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Harry Potter y El Soplo de Sirius Black — capítulo 8
El día amaneció pintado de blanco. Hermione fue la primera en despertar. Se estiro en su cama y se encamino a tomar un baño caliente. Todo parecía normal. Crookshanks la observaba.
-Eh, no se debe espiar a una dama.-Jugo ella cuando lo vio a orillas de la tina. Pero con aire ofendido Crookshanks se retiro. Hermione lo observó marcharse y hundió la cabeza en el agua. Ron volvió a su mente, pero lo que le preocupaba era el hecho de su actitud la noche anterior. En cierto modo estaba algo enojada consigo misma por no poder entenderlo - Niño malcriado…-Susurro una vez fuera.- Por tu culpa perdí clases.- Pero sin poder esconderlo sonrió. Sintió un ruido… Crookshanks gimió como loco y corrió a ver que sucedía. El felino se había tirado encima todo un cargamento de libros con el afán de romper una foto de Ron que había sobre ellos; o al menos eso pensó Hermione. No pudo más que reírse al ayudarlo.- Creo que Ron no es el único malcriado… pobrecito Crookshanks… -Dijo la joven, el gato bufo pero estaba contento de que su dueña lo tuviera en brazos.
Hermione lo dejo sobre la cama y se dirigió a cambiarse; justo cuando caminaba hacía su baúl algo le llamo la atención.
-Nieve…- Dijo en susurro y al ver el ambiente helado de afuera abrazo su cuerpo.
En la habitación de los chicos, Neville, Dean y Seamus ya se habían despertado y bajaban a desayunar.
-Mejor despierto a Harry y a Ron- Dijo Neville.- Se perderán el desayuno.
-No mejor déjalos…- Intervino Seamus.- No vaya a ser cosa que Ron se moleste y te deje como a Malfoy.- Termino riéndose coreado por Dean.
Sin embargo Neville no rió y se acerco sigiloso. Dean y Seamus no lo esperaron.
-Oye Harry…- Susurró, pero el muchacho no se movía.- Harry…- Repitió Neville.-Harry ya amaneció.- Y con este último intento consiguió que abriese los ojos.
-Neville,- Dijo Harry somnoliento.- ¿Qué hora es?
-Las siete y media. Si no se apresuran perderán el desayuno.
-Gracias Neville…- Dijo Harry.- ¿Ron aun duerme?
-Como un bebe pero no me anime a despertarlo… ya sabes.-Contesto Neville avergonzado.
-No te preocupes- Respondió Harry sin culpar a su amigo.- Ve a desayunar, pero guárdanos un lugar a mí y a Ron.
Con una última sonrisa, Neville bajo las escaleras. Harry observo a Ron. Realmente parecía que dormía como si no lo hubiese hecho en años. Sintió pena al despertarlo.
-Levántate Ron o nos quedamos sin desayunar.
-¡No otra vez no!- Exclamo el joven incorporándose rápidamente.-Hoy no pienso perderme de ninguna comida.
A Harry le llamo la atención que se levantara tan precipitadamente, pero en fin, cuando se trataba de comida para Ron era palabras mayores. En un abrir y cerrar de ojos Ron ya se había duchado y puesto el uniforme, mientras apuraba a Harry, que reía por su comportamiento.
-¡Vamos Harry!-Dijo eufórico mientras caminaba hacía su amigo- Tu ayer desayunaste y almorzaste…- Pero no fue hasta que paso frentela ventana que dejo de molestarlo y se quedo en silencio.
Harry, que estaba atándose los zapatos no le presto atención al cambio de actitud de Ron y camino hacia la caldera para colgar una toalla húmeda.
-Nieve…- Susurro el pelirrojo unos segundos después. Y al igual que Hermione abrazo su cuerpo al sentir frío.
-¡Camina Ron!- Le grito Harry ya desde la puerta.- Oh, esta nevando. Mejor llevare la capa y la bufanda.- La verdad la nieve me gusta mucho, suelen suspender algunas clases. ¿A ti no te gusta?- Pero Ron no contesto. Harry se acerco un poco.- ¡Ron!
Ron pareció recomponerse y miro a Harry algo abochornado.
-Lo siento Harry, ¿Qué me dijiste?
-Ya no importa…-Harry había tomado sus libros y ya estaba listo.- Abrígate tu también.
-¿No te gusta? - Dijo Ron.
-¿Qué cosa?-Pregunto Harry sorprendido.
-La nieve me gusta…-Ron apoyaba la mano sobre la ventana.
