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Harry Potter y El Soplo de Sirius Black — capítulo 4
Esa tarde mientras Harry, Ron, Hermione y Ginny pasaban tiempo juntos, Dumbledore,se encontraba en su escritorio redactando una carta y comiendo de un jarrón, lleno de caramelos, una rana de chocolate. Se detenía un momento y luego volvía a la carta. Fue entonces que a bocajarro Minerva McGonagall entró a la habitación.
-Veo que estás ocupado… ¿Se puede saber en qué?
-Escribo una carta a Severus y otra al ministerio.
-¿Al ministerio?... ¿Y para qué?
-Es nuestra obligación comunicarles que dentro de unos días se comenzará la búsqueda del joven.
-Pero… no creo que lo mejor sea decirles, además nunca te interesas en el ministerio.
Dumbledore sonrió al mismo tiempo que sellaba la carta, llamó a una lechuza e inmediatamente el ave echó a volar para que llegara a su destino. McGonagall bufó y fue entonces cuando el anciano le ofreció un chocolate.
-No tengo hambre. Gracias.
Terminado de decir esto se retiró bruscamente de la vista del anciano profesor, Dumbledore sonrió y comenzó a escribirle a Snape.
Cuando terminó, selló la carta y llamó a su fénix; el cual tenía la misión de llevarle la carta al profesor.
La majestuosa ave salió disparada por la ventana, Dumbledore quedó alucinado viendo como se perdía de su vista luego volvió a tomar una rana de chocolate al mismo tiempo que abría una caja de grageas como si las golosinas fueran a calmarles los nervios. Se relajó frente a la chimenea y se sirvió una copa de brandy mientras la noche comenzaba a caer sobre las paredes de Hogwarts. Sin darse cuenta se quedó dormido.
Cuando llegó la hora de la cena, Harry, Ron y Hermione se dirigieron al Gran Salón en compañía de Ginny y Neville. Hermione sonreía abiertamente seguida por Harry y en cuanto a Ron, se sentía muy presionado por las miradas de los demás alumnos que murmuraban entre si; Neville y Ginny se dieron cuenta al igual que Hermione y Harry entonces comenzaron a hablarle de temas que le interesaran como por ejemplo: el Quidditch. Pero Ron se mostró muy nervioso al pasar frente a la mesa de los chicos de Slytherin y aun más cuando vio a Malfoy con una enorme venda alrededor de su nariz. Malfoy miró a Ron con odio y luego comenzó a hablar con sus compañeros de Slytherin, ante la mirada tranquila de Ron por no haber sucedido algo peor.
-No pasó nada. Tranquilízate.- le dijo dulcemente Hermione tomándolo del brazo.
Ron que estaba echo un flan, por una parte, a causa de los nervios que sentía en ese momento. Y por otra;los efectos de la medicina parecían decaerlo mucho y se quedaba dormido casi en todas partes. Pero el momento en que Hermione lo tomó del brazo no lo pasó por alto y distinguió que su amiga estaba muy ruborizada. Comprendió que él también lo estaba cuando se detuvo frente a una enorme fuente plateada donde se reflejaba; fue entonces que casi rogando le pidió:
-Siéntate a mi lado.
-Claro- dijo nerviosa, pero sonriendo.- ¿Si eso es lo que tú quieres?
-Yo si quiero.- Respondió suavemente.
Hermione sonreía abiertamente y miraba a Ron con embelesamiento; gestos que eran correspondidos por el muchacho.
Harry, Ginny y Neville los miraban extrañados aunque nadie decía nada. Harry no podía creer que aquello estuviera pasando porque eran Hermione y Ron; "agua y aceite", "día y noche", "blanco y negro" pensaba. Lo veía tan evidente en ambos "¿Cómo pueden ser tan locos?, mira que no decirse nada" volvía a pensar y se daba cuenta que otra vez estaba dando vueltas y opinando como loco en su cabeza; trataba de zafarse de sus pensamientos pero era imposible siendo que Hermione y Ron estaban frente a él y tenía que verlos sonreírse y comportarse como tontos por los nervios. Harry llegó hasta notar que incluso Hermione cometía ciertas torpezas.
