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Harry Potter y El Soplo de Sirius Black — capítulo 15

Harry sintió como Hermione se dio la media vuelta con salvajismo.

  • ¿Qué ocurre? - Dijo preocupado pero Hermione no contesto y sin más hecho a correr. Harryentonces comprendió: - "Ron…"- Susurro para si mismo ycorrió detrás de Hermione.- ¡Espera!

Hermione había conseguido adelantarse bastante, su corazón simplemente le impedía dejar de moverse y como si supiera que era lo que estaba pasando no dejo que nada le impidiera ir en esa dirección.

-¡Hermione!- Gritaba Harry pero ella no se detenía al oírlo. Al llegar al patio del colegio, Harry creyó que ella se detendría por la abundante nieve pero no fue así; aunque con más dificultad, siguió adelante. Grande fue su sorpresa al verla detenerse frente a la puerta que daba a los terrenos fuera de Hogwarts. Vio como la joven levantaba algo entre sus manos y dolorosamente la posaba sobre su pecho como abrazándola.

-Oh no…- Susurro.- Oh no Ron.

-¡Espera!- Grito Harry.- Hermione, ¿Qué ocurre?-Dijo y fue entonces cuando pudo reconocer la varita de Ron en las manos de la joven.

-Ve por Dumbledore.- Le suplico Hermione.

-¿Qué dices?

-Ve por Dumbledore.- Repitió ella sollozando.- Por favor.

-¿Y dejarte sola?- Salto Harry.- Sabiendo que vas a ir a buscarlo al bosque.

Hermione no fue capaz de reprocharle nada a Harry, sabía que tenía la razón, pero también sabia que necesitarían a Dumbledore por como se encontraban las cosas pero ellos se necesitarían aún más y juntos las cosas no serían tan caóticas como se esperaban que fueran.

-¡Oye Potter!- Se escucho de pronto.- ¿Qué día es hoy?, ¿Por qué todos duermen en el gran salón?.- Un chico de Gryffindor había sido el primero en despertar del encantamiento de Lupin y detrás de él comenzaron a verse muchos más alumnos de todas las casas del colegio.

-Vámonos- Le indico Harry a Hermione.- Si muchos de ellos se enteran tendremos problemas.

-Es cierto.- Contesto ella.- Vámonos.

Pronto se escucharon más voces, así que Harry y Hermione caminaron de prisa para salir de los terrenos de Hogwarts, al cabo de unos minutos ya lograban ver la cabaña de Hagrid.

Harry creyó que lo mejor era no avisarle al guardabosques ya que si Ron había arrojado su varita no iría a la casa de Hagrid a tomar el te como si nada. Hermione sin embargo no pudo irse sin echar un vistazo por la ventana para ver si Ron se encontraba en compañía de Hagrid, pero el guardián de las llaves solo disfrutaba de una tasa de té junto Fang, quien también bebía algo de té que Hagrid le había puesto en un recipiente pequeño.

-No te asombres.- Dijo Harry.- En el invierno Hagrid les da té a todos sus animales, solo mira a Buckbeack.- Pero al señalar hacia el establo del hipogrifo se dio cuenta de que estaba vacío.- ¿A dónde habrá ido?

-Tal vez ha ido a cazar.

-Tal vez.- Se miraronsin decir una sola palabra continuaron caminando.

Ron no había dejado pista de su huida, ni siquiera una huella, nada. Harry no quería adentrase demasiado en el bosque, puesto que temía no poder proteger a Hermione en caso de que algo les sucediera, pero si continuaban solo en la senda sería muy difícil hallar al pelirrojo. No fue hasta que Hermione le tomo del brazo y le indico que debían ir hacia donde la senda no los llevaba.

-Haz vencido al Señor Tenebroso.- Le dijo con una tímida sonrisa.- Estamos juntos y yo también puedo defenderme.

-Eso me tranquiliza…-Dijo él sonriéndole.

-¿Así?

-Claro.- Harry le apretó la mano.- Significa que me protegerás.

-Chistoso.- Dijo Hermione intentando reír.

Llevaban por lo menos dos horas dentro del bosque y la verdad habían tenido mucha suerte de no encontrar ninguna de las criaturas que el señor Filch les había mencionado durante todos esos años. Harry miro disimuladamente a Hermione ya que había observado que ella miraba dos veces antes de abandonar un lugar y continuar; entonces exclamo:

-Tengo la sensación de que tú sabes a donde ir.

Hermione se asombro e incluso intento buscar una respuesta rápida, pero al ver la cara de Harry no tuvo más que decir:

-No importa donde se encuentre, siempre sabre donde ir.

Al oírla Harry le sonrió:

-Esa sería una buena confesión de amor ¿no te parece?

