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Harry Potter y El Soplo de Sirius Black — capítulo 2

**-**Hola Harry.- dijo Ron tumbado en una cama de la enfermería en el momento en que su amigo hizo su aparición.

-¡Hola Ron!, ¿Cómo te encuentras?- le saludo alegremente, Ron parecía muy débil y los ojos casi se le cerraban- Te traje esto, para que te mejores.

-Gracias, que amable- dijo Ron mientras desenvolvía una caja llena decalderos de chocolate con dificultad.

-Deja que te ayude- Harry tomo la caja y la desenvolvió- ¿Quieres comer uno ahora?, te ves mas pálido que de costumbre- puntualizo riéndose, haciendo que su amigo también riera. - No logro entender que rayos te sucedió…

-Lo se. Estoy pésimo. Harry, con respecto a lo de ayer…

-Luego, debes descansar ahora ¿Quieres uno?

-No, gracias. Harry no se que decirte, no se porque reaccione así, seguramente todos se burlan de ti por ser amigo mío.

-No pasa nada, en serio, déjalo.

-En realidad necesito hablar, tampoco entiendo porque Hermione se puso así.

Harry no sabia que hacer y esperaba profundamente que alguien llegara a interrumpir ese alguien resulto ser nada mas y nada menos que Dumbledore.

-¿Podemos seguir hablando más tarde Harry?- le susurro Ron.

-Cuándo salgas de la enfermería.-sentencio Harry, antes de que el anciano profesor se acercara definitivamente a ellos.

-Que gusto me da que este bien señor Weasley.-Dumbledore traía consigo un paquete lleno de caramelos y chocolates. Miro a Ron con detenimiento y luego también a Harry, su rostro contagiaba alegría y paz- me alegro mucho de verte Harry y de que estés al pendiente del señor Weasley, eso muestra una gran cualidad en ti.- Tomo asiento al lado de Ron y desenvolvió un caldero de chocolate para él, Ron y Harry. - Saber cuidar a un amigo es una tarea ardua y difícil, pero también una de la más felices y satisfactorias.- Dijo sonriendo a lo cual Harry correspondió:

-Gracias señor.

Dumbledore volvió la vista hacia Ron y dejo el paquete en una mesa que tenia al pie de su cama.

-Creo, señor Weasley, que sabrá que siendo Minerva la directora de la casa Gryffindor, estaba dispuesta a colocarle un severo castigo, pero la convencí de que no lo hiciera por los actos del señor Malfoy. Creo que solo defendió lo más importante para usted.- Ron abrió exageradamente los ojos poniéndose muy rojo- ¿No es así?- dijo Dumbledore sonriendo con aire distraído, entonces al ver la expresión de su alumno dijo:- Espero que disfrute las golosinas, la mayoría son de mis favoritas- miro hacia un reloj en la pared- ¡Debo irme, estoy esperando un mensaje muy importante!, ¡Recupérese pronto!

-Gracias Profesor.- dijo Ron, el anciano profesor se retiro de la habitación.

Harry se había quedado mirando a Dumbledore, le había resultado intrigante que él no le hubiera reprochado a Ron nada de lo sucedido y más que convenciera a McGonagall de que no lo castigara.

-Harry. ¿Qué sucede?, te quedaste callado.

-Es que… me di cuenta que Dumbledore tiene la barba demasiado larga ya.

-Pero, si siempre la ha tenido así.- dijo Ron asombrado.

La conversación fue interrumpida por Hermione que llego con una enorme envoltura de: calderos y ranas de chocolate, grageas de todos los sabores, paletas, caramelos y galletas.

-¡Hola Harry!- saludo alegre.

-Hola Hermione, ¿Cómo estas?

-Bien gracias- Hermione deslizo su vista hacia la paliducha cara de Ron- ¡Hola Ron, espero que ya estés bien!, ¿Tu familia ya vino?- dijo ruborizándose.

-Estoy mejor gracias, vinieron muy temprano. ¡Supongo que todo eso es para mi!- dijo riéndose débilmente.

-Si, es en agradecimiento.- contestó Hermione sonriendo a la expresión del muchacho.

