Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Harry Potter y El Soplo de Sirius Black · de

Harry Potter y El Soplo de Sirius Black — capítulo 3

Esa noche mientras Dumbledore permanecía oculto en sus pensamientos, Hermione y Harry se encontraban frente a la chimenea de la sala común de Gryffindor.

-¿Entonces te dolió la cicatriz?- pregunto Hermione.

-Si y fue extraño, recuerdo que solo tenía un vaso de agua y se me resbalo de la mano. Pero no entiendo porque, no he tenido ningún sueño extraño. ¿Crees que tenga que ver con el mensaje de Dumbledore?

-No lo se Harry. Pero quizás se acerquen tiempos difíciles, ya sabes siempre que te duele la cicatriz es porque algo malo va a pasar. No te lo tomes a mal.

-Claro que no, es la verdad- dijo Harry un poco desanimado- Dumbledore seguramente debe estar por darme una mala noticia.

-Tienes que estar tranquilo, no te preocupes.

Harry agradecía que Hermione estuviera siempre a su lado y quería demostrárselo entonces se le ocurrió una idea:

-Gracias…- la miro fijamente sonriendo- ¿Qué te parece si mañana vamos a ver a Ron?- Hermione sonrió abiertamente.

-Claro, hoy no pudimos ir a verlo, me siento mal por eso.

Harry sonrió y en suspiro dijo:

-Sabes algo: cuando Ron descubrió que irías al baile con "Vicky" no quiso decirte que se moría de celos por eso empezó a llamarlo así. No te ilusiones mucho pero en cierta forma también es muy evidente que esta enamorado de ti.

Hermione se sonrojo y sonrió tristemente:

-¿Evidente?, él y yo solo peleamos, cuando uno dice que la nieve es blanca, el otro por mas blanca y brillante que sea dirá que es negra solo por contradecirnos…

-A veces suelen ser muy graciosos- Dijo Harry entre risas, Hermione tampoco contuvo la risa.

-¿Cómo cuando?

-Bueno, cuando lo regañas y él se queda callado. También cuando se están peleando y luego al rato, cuando Ron te pide que lo ayudes con todas las redacciones, tu aceptas; en la mayoría de los casos. Y luego el infantil soy yo.- dijo Harry riendo- creo que es muy dependiente de ti…

-Si, es cierto, pero en ocasiones pienso de que eso es lo que más me atrae de él, tú lo entiendes, yo veo en sus palabras cierta dulzura que…

  • Bueno, ya, en fin, vamos a dormir así mañana vamos temprano a la enfermería. - Exclamo Harry antes de que su amiga continuara con su descripción a su amor oculto.

A la mañana siguiente, en desayuno Hermione comía apresuradamente, mientras Harry la miraba con cierto asombro, le aclaro:

-Tranquila, "Ronnie" esta en la enfermería, no ira a ninguna parte.

-Lo se, pero me dejo llevar por mi emoción, tu no entiendes…, Harry tu no entiendes lo que es necesitar a alguien a quien dedicas tu corazón.

-¡Claro, que lo se!- contesto Harry con asombro, debido a que esas palabras venían de Hermione, y enojo al mismo tiempo- no entiendes lo que yo necesitaba a mis padres y a Sirius y lo perdí, en cambio tú si tienes a Ron y a tus padres y no comprendes la soledad.

-Harry, esto no se trata de compañía…, esto es…, yo se que Sirius era todo lo que te quedaba, pero esto es el amor Harry, esto es muy fuerte y supera muchas barreras.- luego de esto hicieron silencio. Harry comprendió que Hermione tenía razón porque él sentía lo mismo cuando Ginny estaba cerca.

Al terminar el desayuno, ambos salieron del gran salón y se encaminaron hacia la enfermería. Al llegar vieron que Ron estaba dormido, ambos se acercaron a él y se sentaron al rededor de la cama.

-Parece feliz durmiendo… - Hermione hizo un silencio.

Harry observo a su amigo y noto de que este tenia coloradas sus mejillas como siempre. El silencio continuo.