-¿Cuál es tu afán al hablar de esto ahora?- Dijo ella algo ruborizada.-No lo entiendo.

-Solo quería iniciar una conversación.- Respondió él defendiéndose, luego de unos segundos los dos comenzaron a reírse.

-Eres increíble y con tan poca sensibilidad con las chicas…-Rió Hermione.- ¿Cómo se te ocurre preguntarme algo así ahora?

-Lo siento, lo siento. Creí que te animaría.

-Lo lograste pero… Harry Potter olvídalo.- Termino ella aún riendo.

Harry miro a su alrededor, el bosque le parecía el mismo en cada paso que daba y lo peor era que Hermione se deprimía con facilidad.

-Todavía no me respondiste.- Le dijo cuando lograron ver la orilla del río desde un risco.- Yo creo que sientes a donde debemos ir…¿Es así?

Hermione lo miro y volvió a sonreírle.

-Haz elegido un mal momento para tus interrogatorios.

-Es solo una pregunta.

-Harry…

-Yo se que es así.- Volvió a repetir el muchacho.- Es más hay algo que no quieres contarme.

-No es eso, claro que quiero contarte.- Decía Hermione.

-¡Ves!, Entonces si hay algo.

La joven lo miro resignada pero antes de que se decidiera a contarle un solo detalle comenzó a gritar el nombre de Ron en lo alto del risco, Harry la imito y continuaron así durante unos momentos. Al llegar aún más adentro del bosque, después de haber llamado a Ron mil veces más Hermione dejo descansar la espalda bajo un enorme árbol.

-Dumbledore dice que Ron y yo estamos unidos por un lazo inquebrantable.- Susurro en medio de un sollozo y sin darse la vuelta para mirar a Harry.

-Espera.- Se aventuro a decir su amigo.- No tienes que decir nada sino quieres.

-Ese lazo inquebrantable se crea cuando dos personas…- Decía Hermione pero le costaba mucho hablar.- Se crea cuando dos personas se aman.

Harry se acerco lentamente a ella y se sentía sumamente culpable por haberle preguntado aunque no estaba muy seguro de entender.

-Hermione… lo siento… yo no…

-Ninguno de los dos tenía idea, Dumbledore me lo contó hace un par de días, Ron ni siquiera se imagina tal cosa.- Entonces ella tubo el valor de mirarlo.- Es por este lazo que puedo sentir lo que le suceda a él, o al menos eso creo yo.

-¿Sentir?- Dijo Harry tímidamente.

-Emociones en donde se que Ron va a necesitarme más, como ahora, pero…- Comenzó a sollozar nuevamente.- No es algo que pueda controlarse ni aprenderse, es algo que debe sentirse y yo… Fue por eso que sentí que debía correr hacia la puerta del los terrenos y que debíamos dejar el sendero, yo puedo sentirlo aquí…- Y se toco el pecho.- En mi corazón.- Sin más rompió a llorar.

Harry se apresuro a abrazarla.

-Esta bien.- Le dijo.- No llores, no le pasara nada malo. Lo encontraremos.

-¿Cómo?- Lloro Hermione.- No se me ocurre donde mas buscar.

Eso era cierto, el bosque era tan impredecible, era imposible decidirse a buscar en determinado lugar. Y justo cuando Harry no tenia mejor idea que decirle a Hermione que buscaría más ayuda o que iría por Hagrid algo los encontró.

-¡Buckbeack! -Grito asombrado.

Hermione miro hacia el cielo y pudo ver como el hipogrifo descendía y volvía a elevarse enmedio de una espesa arbolada, luego rugía con fuerza mientras daba vueltas en círculos sobre los mismos.

-Harry- Susurro Hermione.- ¿Crees que…?

-Por supuesto.- Afirmo Harry.- ¡Sigámoslo!

Corrieron con todas sus fuerzas para llegar lo más rápido hasta donde Buckbeack les señalaba que llegaran, Harry apretaba con fuerza la mano de Hermione confiando de que nada malo le hubiera sucedido a Ron, pero ¿Y si no estaba allí? Pues mejor no pensarlo.

-Ya casi Hermione, ya casi.- Le decía mientras apartaba varías ramas que le impedían el camino hasta donde Buckbeack se encontraba.

-Harry…- Dijo Hermione.- La nieve ha sido movida aquí.

-Lo sabía.- Exclamó Harry sonriéndole.- ¡Sabía que Buckbeack nos ayudaría!- De pronto se sintió aliviado.- ¡Ahí esta!

Ron permanecía dormido bajo un árbol que casi no tenía hojas e incluso parecía que no le había costado llegar hasta allí. Hermione sencillamente lloro de alegría pero al verlo profundamente dormido intento no despertarlo y menos cuando vio que no traía zapatos ni medias.