-¿En agradecimiento de que?

-Por haberme defendido frente a Malfoy y toda la escuela…

Harry se dio cuenta que seria bueno dejarlos un rato a solas entonces tomo una rana de chocolate y se la guardo en el bolsillo.

-Tengo que irme, me dio hambre y necesito desayunar- dijo caminando hacia la puerta muy nervioso por las excusas tan tontas que estaba utilizando - Vendré a verte más tarde. Hermione ¿Puedes encargarte de él? ¡Genial! Nos vemos.

Todo sucedió tan rápido que a Ron y a Hermione solo le dio tiempo de decir "Adiós", De repente Ron le dijo a Hermione:

-No tienes que quedarte, estoy bien y tú seguramente debes de tener cosas que hacer, además Madame Pomfrey me cuidara.

-No, quiero quedarme, además nesecitabahablar contigo.

-Si es acerca de lo ocurrido, olvídalo, no pienso hablar y menos contigo- Ron parecía molesto.

-Ron, por favor dime: ¿Por qué?, ¿Qué fue lo que hizo que te comportaras así?- Hermione por primera vez le hablaba a Ron con toda la paciencia y tranquilidad normal de cualquier persona para con otra.

-Te dije que no quiero hablar. Si vas a seguir insistiendo con lo mismo mejor vete, hoy no me siento bien.- le espeto dándole la espalda, paresia que el cambio en la voz de Hermione no hacía ningún efecto.

Sin embargo Hermione no se fue, como lo hubiera echo, ofendida, en otro momento; por el contrario tomo asiento y guardo silencio, sabía que Ron no estaba enfadado sino más bien abochornado, lo conocía demasiado como para darse cuenta. Al cabo de una hora Ron se había dormido y Hermione aun seguía allí. Se acerco tímidamente y le susurro al oído:

-Solo quería decirte, que lo que hiciste allí fue lo mas tierno que alguien haya echo por mi- terminado de decir esto volvió a tomar asiento y abrió su libro "Defensa Contra Las Artes Oscuras

nivel dos"

Pasadas ya tres horas de estar cuidando a Ron, la señora Weasley hizo su aparición junto con su marido.

-Gracias por estar con él, pero mejor ve y descansa.

Hermione obedeció pero antes de marcharse miro profundamente a Ron y se marcho a la sala común, donde se encontraba Harry.

-Y ¿hablaron?

-No, no me quiso escuchar y se quedo dormido.

-O se hizo el dormido.- puntualizo Harry.

-¿Cómo?- dijo Hermione extrañada.

-Ron tiene la costumbre de hacerse el dormido, así que… no te confíes mucho.

-Espero que se haya dormido realmente.

-¿Por qué, le dijiste algo comprometedor?, mientras…-hizo señas con los dedos-"dormía"

-Solo le agradecí…

-De una manera cariñosa…-interrumpió Harry.

-¡No!, ¿Como se te ocurre?

-¡No se, tal vez porque tenemos una charla pendiente!- le espeto pero bajo la voz al ver que Lavender y Parvati pasaban a su lado- sobre ya sabes quien y ya sabes que.

-Estas todavía con lo mismo, te dije que lo hablaríamos después, cuando Ron salga de la enfermería.

-Tendrá que ser antes, Ron me pidió que habláramos y le dije que sería cuando le dieran el alta- Hermione abrió mucho los ojos pero cuando se sensorio de que ni Lavender ni Parvati estuvieran allí le dijo a Harry:

-¿Hablar de que?

-De lo sucedido en el Gran Salón, dijo que no entendía lo sucedido; ni por que te habías comportado de esa manera. Así que te conviene que hablemos ahora porque si "Ronnie" me pregunta algo acerca de ti no voy a saber que decirle o inventarle- dijo el muchacho riéndose.

-Hablaremos ahora. Siéntate.- dijo Hermione cambiando abiertamente de opinión.

-Te escucho.

-¿Qué quieres saber?

-Todo. Lo que pasa entre ustedes, si tú se lo has hecho saber, si él te dijo algo; ¡dime todo!

-Harry, entre Ron y yo no pasa nada- dijo con tristeza.

