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Harry Potter y El Soplo de Sirius Black — capítulo 5
**-**Ron…
Hubo un momento de silencio.
-¡Ron!, despierta. Es la hora de tu medicamento- manifestó una voz a mandona.
Hermioneestaba frente a él; nuevamente, para la mala suerte de Ron, con la enorme cuchara en una mano y el inmenso frasco marrón en la otra. Ya hacia mucho tiempo que había estado tratando de levantarlo.
-¡Ron!,- dijo pacientemente cambiando su tono de voz- se que no te gusta, pero…- miro al joven, que abría los ojos y al mismo tiempo, ya estaba haciendo muecas. Hermione no quería meter la pata, la había pasado muy bien la noche anterior, pero entonces recordó su huída al baño de prefectos y del seguro comentario de Ginny con respecto a Viktor. No quería que Ron se enfadara con ella y no se hablaran por días. Su voz tembló un poco:- pero…, recuerda que… recibirás algo si terminas el tratamiento.- sonrió tímidamente.
Pero hablarle pacientemente al joven fue un error. En ese momento Ron se levanto rápidamente y la miro con hastío llevándose con él la capa de su amiga. Subió la escalera en forma de caracol, dejando a Hermione totalmente desencajada, y cuando estaba a punto de entrar a la habitación de varones, ella se le adelanto impidiéndole el paso.
-Hazme caso, por favor- le suplico.
-Quieres quitarte de mi camino- le espeto Ron con amargura.
-Tómala y te dejare pasar…- luego agregó con ímpetu- o sino no recibirás nada.
Sin embargo Ron parecía no escuchar y miraba hacia el piso.
-Estoy mareado…- manifestó tocándose la cabeza.- ¡quítate!- sin embargo Hermione no se movía y lo miraba fijamente como si con eso fuera a calmarlo.
Fue entonces cuando Ron, perdiendo la paciencia grito:
-¡Harry ábreme la puerta!, hay un "duendecillo" muy molesto delante de mi y no me deja pasar…- dijo mirando a Hermione con desagrado- ¡espera!, me equivoque es mucho peor, es un "bogart" ya que tiene muchas caras feas.- se corrigió burlándose de la chica.
Hermione se trago como pudo el insulto y lo fulmino con la mirada.
-Harry no esta, fue a desayunar y Ginny lo acompaño…
-¡Déjame pasar, Hermione, no me siento bien hoy!
-Ni hoy, ni ayer en la noche- puntualizo Hermione.
-No se de que hablas…
-Estuviste con fiebre toda la noche… nos preocupamos mucho.
-Lo creo de Ginny y Harry… ¡pero tu! ... preocupada por mi… ja, ¡es mas fácil que Snape comience a repartir golosinas antes de que pienses un poquito en mi!- le grito; Hermione, completamente paralizada, se tapo la boca con las manos dejando caer la cuchara y el frasco que se partió en mil pedazos- ¡Eres una egoísta!- termino Ron enfurecido. El solo hecho de que Hermione viera de nuevo a Viktor era suficiente para se sintiera vacío e insensible. Empujo a Hermione con su hombro quitándosela del frente y cerro de un portazo.
-¡Reparo!- dijo Hermione y la botella, ya reconstruida, voló a sus manos. Estaba perdida en las palabras del joven.
Ron se tumbo en la cama, estaba solo y eso no ayudaba, estaba mareado, le dolía el brazo (no se había dado cuenta aun de la herida aunque le ardiera) y necesitaba ayuda. Su orgullo podía más y no se la pediría a Hermione. De repente sintió unos gritos:
-¡ADIVINA QUIEN TE CUIDO DURANTE TODA LA NOCHE, QUE NO DURMIÓ PORQUE TENÍAS FIEBRE, QUE SE ASEGURO DE QUE NO TUVIERAS FRIO Y TE HIZO DORMIR TRANQUILO…!- Era Hermione que estaba pegada a la puerta.
Ron se tapaba las orejas con las manos y lloraba disimuladamente: el dolor, el mareo, el frió, el ardor… Hermione; provocaban el llanto. Por fin se tapo hasta la cabeza con la capa para no oírla.
-¡LA DUEÑA DE ESA CAPA!- tercio la chica del otro lado de la puerta.