-Esta helado.- Susurro.

-Incendio…- Dijo Harry apuntando hacia unas ramas cerca de ellos e hizo una fogata. De pronto el hipogrifo aterrizo derrapando la nieve.- Muchas gracias Buckbeack.

Fue entonces que Hermione llamo la atención de Harry mientras se quitaba su capa para arropar a Ron.

-Mira…- Le señalo.- no hay nieve debajo de él, ha dormido sobre estas hojas.- Hermione miro al hipogrifo.- Ahora entiendo porque no estabas con Hagrid, cuidabas de Ron. Harry, Buckbeack ha cuidado de él todo el día.

-¿Tu pusiste esas hojas ahí Buckbeack?- Pregunto Harry entonces el animal se acerco a Ron y se hecho a su lado cubriéndolo con una de sus alas, Harry estaba asombradísimo.- ¿Cómo?

-¡Harry!- Salto Hermione.- Buckbeack era de Sirius.

Habían olvidado ese detalle, ahora Ron era uno de los posibles portadores del soplo de Sirius, tal vez el hipogrifo había sentido que debía estar cerca de él al creer que estaba con su antiguo amigo. Harry estaba feliz de haber encontrado a Ron pero no podía evitar sentir un poco de recelo al acordarse de su padrino. Hermione no tardo en notarlo.

-Creo que deberíamos irnos.- Susurro ella y Harry afirmo con la cabeza.

Buckbeack resulto el trasporte perfecto para llevar a Ron y más en el momento en que la nieve les llegaba a las rodillas. Harry miraba a Ron con disimulo

Dentro del castillo los alumnos habían entrado a sus respectivas casas y como era de costumbre pronto tomarían sus clases. Lupin los observaba minucioso, nada estaba fuera de lo común, nadie actuaba de manera extraña. Muchos de ellos se quedaban en el patio a practicar sus hechizos y supuso que debían ser los alumnos de la clase de McGonagall. Pero entonces algo le llamo la atención.

-Buenos días Krum.- Dijo al ver al búlgaro caminar por los pasillos.- ¿Te has sentido bien acompañado? - Pero el joven no lo escucho y siguió como si nada. Lupin continuo mirándolo por un largo tiempo.- No creo que seas tu.- Susurro para si.- Eres fuerte, hábil, poderoso pero demasiado tonto para que Sirius te eligiera. Y los otros dos…- Termino dudoso al recordar a Malfoy y Ron.- Draco Malfoy… y Ron Weasley, no se que pensar.

-¡Remus!- Tonks corría hacia él.- Te he estado buscando Dumbledore quiere vernos.

Mucho más cerca del castillo Harry y Hermione caminaban al lado de Buckbeack mientras Ron continuaba sin responder.

-Falta poco.- Dijo Harry y observo como su amiga miraba a Ron constantemente.- Esta bien, no te preocupes.

-No es eso.- Respondió Hermione.- Harry no podemos cruzarnos de brazos, tenemos que hacer algo con respecto al soplo de tu padrino.

-Lo se.- Dijo Harry firmemente.- Pero no quiero hablar de eso ahora.

Hermione noto una sombra de enojo en los ojos de Harry cuando estos se posaron sobre Ron.

-Harry se que no puedes evitarlo…

-No se de que hablas.- Contesto Harry algo nervioso.

-Si que sabes.- Le interrumpió ella.- Estas molesto ahora, pero te prometo que todo estará bien.

-Esta bien.- Concluyo Harry.- Esta bien…- Suspiro…- Perdóname Hermione estoy muy nervioso con todo esto. Se que Ron no tiene la culpa pero ¿Por qué tenían que meterlo en esto? No es como Malfoy o Krum.

Ron comenzó a moverse lentamente pero abrió los ojos pronto, parecía muy aturdido y no conseguía ponerse derecho.

-¿A dónde vamos?- Fue lo único que articulo todavía muy confundido parecía algo salvaje, Hermione no tardo en acercarse.

-¿Estas bien?

-¿A dónde vamos?- Repitió el pelirrojo sin conocer a Hermione pero fue Harry quien le contesto:

-Vamos a Hogwarts.

Como si nada Ron se bajo del lomo de Buckbeack y cayo a la nieve.

-¡NO!- grito.

-¿Cómo que no?- se extraño Harry.- Debemos volver Ron.

-No te conozco…- Susurro el pelirrojo asustado.- ¿Por qué me llevas al castillo?

Harry intento no perder la paciencia ya que Hermione parecía no reaccionar y justo en el momento que el muchacho iba a gritarle ella se adelanto.

-Ron…- Dijo con dulzura.

-Hermione…- Ron parecía recomponerse y estiro una mano hacia ella.