Luego reflexionó para sí mismo mientras bebía su jugo de calabaza:"Yo no me comporto de esa manera cuando esta Ginny delante de mi".
La pequeña de los Weasley como sabiendo lo que Harry pensaba le sonrió abiertamente. Acto seguido a esto, Harry, derramó todo su jugo sobre su comida e incluso sintió como el líquido se le escurrió por el interior de la nariz. Neville rió coreado por Ginny, quien se puso tan colorada como estaba Harry.
Ron y Hermione estaban tan concentrados en su conversación que ni siquiera se percataron del incidente de su amigo, continuaban solo ellos dos y no escuchaban a los demás. A Ron le gustaba tanto escuchar hablar a Hermione que no le importaba que fuera de la escuela o de libros; sin embargo Hermione se dispuso a hablar de cualquier tema: vacaciones, profesores e incluso Quidditch. Le gustaba que Ron le prestara atención; más cuando la miraba embelesado y le sonreía.
Harry los miraba con atención, luego sonrió abiertamente como diciendo: *"Tendré que acostumbrarme y tomar las cosas con calma".*Gracias al momento antes vivido, el muchacho, se dio cuenta de que sus amigos no eran los únicos atropellados en referencia al romance. Volvió a ruborizarse al levantar la mirada y encontrarse con Ginny; que también se ruborizo ligeramente. Neville le dio una mirada cómplice a Ginny riéndose abiertamente; luego de la misma manera se dirigió a Harry. Sea como sea y aunque Harry tratara de negarlo, Neville, era el único que se había dado cuenta de sus sentimientos hacia Ginny; porque Hermione solo lo deducía y en cuanto Ron… era mejor que no se enterase por el bien de todos, más bien dicho, por bien de Harry.
Ron y Hermione continuaban hablando ya con más soltura mientras esperaban el postre.
-Espero que sea helado-, dijo Ron pero para su mala suerte sirvieron pastel de limón.
-Tuviste mala suerte-. Sonrió Hermione al ver que Ron no aceptó su porción y ponía mala cara.
-¡Nunca me gustó! Ni siquiera cuando mi madre le ponía una poción para que me imaginara un mejor sabor. Además la medicina, que es la cosa más deliciosa de todo el mundo-, dijo mirando maliciosamente a Hermione mientras ella reía- me quita el hambre.
-¿Que te quita el hambre? Ja ¡si te comiste tres platos de estofado!-. Rió a carcajadas. Pero Ron, para agrado de ella, gimoteó:
-¡Yo quería helado!
A Hermione le pareció tan tierno que sin pensar exclamó:
-Luego iremos por un helado, tú y yo.
A su expresión el joven sonrió y la miro fijamente. Los demás miraban extrañadísimos permanecieron en silencio hasta que finalmente…
-Ya debemos irnos- exclamó Ginny sacando a Ron y Hermione de su estratosfera. Ambos la miraron con aire perdido.
Durante el camino de regreso a la sala común de Gryffindor,Hermione y Ron no se dirigían la palabra, sin darse cuenta habían ido demasiado lejos, no recordaron a los demás; y Ron para disimular lo nervioso que estaba comenzó a hablar con Harry y Neville acerca de Lavender Brown y Parvati Patil y un montón de jovencitas que, según él,le parecían muy lindas; pero lo único que logró fue rabiar a Hermione que se dirigió caminando rápidamente y muy erguida al baño de prefectos. Ron hizo ademán de seguirla pero se detuvo.
-¡Mujeres!, ¿Qué le pasó?- dijo sin importancia.
-¡ERES UN HIPOCRITA!-, le hizo saber Ginny enfadada y corrió para lograr alcanzar a Hermione, que ya se encontraba muy lejos, pues sin quererlo comenzó a correr sin que Ron, Harry y Neville se dieran cuenta.
