduckes para ser preciso. Ya han pasado todos los de cuarto, después de quinto año nos toca. Dicen que es porque pronto se avecina la fecha de las fundaciones de los colegios mágicos y todo eso. - Explico Harry todavía bebiendo un poco de jugo.- Pero estoy seguro de que se trata de otra cosa… ¿Cómo estas Ron?

-Bien, fue algo sin importancia, Hermione me ha…

-¡Le acompañe a la enfermería! - Le interrumpió ella muy ruborizada, entonces Ginny, al lado de Neville, le dirigió una mirada acusadora. Ron permaneció en silencio, aun así Hermione se sentó a su lado, pero no se quedo quieto, inmediatamente le tomo la mano, pero fue un momento fugaz al darse cuenta de lo que ocurría. Hermione sin embargo, recordó lo que le había dicho en la sala común y volvió a dársela, Ron sonrío aliviado.Harry y Ginny parecían solemnes pero no dijeron nada del asunto. Ron y Hermione no se soltaron en un largo rato.

En la mesa de Durmstrang, Viktor Krum se levanto precipitadamente, hacía mucho que llevaba observándolos. Igor intento detenerlo nuevamente.

-Da un solo paso hacia esa mesa y te juro que no saldrás del barco en un mes.- Le dijo estrictamente.

-¡Están tomados de la mano! - Grito Krum.

-¡Concéntrate!, No vinimos únicamente a un viaje de estudios.

Viktor miro fijamente a Ron y sintió como sus celos podían más que él cuando Hermione le sonreía a su amigo.

-Viktor…- Dijo entonces el ayudante de Karkarov intentando tranquilizarlo.

-¡No puedo!- Exclamó.- ¡No soporto al pelirrojo! ¡Quiero que se aleje de Hermione!- Era fácil expresar todo cuando hablaba con quienes venían de su país, podía decir lo que quisiera y nada más que ellos lo entenderían. Volvió a mirar a Ron y su mirada se clavo en él, que en ese momento reía animadamente con Hermione y Harry.

Instintivamente, Ron soltó la mano de la joven y ella se sorprendió al igual que Harry.

-¿Qué te sucede?- le pregunto el joven.

-Esta mirándome…-Dijo Ron en susurro.

-¿Quién?- Le pregunto Harry preocupado.

Entonces advirtió el comportamiento de su amigo cuando Viktor Krum se aproximaba. Hermione, aunque lo vio venir tomo nuevamente la mano del joven.

Otro estudiante se levanto. "Weasley…" "Traidor de sangre…"

Ron se dio media vuelta cuando Krum lo llamo.

-Aparrrtate.- Le dijo entonces el búlgaro.

-¿De que hablas?- Contesto el joven muy confundido. Harry sin embargo no pudo evitar entrar en la tempestad.

-Krum, no hace falta que esto suceda…

-Esta bien Harry- Exclamo Ron tímido pero decidido.

-Deja a Herrrmione. ¡Ahorrra!- Viktor tomo a Ron del cuello de su camisa, no parecía ser el mismo.- ¡No lo dirrre de nuevo!

Harry intento decir algo que impidiera que Krum hiciera lo que tenía pensado pero sintió que todo empeoraría al ver a Draco Malfoy caminar hacia ellos a paso firme. Krum y Ron intercambiaban miradas mortíferas. Y justo cuando Harry iba a detener a Malfoy…

-¡Esta vez no es contigo Potter!- le grito Malfoy. Era imposible evitar el caos. Harry incluso pensó que Ron volvería a la enfermería, se preparo para sacar la varita al darse cuenta de que los profesores no estaban prestando atención, ni siquiera Dumbledore.

-¡Lárrrgate!- Decía Krum, pero Ron era incapaz de defenderse o decir algo. Hermione estaba muy sorprendida frente la actitud de Viktor, jamás había hecho algo así y siempre había sido muy respetuoso.

-Viktor, ¿Qué te sucede? -Le dijo ella en susurro.

-Escucha Krum…-Intento decir Ron.- No estaba haciendo nada malo.