-Y a ti te gustaría que pasara algo, ¿supongo?, no me mires así, se te nota.

-A Ron le gusta Fleurggggg, le atraen las francesas, que por cierto cuando compitió contigo en "El Torneo De Los Tres Magos" decían que quiso utilizar "Félix Felicis" para tener suerte, no pensamos en eso.- dijo Hermione con tono ofendido.

-¡Hermione!, por favor. Que no sabes que es casi una veela.- Harry parecía cansado de hacer que Hermione no tratara de evadir el tema.- ¡deja a Fleur a un lado yhablemos de Ron!

-Lo siento; como iba diciendo… no pasa nada entre nosotros dos, ni yo le he dicho nada, ni el lo ha hecho- Hermione se detuvo.

-Y entonces díselo. No me vas a negar que no esperas que pase algo.

-Se que parecerá una locura pero… si espero que algo pase. Es que Ron a veces… Harry si tan solo lo vieras… a veces se comporta de una manera tan tierna y luego al instante nos estamos peleando, yo no lo entiendo.

-No crees que tal vez él no se atreva a decírtelo, porque con tu carácter...bueno ya sabes quizás tenga miedo de que sea todo un fracaso, me refiero a que piense que a ti no te pueda caer bien ese tipo de cosas.- en su mente, Harry, se veía en la horca de la cual Hermione tiraba la soga para asfixiarlo por lo que le había dicho- No te lo tomes a mal.

-Esta bien, se que puedo ser un poco…algo…

-Tensa.- termino Harry, Hermione lo miro de reojo y riendo le dijo:

-Si, tensa, se que puedo ser algo tensa y mandona con Ron.

-Solo con Ron -Harry rió al igual que su amiga-bueno, entonces… concluimos en que te gusta Ron- Hermione asintió riendo y continúo:

-¿Hace cuanto lo sabes?

-Desde las vacaciones en La madriguera lo sospechaba, pero con lo sucedido ayer no me quedaron dudas, ¿piensas decírselo?

-Claro que no.

-¿Por qué?- se apresuro a decir Harry.

-¡Porque no!- sentencio ella y sin mas salio de la Sala Común de Gryffindor.

Harry no se tomo el trabajo de detenerla, pensó en dejar tranquila a Hermione con el asunto de Ron… por el resto del día.

Cuando llego la hora de la cena, Harry en compañía de Neville se dirigió al Gran Salón.

Al cruzar la enorme puerta observó que Dumbledore no había llegado aun y que todos los profesores se encontraban algo tensos, Lupin incluido, lo que le pareció extraño; tomo asiento en la mesa de Gryffindor. A su lado se encontraba Hermione quien le sonrió:

-Perdón por irme así.- dijo en susurro.

-Esta bien, te entiendo, no tienes de que preocuparte-dijo mientras se arremangaba las mangas de su túnica para empezar a comer- ¿Has visto a Ron?

-No, fui a la biblioteca, tenía que hacer la redacción de "Runas Antiguas", no comas todavía, Dumbledore no llego aun.

-Que raro, pero debe ser por ese mensaje importante que esperaba, nos lo dijo a Ron y a mi cuando fue a verlo.

-¿Y que tipo de mensaje era?- dijo Hermione distraídamente.

-No lo se.- el estomago de Harry rugió.

En ese momento Dumbledore llego sin previo aviso, quien sin prestar atención a los alumnos dijo en voz alta:

-Pueden empezar a comer.

Los alumnos lucieron un rostro un poco decepcionante pero comenzaron a comer en un abrir y cerrar de ojos.

-¿Qué le paso?- dijo Neville extrañado.

-Quizás su barba se atoro en una puerta- contesto Dean Thomas riendo mientras tomaba el jugo de calabaza de su vaso.

Harry y Hermione se miraron fijamente a los ojos como si hubieran adivinado que algo malo pasaba, pues Dumbledore lo hacía creer, entonces Harry le susurro:

-El la sala común a la una de la madrugada.- Hermione asintió.

Mientras en la mesa de profesores; McGonagall hablaba con Dumbledore:

-Entonces, van a venir. Tu expresión lo dijo todo.