-Estoy aquí.- Contesto Hermione y le tomó la mano.- Ron te llevaremos a Hogwarts, dormirás el tiempo que quieras en tu cama.

-¡No quiero volver a Hogwarts!

-Pero Ron.- Dijo Hermione.- Es nuestro hogar.

-NO QUIERO.

-¡Stupefy!

-¿Qué haz hecho?- Le grito Hermione a Harry, quien aún tenía la varita en la mano.

-Yo...- Respondió Harry sin saber que más decir.- Creí que así sería más fácil.

-Iba a convérsenlo.- Le reprocho su amiga.

-¿Cuándo?- Esta vez Harry había elevado la voz.- Cuando ya sea de noche y sea más peligroso volver. - Luego camino hasta el cuerpo aturdido de Ron.- Levicorpus

Hermione observo como Ron se elevaba en el aire mientras Harry comenzaba a caminar, no aprobaba para nada el método por el cual el joven trasportaba a su amigo pero prefirió no hablar y comenzó a caminar. Buckbeack hecho a volar.

Harry pronto cayo en la cuenta de lo que había hecho y se sintió culpable de haber actuado así y más porque estaba seguro de que Hermione era tan sensible que debía de estar llorando a sus espaldas. Pero tenía demasiada vergüenza como para decirle que se había equivocado y más para bajar a Ron.

En poco más de una hora lograron ver la cabaña de Hagrid y en un momento estuvieron en la entrada a los terrenos de Hogwarts. Solo cuando ya estaban dentro Harry bajo a Ron y le quito le hechizo, muy torpemente el joven se levantó del suelo y tontamente caminó hasta Harry.

-Yo… no… te… pedí… que… me… trajeras… aquí.- Subrayaba cada palabra con un paso era fácil darse cuenta de que aún estaba aturdido por el hechizo de Harry.

-¡Ron!- Le detuvo Hermione, pero ella fue capaz de notar como los ojos de sus amigos parecían devorarse.

Harry sentía tanta rabia que hasta creía que podía salir corriendo, que podía ser capaz de gritarle o incluso golpear a Ron pero Hermione se interponía entre ellos.

-Ron, escúchame, Harry quiso ayudarte…

-¿Cómo estás Ronald?- Se escucho una voz detrás de ellos, Harry no tardo en reconocerla, giro para ver a Dumbledore.

-¿Profesor?- Dijo y el anciano le sonrió, sin embargo fue a Ron a quien le dirigió las palabras.

-¿Cómo estas Ronald?.- Volvió a preguntar, Ron lo miro fijo.- ¿Te ha gustado el paseo de hoy?

-Me escape…-Susurro el pelirrojo avergonzado.- Lo siento señor.

-Oh esta bien.- Respondió el anciano simplemente.- Todos alguna vez necesitamos escapar. ¿Cómo te has sentido?.-Ron no contesto.- ¿No tienes frío?.- Observo Dumbledore al ver los pies descalzos del pelirrojo pero como antes él no dirigió palabra alguna.- Se con quien te sentirás más cómodo.- Sonrió Dumbledore y miro detrás de si.

Lupin regalo una sonrisa a Harry y a Hermione y camino lentamente hasta Ron.

-Ten…-Dijo extendiéndole un trozo de chocolate.- Te ayudara- Pero Ron lo miro dudoso.- Eso creí.- Exclamo Lupin y se guardo el chocolate.

Hermione camino hasta Ron y le tomo del brazo con intensiones de protegerlo, Harry permanecía al lado del director.

-Profesor, ¿Qué pasó con los otros?- Preguntó.

-Están bien.- Respondió el anciano pero Harry esperaba más que solo eso. Lupin miraba a Ron fijamente, entonces el joven retrocedió unos pasos.

-Ron…- Le susurro Hermione.- Vamos al castillo.

-No quiero regresar ahí.- La voz de Ron sonaba muy frágil.- No puedo.

-¿Por qué no?-Preguntó ella, Ron se reuso un poco.- ¿Recuerdas la promesa del risco?

Ron la miro de repente, un fugaz recuerdo llego a él, la tibieza del rostro de Hermione en su pecho, el viento frío y la nieve en el risco. Suspiro y comenzó a susurrarle:

-Me encontré con él, no quiero volver a hacerlo.-Sollozo muy nervioso y ocultando las lagrimas con dificultad. Tembló un poco.-Tengo miedo.

Hermione sintió un enorme golpe en el pecho al darse cuenta de que estaba consiguiendo que Ron le contara algo. Harry intento acercarse para oír mejor pero Dumbledore lo detuvo.

-¿Tienes frió?- Preguntó Hermione en un susurro.

-No…- La voz de Ron era solo un sigilo.

-¿Te asustaste?

-Mucho…

-¿Qué sentiste?-Intento preguntar Hermione suavemente.