-Y a mi también, ya te lo había dicho.
-Oh lo siento no te había escuchado.
-No importa.- Harry camino hacia la puerta.- ¿Nos vamos?
Ron lo siguió con aire despreocupado mientras se acomodaba la bufanda.
Hogwarts estaba precioso, el frío había sido tan impresionante que hasta el agua de las fuentes se había congelado. Hagrid tomaba un té, en una enorme taza, acompañado de un pastel. Miro hacia la ventana.
-¡Buckbea…! Es decir Winterwings…- Dijo alegremente y salio de la cabaña.
El hipogrifo también parecía feliz de verlo, Hagrid se atrevió a acariciarlo y el animal no mostró objeción alguna.
-¿Por qué has venido?, no te veía desde que Sirius viajaba contigo…-Lo examino, en su mayoría Buckbeack se encontraba bien, solo sus plumas se habían arruinado un poco y su pico estaba algo lastimado, pero nada grave, Hagrid rió.- Has venido porque necesitabas donde pasar el frío… ¿Te quedaras conmigo?- El animal hizo un gesto afirmativo, incluso parecía que de verdad lo había extrañado, tanto que hasta puso su pico en las manos de Hagrid, haciéndole entender que de ahora en adelante serían muy buenos amigos.
-Bien Buckbeack, -Dijo él muy contento.- ¡Será excelente! Primero te construiré un establo donde puedas dormir muy calentito, pero antes… ¿Quería saber si aun te gusta el té caliente?
Buckbeack movió sus alas afirmativamente. Hagrid sonrió.
-Buena costumbre te inculque, te traeré un recipiente lleno.- Y camino hacia su cabaña.- ¡Fang mira quien ha regresado!
Buckbeack lo observo marcharse, luego su mirada se dirigió hacia el castillo, la nieve volvió a caer, pero la mirada del hipogrifo parecía traspasar los muros y continuaba mirándolo.
Al mismo tiempo Harry y Ron entraban al Gran Salón; Hermione se reunió con ellos de casualidad y se ruborizo al ver a Ron. Estaba acompañada de Ginny y Neville. Por otro lado Viktor Krum, motivado por su evidente atracción por Hermione camino hacía ellos, a la vez Draco Malfoy quería vengarse de Ron por su "pequeño" accidente así que también intento acercarse. Y justo en el momento en el que los siete iban a juntarse, un alarido proveniente de Buckbeack los interrumpió y les llamo tanta la atención que hasta pareció que todo se borraba de su mente. Ninguno dijo nada, pero el alarido pareció afectar de sobremanera a Krum que termino saliendo del Gran Salón hacia su habitación en el barco de Dumstrang.
Harry miro con atención a Ron, pues su comportamiento había sido tan extraño los últimos días que esperaba que sucediera algo, pero su amigo no hizo nada fuera de lo común solo estaba tan intrigado como Harry, Ginny, Neville y Hermione.
-Tal vez sea una nueva criatura de Hagrid…-Dijo Hermione y los cinco comenzaron a caminar sin recordar a Krum y sin tocar el tema.
Sin embargo Malfoy continúo observando y su mirada era fija y penetrante, fue un momento después que se acomodo la capa y camino hacia la mesa de Slytherin, luego le hecho una última mirada y tomo una tostada una vez sentado.
-¡El día esta precioso!- Exclamó Ginny.- ¿No aman la nieve?
-La verdad si, es muy bonita.- Todos voltearon a ver a Ron. -¿Qué? No tiene nada de malo.
-Lo extraño es que tú lo digas.- Respondió su hermana.- Luego vayamos a ver.
-Yo no. - Dijo Hermione.- No pienso estar con alguien que cree que soy un "Bogart egoísta".- Parecía que estaba dispuesta a no dirigirle una palabra al pelirrojo.
-¿Bogart egoísta?- Repitió Ron.- ¿Te molestaría decirme de donde has sacado eso?, ¿Por qué estas tan enojada conmigo?
Hermione no se lo podía creer; incluso no sabía que responderle, tenia toda la cara roja de vergüenza.
-Lo haces a propósito.- Susurro antes de marcharse algo llorosa. Ron, qué había tratado de no explotar delante de ella se levanto de un golpe.
-¿Saben que?...¡Yo también me largo!, mujeres…- Dijo al fin. Harry lo observo marcharse.
Ginny y Neville miraron a Harry buscando una explicación.
-Esto es de lo más normal.- Dijo mientras tomaba café.- Créanme, ya volverán hablarse; digamos que estoy acostumbrado.- Entonces les sonrío a ambos.