Ron abrió rápidamente los ojos… ¡era la capa de Hermione!, un sentimiento extraño lo invadió; sabía que había dicho cosas horribles, pero no estaba seguro de que hubiera dañado a Hermione su orgullo y ego seguían ganándole y se rehusaba a disculparse. Él nunca lo supo: pero Hermione corrió a su habitación llorando desconsoladamente y tirándose a la cama sintiendo, sin ninguna razón, lo mucho que odiaba su carácter dominante y por no darse cuenta de que Ron Weasley ya no era un niño fácil de dominar como en sus inicios en Hogwarts. Para ella estaba madurando poco a… poquísimo, y cada vez se enfrentaba más a situaciones con más adrenalina. Pero no lograba entenderlo; tan dulce y niño a la vez y algunas veces tan antipático y malhumorado. Luego de un rato, finalmente, la noche anterior sumada al llanto la hizo quedar profundamente dormida.
Mientras tanto el en gran salón Harry y Ginny conversaban muy animadamente. Harry no había tocado nada de su comida por ocuparse en mirar a Ginny.
-¿Harry?.... ¿Harry por que no comes?- le pregunto la menor de los Weasley.
-No..., es que me quede mirándote…- soltó sin darse cuenta, pero al ver la cara de Ginny que estaba más roja que su pelo quiso arreglar la situación- mirándote porque… me recuerdas a Ron y estoy algo preocupado por él…
-Gracias por compararme con mi hermano Harry, es muy lindo de tu parte- dijo ella irónicamente. Empezó a comer enfadada pero aun así mostraba mucha decepción.
-No, Ginny,si yo no digo eso… no me quede mirándote por Ron, es que tu realmente eres muy…
-¡HARRY!- y los gemelos Weasley hicieron su aparición para la desgracia de Harry y Ginny- ¡Te necesitamos para esta tarde en el campo de Quidditch!- continuaron al unísono.
-¡Fred, George!- dijo Harry apretando los dientes y mirándolos con algo parecido a: "*Lárguense de aquí, no es buen momento"*sin embargo lo que dijo fue:
- Estaré allí a tiempo.
Cuando Fred y George se habían marchado, al voltear hacia el lado donde estaba Ginny, ella ya no estaba.
Harry trato de ver a donde se había metido pero sencillamente, Ginny, desapareció de su vista.
Ademas de tratar de localizar a Ginny logro ver a Dumbledore hablando con los profesores incluyendo a Filch y Madame Pomfrey. Algo de tristeza volvió a él recordando que podían estar debatiendo con tanta seriedad. Sirius regreso a su mente y se olvido de Ginny. Vio el rostro del anciano profesor algo perdido, tan perdido como se encontraba el de él ahora, recordando la muerte de Sirius, la profecía de la nueva orden; pero sobre todo pensaba en el sucesor de su padrino.
De repente sin pensarlo, se largo a correr, en frente de todos. Por los pasillos de Hogwarts y ante la mirada de profesores, Harry, solo corría. Saltó unos escalones y llego a la puerta para salir corriendo desaforadamente hacia afuera. No le importaba que miraran, sentía deseos de huir y quizás corriendo podría dejar los problemas atrás, muy atrás. Toda su vida había sido tan complicada, sin nadie ni nada, y su único familiar que le quedaba ahora estaba muerto. Corrió aun más y más, hasta llegar al bosque prohibido, se interno ahí pero aun continuaba. Tenía deseos de correr y continuó haciéndolo. No pudo evitar llorar ante la situación, pensó en Ron a quien nunca se lo había dicho pero, lo sentía como a un hermano y familia al igual que Hermione, que hasta podría ser su hermana. Sus pies no paraban, se sentía como si estuviera montado en su Saeta de Fuego. Sin embargo todavía había un espacio vacío; y aunque estuviera frío se quito la túnica y corrió. Ginny vino a su cabeza. Tal vez ese espacio era para Ginny. Quería estar con ella, contarles sus cosas ytal vez abrazarla. Paro unos segundos agitado, solo estaba con la camisa y corbata pero no sintió frío. Tampoco pensó en volver a buscar la túnica, no le importo darse cuenta de lo internado que estaba en el bosque, estaba lejos de Hogwarts.