-No me siento el mismo.- Entonces Ron se acerco más a ella y hundió el rostro en su cuello.- Solo se que no puedo ser yo…- se detuvo un poco antes de seguir.- Contigo solamente… Por la promesa del risco y solamente por eso.

Con un gesto disimulado, que solo Dumbledore fue capaz de entender, Hermione les pidió a los demás que se alejaran. Entonces en la seguridad de la nieve que volvía a caer pudo hablarle con más calma.

-¿Y si lo eres?-Le dijo al pelirrojo.- ¿Y si eso que viste es real?- Hermione intentaba hablarle con delicadeza, sus mejillas se habían sonrojado.

-En la sala de trofeos.- Dijo Ron muy bajo.- Malfoy y Krum…

-Sirius apareció frente a ustedes en el espejo.- Explicó Hermione.

-Me descartaran más fácil.

-No…- Susurró la joven aunque tubo la impresión de que Ron no esperaba oír eso, o no quería.- No se trata de habilidad mágica, se trata de lo que hay aquí.- Y le señalo el pecho.- Ni Krum, ni Malfoy tienen lo mismo.

-Solo te escuche a ti.- Dijo Ron pero no se atrevía a mirarla.- Solo pude acordarme de ti, la voz de los demás sonaba tan lejana...- Y fue entonces que Hermione pudo notar el miedo en los ojos de él. Giro su mirada hacia Dumbledore y el anciano hizo un gesto alentador.

-Haras lo que Dumbledore te diga.- Le dijo firmemente.- Sea lo que sea ¿Has entendido?

-Si, pero… ¿Y Harry?- Pregunto Ron avergonzado, parecía que estaba volviendo en si.

-Harry lo entenderá.- Contesto ella algo nerviosa.

Ron tomo las manos de Hermione.

-Estas helado.- Dijo.- Ron por favor ven al castillo.

Esta vez Ron obedeció sin protestar pero solo estando al lado de ella se dispuso a regresar al castillo. Sus pies estaban morados de tanto frío, pero por suerte todos estaban tan ocupados tratando de entender porque habían dormido tanto tiempo que ni siquiera se dieron cuenta de que estaba en pijamas y descalzo, nadie salvo Hermione.

Harry intento ponerse a un lado de Ron, pero su amigo estaba muy nervioso, y no le dirigía una palabra o ni siquiera lo miraba. Harry intento entablar una conversación:

-¿Diste un paseo en Buckbeack?

-No…

-Oh.- Dijo Harry algo desencajado, pues Ron nunca había sido tan poco entusiasta. Hermione sinhablar le pidió que tuviera paciencia.-Ya veo, porque Buckbeack era de Sirius.- Dejo escapar sin darse cuenta.

Ron se detuvo en seco, pero no fue capaz de reprocharle nada a su amigo, al fin y al cabo Black era su padrino. Hermione no sabía que hacer.

Dumbledore y Lupin se detuvieron frente a una gran gárgola.

-Rana de Chocolate.- Dijo Dumbledore y la gárgola empezó a moverse dejando paso a su despacho.

Le pidieron a Ron que tomara asiento en uno de los sillones de la sala. El fénix de Dumbledore también lo observaba y curiosamente Ron le saludo:

-Hola Fawkes.- Le dio una sonrisa pero volvió a su expresión seria de unos momentos atrás.

-Ron…- Dijo entonces Dumbledore y el joven lo miro distraídamente, como si estuviera ausente.- ¿Sabes que paso anoche?

-Hermione…-Susurro el joven.- Que sea ella quien me explique.- Miro hacia ella que le regalo una sonrisa.

-Esta bien…- Acepto Dumbledore pero luego agregó.- Vera, señor Weasley, la señorita Granger podrá explicarle pero solo yo puedo comunicarte lo siguiente: Remus…

-Te ayudare.- Termino Lupin firmemente, pero Ron no fue capaz de entenderle.- Estaré contigo todo el tiempo, te entrenare.

-¿Qué?- Dijo Ron más confundido que antes.- ¿Entrenarme? ¿Esta loco?

-El profesor Lupin te ayudara.- Respondió Dumbledore sencillamente

No podía creerlo, esperaba despertar pronto de ese sueño extraño. Entonces algo lo saco de sus pensamientos.

-¿Para que van a entrenarlo Profesor Lupin?- Dijo Harry.

-Pues…

-LUCIOS MALFOY ACABA DE LLEGAR.- Tonks había entrado de repente.- Esta hablando con su hijo en el Gran Salón. El Ministerio no tardara.

Dumbledore se dirigió con prisa a Ron y lo tomo del brazo:

-No salgas de la sala común.- Le ordeno.

-¿Qué cosa?

