Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Harry Potter y El Soplo de Sirius Black · de

Harry Potter y El Soplo de Sirius Black — capítulo 6

Harry entro apresuradamente por el retrato de la Dama Gorda, ¿Cómo podía haber sido tan estupido para decirle la verdad a Krum?, no quería pensar en los problemas que tendría Ron por su culpa y tampoco tenía cara para decirle lo sucedido a Hermione, tal vez era mejor que ella se enterara sola, era un tema bastante intimo para su amiga. Recordaba las palabras de Viktor antes de marcharse:

"Dile a Herrmione que,… dile que,… olvídalo. Yo hablare con ella"

Harry estaba muy nervioso pero también recordaba a Krum decir al marcharse:

"El muchacho pelirrojo… él y Herrmione,… ¡No pude ser!"

Luego se encamino muy serio hacia un aula vacía, tomando su mochila y sin preocuparse en lo absoluto por él.

Harry, al terminar de recordar a Krum, vio que se encontraba solo en la sala común. Fue entonces que decidió entrar muy sigilosamente al cuarto de las chicas sin la presencia de McGonagall, el encuentro con el jugador de Quidditch había hecho que se olvidara de Ron y Hermione. Suspiró.

Subió algo temeroso la escalera para entrar al cuarto de las chicas, pues no quería encontrarse con aquel tobogán como en quinto año, sin embargo no apareció y logro tocar la puerta.

-¿Hermione estas ahí?- pero nadie contestaba. Entonces abrió la puerta y entro cautelosamente. Se sintió un poco incomodo era la primera vez que entraba al dormitorio de las chicas.

Poco después logro ver una cabellera castaña tumbada en una cama, sonrió al ver que Hermione estaba bien, se acerco muy despacio y la sacudió un poco para despertarla.

-¡Harry! ¿Qué haces aquí?- dijo abochornada una vez despierta.

-Estaba preocupado por ti, Hermione… ¿Por qué te desapareciste todo el día?

-¿De que hablas?, yo no perdí clases…

-Claro que las perdiste, tu y Ron…- pero al ver la cara de Hermione supo que en verdad no sabía lo que había echo, también pudo ver un brillo en sus ojos al nombrar a Ron pero ella lo disimulo con un bostezo.

-Harry, si fueras tan amable de salir… quiero cambiarme para desayunar…

-¡Estas loca, es la hora de la cena!

-¿QUE? ¡No puede ser!, lo único que recuerdo fue que…

-¿Y Ron?

-No se ni me importa, ¿Te molestaría salir?

-¿Cómo que no te importa?, lo cuidaste anoche y quisiste hacerte cargo de él en la mañana… Espera no me digas, ¿se pelearon de nuevo?- exclamó Harry con hastío, Hermione no contesto, pero él entendió a la perfección que la respuesta era "Si", entonces salio enfurruñado.- ¡Ni con uno enfermo dejan sus peleas!- decía Harry mientras abría la puerta de la habitación de chicos; entonces vio a Ron durmiendo tapado hasta la cabeza.- Eh, Ron, vamos ya es hora de la cena. Seguramente estas muerto de hambre.- Harry miro el reloj, nueve y media, ¡Adios a la cena, se le había pasado la hora!- ¡Oh no!, Ron… la perdimos, quizás Dobby nos de algo… DESPIERTA.

Ron que había logrado por fin prestarle atención a la voz de Harry despertó sobresaltado, rojo como un tomate y todo traspirado.

-¿Ya es la cena?, ¿Dormí muchas horas?, ¿Volvió?... me quede dormido.

-¿Qué te sucede?, Ron estuviste encerrado desde la mañana, después de que… discutiste con Hermione.

-Yo no discutí con Hermione, No la he visto desde anoche, cuando se fue corriendo. ¿Volvió? ¿La has visto?

Harry no creía lo que oía, Hermione y Ron habían estado juntos en la mañana, él mismo los había dejado juntos cuando fue a desayunar con Ginny; Ron ahora no estaba tan enfermo, fue algo insignificante. Tal vez fingía no acordarse, o tal vez no.

-Ron, tu… Hermione te cuido toda la noche. Recuérdalo. Ademas tu y yo hablamos de ella anoche.