-No quiero hablar de eso aquí. Minerva por favor quiero que todo el profesorado de Hogwarts, incluidos Filch y Madame Pomfrey, se reúna en mi oficina luego de que los prefectos lleven a sus compañeros a sus respectivas casas- respondió el anciano.

Luego de una hora los alumnos habían terminado su cena y se marchaban tranquilamente, fue entonces cuando Hermione y Harry comenzaron a esperar pacientemente la horaindicada, Ron dormía tranquilamente en la enfermería.

Mientras tanto McGonagall había logrado reunir a todos los profesores en la oficina de Dumbledore. Lupin, que había logrado recuperar el cargo de "Defensa Contra las Artes Oscuras" gracias a la firme decisión del anciano profesor, se encontraba particularmente nervioso; no mucho pero en él ese tipo de cosas se notaba con facilidad, caminaba de un lado a otro y se detenía frente la ventana de vez en cuando. Snape no se notaba diferente auque no dejaba de observar con precisión las aptitudes de Lupin, el resto de el profesorado se encontraba demasiado callado y tenso.

La gran puerta de la oficina de Dumbledore se abrió de un portazo dejándole el paso, al cual el anciano profesor debía sostener hacía atrás su túnica color gris; llevo sin restricciones su mirada hacía los profesores y se incorporo a su enorme sillón.

-Se preguntaran la razón de tan precipitada reunión- dijo tranquilamente.

-Si me lo permite profesor, creo que quizás tenga que ver con la idea del ministerio de permitirles a los dementores su libre aparición en Hogwarts- puntualizo Snape sin dejar prácticamente que sus labios se movieran. A Lupin se le resbalo una copa que tenia en la mano y McGonagall emitió un leve grito, Dumbledore suspiro y dijo perezosamente:

-Tienes la razón Severus, los Dementores estarán en Hogwarts aun cuando trajeron muchos problemas hace tres años, podrán estar con total libertad en todo lugar, algo que no me parece bien en lo más mínimo, y algo en lo que yo tampoco pude decidir.

Los profesores no dijeron nada entonces Hagrid rompió el silencio entre ellos:

-¿Fue por eso que los alumnos de Durmstrang vinieron a la escuela?

-Si, el ministerio lo ordeno- respondió Dumbledore- Creyeron que lo que buscan podía encontrarse allí también...Ustedes se imaginaran que esto tiene algo que ver con Harry Potter y… Sirius Black.

Esta vez el silencio fue interrumpido por McGonagall:

-¿El mensaje ya te lo confirmo verdad Albus? Nuestras sospechas eran ciertas…entonces-miro hacia Lupin- Remus tenía razón.

-"La Nueva Orden", si que la hiciste Lupin- espeto la profesora Sprout, que traía todo su gorro lleno de tierra y unas ramitas- tenias razón en cuanto la profecía, te felicito. Esto traerá muchos problemas a Hogwarts…

-Albus, ¿Qué dice la profecía?- preguntó el profesor Flitwick interrumpiendo a la profesora Sprout.

-"De los lugares mas inesperados, entre las pruebas mas crueles; surgirá el poder de cuatro poderosos. Pero así encontraran a tres, porque el cuarto deberá ser buscado nuevamente en aquella persona que sea capaz de llevar el soplo del antiguo miembro y cuando sea hallado tendrá el objetivo de velar día y noche por aquella extraña y única luz que será capaz de brillar entre las mas oscuras tinieblas de la noche, el elegido que salvara al mundo de las garras del Señor Oscuro…"- recito Dumbledore.

-Pero, entonces no estan malo profesor... esa profecía dice que ellos ayudaran a esa luz, al elegido…- dijo McGonagall, el anciano la miro con tristeza, luego dijo:

-Hay algo mas, la profecía se refiere a que esos poderosos ya estaban elegidos por el destino- dirigió su mirada hacia Lupin- pero el destino es caprichoso y simplemente se le da por cambiar las cosas- dijo riendo débilmente, mientras todos escuchaban atentamente, se acerco a su pensadero y prosiguió- y el destino quiso que un integrante de la orden fuera acecinado por los poderes de Voldemort… me refiero a Sirius Black.