-Tienes absolutamente prohibido salir de la sala común.- Volvió a ordenarle el anciano.

-Si señor.- Afirmo Ron.

-Lo mismo para ustedes.- Dijo mirando a Harry y Hermione.

-¡Quiero ir!-Exclamo Harry.

-No.- Dijo Dumbledore.- Te quedaras en la sala común.

-Profesor… él era mi padrino.

-Harry en este momento no se ocuparan de Sirius. Trataran de llevarse a Ron.- El anciano trataba de hablar con cautela pero Hermione se horrorizo, sin embargo logro callarse, por otro lado Ron no pudo evitar preguntar:

-¿Llevarme?- En ese momento Ron estaba más perdido que otras veces.- ¿Qué pasara entonces? , Krum, Malfoy…

-Insisto en ir.- Le interrumpió Harry.

-Tonks quédate en la sala común de nuevo.- Dumbledore camino hasta la entrada desu despacho.- Hagrid tampoco se moverá de ahí.

-Como digas Dumbledore.- Dijo Tonks y con ella se llevo a Ron y Hermione, sin embargo al llamar a Harry este volvió a dirigirse al director.

-¡PROFESOR TENGO QUE IR! POR FAVOR NO PUEDO QUEDARME CON ÉL.- Y señalo a Ron sin pensarlo.

-¡HARRY!- Exclamó Hermione.

Dumbledore se había quedado en silencio. Tonks miro a Ron quien aún no entendía las cosas.

-Vamos Ron…- Susurro Tonks suavemente, lo único que quería era llevarlo de ahí, él caminaba muy despacio. Tonks se dirigió a Hermione y Harry.- Los quiero en la sala común en cinco minutos.

-Pero Tonks…- Se opuso Harry.

-Iremos.- Afirmo Hermione.

Sin decir nada más Ron y Tonks se retiraron del despachodel director. No falto mucho para que, después de que cerraran la puerta, Hermione explotara.

-¿Qué sucede contigo?- Le exigió Harry.

-Nada.- Contesto él.

-¿Nada? , ¿Por qué actúas de ese modo?- Hermione parecía muy afligida.- Se trata de Ron, tu mejor amigo.

-¡Se trata de Sirius!- Gritó Harry.- Estono debía pasar, no a Ron… él no puede estar en medio de todo esto.

-No lo hizo a propósito, ¿No ves lo asustado que esta?

-Hermione tiene razón Harry…- Lupin había vuelto a involucrarse.- Esto no puede elegirse.

-Harry…- Dumbledore al fin había hablado.- Por favor no desconfíes de Ronald.

-Pero…

-Confía en mi, se arreglara todo. Por favor.

Momentos después, el director toco el hombro de Harry y salio de la habitación en compañía de Lupin.

-Ve a tu sala común Harry.- Dijo Remus antes de cerrar la puerta.

Hermione había permanecido en silencio pero fue capaz de tomar a Harry del brazo.

-No seas tonto.- Susurro.- Nadie ocupara el lugar de tu padrino.- Le dijo mientras salían al pasillo.

-Lo siento…- Se disculpo Harry.- No puedo evitarlo… Veo a Ron y siento mucha rabia.

-Entonces…- Hermione intentaba tratar con Harry suavemente.- ¿Qué harás cuando veas a Malfoy?, ¿O a Krum?

-Ellos no me importan.- Dijo Harry.- Se que Malfoy es capaz de todo y Krum...- Luego su voz se crispo un poco.- Pero Ron…

-Él no sería capaz.- Termino Hermione.- Solo míralo: se encuentra tan…- Hermione no quería usar esa palabra pero no tubo alternativa.- indefenso.

-¿Indefenso?- Pregunto Harry sorprendido.- No lo defiendas, lo tratas como si fuera un niño.

-En este momento casi lo es.- Respondió Hermione.- Todos le han mentido y lo manejan a su antojo. Hasta tu.

-Eso no es cierto.

-En el despacho de Dumbledore lo hiciste.

Harry la miro con los ojos fijos y lamentablemente debía admitir que tenía razón.

-¿Qué esperas que haga? - Dijo sin más.- Lo siento Hermione pero si esperas a que me calle todo lo que siento…

-¡Claro que no!- Se defendió Hermione.- Pero sería bueno que trataras de calmarte sobre todo cuando estas con Ron.

-Creo que ahora a todos les importa Ron. ¿No es así?

Hermione le soltó el brazo sin decir una palabra y fue tan rápido su accionar que Harry lo lamento mucho.

-¿Eso piensas?- Pregunto Hermione firmemente, en sus ojos podía verse un poco de enojo.

Harry había comprendido el peso de sus palabras, evito mirarla a los ojos.