-Harry, no es así, seguro lo soñaste. Mira, anoche después de que Hermione se fue tu y yo nos fuimos a dormir y hasta ahora no hemos hablado.- dijo Ron muy seguro, se levanto despacio y se cambio de ropa, Harry no entendía que era lo que le pasaba; fue entonces que Ron dijo:- y búscate una mejor broma que decir que ya es la cena porque te aseguró que no pasan de las ocho de la mañana, y mi reloj dice que son las…- la sonrisa de Ron se esfumo- ¡NUEVE Y MEDIA DE LA NOCHE! ¿ES UNA BROMA O QUE?

-Ron, esto es muy complicado… tú…, haber, empecemos del principio: ¿Recuerdas lo que paso en el Gran Salón?- Ron asintió con la cabeza exasperado- le diste un puñetazo a Malfoy, te desapareciste y te llevamos a la enfermería, hasta ahí… ¿todo en orden?

-Si, ya se luego de unos días fuimos a cenar… me encontraba muy nervioso por los de Slytherin… Después Hermione se fue enfadada por no se que. ¡Harry no me digas cosas que ya se!

-¡Pero Ron acabas de decirme que no te acuerdas de lo que sucedió después!

-¡Yo si se lo que sucedió!, ¡Dormí, y mucho, y hasta tuve un sueño muy extraño!

-¿Un sueño?, ¿Qué sueño?

-Debe ser por esa maldita medicina…- protesto Ron por lo bajo.

-Ron, háblame de tu sueño.

-Tal vez me produce un sueño profundo, Madame Pomfrey dijo que eso me relajaría…

-¡RON!... ¡Escúchame!, ¿Cómo fue tu sueño?- a Harry le parecía conveniente preguntarle, las cosas en su alrededor no estaban del todo bien; su padrino, el sucesor, y… sus sueños, ¿Qué querían decir esos malditos sueños?- ¿Cómo fue tu sueño?- Volvió a preguntar más impaciente. Ron pareció salir de su ensimismamiento y miro a Harry algo abochornado.

-No fue nada importante Harry, de verdad, es solo que me pareció tan… real.

-Pero igual quiero saberlo.

-Veras, en mi sueño… corría y me cansaba mucho, luego las cosas a mi alrededor se volvían oscuras y… Hogwarts, era oscuro. Creo que huía de alguien hasta que…

-¿Viste a Hogwarts…?

-Desperté, bueno, me despertaste… ¿No te parece muy raro que solo haya soñado eso en tanto tiempo?

-Si, muy raro…-dijo Harry con la mirada un poco perdida, en sus sueños la escuela también estaba y aparecía tal y como Ron se lo había dicho, eso significaba que no era ninguna tontería ¿Por qué Ron había tenido ese sueño?, ¿Por qué si él no tenía nada que ver con Sirius?, luego se fijo en su amigo- ¿Por qué no te cambias de ropa para ir a pedirle algo a Dobby?- dijo sonriendo y tratando de sonar despreocupado, Ron asintió y se metió al baño.

Harry pensó en que debía hablar con Dumbledore, pero Ron, él no tenía nada que ver y tal vez solo era una coincidencia, pero entonces recordó que ni él mismo había recordado decirle algo al anciano profesor. Se tumbo en la cama.

Más tarde cuando ambos amigos cruzaron el retrato de la Dama Gorda de a bocajarro se encontraron con Hermione, quien al verlos, más bien al ver a Ron le provoco un enorme grito de nervios y que el pastel de calabaza y el jugo que traía en sus manos cayeran directo al piso. Ron, sin pensarlo corrió a ayudarla, por alguna razón no sentía ningún tipo de remordimiento, pero la verdad no recordaba nada, sin embargo algo no estaba bien.

-Déjame ayudarte…- dijo tímidamente y de buena gana, pero Hermione estaba tan nerviosa que no le prestaba atención y las cosas se le caían una y otra vez.- ¿Te pasa algo?, te noto algo rara.- fue entonces que la joven levanto la mirada y lo miro con rabia.

-¡No me pasa nada muchas gracias!, ¡Y no finjas, al fin y al cabo, nadie se preocupa por un "bogart egoísta"!- terminado de decir esto y con la última mirada vengativa, se dirigió al interior de la sala común. Harry y Ron no entendían lo sucedido, pero Harry estaba seguro de que Hermione se había ido para poder llorar a solas.

-Jamás voy a entender a las mujeres.- le decía Ron mientras caminaban hacia la cocina.

-Las mujeres son muy complicadas, mira lo que me sucedió a mí con Cho Chang.