Pasaron unas horas y parecía que ya estaba anocheciendo pero solo era el efecto que los altos árboles le daban al bosque, mientras tanto, Harry, solo pensaba. De vez en cuando sonreía recordando tantos enredos y malentendidos con Ginny. Los sentimientos ocultos de Ron hacia Hermione y los recientes rebelados de su amiga debido a lo que el pelirrojo le hacía sentir. Se puso de pie, respiro hondo y entre un suspiro susurro: "Ginny". Rió simultáneamente y se sintió mucho mejor. ¿Debía hacer lo que pensó?, tenía deseos de hacerlo. Así que volvió a reír y nuevamente comenzó a correr. Una sensación extraña llego a él y sin darse cuenta estaba frente a la lechucearía. No supo como ni porque pero estaba allí y le importo menos al ver a Ginny bajar por la escalera.
-¡Ginny!- grito y se dirigió corriendo hacia ella, esta vez si se sintió cansado- que bueno que te encuentro.
-Hola Harry, ¿No tienes frío?- saludo un poco desanimada.
-No…, Ginny me gustaría poder hablar contigo es que tengo que decirte algo muy importante.
-Si claro pero ahora no puedo… tal vez mañana.
-No tiene que ser ahora…- insistió Harry.
-Tengo que ir a Herbología.
-No te perderás de mucho, por favor Ginny…
Ginny pareció ablandarse y se sentó en la escalera seguida por Harry.
-¿Qué es lo quieres?
-Sabes, en este lugar Cho me rechazo para ir al Baile de Navidad en cuarto año…- dijo Harry tratando de iniciar una conversación pero estaba muy nervioso.
-¡Si vas a hablarme de Cho Chang mejor déjame!- le grito la joven con aire ofendido levantándose y comenzando a caminar.
-¡Ginny espera!- Harry fue tras ella- yo no quiero hablarte de Cho, ella ya no es importante…
-No me molestes...
-¡Por favor!- Harry hablaba pacientemente.
-DEJAME HARRY
Terminado de decir esto, Ginny, salió corriendo dejando a Harry muy atrás.
-Solo quería que supieras… lo mucho que te amo.- susurro el muchacho con la mirada perdida en aquella joven; sintió mucho que ella no pudiera escucharlo; en ese momento Hedwig, su lechuza blanca, se poso sobre su hombro, Harry se paso el resto de la tarde sentado en los escalones de la pajarera acariciando a Hedwig. De pronto le dijo a la lechuza:
-¿Sabes Hedwig?,- el ave parecía entenderlo y prestarle atención, Harry siempre tenía la sensación de que ella lo hacía- yo tenía tantos deseos de decírselo que sentí como aparecerme sin darme cuenta.- Hedwig lo pico cariñosamente y Harry volvió a acariciarla luego la soltó.- ¡te veré mañana!- le dijo.
Cuando decidió volver al castillo la cena estaba por servirse, como no vio ni a Ron ni a Hermione,tomo asiento junto a Neville.
-Harry ¿Qué fue lo que te paso hoy?, no viniste al almuerzo, ni fuiste a clases, solo te vi en el desayuno y saliste corriendo… ¿Qué les sucede a ustedes tres?
Harry estaba muerto de hambre, que no le dio importancia a la pregunta de Neville.
-Solo fui yo el que salió disparado por el gran salón…
-No me refiero a eso, Ron y Hermione tampoco fueron a clases.
-¿Qué dices?- Harry por fin había prestado atención a Neville.- ¿Hoy hubo clases?
-No lo sabías… creí que estarían juntos…
-Me estas diciendo que Hermione no fue a clases… ¡Hermione Granger!- puntualizo Harry. La idea de que Ron no asistieraa clases no le extrañaba mucho porque pudo haber fingido que estaba enfermo. Sin embrago recordó que esta vez si lo estaba y tal vez Hermione lo estaba cuidando sino ella no tendría ninguna razón para faltar a clases. Se preocupo.
-Neville… ¿estas seguro que ninguno de los dos fue a clases?
-Estoy seguro, ninguno.
Fue entonces que Harry se lleno los bolsillos con emparedados que traían de Honeydukes y bebió de un sorbo su jugo de calabaza. Y se dirigió a los dormitorios.