-Perdóname.- Le dijo y Hermione comprendió que esta vez era de verdad.- No quiero ser el ombligo del mundo pero… Nada de esto estaría pasando si no fuera por mi y siento que debo resolverlo yo.

-Dumbledore lo resolverá, encontrara la manera…

-No se trata de eso.- La interrumpió el joven.- Nunca quise involucrar a Ron. Siento que debo resolver esto y no me dejan hacerlo.

Hermione se acerco nuevamente y le sonrío.

-Tal vez tu manera de resolver esto sea ayudando a Ron.

-Tal vez…- Repitió Harry y por fin le sonrió.- Tonks nos matara.

-Es cierto.- Dijo ella y comenzaron a caminar.

-Me portare bien.- Dijo Harry entre los pasillos, Hermione sonrió y poso la cabeza sobre el hombro de su amigo.

Dentro de la sala común Tonks hablaba con Hagrid. El guardabosques había encontrado a Lupin camino al Gran Salón y este por ordenes de Dumbledore le pidió que regresara a la sala común de Gryffindor.

-¿Dónde esta Ron?- Dijo Hagrid mientras avivaba el fuego de la chimenea.

-Le dije que se cambiara de ropa, no puede estar todo el día con el pijamas.- Respondió Tonks con una sonrisa y luego se dirigió a un estudiante.- ¿Qué miras eh?

Al escucharla el alumno de tercer año corrió escaleras arriba, Tonks lo siguió con la mirada y justo en ese momento Ron apareció.

Se había quitado el pijama y ahora traía el uniforme del colegio. Tonks le sonrió y él también lo hizo.

-¡Hola Ron!- Le saludo Hagrid alegremente.

-Hola Hagrid.- Dijo Ron muy tranquilo.

-Te ves mejor.

-Creo que si.- Ron se miro a si mismo.

-Te ayudare.- Le dijo Tonks al ver que no se había acomodado bien la ropa.- La capa esta al revés y no te has atado los zapatos.

-Oh…- Dijo el joven y con mucha torpeza logro atárselos. - Ya no estoy mareado, es solo que no entiendobien las cosas. En realidad no se que hago.

-Tranquilízate cariño.

-¿Y Harry y Hermione?

Tonks frunció un poco el rostro, esos dos se habían tardado pero en ese momento el retrato de la Dama Gorda se abrió.

-¡Les dije cinco minutos!- Exclamo Tonks cuando Harry y Hermione aparecieron por el retrato.

Hermione intento disculparse pero fue Harry quien lo hizo:

-Perdóname Tonks, fue mi culpa.- Luego miro a Ron.- ¿Cómo estas compañero?

Tonks le dirigió una mirada cómplice a Hermione y ella le sonrío, al fin y cabo había logrado calmar a Harry.

Harry se acerco a Ron y le sonrió:

-Eres un desastre.

-Lo se.- Respondió el pelirrojo y ambos rieron.

Hagrid se levanto lentamente del sillón y con una sonrisa grande dijo:

-¿Quién quiere pastel de calabaza? He preparado uno apenas unas horas… bueno mientras esperaba a que Ron regresara a la sala común. ¿Preparo té?

-Aceptare el té.- Dejo escapar Tonks y los demás rieron, ya era más que sabido que la comida de Hagrid no podía saborearse mucho. Harry se sintió de nuevo como antes entre sus queridos amigos.

-Yo si quiero pastel de calabaza Hagrid.

Todos miraron asombrados a Ron, él nunca había sido devoto de la comida del guardabosques, pero Hagrid no tardo en caminar hasta una mesita frente a la chimenea para cortar el pastel.

-Creo que ya estas bien Ronald.- Dijo Hermione divertida.

-También quiero té.- Decía animado Ron a Hagrid mientras le indicaba que no se limitara con su porción de pastel. Harry comenzó a reírse seguido por Tonks.

La sala común era acogedora con solo ver el invierno fuera de la ventana, habían logrado olvidarse de los problemas al menos un rato.

-¿Me das otra porción Hagrid?- Pregunto Ron levantando el plato.

-Por supuesto.

Hagrid estaba tan contento de que su comida estuviera a punto de acabarse que sin preguntarle a Ron le dio todo lo que restaba. Es decir medio pastel ya que ni Harry, ni Hermione, ni muchos menos Tonks lo habían probado. Harry observo como Ron devoraba lo que Hagrid le había servido y pudo ver que estaba más contento que todos esos días. Hermione también lo noto.

-Creo…-Le susurró a Harry.- Que ya esta bien.

-Así parece.- Contestó él.- Para que se haya comido todo lo que Hagrid preparo debe sentir muy bien.

-Que alivio.

Harry se acerco a su amiga un poco más.

-Alejémonos un poco, acabo de darme cuenta de algo.- Ambos se pusieron de pie y caminaron a la ventana fingiendo que veían la nieve.