-Pero es distinto, podríamos decir que ella era tu novia…

-No lo éramos. No ahora, porque… no quiero ser cursi, pero mi corazón le pertenece a otra persona…

-¿COMO? Y NO ME LO DIJISTE…

-Créeme tu no querrás saberlo…

-¡No me digas que te enamoraste de Hermione!-dijo Ron con los ojos abiertos como platos.

-NO, DEJA DE DECIR TONTERIAS…- exclamó Harry, luego reflexiono mirando a su amigo.- Aunque… Hermione no es nada fea…

-¡COMO!- gritó Ron.

Harry rió a más no poder y camino en compañía de Ron hasta la cocina.

Hermione estaba en su habitación enfrascada en su remordimiento a Ron

-Y todavía se hace él que no recuerda nada… ¿Pero no parecía que estuviera fingiendo?-pensaba. De abajo de su colchónsacoun libro, pero no logo concentrarse Ron volvió nuevamente a su mente. Sonrió al recordar la noche anterior. - "Perdóname por ser así de malo contigo"- dijo en voz baja imitando a Ron- eso, fue muy lindo. Ron es lindo.- soltó al fin riendo. Su enojo desaparecía Volvió la vista al libro y tomo una pluma; entre las hojas saco una foto y comenzó a escribir.

En la cocina Harry y Ron llenaban sus bolsillos con cosas que Dobby les regalaba.

-Señor Harry Potter, Señor, ¿le gustaría llevar otro pastel de calabaza?

-Nu, dandias Bobby…- respondió Harry mientras comía- ¿Ron tu quieres algo más?- dijo una vez que trago el budín de chocolate.

-Me llevare tres pasteles más- guardaba las cosas en la mochila- y ese pan de jengibre se ve bastante bien…- Ron tomo cuatro bollos de pan de jengibre y los guardo.- y…disculpa, ¿Dobby hay estofado?

-Señor Ronald Weasley, Señor, ha quedado bastante de la cena de hoy.- dijo Dobby sonriéndole.

-Bueno… ¿Podrías darme una buena porción en un recipiente o algo?- exclamó Ron. Dobby asintió y comenzó a calentar el estofado mientras extrañamente tatareaba una canción - ah, y… prometo no molestarte más… ¿postre?- dijo el muchacho un poco sonrojado.

-Señor, puede elegir el que quiera…, si gusta Dobby le llevara a usted y Harry Potter a la alcoba de la casa Gryffindor para que no se les caiga nada.- el elfo volvió a sonreír.

-Muchas gracias, veré que hay…- dijo Ron- ojala halla helado.- termino en susurro. Harry había quedado en silencio, había visto a Ron comer más que él. Sin embargo no le fue suficiente, pero prefirió no decir nada, aunque lo miraba extrañado. Tal vez era la medicina que le daba Hermione, ella no le había dicho los efectos secundarios. Entre tanto también observo que Ron comía mientras esperaba que Dobby le diera su recipiente con estofado. Y no solo eso, también se guardaba cosas en la mochila. Lo más extraño es que lo hacía con total naturalidad, como si fuera un bocadillo de media noche, incluso se llevo tres botellas de jugo de calabaza, una de leche, galletas surtidas, aceitunas, peperoni, salchichas, manzanas y por supuesto su favorito, chocolate, seis barras enormes de las que venden en Honeydukes.

-Señor Ronald Weasley, Señor, aquí tiene.- Dobby puso sobre la mesa un gigantesco recipiente.- Solo llámeme cuando quiera el helado y el algodón de azúcar.- dijo amablemente.

Ron sonrió abiertamente, y busco en su bolsillo.

-Se que no es mucho, pero acéptalo por las molestias de esta noche- le extendió tres galeons que Harry sabía que había guardado hace días. Dobby se cohibió pero tomo las monedas, Ron generalmente nunca le daba nada.

-Gracias Señor, si le permite a Dobby preguntarle algo…

-Claro, ¿Qué es?

-¿La Señorita Granger le ha enseñado a usted Señor?

Ron miro a Harry quien parecía nervioso. Se quedaron en silencio, Dobby volvió a preguntar:

-¿La Señorita Granger le ha enseñado a ser bueno con los elfos Señor?, le a dado a Dobby una fortuna, Señor Weasley, Señor.- Dobby parecía súbitamente enternecido y hasta comenzó a llorar.- le ha dado a Dobby tres galeons Señor. ¡Vea Señor Harry Potter!