-… es tan lindo, yo… yo lo.... ya sabes- dijo Hermione en un susurro.

Harry quedo helado por lo que había escuchado, miro a su amiga y vio que por la mejilla de ella corría una lagrima, entonces comprendió que Hermione había logrado superarse y había dicho lo que le dictaba su corazón. Harry entendió lo que sentía su amiga, se acerco a ella, y con un abrazo le dijo:

-Saldrá todo bien…, - suspiro- Ron se dará cuenta de lo que sientes, sino yo puedo ayudar.

-¡No!, no se si seria bueno que lo supiera.- le dijo Hermione apartándose de él.

-Hermione no guardes esto que los puede hacer feliz, estoy seguro de que él en el fondo te ama.

Hermione salto a los brazos de Harry y sollozando le susurro al oído: - Gracias-.

Nuevamente los dos retomaron sus sillas y esperaron a que Ron despertara.

Mientras tanto, Dumbledore y Lupin trataban de aclarar el problema de "La nueva orden". Dumbledore el cual divagaba entre su escritorio y su pensadero escuchaba a Lupin con mucha atención, el cual le hablabade su preocupación de cómo seria la elección de los tres magos que se pondrían a prueba.

-Remus, ahora debemos dejar que las cosas tomen su curso, así sabremos del que verdaderamente vive con la esencia de Sirius.- Remus asintió a las palabras del anciano profesor, reflexiono un poco como era habitual en el y luego exclamó:

-Y… ¿Qué vamos hacer con Harry?

-Estuve pensándolo toda la noche, y no creo que sea prudente decirle este tipo de anuncio en el gran salón… así que… pediré hablar con él… a solas.

-¿Y los demás alumnos?...

  • Se enteraran, después que halla hablado con Harry.

Lupin suspiro y asomo su joven rostro en la ventana:

-Los dementores… ya están aquí- dijo extrañado.

-¿Cómo?-exclamó Dumbledore- los del ministerio me aseguraron que sería cuando los alumnos estuvieran enterados de todo.- dijo con enfado. Lupin se dirigió a él:

-Entonces creo que debería hablar con Harry hoy mismo.

El anciano moviendo la cabeza afirmativamente dijo si.

Ya habiendo pasado la tarde Hermione y Harry habían salido de la enfermería luego de hablar muy poco con Ron ya que, había pasado la mayor parte del tiempo dormido. Ellos se habían sentado en las raíces de un árbol enorme que estaba a la orilla del lago y disfrutaban del ocaso.

Fue entonces cuando detrás de ellos se escucho una voz:

-¡Potter te he estado buscando por todo el castillo, el director necesita hablar contigo!-

Exclamó McGonagall rompiendo el silencio entre los dos amigos-¡Sígueme Potter!-dijo y comenzó a caminar apresuradamente. Harry se incorporo algo confundido ante la mirada intrigante de Hermione:

-Te veré luego- exclamó ella.

-Si. Nos vemos- respondió eljoven.

Al llegar a la gárgola que brindaba paso al despacho de Dumbledore, la profesora McGonagall exclamó:

-Pastel de Limón- entonces la inmensa estatua se movió lentamente- esta esperándote- dijo la anciana.

Cuando Harry se dio paso hacia el lugar en donde se encontraba Dumbledore este le sonrió dulcemente:

-Hola Harry, estaba esperándote…

-Me lo imaginaba- respondió el joven haciendo que su profesor fijara su vista mas en él.

-¿Te lo imaginabas?... ¿Puedo saber por que?

-Nada en especial… estoy acostumbrado a estas tipos de charlas con usted…

-Pero esta vez no solamente soy yo quien quiere hablar contigo- le interrumpió el anciano, Harry llevo sus ojos hacia una puerta que se abrió repentinamente, era Lupin.

-Profesor Lupin… ¿Qué?

-Hola Harry… ¿Cómo estas?- saludo este mientras tomaba asiento en un sillón cercano.

Dumbledore condujo a Harry hacia el sillón restante y le dirigió una mirada a Lupin:

-Harry, lo que Remus y yo vamos a contarte ahora es muy importante y delicado… y no sabemos como vas a tomarlo.