-Aléjate de ella.- Dijo Krum esta vez con una sorprendente claridad, al escucharlo Ron se soltó definitivamente de Hermione, pero Krum aun no lo hacía con él. - Largo.- Le repitió claramente dejando atrás su acento búlgaro inexplicablemente. Sus ojos parecían distintos.

-Viktor…- Dijo Hermione dudosaal igual que Ron ella también se había sorprendido con su acento.- No podrá hacerlo si tu no lo dejas.

El muchacho no volteo a verla pero luego de un momento dejo a Ron en el suelo. Krum respiraba agitadamente.

Sin más el joven Weasley se alejo de ellos muy nervioso y caminando rápidamente. En un movimiento brusco Krum lo había golpeado sin saberlo y la herida había vuelto a sangrar bajo la venda. Entonces se escucho un grito.

-¿Qué te pasa Krum? ¿Por qué no golpeaste a Weasley?- Draco Malfoy se había puesto a la par de Viktor agitando la varita en su mano.

-¡Lárgate Malfoy!- Le dijo Harry, Draco no le presto atención.

-Se nota que no conoces a los Weasley…- Dijo con tono sobrio, Krum lo escuchaba mientras veía a Ron alejarse.- Son unos malditos traidores de sangre.

-¡Que te calles Malfoy!- Harry iba a lanzarse sobre él, pero Hermione lo detuvo.

-Deja que Ron se vaya.- Le susurro disimuladamente.

Malfoy continúo hablando con Krum.

-Solo mira, ella…- Dijo señalando a Hermione.- lo prefiere mil veces antes que a ti ¡Toda la escuela lo sabe!

-¿Herrrmione lo prefiere a él?- Pregunto Krum algo perdido, estaba tranquilizándose.

-¡Si!- Contesto Malfoy.- Tonto grandullón, si no quieres que eso pase detenlo y dale una paliza.

Sin embargo, aun con las intenciones de Malfoy, Krum se encontraba extraño, tomo asiento en el lugar que antes ocupaba Ron y hasta bebió jugo. Entonces Draco perdió la paciencia.

-¡Idiota! Si no lo haces tú lo hare yo.- Y le lanzo a Ron un hechizo aturdidor, que por suerte no dio en el blanco.- ¡Weasley!

Esta vez los profesores no pudieron dejarlo pasar por alto y menos cuando Ron corrió precipitadamente mientras Draco lo seguía lanzando hechizos. Krum se puso de pie y se unió a la carrera.

En el bosque Buckbeack alzo la cabeza y sintió como su pecho se aceleraba mientras Hagrid le daba de comer.

-¿Qué sucede?

De repente el hipogrifo levanto vuelo y Hagrid lo vio dirigirse al castillo.

Harry y Hermione iban detrás. Ron, Draco y Viktor se colaron entre los alumnos de quinto año que estaban por entrar a la sala de trofeos.

-¡NO!- Dijo el profesor Lupin, pero era imposible detenerlos. La venda de Ron había terminado de salirse, Malfoy continuaba despidiendo hechizos y Krum había sacado su varita también. Ron abrió de un golpe la puerta y un encantamiento lo alcanzo con Malfoy demasiado cerca. Ron cayó por las escaleras, llevándose a su atacante con él Krum acelero el paso y llego al fin de la misma junto con ellos, Malfoy se levantaba pero el pelirrojo continuaba en el piso. Viktor tomo a Ron de la tunica y se agacho para estar a la par.

-Te has caído Weasley.- Dijo levemente, Krum volvía a hablar con facilidad.

Malfoylos observo y sacudió la cabeza, la caída le había dolido*. "Weasley…" "Traidor de sangre…"* suspiro, se sentía con mucha rabia más aun cuando sus ojos iban al pelirrojo, algo se lo llevaba lentamente.

-Mírame.- Se escucho de los labios del búlgaro.

Ron no apartaba los ojos de aquel objeto por más de que Viktor lo amenazara y moviera su cuerpo gritándole con fuerza en un perfecto ingles. Fue como si el tiempo se hubiera detenido, no escuchaba nada que le rodeara, solo logro ver a Malfoy desvanecerse suavemente y a Krum soltarlo para caer también. No era capaz de decir nada, su respiración se agitaba y sentía mucho frío. Lo último que vio fue a Lupin deteniendo a los alumnos mientras Dumbledore, Snape y McGonagall corrían hacía ellos. Todo se borro.