Harry rió y le toco la cabeza.

-Si, es algo excelente. ¡Felicidades!- exclamó, Ron levanto la cabeza.

-Si Dobby, ella me ha enseñado.-suspiro- ella siempre me enseña cosas nuevas porque yo soy muy testarudo y malcriado, Hermione es… la que me hace entender las cosas más simples y las más difíciles.

-El Señor ha entendido, y para Dobby es muy bueno. Le llevare enseguida sus postres Ronald Weasley Señor, y a usted también Harry Potter Señor.

Ron y Harry sonrieron y Dobby continuó en los quehaceres de la cocina. Luego emprendieron su camino hacia la sala común. Ron mordisqueaba una manzana.

-Ron, ¿tienes mucha hambre?- le dijo Harry.

-Solo estoy haciendo lo que mi estomago pide.- contesto su amigo despreocupado.

Pero algo llamo la atención de Ron, algo grande y musculoso. Los miro fijamente pero continuó su camino. Krum, ya estaba bastante lejos cuando Ron volteo a verlo y como si fuera una broma lo hicieronal mismo tiempo. Por alguna razón no se sintió intimidado. Pero Krum pareció nervioso.

-Ron, vámonos tengo que hablar contigo de algo importante.

El joven obedeció a Harry.

Hermione continuaba enfrascada con su libro y miraba el papel que había sacado entre las hojas de vez en cuando, no podía evitar sonreír. Escribía, luego, de su baúl saco una caja de lápices de colores. Crookshanks se acorruco en su regazo y ella le acaricio la cabeza.

-Mira, Crookshanks, ¿te gusta? -el gato hizo algo parecido a un bufido al ver el trabajo terminado y ella rió- ya se es una locura y se que a ti no te agrada pero tu sabes que a mi me gusta mucho.

Hermione había coloreado todo el libro con las letras "R + H"y un corazón rodeándolo, también había escrito "Ronnie" en la primera hoja en letras muy grandes pero perfectamente elaboradas, todo estaba muy cuidado.

-Aun le falta algo…-dijo y tomo la hoja que tanto había mirado, luego, la pego arriba de la palabra "Ronnie"- ahora si, ya esta. ¿Qué te parece?- nuevamente el gato hizo caso omiso y levanto una pata para llamar más la atención de Hermione.- Crookshanks, no seas tan malo, eres el único que conoce este diario. Y fuiste el primero en enterarse, bueno ahora también lo saben Ginny y Harry, pero no saben que tengo un diario.- le decía riendo mientras lo acariciaba y le hacía monerías.- ¿Me vas a negar que Ron se ve muy atractivo en esta foto?- el gato dio un salto y camino ofendido hacia su plato de leche.- Ya volverás.- exclamó ella sonriendo.

La foto era de más o menos de un año, Ron estaba sonriendo sentado en la sala común de Gryffindor y traía el pelo bastante largo a comparación de ahora. Ginny se la había regalado porque ella le había dicho que solo le faltaba una fotografía de Ron para completar un álbum. Miro a ambos lados para asegurarse de que estaba sola y se tumbo en la cama abrazando el diario.

-A pesar de la discusión de hoy y de todas las que hemos tenido y vamos a tener, aunque delante de ti y de los demás me enfade, en realidad nunca podré enojarme contigo Ronnie.- decía suavemente mientras acariciaba la foto, la miro fijamente y la beso.- Te quiero…- exclamó mientras se acurrucaba entre las sabanas. No tenía sueño, no podía tenerlo, pero se concentraba en la foto de Ron y la acariciaba.- eres mi debilidad y por eso no puedo enójame y por eso lloro cuando peleamos y te trato mal a veces porque no me ves como a todas las chicas.- suspiro triste- te quiero demasiado, Ronald Weasley. Te quiero…- sus ojos se cerraban al igual que las velas se apagaban- te quiero…- Crookshanks se acurruco en el pie de la cama.- te quiero…

Y al fin volvió a quedarse dormida.

En la habitación de los chicos Harry y Ron ya disfrutaban el postre. Harry miraba como su amigo tomaba su quinta taza de helado luego de dos algodones deazúcar.

-Ron… ¿Cómo puedes comer tanto?

-Harry… no se, es como si no hubiera comido en días. Me siento raro…- soltó Ron.