-Sabía que algo malo iba a pasar, anoche me dolió la cicatriz.

-Harry…Los dementores están en Hogwarts.- dijo Lupin

-¿Por qué?...otra vez no…-dijo Harry con la voz un poco quebrada- Pero los dementores solo vinieron cuando Sirius había escapado de Azkaban…y el ahora…esta…

-Si Harry; pero hay cosas que tu no sabes- puntualizo Dumbledore.

-¿Qué cosas?- dijo Harry.

-Cosas como…"La Nueva Orden"- respondió Lupin.

-La Nueva Orden … ¿Qué es eso?... otro grupo de personas que quieren matarme… ¿Verdad?-dijo Harry asustado en susurro.

-No Harry…Son personas que quieren protegerte. Personas que te protegerán ante la presencia del "Señor Oscuro"- respondió Dumbledore.

-Harry…todo es parte de una profecía, la profecía dela nueva orden… según lo que dice esos grandes deberán combatir contra cualquiera que quiera hacerte daño para que no puedas contra el poder de Voldemort… enemigos como los mortifagos. - agrego Lupin.- En realidad nos gusta llamarlos así, ya sabes por la Orden del Fénix.- Dijo al final riendo un poco.

-Es bueno saber que hay mas personas que quieren ayudarme- exclamó Harry sonriendo abiertamente…

-Esto no es tan bueno como crees…- le interrumpió Dumbledore- uno de ellos era Sirius, y él esta muerto. Hay que buscar a alguien que lo reemplace…

-Excluyendo a la muerte de Sirius no es tan malo profesor…- continuo Harry.

-No es tan fácil…tu padrino estaba enterado de todo por eso decidió darle sus recuerdos y poderes a una persona que él creyera que era capaz de llevarlo. No sabemos quien es.

La sonrisa de Harry se había esfumado, ¿Sirius en otro?, Harry no creía lo que Lupin y Dumbledore estaban diciendo.

-Y… ¿Qué pasara entonces?, ¿Quiénes son los otros tres?- Dijo Harry con la mirada perdida en los penetrantes ojos de su profesor.

-No lo sabemos…Harry la razón por la que el ministerio a enviado a los dementores es por capturar al cuerpo huésped de Sirius, no es nada contra ti.

-¿Capturar?... ¡O sea que lo siguen creyendo culpable después de todo!- grito Harry enfadado dejando atrás su ensimismamiento en que había permanecido.

-¡Tranquilízate Harry!- dijo Lupin tomando al joven estrechándolo entre sus brazos para calmarlo, pero de la nada Harry se encontrba en una especie de colapso nervioso e intentaba zafarse de Lupin- Nosotros no dejaremos que eso suceda…

-¡No les creo!... ¡Sirius esta muerto!… ¡No va a volver!

-Y no lo hará Harry- explico Dumbledore- Sirius solo envió sus recuerdos y poderes la persona que creyó apta para ocupar su lugar, nadie será Sirius Black, pero el ministerio no esta de acuerdo… y no sabemos que harán con el joven poderoso. Pero que importa mientras tu y nosotros lo sepamos... podremos evitarlo y reunir a personas que nos ayuden…

-¡No van a creernos!, ¡Jamás lo hacen!, ¡Nos tomaran por locos, a mi y a ustedes!-interrumpió exasperado Harry.

-Confiemos en que no será así y si quieres que esta conversación quede entre nosotros así será… por favor confía en mi… permítenos ayudarte… piensa en Sirius…en todo lo que hizo por tu bien- dijo serenamente el anciano profesor.

Las palabras de Dumbledore parecieron tener efecto en Harry quien se tranquilizo significativamente aun en los brazos de Lupin, dirigió una mirada suplicante a Dumbledore como pidiéndole mas explicaciones, todo parecía haberse vuelto negro Harry no entendía nada.

-Harry, por favor quisieras tomar asiento, las cosas se entenderán mejor si te tranquilizas- Lupin soltó a Harry, que obedeció a la sugerencia de Dumbledore.