Ni Ginny, ni Neville dijeron una sola palabra y continuaron con el resto de su desayuno. Al cabo de un momento ella exclamo:
-¿Cómo están tus clases Neville?
-Bastante bien, aunque todavía me cuestan Defensa Contra las Artes Oscuras.
-Tranquilízate, a mi tampoco se me hacen fáciles.
-¡Extraño el ED!- Dijo Neville.
-Harry nos dará clases pronto. ¿Verdad Harry?
-Por supuesto, ¡Animo Neville!- Sin embargo Harry pensaba en Ron y Hermione, hasta que Ginny le toco la mano.
-No te preocupes, es de lo más normal…-¿Por qué Ginny siempre sabía lo que pensaba?
Neville rió por lo bajo, pero ninguno de los dos se dio cuenta; entonces invito a Luna a sentarse con él. Le agradaba mucho estar con ella.
Era agradable que Hogwarts estuviera cubierta de nieve y más cuando dejaba de caer y se podía caminar por el patio, los jardines y los terrenos. Y así como muchos aprovechaban la nieve otros aprovechaban ese tiempo para quedarse frente a la chimenea y cobijarse con una taza de chocolate caliente sin nada más que hacer, porque Harry, Ron y Hermione no pudieron oírlo, pero Dumbledore suspendió las clases para que sus alumnos disfrutaran el paisaje.
Hermione observaba la cabaña de Hagrid, que parecía más acogedora que nunca, sonrió pero no camino en dirección a ella. Llego a un punto cerca del lago negro y se sentó en una roca.
-Es algo peligroso que este aquí señorita Granger.- Dijo una voz detrás de ella. Hermione sintió desmayarse cuando vio a Dumbledore.- Lo siento.- Exclamo el anciano al ver la reacción de la joven.
-Profesor… yo, tiene razón debería estar en clase.- Respondió Hermione.
-Oh no señorita, las clases se han suspendido por hoy.
-¿Por qué?- Exclamo ella muy sorprendida.- ¿Paso algo malo?
-No. Es solo que amo la nieve, este tipo de nieve en particular, y no sería justo que la disfrutara yo solo. Es tan hermosa ¿No cree?
-Si señor es muy hermosa.
-Si…- Dijo Dumbledore sonriéndole dulcemente.- Pero aun así no es seguro que este tan cerca de la orilla, por favor salga de ahí.
Hermione camino hacia él, era extraño hablar con Dumbledore puesto que Harry era el único de los tres con quien siempre hablaba.
-Gracias por advertirme Profesor.
-Le gustaría que camináramos un poco, me dio la impresión de que intentaba alejarse lo más posible de Hogwarts…- El corazón de Hermione dio un vuelco.- O de alguien. - Ella se ruborizo y el anciano no pudo evitar sonreír.
Dumbledore parecía no tener frío y caminaba muy pausadamente pero miraba todo cuanto lo rodeaba como si jamás hubiera visto las afueras del castillo.
-¡Mire! - Dijo él de repente cuando habían llegado a un sendero cubierto de nieve donde dos ardillas, una de color café y la otra de pelo cobrizo, recogían nueces.- Hacen un buen trabajo, ¿No cree?
-Oh son tan bonitas…- Exclamo Hermione enternecida.- Parece que quieren llevar todas esas nueces hasta arriba.
-Si, son un buen equipo. Aunque como en todos buenos equipos siempre existen percances.
En ese momento la ardilla de pelo cobrizo que sostenía todo el cargamento desde abajo se distrajo al ver una enorme nuez que acababa de caer, la tentación pudo más que él y corrió a buscarla dejando que todas las otras se esparcieran entre la nieve y los arbustos. La ardilla que estaba arriba pareció enojarse y se erizó de la cabeza hasta sus pequeñas patas. Sin embargo él no pareció preocuparse y continuó comiendo, pero cuando vio el rostro de su compañera le ofreció un poco para disculparse sin poder obtener su atención.
Hermione se sintió extraña, sabía que no había sido su culpa, era su instinto, pero también sabía que no había estado bien que arruinara el trabajo de la otra ardilla. Le recordó a Ron. Dumbledore la observaba disimuladamente.
-Sabe señorita Granger… aunque ella sepa que tiene la razón, sabe que no podrá seguir adelante sin su compañero, por esa razón a veces es mejor decir "esta bien", porque esta en su naturaleza al igual que el de las personas equivocarse. Fuera cual fuera la circunstancia.