-Tal vez es la medicina…aun no comprendo porque dormiste tanto. Y Hermione también ha hecho lo mismo.

-Ja- exclamó Ron- Hermione nunca pierde clases… quizás no la viste.

-No, te digo que no estuvo en clases; yo tampoco estuve…

Ron levanto la mirada de pronto, y arqueo una ceja:

-Entonces, ¿Cómo lo sabes?, y ¿Dónde estuviste?

-Ron… hay algo que no sabes y tiene que ver con Sirius.- Harry sentía como su corazón latía mas rápido al recordar el nombre de su padrino.

-¿Sirius?, ¿Qué pasa con él?

-Hay una profecía…

-Harry, ya lo se. Estuve contigo el año pasado.

-No, Ron, no fue el año pasado. Fue cuando estuviste en la enfermería… Dumbledore me contó la profecía de "La nueva orden" y de Lord Voldemort.

A Ron se le erizo la piel y arqueo una ceja, Harry sin embargo lo miraba fijamente.

-Podrías decirle "Quien tu Sabes"- exclamo Ron.

-Bueno él… no importa… Hermione aun no lo sabe.

Harry no tenía idea, de cómo iba a lograr que Ron entendiera toda la larga historia de la nueva profecía; aun así el muchacho lo escucho atentamente y muy callado. A Harry le recordaba cuando se conocieron, la primera vez que se vieronen el vagón del tren, Ron volvía a verlo con total interés como si fuera una estrella de Rock. Al finalizar, él parpadeo muchas veces pero dejo de mirarlo como antes al darse cuenta de lo que estaba haciendo; entonces dijo:

-Esto es muy raro… ¿Sirius en otra persona?, ¿Estas seguro?

-Ron, no dudaría de las palabras de Dumbledore nunca, tampoco las del profesor Lupin.

-Oh, también estaba Lupin…- dijo Ron, luego reflexionó.- ¿Quién es él?

-¿Quién es que?

-Sirius… ¿Quién tiene su soplo?

-No lo sabemos, es por eso que los alumnos de Durmstrang están aquí. El ministerio cree que tal vez este ahí. Son unos idiotas. Aun no se lo he explicado a Hermione.

-No me hables de Hermione…- repuso Ron- no entiendo que le pasa.

-Explícame que es eso de "bogart egoísta"- preguntó Harry- ¿Peleaste de nuevo con ella?

-No, Harry. Yo no me acuerdo de nada, y no se a que se refiere con eso del bogart.

-Ron, has estado actuando muy raro estos días.

-¿Raro?, ¿A que te refieres?

-Dejando lo de Hermione de lado, es como si… no se, estuvieras distinto mas decidido y valiente.

-Lo dices por lo de Malfoy- inquirió Ron.

-Lo digo por muchas cosas. Pero lo de Draco revalso el caldero.

-Yo, cuando lo golpee sentí que podía hacer lo que deseara. Luego me sentí cansado… incluso creo que tropéese con Krum. Entonces mi mente es nula, solo recuerdo cuando te vi en la enfermería y luego a Hermione pero volví a dormirme.

-Ron, ¿Por qué golpeaste a Malfoy?- Preguntó el muchacho. Logro ver en el rostro de su amigo cierta evades.- ¿Fue por Hermione?

-Harry… es una locura.

-Ella te gusta y mucho, y quisiste defenderla.

-Es mi amiga y quise ayudarla.- repuso él.

-Ron conmigo puedes hablar, solo dime que piensas de ella y se termina todo, absolutamente todo. Ella te gusta Ron, cuando te habla, cuando la miras, cuando peleas, cuando ella no te habla en días te enloqueces, estas rabioso y malhumorado. Y luego saboreas la dulce e inconfundible reconciliación. ¿O me equivoco?

Ron tardo en responder. Trataba a toda costa de no mirar a Harry. ¿Qué podía decirle? Miró a su alrededor, Neville, Seamos y Dean estaban profundamente dormidos.Tenía que salir de la habitación y escaparse del mounstro Harry.

-Ella no es como las otras chicas.- Le dijo.

-Ella es especial para ti…

-Ella jamás fue igual que las otras chicas de la escuela…- Susurro Ron.- Ella es mi mejor amiga…

-Ron…

-Pero, no solo es mi amiga. - Terminó. Harry levanto la cabeza sonriendo.- Es la chica perfecta, nadie la supera, ni siquiera Fleur, si me gusta, desde el tercer año más o menos. - Parecía como si Ron estuviera desahogando todo su interior.