Remus parecía también un poco aturdido, entonces antes de sentarse tomo una copa y la lleno de brandy. Él, Dumbledore y Harry se dispusieron a hablar como debía ser: tranquilos, atentos y comportándose de la manera mas relajada posible.

A todas las palabras del anciano profesor, Harry, las escuchaba con total atención y reflexionaba de vez en cuando.

-¿Entendiste el asunto de la llamada "Nueva Orden"?- pregunto Dumbledore una vez terminada la historia acerca de la profecía.

-Si… eso creo - respondió entrecortadamente el muchacho, Dumbledore que había visto al igual que Lupin lo asustado que estaba Harry pensó que lo mejor era no decirle que el elegido era él; miró fijamente a Remus que entendió perfectamente el mensaje.

-Creo, Harry, que te hemos aturdido demasiado- dijo Dumbledore- Es mejor que ya te vayas a dormir y descanses de todo esto.

-Harry, ve a la cama- agrego Lupin sacando de su bolsillo un chocolate- como ya sabes, te ayudara- dijo sonriendo extendiendo la mano haciaHarry.

Harry una vez llegado a la puerta con el chocolate en la boca, dio repentinamente la media vuelta y se dirigió a Dumbledore:

-Disculpe… solo por curiosidad… ¿Cómo sabrán quien es?- el anciano levanto su mirada hacia Lupin.

-¿Quién Harry?- dijo Lupin

-El sucesor de Sirius… ¿Cómo sabrán quien es?

-Eso no lo sabemos aun…- respondió Dumbledore- Ve a la cama Harry, y trata de descansar.

Harry obedeció a la orden de su profesor y se dirigió hacia la sala común de Gryffindor; sin embargo en el camino no había dejado de pensar en la charla que había mantenido con Dumbledore y Lupin, pensaba en la Nueva Orden y la profecía, pero sobre todo en Sirius y su sucesor.

Cuando cruzó la ranura de la sala común pudo ver que eran ya las tres y media de la mañana, entonces no lo pensó más y se dirigió a la habitación de varones donde en el momento en que su cabeza se poso en la almohada quedo profundamente dormido.

Esa noche en sus sueños, Harry, tubo la experiencia más extraña y confusa: se veía el castillo de Hogwarts totalmente en penumbra, y él se encontraba dentro de ella, de repente un sombra negra atravesó su cuerpo. Harry vio a los dementores que buscaban algo desesperadamente, no lo veían, y cada vez llegaban más, Hogwarts estaba vacía y él corría en busca de alguien, entonces logro divisar en medio de la penumbra una persona, no vio su cara gracias a la molesta oscuridad a la cual se le sumaba una espesa niebla, era imposible de ver; pero Harry no fue el único que se percato de su presencia, rápidamente los dementores se dirigieron a atacar a aquella persona. Harry grito para advertirle y corrió hacia él, entonces todo se volvió muy lejano y en el momento en que los dementores estaban a punto de alcanzar a aquel extraño, Harry grito de desesperación y despertó de su sueño muy nervioso y en el suelo, se había caído de la cama. Neville que era el único que había logrado despertarse corrió al lado de Harry:

-¿Estas bien?, te caíste y no sabía que era lo que te pasaba.

-Estoy bien…gracias- dijo sonriendo nervioso- lo siento te he despertado.

-No te preocupes, por cierto ahora que estas despierto y antes de que me olvide… Hermione me pidió que te avisara que Ron sale de la enfermería mañana por la mañana.

-Eso me alegra mucho en verdad.- respondió Harry.

-A mi también me alegra- respondió Neville- necesitas que te traiga algo- agrego.

-No gracias… sigue durmiendo estoy bien, fue una pesadilla tonta.- se apresuro a mentir Harry.

-De acuerdo- terminado de decir esto Neville se retiro a su cama.

En lo trascurrido de el resto de la noche Harry tardo en volverse a dormir pensando en lo ocurrido y se limito de pensar en la profecía.