-¿Qué sucede?- Pregunto Hermione.

-No entiendo como no me di cuenta.

-¿De que?

-La manera en que Ron come.- Dijo Harry como si fuera obvio, pero Hermione lo miro sin entender.- Ya se que siempre ha comido como todo un ejercito pero este último tiempo ha sido… peor.- Termino con una sonrisa y ella no puedo evitar reírse.

-Creo que exageras.

-No, en serio. Tu no lo ves en la noche, coincide con justo con el tiempo en que hemos buscado el soplo, desde ese momento o antes Ron y yo hemos salido a buscar bocadillos pero él se trae consigo la cocina entera.

-Harry no se… - Intento detenerlo Hermione muy divertida.

-Todo puede ser.- Dijo él.- Hermione solo piénsalo: las veces que ha desaparecido, cuando lo encontramos esta exhausto y al día siguiente es como si nada y devora todo lo que ve.

Aunque sonara tonto, Harry tenía razón, Hermione comenzó a analizar los hechos también.

-Es cierto.- Dijo entonces.- Harry tienes razón.

-Ya vez.

-Tal vez lo haga inconscientemente… ya sabes su cuerpo debe exigirle más.

-Si…- Dijo Harry.- Es eso, él mismo dijo que no se siente igual.

Hermione observo a Ron a punto de terminarse el pastel, parecía haber mejorado mucho y sonreía. Debía admitir que ella tampoco lo habría esperado nunca y por eso Ron había pasado desapercibido, pero ¿Cómo habría podido imaginárselo?

-Krum…- Recordó.- Pudo hablar en perfecto ingles.

-¿Qué?- Dijo Harry.

-Cuando estábamos en el salón y Viktor tomo a Ron pude oírlo pero creo que él ni siquiera se dio cuenta de lo que hizo.

Harry permaneció unos segundos en silencio y miro a Ron, que ahora hablaba con Tonks y Hagrid animadamente.

-Es por Sirius.- Exclamo.- Estoy seguro.- Entonces su mente casi vuelve en blanco.- ¿Y Malfoy?

Hermione suspiro.

-Había olvidado ese obstáculo.- Dijo sin más- No podemos saberlo hasta no verlo.

-Espera… Ese mismo día. - Harry había recordado a Malfoy en el pasillo del salón.- Busco a Ron y antes…

-Harry esperaremos a Dumbledore y él nos dirá todo.- Hermione había visto aRon caminar hacia ellos.- Ron se acerca.

Harry asintió.

-¿Qué hacen?- Preguntó el pelirrojo.

-Nada.- Contesto Harry distraído.- ¿Te sientes mejor?

-Si… pero no recuerdo muchas cosas.- Ron se detuvo en seco.- A decir verdad casi no recuerdo nada de esta tarde.- Como si nada sonrió y se distrajo con una pieza de ajedrez que había sobre la ventana.

Harry y Hermione se miraron con complicidad, Harry le dio a entender que así había estado ocurriendo todo este tiempo, Hermione no tardo en captar el mensaje. Falta de memoria.

-¿Quieres jugar una partida?- Le dijo Ron a Harry.

-Claro.- Contesto él joven tratando de disimular.- Te ganare esta vez.

-Estaré perdido pero no soy tonto.- Se rió Ron.

Hermione los observo a ambos, sus ojos iban de Harry a Ron. Estaba preocupada, Harry actuaba con naturalidad ahora pero tal vez podía cambiar de parecer. Aun así no lo culpaba, debía sentirse muy mal. Se acerco a Ron.

-Disfruta la partida.

Harry se rió al ver que las muestras de afecto entre sus amigos eran más evidentes. Deseo ver a Ginny, pero seguramente ella no sabía nada acerca de su hermano y debía de estar en clase.

Tonks avivo el fuego de la chimenea, tenía un mal presentimiento.

-Moody, maldita seas, tus manías me están contagiando.- Se quejo de si misma.

-No se tu…-Le dijo Hagrid en susurro.- Pero si el Profesor Dumbledore no viene pronto me volveré loco.

-Ni que lo digas.- Respondió ella mirando a los chicos que jugaban ajedrez mientras Hermione había traído un librito de color Lila y le dedicaba a Ron miradas y sonrisas delatadoras que él no podía ver.- Espero que todo salga bien.

-------- NOTA DE LA AUTORA:

Debo ser la peor autora de Potterfics jamás actualizo, dejo las historias colgadas y los hago esperar...Perdon en serio... he tenido problemas muy personales, espero el capitulo sea de su agrado y hare todo lo posible por actualizar como corresponde. GRACIAS POR LEER USTEDES SON LOS MEJORES. Exitos! May Weasley