-Me lo esperaba- exclamó Hagrid- sabia que era el, pero sigo sin entender profesor, ¿un soplo?, ¿y que pretende el Ministerio trayendo a los alumnos de Durmstrang y a los dementores?

-Cuando Sirius murió, seguramente ya estaba enterado de la profecía, como no quería dejar todo sin resolver decidió heredar todos sus poderes y recuerdos a un sustituto que pudiera cumplir lo que el no pudo, eso es un soplo, una parte de Sirius Black vive en otra persona que el a creído indicada.

-Seguro es Harry…- especulo Hagrid.

-No lo es…-exclamó Lupin, era la primera vez que hablaba en toda la reunión.

-¿Cómo lo sabes?... Es lo mas seguro, Harry era su ahijado.- Hagrid se había puesto muy rojo.

-Harry no es Hagrid, Sirius lo que quería era protegerlo y sentir que estaba a su lado no convertirse en el.

-Pero el poderoso saldrá a la luz muy pronto…

-No, la persona que Sirius eligió no esta enterada, ni tampoco pensara en ello si llega a sentir algo extraño…porque, auque Sirius le halla dado sus recuerdos y poderes no significa que el este ocupando su cuerpo.

-¿Quién será?, ¿Qué opina el Ministerio acerca de todo esto?- pregunto el pequeño profesor Flitwick.

-Ellos enviaron a los dementores, porque harán creer que Sirius ha decidido regresar para vengarse, piensan que él esta realmenteen el cuerpo de esa persona y que los dementores podrán sentirlo y darle el beso para poder enserarlo nuevamente en Azkaban. Están casi seguros de que el se encuentra en Hogwarts pero para estarlo aun mas quisieron que los alumnos de Durmstrang estuvieran aquí también porque tal vez el soplo pueda estar en alguno de ellos. No creen en la profecía así que examinaran con cautela a cada joven en este colegio. Por supuesto quieren encubrir la realidad que vivimos con Voldemort.

-¿Y tu que crees Albus?- pregunto McGonagall- lo mas probable es que sea un muchacho…

-¡Es un muchacho, Sirius jamás se permitiría que su lugar fuera tomado por una mujer!- dijo Lupin entre carcajadas.

-Así es pero lo que me preocupa más es que esto le afectara mucho a Harry.

-Ni mencione a los dementores- anunció Lupin- Harry tiene cierto alejamiento con ellos…-luego de reflexionar un poco exclamó:

-¿Cuándo piensa decírselo?, me refiero a toda la historia, quiero estar con él.

-Por el momento dejémoslo tranquilo. Pero quiero que mas que nunca este protegido y que no se de cuenta.

Los profesores asintieron, entonces Filch pregunto:

-¿Por qué quiso que estuviéramos nosotros también?

-Porque son parte Hogwarts y veía correcto que se enteraran. Además quiero que también estén al pendiente de Harry.- respondió el anciano profesor.

-¿Y quienes son ellos?-pregunto la profesora Sprout.

-Eso lo sabremos cuando todos ellos estén reunidos y puedan unir fuerzas para defender al elegido.

-Quieres dejar de hablar en código y decirnos entonces quien es el elegido- le espeto la profesora McGonagall.

-¿Para que lo preguntas?... Harry Potter- Dumbledore inclino la cabeza- el elegido es Harry Potter.

Hagrid suspiro resignado y se retiro vagamente, seguido por Madame Pomfrey y Filch, luego los profesores: Flitwick, Sprout y Snape. Lupin y McGonagall miraron a Dumbledore hasta que McGonagall susurro:

-Todo estará bien Albus, Buenas Noches- luego se retiro.

-Estoy con ella no te preocupes, trata de dormir un poco y relájate; mañana será otro día. Buenas noches- dijo el profesor y la puerta se cerro detrás de el.

-Buenas noches-respondió el anciano profesor casi inaudible.

Esa noche Albus Dumbledore no durmió, hundido en sus pensamientos no veía ni escuchaba nada, solo pensaba en la manera de proteger a Harry y a ese joven que sería el salvador del elegido.