A la mañana siguiente, cuando bajo para dirigirse a desayunar, vio a Hermione que lo esperaba sentada en el sillón.

-Hola Harry- saludo muy sonriente.

-Buenos días.

-Ayer me preocupe por tu charla con Dumbledore… ¿Sucedió algo malo?

-No me lo vas a creer- dijo Harry tomando a Hermione de la mano para llevarla hacia un rincón así los demás no escucharían- esto es un poco delicado y prefiero hablarlo en otro momento, además quiero que Ron este con nosotros y como hoy sale de la enfermería…

Hermione parecía muy contenta, pero aun así comprendió la situación de Harry y no se dejo llevar por la emoción de la salida de Ron.

-Estoy de acuerdo- respondió.

-Gracias, vamos a desayunar.

Mientras tanto en la enfermería Ron ya estaba totalmente listo y había desayunado; el joven estaba ansioso por dejar el lugar que realmente no le agradaba mucho y se movía de un lado a otro aunque Madame Pomfrey le decía que permaneciera quieto.

-¿Puedo irme ya?-pregunto.

-No, alguien tiene que venir por usted… ¡y quédese quieto! No se incorpore tan rápido.

-Pero estoy bien… no tengo nada, esta exagerando un poco señora.

-¡Vuelva a su cama señor Weasley, sino se quedara aquí una semana!- ordeno la enfermera riendo y llevo a Ron empujando hasta su cama - ¡quieto!

-Esta bien- dijo el joven riendo, pues el único punto bueno de la enfermería para él era Madame Pomfrey (porque la verdad lo atendía muy bien) y los obsequios.

La enfermera saco de su bolsillo un recetario y comenzó a apuntar algo.

-¿Cuál es su diagnostico?- dijo Ron riendo.

-Lo sabrá cuando alguien llegue por usted.

-De acuerdo usted es la jefa.

Madame Pomfrey rió y se dirigió a otra habitación dejando a Ron solo; entonces este recordó aquel día en que Malfoy había recibido un golpe de su parte, pero solo recordaba eso, nada más. Esto lo mantuvo ocupado hasta que Hermione y Harry cruzaron la puerta.

-¡Hola Ron!- dijo Harry- vinimos por ti, Ginny tenía examen deHerbología por eso no pudo venir y tengo entendido que tus padres vinieron anoche…

-Me alegro de que vuelvas a clases Ron- interrumpió Hermione- la verdad es que te extrañamos mucho.

-Yo también. Vámonos- dijo levantándose rápidamente cargando un bolso con ropa que su madre le había llevado.

-¿A dónde cree que va?- dijo Madame Pomfrey detrás de él.

-¿Cómo que adonde?- respondió extrañado el muchacho- usted me dijo que en cuanto alguien viniera por mi me podría ir.

-Si, pero tengo que hablar con ellos sobre usted.- dijo la mujer- ¡vuelva a la cama!

-¿Qué?, no quiero… he estado dos días seguidos tumbado ahí.

-¡Ahora!- exclamó Madame Pomfrey y antes las risas de Harry y Hermione, Ron, no tubo mas remedio que obedecer; fue entonces que la enfermera se dirigió hacia ellos.

-Les daré el diagnostico de el señor Weasley para que puedan ser ustedes quienes firmen el alta- dijo riendo, los jóvenes escuchaban- Los padres de su amigo me lo pidieroncomo ellos no podían estar con su hijo todos los días y como sabían que vendrían ustedes los dejaron a cargo, en fin… Suponemos que Ron sufrió un ataque de nervios, por eso reacciono así con el joven Malfoy, no soporto su broma.

-Entonces no debemos preocuparnos- dijo Harry- Malfoy se lo merecía, no es nada malo. Espere… - exclamo Harry de repente y muy extrañado -¿Cómo que "suponemos"? - pero Madame Pomfrey no contesto a esa pregunta y siguió como si nada.