Harry no espero tanta sinceridad así que su pensamiento esta disperso en la habitación hasta que finalmente Ron volvió a hablar:

-Te dije lo que querías saber, ¿Tú no me dirás nada?

-Eh… pues…- Sonrió.- Me parece excelente… esta muy bien. Era todo lo que quería saber… ¿Ron?

-Dime

-Te agradezco que confíes en mí.

-Si…- Dijo Ron fastidioso pero sonrío.-pero ahora deja las cosas de Hermione a un lado. Es increíble, no tengo nada de sueño.

-¿Y como? Dormiste todo el día. - Exclamo Harry riendo.

Ron no presto atención a ese comentario y se llevo a la boca una cuchara de helado.

-Creo que… - Dijo intranquilo.-ya es la hora de mi medicamento.

Harry sonrió a esa expresión y no pudo evitar una risotada.

-¡Oh! Ya vendrá la enfermera Granger con la botella marrón en la mano.

-¡Cállate! - Dijo Ron molesto y le aventó una almohada haciendo que Harry cayera de su cama, sin embargo las risas del joven continuaron. Ron en su ensimismamiento volvió a servirse más helado, pero igualmente sonrió un poco.

-No entiendo para que tengo que tomarla… me siento perfectamente.

-Tal vez si no lo hicieras te sentirías mal.- Sugirió Harry. - Puede que te haga sentir mas tranquilo…

Pero su amigo ya no lo oía, en un descuido, en un sorprendente descuido Ron estaba dormido. Harry no tubo palabras, y justo cuando iba a protestar una ola misteriosa de sueño lo atrapo a el también. Hogwarts se oscureció.

En sueños, Ron se movió en su cama, se había manchado la ropa con la comida que Dobby le había regalado,sudaba, el sueño era tan profundo… hacía frío. Al frente de la habitación de los chicos Hermione también sintió el frío aunque las frazadas le llegaran hasta la cabeza, suspiro, y hasta podría decirse que suspiro al mismo tiempo que Ron.

Harry, sin embargo, durmió tranquilamente y se dejaba llevar por aquel sueño que le permitía abrazar a su madre y saltar en la nube más alta.

En el medio del jardín, Dumbledore, esperaba silenciosamente. Fawkes se poso a su lado luego de un imponente vuelo. El anciano profesor le acaricio la cabeza.

-No es necesario que te quedes conmigo Fawkes.- Le dijotranquilamente, sin embargo la majestuosa ave se quedo a su lado. Tal vez pronto llegaría lo que le había quitado el sueño durante cinco largas noches.

Dumbledore miro la luna, luego la torre de Gryffindor y recordó a Harry.

-Tengo que deshacerme del Ministerio Fawkes, - Explico tranquilamente y el fénix lo miro fijamente, Dumbledore sonrió. - o distraerlos el mayor tiempo posible, pero… - Se dio la media vuelta y en el oscuro cielo logro divisar aquel espectro de tunica negra.- Con los dementores en Hogwarts, nuestra tarea será más difícil, necesitaremos ayuda pronto, ¿no lo crees así?- Fawkes le acarició.

Sin pensarlo se distrajo y lo que tanto esperaba lo tomo por sorpresa.

Snape, inmóvil y silencioso, arribo en el medio del jardín. Ver a Dumbledore no pareció llamarle la atención para nada; se limito a indicarle al anciano lo que había a traído con él. Había algo enorme, envuelto en una tela de color verde oscuro. El anciano asintió al profesor Snape.

-Severus… no es prudente que pasemos mucho tiempo aquí con el. - Sin más le toco el hombro y en una perfecta combinación Snape coloco su mano sobre aquel objeto.

Cuando sus ojos se abrieron se encontraron en una habitación oscura, Dumbledore pronuncio un sortilegio protector y apenas se diviso una luz.

-Te lo agradezco de verdad Severus. - Dijo Dumbledore quitando la tela de encima, luego agrego.- Lo has traído de vuelta…

-Así es Profesor… -Respondió Snape apenas audible. - El espejo de Erised esta salvo…

-Por ahora. -Termino el anciano.

Ni Dumbledore ni Snape dijeron nada más, solo observaron aquel enorme espejo mágico.