*-¡Ron!-*La voz llorosa de Hermione se pudo oír en la lejanía.

*-¡Hermione! ¿Qué ocurre?-*La voz de Harry se disipó.

-¡No puede ser!- Dijo Dumbledore susceptible en medio de un murmullo del que solo Snape y la profesora McGonagall pudieron enterarse. No tardaron en llegar los otros profesores que lograron entrar con facilidad debido a que Lupin había usado un encantamiento para dormir a todos los alumnos. Solo quedaron Harry y Hermione.

-¿Qué significa esto Dumbledore?- Mascullo McGonagall tan impactada como él.- Esto no debía pasar.

-Minerva, que Harry no entre.- Fue lo único que el anciano se atrevió a decir. La mujer no lo cuestiono y se dirigió a Harry.

-Vamos Potter.

-¿Qué?- Exclamo Harry.- ¿Por qué?, ¿Dónde esta Ron?

-Por favor Potter, ve a la sala común.- Contesto la anciana profesora pacientemente.- Ya habrá tiempo para explicaciones. No puedes ver a Weasley ahora.

Harry la miro con desconcierto, tuvo mucho miedo de que a Ron le hubiera pasado algo malo. Hermione permanecía en silencio.

-¿Qué ha pasado?

-Ni siquiera lo sabemos nosotros. Por favor Potter.

Las palabras de la profesora se transformaron en un eco dentro de la mente de Harry.

-¡NO! ¿QUE LE HA PASADO? ¡RON! - Gritaba con fuerza, la idea de que algo le sucediera a su mejor amigo prefería no tenerla nunca en su pensamiento.-¡RON!

McGonagall miro a Harry con paciencia.

-Por favor. Espera en la sala común con la Señorita Granger. No tardaremos en llevarte noticias Harry. Por favor.- La anciana le hablo suavemente.

-El no tiene nada que ver con esto.- Musito Harry lleno de dolor al ver el cuerpo de Ron en el suelo.- Quiero llevármelo.

-¡Dios Santo!, Harry… no es de tu propiedad para que…

-Es como mi hermano, la familia que nunca tuve. Lo quiero conmigo.-Exigió Harry nuevamente. Hermione continuaba en silencio.- No lo entiende, se que si se queda aquí lo…

-No le haremos nada Harry.- Dumbledore se había acercado.

-Profesor, quiero llevármelo.

-Harry…

-No dejare que este involucrado…

Dumbledore le sonrío compasivamente y coloco una mano sobre su hombro.

-Entiendo que quieras proteger a tu querido amigo.- Susurro Dumbledore y su mirada con la de Harry se unieron.- Pero yo quiero protegerte a ti mas que a nada en todo el mundo, porque además de las razones obvias tu me importas mucho.- Suspiro cuando Harry intento desviar su mirada hacia Ron.- Y en este momento si quiero protegerte a ti, también debo proteger a Ronald, Draco y Viktor. Por favor…

-Quédese con Malfoy y Krum, no me importan. Solo quiero ayudar a Ron.

-Y estoy de acuerdo. Te ha brindado mucho al igual que la señorita Granger.

-Profesor…

-Te prometo que no tardare mucho para encontrarlos en la sala común, pero debo averiguar que ha pasado.

Harry vaciló un poco e incluso intento dispararse a correr en dirección a donde los profesores rodeaban a los tres jóvenes aun en el piso. Entonces Hermione le tomo la mano.

-Esta bien Harry.

-Pero… Hermione.

Se dio cuenta de lo preocupada que estaba, el miedo que sentía se le escapaba con cada respiración. Era Ron, la persona a quien Hermione más amaba, sabía que ella no sería capaz de soportar quedarse a mirar y recibir una mala noticia.Harry le apretó la mano, y Hermione sollozo al recordar que hace unos instantes era Ron quien lo hacía. El muchacho lo entendió.

-Profesor.- Dijo entonces Harry.

-Dime.

-Por favor… dígame que esta a salvo, solo eso.

Dumbledore sonrío a ambos y Harry sintió cierto alivio, sin embargo Hermione no se atrevió a mirar al anciano.