Esa noche, Ron, esperó pacientemente que Harry y Neville se durmieran para poder ver si Ginny y Hermione habían vuelto.
Bajó a la sala muy despacito creyendo que había podido burlar a todos. A todos, menos a Harry.
-¿Vas a ver a Hermione?
Ron se dio la vuelta rápidamente y encontró a su amigo riendo maliciosamente.
-¿De qué hablas? No digas tonterías… solo no tenía sueño y los ronquidos de Seamus me molestan…
-Seamus no ronca-, dijo Harry tratando de aguantar la risa- el que ronca es otro…
-¡No me digas que soy yo!-. Respondió con los ojos como platos tratando de cambiar el tema. Esta vez Harry rompió a reír y miró fijamente a Ron y exclamó afirmando.
-¡No, creo que él que ronca soy yo!… ja.- dijo abrazando a Ronmientras le invitaba a sentarse. Ron también reía.
-¿Ibas a ver a Hermione, verdad?-, preguntó Harry un poco más serio.
-¡No!, es que no podía dormir.
Harry miro hacia el fuego de la chimenea que aún seguía encendido, se frotó las manos. Pensó bien en lo que iba a hacer, pero ya había esperado demasiado y necesitaba esa charla.
-Harry, tequedaste callado ¿Qué sucede?- preguntó el pelirrojo.
La boca de Harry parecía haber quedado paralizada y Ron volvía a hacerle la misma pregunta. Y como armado de valor, lo miró.
-¿La amas?- murmuró.
-¿Qué cosa?, ¿Qué si yo que?- exclamó Ron totalmente fuera de su sitio y rojísimo.
-Es solo una pregunta… ¿Amas o no a Hermione?- dijo Harry serenamente.
-Claro que no.
-Vamos Ron. Hablemos en serio.
-¿Cómo se te ocurre? Yo enamorado de Hermione. ¡Ja!- contestó Ron en tono de burla.
Harry a cada gesto y palabra de Ron se convencía másde que él tenía razón pero quería escucharlo de los labios de su amigo y no tenía intención de irse y no haber aprovechado el momento perfecto.
-¿Eres mi mejor amigo?
-Si- respondió Ron.
-¿Y yo soy el tuyo?
-Si. ¿Pero que tiene que ver?
-Confía en mí. Se que necesitas hablar; ¡Ron no puedes comportarte así con Hermione!- dijo al fin.
-¿Y como me comporto con Hermione?
-Pues así, como hoy- dijo Harry, pero Ron seguía haciendo la cara como si no lo entendiera.- Hoy en la hora de la cena te la pasaste viéndola como un idiota.
-Estas loco, te lo imaginaste…
-Pues parece que Neville y Ginny se lo imaginaron también.
Cuando Ron iba a protestar sus ojos se plantaron en la ranura de la puerta, esperando que fuera Hermione.
-¡Oh! eres tú- dijo desanimado al ver a Ginny.
-¿Y se puede saber a quién esperabas? A Lavender, Parvati, Luna, las chicas de Ravenclaw y Hufflepuff, a esa odiosa de Fleur o tal vez a… ¡HERMIONE!- le gritó Ginny con exasperación propia de Hermione, aunque usaba una mirada que burlaba a su hermano. Luego miró a Harry más calmada.- Potter, cuando termines de hablar con este bicho raro, desperfecto de lo que conocemos como hombre,- dijo señalando a Ron, que tenía las orejas rojas; (algo propio en él cada vez que se enfurecía o pasaba por alguna vergüenza).- vamos a tener una conversación muy larga.
Harry estaba tan colorado que podía pasarse por un Weasley; nunca había visto a Ginny tan enojada. Le recordaba tanto a Hermione.
-De acuerdo- dijo casi sin pronunciar sonido- no hay problema.
Terminado de decir esto, Ginny, caminó hasta la escalera en forma de caracol; fue entonces cuando se escuchó…
-¿Dónde está Hermione?- quiso saber Ron, sin poder aguantarse más- es que ya son las tres y media y no ha vuelto… ¿Por qué tú si?