Terminado de decir esto, Hermione observo a la pareja de ardillas que ahora se veían más felices y que en ese momento comenzaban a compartir la nuez. Como recompensa para su compañera el de pelo cobrizo comenzóa subir las nueces él solo. Hermione sonrió abiertamente y miro a Dumbledore con dulzura.
-Gracias señor…- Fue lo único que se atrevió a decir.
-Ustedes dos han creado algo maravilloso, el tesoro más grande de todos…
-¿Qué cosa señor?- Pregunto ella en susurro.
-Bueno, ya tendrán tiempo de averiguarlo.- Contesto el anciano profesor.- Pero si sigues el sendero tendrás una tarde muy agradable, y no se preocupe no hay forma de que se pierda, solo disfrútelo.- Dumbledore comenzó su camino de regreso mientras Hermione le observaba, y antes de perderse de vista exclamo.- señorita Granger todo el tiempo que sea capaz de darle no se lo niegue, por favor, y tampoco se lo negaran a usted. ¡Suerte!
Y con una última sonrisa simplemente desapareció.
Hermione avanzo a través del sendero y les sonrió a la pareja de ardillas que continuaban haciendo su trabajo.
El paisaje no cambiaba demasiado, en algunos lugares había más árboles que en otros y era precioso el efecto de la nieve sobre ellos.
Suspiro y lleno sus pulmones con aire del bosque. Sintió que no estaba sola. Lo extrañaba y algo en su corazón le dijo que debía continuar en esa dirección. Camino entre los árboles, su respiración se agito pero no se sentía mal ni asustada de estar en un lugar que jamás había visto. De repente solo hubo nieve y un gran risco que daba al lago negro. Alguien había estado ahí antes, se dio cuenta por las rocas con rastro de haber sido movidas de su punto original
Unas ramas crujieron y se dio vuelta asustada esta vez, entonces lo vio.
-Ron…- Dijo apenas en susurro.- Ron... ¿Cómo llegaste aquí?
-No lo se.- Contesto agitado pero algo preocupado por que Hermione siguiera enfadada con él.
-¿Ya habías estado aquí?
-No, yo solo… sentí que debía venir en esta dirección.
Hermione lo miro fijamente y muy ruborizada. A esto se refería Dumbledore.
-¿Lo sentiste y llegaste aquí?
-Si… y fue bueno, te encontré a ti.- Dijo él en un hilo de voz, Hermione no se lo podía creer.- Perdóname, siento lo que hice…
Hermione no pudo evitar sollozar y para que Ron no la viera volvió a darse media vuelta.
-¿Ron acaso sabes porque me enoje contigo?
-¡Que mas da!, lo que importa es que estoy arrepentido.
Ella corrió hacia él y lo abrazo, Ron también correspondió al abrazo.
-Solo olvídalo.- Dijo Hermione entre sollozos.- Ya no importa, "esta bien", por mi esta bien.
-La verdad es que ya lo he olvidado…- Se atrevió a decir Ron. Ella rió un poco.
-Has hecho bien. Lo has hecho muy bien Ron. - Se separo un poco una vez que pudo contener las lágrimas.- Escucha quiero que de ahora en adelante, me digas todo ¿de acuerdo?
-¿Todo? ¿Cómo que?
-Lo que tu quieras no me importa…
- respondió la joven sonriendo.- lo que piensas, lo que te gusta y no, ¿lo harás?
-Esta bien… para empezar, no me gusta la medicina. Pero tu también has lo mismo conmigo y dime lo que te gusta y lo que no.
Ella rió y volvió a abrasarlo, incluso sonrió cuando logro ver que Dumbledore los observaba desde lejos y le hacia un gesto alentador. Ron no podía estar más a gusto.
"Tiene que existir una conexión entre tu y yo,- PensabaHermione abrazada al cuerpo de Ron, - Ya lo había sentido antes, tiene que existir un lazo, algo que termine uniéndonos, que nos haga sentir las mismas cosas… Algo tuyo y mío. Nuestro…"
Por último se sintió tan bien en los brazos de Ron, que no le importo que volviera a nevar. Entonces Ron exclamo:
-¿Te quieres ir?, puedes enfermarte.
-No…- Susurro ella.- Estoy muy a gusto aquí…- y sonrío.
-Yo igual.- Ron sintió como su corazón estallaba de nuevas sentimientos que solo le pertenecían a Hermione.
No cabía duda que la nieve hacía que Hogwarts fuera el lugar más hermoso del mundo.