-No le ha pasado nada grave. Tardaremos un poco, pero esta noche estará en la sala común de Gryffindor.- Al fin Harry pudo sentir como sus músculos se relajaban aunque sea solo un poco, entonces Dumbledore se dirigió a Hermione.- Lo prometo señorita Granger.

Hermione solo se limito a afirmar con la cabeza pues parecía que rompería en llanto si dejaba salir una palabra.

-¿Y yo obtendré mis respuestas?- Pregunto Harry.

-Todas Harry, todas las que has buscado. Al igual que yo- Contesto el anciano profesor serenamente.- Pero debes prometerme que nunca dejaras de confiar en mi, amenos, que yo te demuestre lo contrario… y eso jamás pasara.

-Nunca he dejado de confiar en usted, solo he estado ya sabe…- Fue entonces que comprendió que tampoco el anciano sabia lo que pasaba, o tal vez jamás se lo había imaginado.

-Claro.- Sonrío Dumbledore.- Ahora ve.

Harry arrastro a Hermione suavemente y antes de llegar a la salida de la sala de trofeos, alguien los alcanzo.

-Dumbledore me ha dicho que vaya con ustedes.- Exclamo Tonks decididamente.- ¿Que demonios hizo Lupin?

Los alumnos están durmiendo con sus cabezas sobre las mesas del Gran Salón y algunos habían caído al suelo.

-Discreción.- Se limito a decir Harry.

-¿Discreción? ¿A esto se le llama ser discreto? Míralos, parecen patos muertos.

Harry buscaba a Ginny, cuando logro verla ella permanecía durmiendo tranquilamente con la cara sobre el hombro de Neville, Harry pensó que estaba bien si no la movía porque Luna también descansaba su rostro en el hombro de Neville. Se quito la capa y la arropo, (la sensación era agradable) lo mismo hizo con Luna y Hermione con Neville. Esta vez Hermione sonreía.

-Neville es una buena persona.- Dijo ella.

-Luna igual.- Contesto Harry.- ¿Estará bien si los dejamos aquí?

-Si los mueves, cariño, se confundirán al despertarse. Pueden asustarse y no les sería bueno.- Dijo Tonks amablemente, Harry le regalo una sonrisa.- Ahora vamos.

Al llegar a la sala común, Tonks se limito a mirar por la ventana e increíblemente le hecho sortilegios protectores al retrato de la dama Gorda.

-Venir hasta aquí fue espantoso.- Dijo Hermione.- Estuvo todo muy callado.

-Todos están dormidos. No hay nadie por aquí. ¿Tonks para que hechas sortilegios?

-No me fío… Maldita sea, esto pasa por pasar tanto tiempo con Moody y Lupin.

Harry se estiro en el sillón y miro a Hermione.

-¿Estas bien?

-Preocupadísima y asustada, solo de acordarme de Ron.

-¡DEMONIOS!- Grito Harry exasperado y pateo una silla.- ¿Qué voy a hacer? ¿Qué pasa si…?

-Nada va a pasar.- Dijo Hermione suavemente.- Lo único que quiero es que Ron este aquí.

-¡No lo entiendes!- Recrimino Harry furioso.

-Entiendo a donde quieres llegar…- Le contesto ella algo nerviosa.

-Harry.-Dijo Tonks.- Hasta que Dumbledore llegue, sería bueno que yo te adelantara las cosas. No te preocupes elmismo profesor me pidió que lo hiciera.

Los rostros de Harry y Hermione se perdieron en los labios de Tonks…

-Esto es serio.- Lupin decía entonces todavía en la sala de Trofeos.

-Tal vez solo sea un error.- Dijo la profesora McGonagall.

-Este tipo de error no se comete.- Le respondió Snape a la anciana.

-Tienes razón.- Contesto la mujer.

Draco, Viktor y Ron aun continuaban en el suelo. Dumbledore, a su lado, los observaba. De alguna manera no se había atrevido a moverlos. Se puso de pie.

-¿Tonks se ha ido con ellos?- Exclamo serenamente.

-Así es.

-Bien. Jamás imagine que esto pudiera pasar.

La mirada de todos se clavaron en el espejo de Erised. Snape fue el primero en hablar.