Ginny se dio lentamente la vuelta y sin guardarse ninguna pena exclamó:
-Nos cruzamos con Viktor Krum y nos quedamos platicando con él… pero yo decidí volver y ella quiso quedarse.
Eso fue demasiado para Ron que se quedó callado y salió inmediatamente de la sala común. Harry quiso salir con él, pero ahora con quien quería hablar era con Ginny, la verdad era que no le creía mucho pero ¿y si Hermione se había arrepentido y corría a los brazos de Krum? El grandote no iba a desaprovechar esa oportunidad, eso era seguro. Harry se acercó a la menor de los Weasley mostrando cierto enojo.
-Tú y yo vamos a hablar…
-Mañana- dijo la muchacha con aire desinteresado
-¡Ahora!- gritó Harry, perdiendo la paciencia ante el carácter insoportable de Ginny.- Vamos a hablar ahora, ¿Por qué...? ¿Acaso te volviste loca?, ¿Por qué le dijiste eso a Ron?, ¡sabes que no soporta al tonto Krum y menos cuando se trata de Hermione!- dijo poniéndose frente a Ginny impidiéndole que subiera.
-Quítate Harry, hablaremos mañana. Mira nada más la hora que es.
-Querías hablar ¿no?, hablaremos ahora, que más da perder una o dos horas de sueño si hemos estado toda la noche despiertos. Ademástampoco tienes sueño.
-¿Con que autoridad?
-Con la autoridad de ser el mejor amigo de tu hermano. Vamos al sillón y me dices todo, con lujo de detalles. Por que Hermione y yo…
-Sé que estás enterado de todo.- le hizo saber la joven ya más calmada y sin que Harry le dijera nada tomó asiento y le indicó que se sentara a su lado.
-¿Cómo dices?, entonces, Hermione…- Harry buscaba las palabras exactas para que no decir nada que comprometiera a Hermione.
-Si, me contó todo sobre Ron.
-¿Y que te dijo?
-¡No te hagas el tonto!, de sus sentimientos hacia mi hermano- esto último lo dijo en susurro.
Lo único que Harry lograba pensar era en cuanto tiempo Ginny había conseguido que Hermione le dijera todo.
-Ya veo, pero ¿Qué sucedió? ¿Y cuándo te enteraste?- soltó al fin.
-Eso que importa.- dijo Ginny como si eso fuera obvio- pero es que Ron me pone fuera de sí, y bueno yo…
Harry cayó súbitamente de la higuera, Ginny había inventado todo en su momento de rabia, pensó en que Hermione acabaría con ella cuando se enterara.
-En verdad Ginny, perdiste la cordura…. Hermione te matará. ¿Cómo se te pudo pasar por la cabeza decir eso?
-Hermione lo sabe y dijo que no le importaba. Harry… es que Ron la destrozó, estaba tan ilusionada con lo sucedido en la cena y que él dijera eso.
-Ella… ¿fue ella quien te lo dijo?
-Harry, soy mujer, no hacia falta preguntarle nada. Si la hubieras visto, con mucha dificultad disimulaba las lágrimas.- contestó Ginny desanimada. Harry sabía que ellas dos se querían mucho y eran buenas amigas entonces logró entender los actos de Ginny.
-Me imagino que también debe estar muy enfadada…
-Solo "muy enfadada", no es más que eso. ¡Esta furiosa!- puntualizó Ginny-además muy triste, solo que lo disimula bien y lo hace pasar por desinterés, la conozco y se que en estos momentos debe estar llorando encerrada en el baño o en la biblioteca.
-Pero lo de Krum no es cierto, ¿verdad?- preguntó Harry con la esperanza de darle una buena noticia a Ron y evitar que no cayera en la tentación de no volver a hablarle a Hermione por mucho tiempo como en tercer año. ¿Y si convencía a Ron de pedirle disculpas a Hermione? Tal vez ella se animaría a decirle la verdad. Esperó la respuesta de Ginny- ¿Y bien?- dijo, pero la joven no contestó. Harry volvió a imaginar lo peor.