-La verdad es que si es para preocuparse señor Potter… no es común en un joven de dieciséis años, más cuando muestra los perfectos síntomas de estrés, no quiero decir quese volverá violento, pero hay algo que lo esta preocupando mucho. No lo dejen solo.- Hermione asintió- Por lo que pude observar Ronald no entiende las razones de sus actos, pero creo que no quiso decírmelo- reflexiono un poco- Además traía pequeñas cortaduras, y yo no se por que… si vuelve a suceder tendré que trasladarlo a San Mungo para que le realicen estudios. Para él fue como si nada hubiera pasado.

Harry escuchaba atentamente a todas las palabras de Madame Pomfrey, no iba a negar que su amigo le preocupaba y mucho, pero tenía la sensación de que la enfermera ocultaba algo, se veía algo intranquila, pero no lo dijo; luego dirigió su rostro hacia Ron que estaba tumbado en su cama de el otro lado de la enfermería bufando de mala manera y muy inquieto.

-¿Le dará algo?- pregunto Harry con total normalidad.

-Si, este medicamento- tomo una botella inmensa que había enzima de una mesita, la verdad es que Harry pensó que era algo rara para ser un medicamento y que se parecía más a una de las pociones que solían preparar con Snape- es cada ocho horas por un mes y si se vuelve a poner nervioso denle lo mismo, jamás se acabara. Pero necesito pedirles unfavor,los padres me pidieron que ustedes le den la medicina por que Ron se rehúsa a tomarlas porque, en palabras de su madre, es un "mañoso" y uno de ustedes dos debe comprometerse a hacerlo.

-¡Yo!- se apresuro a decir Hermione- yo le daré la medicina todos los días.

-De acuerdo señorita Granger.

-¡Ya me puedo ir!- dijo Ron a lo lejos.

Madame Pomfrey, que había empezado a sentir cierto aprecio por Ron, se echo a reír:

-¡Si vete!, y entérate que tu amiguita te dará la medicina y no te atrevas a decir que no porque si es así no sabes la pesadilla que te espera. ¡Te enviare a San Mungo y en ese lugar te enseraran un mes, sin visitas, ni golosinas, ni todas las consideraciones que yo tuve contigo! ¡Así que obedece a la señorita Granger…!

Ron no se lo podía creer, Harry tampoco, Hermione tendría la oportunidad de tenerlo su gusto. Salio muy contenta de la enfermería agitando el recetario con las horas de la medicina y sonriendo abiertamente. Harry y Ron la miraban extrañados, jamás se había comportado así. Harry sabía la razón, Ron no lo entendía.

Ese día en Hogwarts se corrió la noticia de que tal vez en los próximos días no abría clases porque Dumbledore daría un anunció y además porque necesitaba a todos los alumnos por curso y hacer que entren en el Gran Salón y le tomaría tiempo organizarlos a todos, Harry entendió de inmediato que todo se trataba de Sirius y la nueva orden , entoncespensaba en como contarle todo a Ron y Hermione.

Hermione parecía haberse olvidado un poco del asunto de Harry, caminando al lado de Ron tomada de su brazo, con el pretexto de ayudarlo a subir y bajar escaleras, algo que a Ron le parecía demasiado para con élviniendo de Hermione, pero no pudo negar que le encantaba dejarse mimar porque sabía que no tenía nada malo y sentía una sensación extraña cada vez que ella lo tocaba o le ofrecía algo.

Cuando llego el momento de la medicina Ron trato de zafarse de Hermione pero ella le obligaba con frases que el muchacho veía muy convincentes:

-Si no la tomas le diré a Madame Pomfrey que te lleve de vuelta a la enfermería.

Ron hacía muecas y decía que no mientras Hermione reía tratando de que abriera la boca.

-¡Harry ayúdame!- imploraba Ron a su amigo.

-Debes tomarla… es por tu bien- -Harry respondía riendo.

-Es asquerosa…

-¿Cómo lo sabes si ni siquiera la has probado?- dijo Hermione pacientemente.

-Todas son feas- dijo Ron.

-Pareces un niño pequeño…más bien un niño grande. Vamos Ron tienes dieciséis años- Hermione volvía a reír una y otra vez, no se veía enojada y esto hacia que Ron siguiera para negarse a la medicina.