Antes de llegar al final del pasillo para poder entrar a la sala común de Gryffindor alguien lo detuvo.
-¡Hola Harry!… "esperro" que aun no seas nada de "Herrmione"- dijo Viktor Krum animadamente. Por primera vez, Harry lo veía sonreír, y no pudo evitar sorprenderse.
-Ah, hola Viktor. ¿Cómo has estado?... Y no soy nada de "Herrmione" - no lo había pensado bien pero tal vez el muchacho lo golpearía por esa expresión, increíblemente Krum rió.
-Me pone muy contento… de "verras", me "gustarría" que volviérramos a ser amigos, ella y yo…- exclamó.
-Ja, solo amigos- inquirió Harry riendo. Krum lo miro un poco más serio pero continuaba con buen humor, parecía como si quisiera preguntar algo pero tenía vergüenza- Oye Krum…, en serio, Hermione, ¿te sigue gustando?- se atrevió a preguntar Harry.
Krum volvió a mirarlo un poco más triste y suspiro.
-¿Cómo esta ese chico, el pelirrojo?, hable con él antes de que "desaparecierra". Ojala este bien.
Harry pareció entender a donde quería llegar Viktor. Él continuaba enamorado de Hermione pero le preocupaba Ron. No sería correcto decirle que ella estaba enamorada de su amigo, no era su asunto pero se guardaba las ganas. Miraba el rostro de Krum que aguardaba su respuesta, finalmente dijo:
-Él esta bien, bueno se esta recuperando. Yo, su hermana, y…- no sabía si decirlo o no- Hermione, lo cuidamos muy de cerca.
Al escuchar el nombre de Hermione, Viktor, agacho la mirada y permaneció callado unos segundos.
-Ya veo, Harry ella y el muchacho pelirrojo…
-Se llama Ron, Ron Weasley. Es mi mejor amigo.- le interrumpió Harry.
-"Rron", él… ¿Qué es de "Herrmione"?
Harry tardo un poco en pensar la respuesta correcta al la pregunta de Krum… ¿Qué podía decirle?, que Hermione estaba enamorada de Ron y que esperaba pacientemente a que él sintiera algo por ella… o tal vez que los dos se gustaban pero ninguno de ellos se atrevían a decirse nada… ¿Qué rayos podía decirle a Krum?...
-Ellos…- Viktor lo miraba fijamente a espera de su respuesta- ellos… Hermione es…
-¿Qué es Harry?
-Es… su…- Harry continuaba pensando- *"Vamos Potter piensa algo… Hermione es su ¡enfermera personal!... NO, ESO NI PENSARLO, EL GRANDOTE MATARÍA A RON.-*Pensó reprimiendo una risita.
-¿Harry?- Viktor continuaba parado frente al él en espera a una respuesta. Mientras tanto, en la cabeza de Harry continuaba la elaboración de una respuesta "rápida":
-*Esta bien, Hermione y Ron son como una "pareja" pero "dispareja"… ¡CIELOS NO!, tiene que haber algo mejor…, Hermione es su… ¡su asesora en Pociones! ¡ESO ES! Snape le asigno a Hermione como su asesora o tutora, no ,… ¡SU tutora en Pociones asignada por Snape! , ¡ESO ES!… ¡QUE TAN INTELIGENTE PUEDES LLEGAR A SER POTTER! La excusa perfecta…-*se decía a si mismo orgulloso.
-¿QUE TE SUCEDE HARRY?- dijo Krum sacando a Harry de su ensimismamiento, lo cual no fue bueno para el joven, pues al encontrarse el rostro del jugador de Quidditch que ya había perdido la paciencia y lo miraba de una manera extraña no tubo mejo idea que ponerse nervioso al pensar si Viktor realmente se creería su elaboradísima respuesta.- ¿HARRY VAS A DECIRME O NO?- exclamó Viktor exasperado y fue entonces que, lamentablemente, se escucho:
-¡AMBOS SE GUSTAN!
La voz de Harry resonó en los oídos de Krum como un eco enLos Alpes Suizos, miro al que continuaba parado en frente de él temblando, y entonces ante los ojos de Krum dejaremos caer sobre Harry un velo que cubra la penosa situación.