-¿Mi hermano esta enamorado de Hermione?- preguntó
-Si, es muy evidente.
-Eso quiere decir que él no te lo dijo…
-Si y no. Justo en ese momento llegaste tú y… tu maravilloso carácter.- le espetó, aunque de alguna manera sonreía. Ginny se ruborizó.
-En verdad es muy evidente… ¿no crees?
-Si, demasiado. ¿Sabes?, voy a tratar de ayudar a Ron...
-A "Ronnie"- terminó Ginny riendo coreada por Harry.
-Si, a "Ronnie", no puedo creer que eso venga de Hermione.
-Lo escuchó decirlo de mamá, es por eso que se le ocurrió y le gusta demasiado: "Ronnie es muy tierno", dice eso muchas veces.
Ginny y Harry rieron como locos al pensar en esas cosas, pero finalmente terminaron mirándose fijamente sonriendo y ruborizándose de sobremanera. Sin darse cuenta se acercaron lentamente, como impulsados por algo, y cuando supuestamente estaban a punto de besarse…
-¡RON!- gritó Harry, al recordar a su amigo y de la tremenda tunda que recibiría de su parte si pasaba "algo" con Ginny. Además la muchacha le había echo olvidar por completo lo preocupado que estaba por él cuando se marchó de la sala común.
-¿Qué?- dijo Ginny totalmente perdida; pero luego recordó a su hermano- ¡RON ACABA DE SALIR DE LA ENFERMERÍA! ¡NO PUEDE SALIR COMO SI NADA, SIN ALBORNOZ, NI PANTUFLAS Y!… ¡LO MATO!- dijo tomando prestado de nuevo el carácter de Hermione. Como si fuera poco recordó la medicina- ¡NO PUEDE SER TAN…! ¡TAN…!- lo que Ron era, Harry, nunca lo supo; pues Ginny salió disparada de la sala común.
Harry escuchó el sonido de la campana del reloj, que daban las cuatro de la mañana, por unos momentos quiso matar a Hermione y a Ron por estropear el momento con Ginny. Aun así corrió detrás de ella.
-No está, no lo veo- dijo Ginny enojada.
-Seguro fue a buscar a Hermione.
Los dos amigos corrieron hacia el baño de prefectos y encontraron a Hermione frente a una tina. Se había quitado los zapatos y las medias para poder mecer sus pies dentro del agua. En su rostro estaban las evidencias de que había estado llorando, incluso cuando vio a Ginny y a Harry entrar por la enorme puerta se secó unas lagrimas que bajaban por su mejilla.
-¡Ginny, Harry!- exclamó sonriendo con dificultad. Harry notó sus ojos rojos.
-¿Ron, no está aquí?
-No, no está.- dijo de mala manera- y ahora si me disculpan, iba a darme un baño…
-No sabemos donde está…- soltó Ginny haciendo cambiar los gestos en el rostro de Hermione- Y no sabemos si tomó o no la medicina…
-Hermione, recuerda lo que dijo Madame Pomfrey… lo de Ron no es normal, ¿te acuerdas? Nos dio a entender que era un caso especial- sentenció Harry.
Hermione pareció salir de su bloque de hielo y exclamó:
-No se preocupen por la medicina, la tomó… no hay duda.
-¿Estas segura?- dijo la menor de los Weasley.
-Ginny, ella es quien se encarga de darle al malcriado de tu hermano esa cosa.- dijo Harry sonriendo. Ginny miro a Hermione con una sonrisita.
-Están exagerando- dijo Hermione- debe estar por allí, pensando en las chicas lindas de Hogwarts.
-¡Hermione por Dios! A ti es quien te preocupa más de los tres- exploto Harry.
Hermione esquivo la mirada de Harry. Luego comenzó a calzarse.
-Vamos a buscar a ese bueno para nada.- exclamó.