-Luce tan engreído como siempre.- Luego no dudo en acercarse más al espejo.- Black… te hemos encontrado.

-Sigue siendo el mismo Severus.- Exclamo Dumbledore.- Es su esencia, sin embargo dudo que aun lo hayamos encontrado.

Sirius, con la varita en la mano, se reflejaba solemne y seguro de si mismo en el espejo.

-¿Qué estas diciendo?- Pregunto Hermione en la sala común. Esta vez era Harry quien callaba.

-El propósito de hoy era hacer que todos los alumnos se encontraran con el espejo de Erised, si en su reflejo se mostraba a Sirius significaba que habíamos encontrado a la persona indicada.- Respondió Tonks firmemente. - Pero algo inesperado sucedió…

-¿COMO QUE LOS TRES?- Grito Snape a Dumbledore en la sala de trofeos.- ESO ES IMPOSIBLE.

-No en este momento.- Dijo el anciano serenamente.- Los tres muchachos están frente al espejo, el reflejo puede pertenecerle a cualquiera…

-Entonces movámoslos y probemos uno por uno.- Exclamo Lupin de una vez.- Que tan complicado es a partir de ahora. Es uno de ellos tres.

Dumbledore acepto, aunque dudoso, pues sabía lo que podía avecinarse.

Hagrid fue el encargado de mover a Ron y a Draco, mientras Krum continuaba en el piso.

-¿Por qué has dejado a Krum?- Pregunto Dumbledore.

-No lo se profesor… como es el mas grande, pensé que…

-Te entiendo.- Le respondió Dumbledore.- Pero quiero que ellos dos vuelvan uno por uno.

-¿Ron también?- Dijo Hagrid, como si fuera obvio.- No creo que el tenga nada que ver con esto.

-Los tres Hagrid, por favor, solo será un momento… Y nada malo le pasara a tu amigo.- Contesto el anciano profesor con una sonrisa al ver que Hagrid no tenía intenciones de devolver a Ron.

El cuerpo de Krum continúo delante del espejo.

-¡Profesor mire! - Le aviso McGonagall. Dumbledore se volteo violentamente.

En ese momento dentro de la sala común, Tonks, caminaba por los alrededores.

-Sirius apareció en el espejo justo en el momento en que Ron y los otros permanecieron delante de el.- La voz de Tonks resonaba dentro de la mente de Harry como un enorme eco en la mas profunda cueva. Sintió como si lo golpeara un rayo de solo imaginarse.

-Eso quiere decir que uno de ellos…-Comenzó Hermione tímidamente e incrédula.- No es posible.

-NO VA A SER ASÍ- Grito Harry perdiendo la calma. Tonks y Hermione lo miraron fijamente.

-Aun no sabemos que es lo que sucede Harry.-Le dijo Tonks y Hermione se levanto caminando a paso firme.

-¿Y si así fuera?- Le pregunto desafiante y dolida.- ¿Si eso que te imaginas fuera la verdad?, ¿Qué harías al respecto?

Harry suspiro profundamente, los ojos llorosos de Hermione estaban expectantes a su respuesta. Tonks prefirió no intervenir. Hermione esta vez sollozando volvió a repetir:

-¿Si así fuera?, ¿Qué harías Harry?

En la sala de Trofeos Dumbledore intentaba dar un nuevo aliento. La situación no lo ameritaba… Dumbledore jamás lo había pensado.

-Es el turno de Weasley…-Dijo Snape apenas moviendo sus labios.- No lo sugeriría si Malfoy y Krum no hubiesen dado los mismos resultados.

Parecía que Snape, al igual que Dumbledore, había quedado petrificado, los demás profesores musitaban entre ellos, menos la profesora McGonagall quien le indico a Hagrid que dejara a Ron frente al espejo.

El gigante coloco a Ron con sumo cuidado en el suelo, entonces nadie fue capaz de decir nada.Dumbledore sintió todo el peso caer sobre el.

-Dime Harry…- Decía nuevamente Hermione frente a él en la sala común.- ¿Qué harías?

Pero para Harry el tiempo se había detenido y la voz de Hermione era lo único que se sentía verdadero. Fue incapaz de responderle.

-¿Qué harías si…? Dime Harry.