-Harry…tu no la tomarías ¿verdad?

-Harry la tomaría- afirmo Hermione mirando a Harry con cara de circunstancias.

-Por supuesto- respondió con aire de héroe y comenzó a moverse de manera exagerada fingiendo una gran musculatura. Ron entre carcajadas dijo:

-La tomare si tú lo haces antes…

-Arréglensela ustedes… voy a practicar mis hechizos… y a buscar mis libros- exclamó mientras salía desesperadamente de allí mostrando su poca amistad con las medicinas.

Hermione miro extrañada a Harry y luego volvió su vista a Ron:

-Por favor… tómala.

-Pero no quiero…- Ron ya no lo hacía por la medicina solo quería saber hasta donde llegaba la paciencia de Hermione, aunque seguía teniendo algo de asco.

-¿Qué hacía tu madre para que la tomaras?

-No lo recuerdo…

Hermione tomo el gran frasco y lleno una cuchara con ella, tenía un color verdoso.

-Aquí dice que es tamaño de una cucharada de sopa.- Ron la miro con los ojos redondos como platos.

-¿Qué?

Hermione se acerco más a él:

-Si lo tomas te daré algo.

-¿Qué me darás?-dijo sonriendo

-Lo que tu quieras… pero será cuando hayas completado todo el tratamiento.

Ron la miro fijamente y lo pensó un poco.

-Esta bien…

Hermione rió:

-Eres un niño grande- dijo y alzo nuevamente la cuchara y se encontró con la cara de Ron entre muecas, entonces riendo continuo: - "haber ahí va el tren, abre la boquita bebe, chucu, chucu".

Ron no pudo aguantarse la risa e involuntariamente abrió la boca, fue entonces cuando Hermione metió de repente la cuchara dentro de la boca del joven quien no tuvo más remedio que tomársela toda.

-No fue tan difícil verdad.- dijo ella riendo al ver el rostro furibundo de Ron en el extremo del sillón.

-No tomare esa cosa nunca más- exclamó él.

-Entonces no hay premio… pero la tomaras yo me encargare de eso…

-La tomaría solo para que no te enojaras conmigo…- soltó Ron sin darse cuenta.

-¿Qué dijiste?- exclamó Hermione ruborizada.

-Que me dieron ganas de que tomaras algo conmigo…-se apresuro a mentir.

-Ahhh, lo siento entendí otra cosa…

-¿Qué entendiste?

-No…nada…no era nada.

Hermione se dirigió a la escalera en forma de caracol para guardar el frasco en la habitación de mujeres y algo extraño sucedió:

-¿Qué harás el fin de semana?- pregunto Ron, que no sabía de donde había sacado el valor para pedir algo así.

-El fin de semana…- Hermione había quedado paralizada al pie de la escalera, roja como un tomate- bueno creo que…

-Esta bien… se que estas ocupada, no importa.

-El fin de semana estaré libre…- dijo nerviosa- no tengo nada, no nos dejaron deberes, y además el profesor Snape tuvo que viajar porque Dumbledore lo envió a buscar algo de suma importancia para él, creo que volverá la semana próxima, estamos más libres que nunca.

-¡Excelente!, porque me preguntaba si querías ir a…

-¡RON!- grito una voz detrás de ellos interrumpiendo al muchacho y dejando a Hermione muerta de rabia e intriga y un tanto decepcionada.

-¡Ginny!, mi hermana favorita.

-¡Soy la única! Me alegro de verte. Te extrañe.

-Y yo a ti.

-Mentiroso- Ginny detecto el rostro de Hermione desanimado- Perdón, estaban hablando.

  • No te preocupes. Hermione ¿podemos hablar después?

-Claro- respondió

En lo que continuo del día Ron se la paso con Ginny, los gemelos y jugando con Harry al ajedrez, ante la mirada embelesada de Hermione sin darse cuenta.

Dumbledore en su pensadero esperaba con paciencia el regreso de Snape con su encargo. Sabía que con ello comenzaría todo pero también que sería de mucha importancia para el futuro de Harry y el de La Nueva Orden.