La historia volvía a repetirse, Ron, no aparecía. Ginny volvió a perder los nervios.
-CREEME QUE SI NO APARECE; LO MATO Y LUEGO SE LO DEJO A MAMA… Harry y Hermione se miraron, ¿esa era Ginny?- ¡RONALD WEASLEY QUIERO QUE SALGAS, SINO PASARAS EL SUFRIMIENTO DE TU VIDA!- continuo amenazándolo por mucho tiempo.
-Shhh…- dijo Hermione- despertaras a todos. ¡Ginny por Dios son las cuatro y media de la mañana! Y aun esta muy oscuro… ¡Somos unos idiotas! "Lumus"- dijo súbitamente.
Entre los pasillos de Hogwarts la varita de Hermione iluminaba el camino y de repente la luz se esfumo.
-¿Por qué apagaste la luz?- dijo Harry.
-No estamos solos- dijo Hermione- todos oríllense a la pared.
-¿Que demonios sucede?- dijo Harry creyendo que podía ser Snape, pero recordó que Dumbledore lo había enviado de viaje.- Tal vez es Peeves.
-No, él se pasa la noche desacomodando las masetas de la profesora Sprout y las pociones de Snape.- exclamó Ginny.
De los tres los únicos que hablaban eran Harry y Ginny, Hermione permanecía en silencio.
-Guarden silencio… hay alguien cerca.- dijo la muchacha.
-Puede que sea Ron…- dijo Ginny. Hermione les indico que hicieran silencio y que no se movieran.
En el inmenso pasillo había una enorme ventana donde se reflejaba la luna llena. Harry no tubo la menor idea de cómo Hermione pudo darse cuenta de lo que iba a suceder. Porque en unos momentos una figura corrió sobre laluz de la ventana. Fue tan rápido y escalofriante, porque corría en cuatro patas y no dejo verse bien, se dirigió hacia el lado izquierdo del pasillo que se dividía en la ventana.
-Ese… no era Ron.- supuso Ginny asustada.
-Estoy totalmente de acuerdo- dijo Harry con la misma expresión de Ginny.
-Silencio. Ahí viene de nuevo.- exclamó Hermione muy asustada.- Maldita seas Ron… por tu culpa estamos metidos en esto.- decía en lo bajo.
Y tal como Hermione lo dijo la criatura regreso; pero esta vez se detuvo frente a la ventana muy agitado. Algo en la criatura cambió se puso en dos patas mostrando lo cansado que estaba. Entonces corrió hacia la ventana y la atravesó dejando miles de pedazos de vidrio por todos lados. Hermione, Harry y Ginny viendo que ahora no regresaría se asomaron por el agujero de lo que había sido la ventana.
-¿Qué fue eso?... Hermione dame una explicación.- exclamó Harry fuera de sus casillas.
-¿Qué quieres que ella te diga?- dijo Ginny- Que eso era un monstruo y que si nos hubiera visto nos podía haber quitado la vida. Pues si te imaginas eso, estas en lo correcto ¿no es así Hermione?
Hermione no dijo nada. Estaba demasiado asustada. Y la situación empeoro con la llegada de la profesora McGonagall.
-¿Que fue ese ruido? ¿Por qué la ventana esta en ese estado tan deplorable?
-Todo fue muy confuso- exclamó Harry- nosotros estábamos busca…
-Nosotros escuchamos un ruido y vinimos a ver que sucedía… en realidad íbamos a adelantar los estudios de Herbología - le interrumpió Hermione al ver que Harry podía mencionar algo de Ron.
Ginny, al escuchar la excusa extremadamente tontade Hermione, creyó que McGonagall le impondría el castigo más severo por semejante mentira. Pero la profesora tenía la cabeza muy ocupada en los asuntos del soplo de Sirius. Simplemente les quito diez puntos y los envió a la cama.
*-¡Reparo!-*exclamó y la ventana volvió a ser la de antes. Mientras tanto Harry, Ginny y Hermione se dirigían a la sala común muy preocupados al no haber podido encontrar a Ron.
-¿Dónde demonios se pudo haber metido?
-Quizás se quedo dormido en alguna parte.
Y como si se tratara de una broma al entrar a la sala común de Gryffindor, Ginny lanzo un grito.
-¡MALDITA SEAS!- exclamó al ver a su hermano dormido muy profundamente en el sillón. Hermione y Harry se sintieron totalmente descolocados al ver a Ron ¿Cómo no pudieron verlo?
-DESPIERTA RON- continuaba Ginny, pero Ron no hacia caso. Solo abría y cerraba los ojos para volver a dormirse.
-Te dije que estaría dormido, la medicina le provoca mucho sueño, lo se, lo he visto aunque él no me lo diga,- dijo resignada Hermione.- bueno si ya encontraste a tu hermano perdido yo me voy a la cama. Buenas noches.
Terminado de decir esto la joven se dirigió hasta la escalera. Sin embargo algo la detuvo y la hizo volver al lugar donde estaba Ron; ante la sorpresa de Ginny y Harry.
-Hermione… lo siento mucho- dijo él suavemente- siento haberme comportado de esa manera. Perdóname por ser así… por ser así de malo contigo…
Aunque Hermione estaba impresionada por las palabras de Ron, no dejo pasar de largo que el joven hablaba como un niño de cinco años. Se acerco un poco más al él y como lo ocurrido le pareció extraño le toco la cabeza. Evidentemente, Ron tenía fiebre y temblaba como si tuviera los pies en una cubeta de hielo.
-No lo dice en serio- dijo Hermione muy desanimada, casi a punto de llorar, pues estaba aun muy melancólica- tiene fiebre.
Harry y Ginny voltearon la vista hacia el joven.
-Madame Pomfrey nos matara si lo llevamos a esta hora, nos dio las indicaciones de una manera totalmente estricta.- dijo Harry.
-Pero tiene fiebre- dijo Ginny- y si vamos por la medicina. ¿Esta en tu cuarto?- exclamó mirando a Hermione.
-No, esta en el baño de mujeres…
-¡De todos los lugares del mundo se te ocurre guardarlo ahí!, esta muy lejos.
-Lo se, pero eras el único lugar donde Ron no iría.- exclamó sin dejar de mirar al muchacho que yacía en el sillón.
-Pudiste haberlo guardado en el de tu dormitorio.- le espeto Harry.
-Cállate y vamos a buscarla. Hermione quédate con Ron.- exclamó Ginny- no pienso ir sola con lo que acabamos de ver…
-No volverá, tranquilízate, se fue del castillo- anunció Hermione.
Harry se extraño a la afirmación de Hermione ¿Cómo podía, ella, saber todo lo que pasaba? Sin embargo, Ginny, no se percato de eso y tomo a Harry del brazo arrastrándolo hacia el baño de mujeres.
-Volveremos pronto.- dijo Ginny desde el retrato de la Dama Gorda. Hermione asintió.
Ron continuaba diciendo cosas sin sentido y Hermione lo miraba asustada.
-"Nadie mete a Sirius Black bajo la capa"- susurro.
-Ron… ¿Qué dices?, estas muy afiebrado… ¿Qué tiene que ver Sirius en todo esto?
En ese momento, Ron, abrió los ojos divisando el rostro de su amiga. Estiro su mano hacia ella y la llamaba con movimientos. Hermione termino sentándose a su lado muy ruborizada por la manera en que Ron le pedía que se acercara. Ron, así como estaba, no tuvo mejor idea que incorporarse y aferrarse a ella.
-Ron, suéltame- dijo Hermione no muy convencida. Por dentro su corazón latía rápidamente y lleno de jubilo. Hasta que finalmente…- Esta bien, pero…tienes que ponerte bien. Descansa.- y se quedo mirándolo embelesada. No supo de donde tuvo el valor de comenzar a acariciar su cabello.
Pero algo saco a Hermione de su ensimismamiento; vio en el brazo derecho de Ron una cortada, que pudo notar cuando "sin querer" el muchacho se movió para poder rodear su cintura como una almohaday dejar la cabeza sobre el regazo de su amiga.
Hermione ahogo un grito. Con esto podía darse cuenta de que en verdad lo de Ron no era bueno. Se preocupo y quiso llorar pero Ron se veía profundamente dormido como si no lo hubiera echo en días, comprendió lo culpable que podía hacerlo sentir algunas veces, auque no fuera a propósito, esa noche había sido una de ellas. No lo pensó más y lo acurruco entre sus brazos abrazándolo fuertemente. Sintió el deseo de quedarse así para siempre con él, con su Ronnie, acunado entre sus brazos. Sobre él cayo una lagrima. Por primera vez, Hermione, tenía la oportunidad de tenerlo cerca, muy cerca de ella.
-Te amo Ron,- dijo con un hilo de voz- por favor, perdóname si te he hecho sentir mal o que no significas nada para mi. Te amo Ronnie.
Pero sabía que Ron no escuchaba, entonces pensó en que tenía que llevarlo con Madame Pomfrey, pero… ¿Cómo?, sabía que Harry y Ginny tardarían. Tomo su varita y con ella, muy delicadamente, curo la herida. Cuando se sensorio de que estaría bien, por seguridad, al raspón que quedaba lo vendo con su pañuelo.
Volvió su vista a Ron. Ya no tenía fiebre y estaba muy tranquilo. Quiso zafarse por si llegaban Harry y Ginny, pero Ron estaba tan pegado a ella que se le hizo imposible. Luego de pensar un poco encontró la manera.
-"*Accio"-*dijo apuntando a un almohadón en otro sillón cercano, que voló a sus manos. Entre varias maniobras logro suplantar su lugar por el. Tomo su capa y lo tapo bien. Luego miro hacia ambos lados y lo beso en la mejilla. Logro separarse justo cuando Ginny y Harry llegaban muy preocupados.
Rezongaron cuando se dieron cuenta de que Ron esta bien ante las risas de Hermione.
Como ya iba a ser hora de que todos se levantaran decidieron quedarse despiertos, pero no tenían la menor idea de cómo iban a soportar todas las clases. Con mucha alegría recordaron que Snape no estaría y que comenzarían mucho más tarde. Harry pensó en la posibilidad de la elección del cuerpo huésped Luego intentó no darle importancia y comenzó a conversar con sus amigas; mientras esperaban pacientemente a que Ron despertara.
-Ya le va a tocar la medicina… voy a tener que armarme de paciencia otra vez- anunció Hermione sonriendo.
Ginny y Harry rieron a carcajadas.
-¿Y como haces para que se la tome?-pregunto Harry; Hermione miro a Ron y riendo dijo:
-Igual que a un niño pequeño… le dije que le daría algo al finalizar el tratamiento.
Eso fue demasiado para Harry y Ginny quienes se desarmaron de risa. Entonces, Ginny, le pregunto:
-¿Y no me digas que el tontito se lo creyó?
Hermione pensó bien en lo que iba a decir, finalmente se quedo unos momentos en silencio. Luego de arropar bien a Ron, mientras lo miraba dijo:
-En realidad… iba a darle lo que me pidiera cuando lo terminara.
-¿Qué?- dijeron Harry y Ginny al unísono muy sorprendidos.
-Al fin y al cabo, Ron, esta tomando el medicamento. Y yo… si deseo darle algo que sea mío.- miro a sus amigos- ¿y saben que?... ya no me da pena decir lo que siento frente a ustedes…-suspiro con jubilo. Ginny y Harry la abrazaron sonriendo.
-Nosotros te apoyamos- puntualizó Harry.
Hasta que finalmente, Hermione Granger, la chica que siempre peleaba con aquel joven, la que nunca era compatible para nada con él, la chica menos pensada en el entorno de su vida exclamó:
-Yo amo a Ronald Weasley.- Harry y Ginny sonrieron.