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Los Signos del Zodíaco... ¿Enamorados? — capítulo 24
Espero que te gusten los parques de diversiones -Comentó Louis al tiempo que llegaban a la estación de metro, como de costumbre estaba abarrotada. Entre tanta gente no había espacio para un par de manos tomadas así que Louis instintivamente soltó la mano del peli rojo, mientras lo guiaba entre la multitud hacia el vagón, una escala y 12 estaciones después habían llegado a las afueras de la ciudad, una extraña y agradable musiquilla infantil como de circo ambientaba el lugar. Con solo dar unos cuantos pasos estaban en el portal de aquella maravillosa exhibición de máquinas y luces listas para ser disfrutadas por personas de cualquier edad-
Espera que voy a pagar los tickets -Dijo Louis mientras se acercaba a la pintoresca taquilla llena de llamativas luces como para que las personas no sintiesen tanto dolor al pagar la entrada-
Yo pago Louis -Afirmó Sagitario mientras apretaba el paso para llegar primero a la taquilla-
No, tengo cupones de descuentos, no pasa nada -Afirmó el rubio mientras mostraba los cupones, después de pagar las entradas se apresuraron a entrar para encontrarse así con diversas atracciones y uno que otro personaje animado, o mejor dicho, una que otra persona disfrazada de personaje animado de felpa, que bien que la temperatura no era demasiado caliente, porque de seguro sería problemático para aquellos hombres con disfraces, Sagitario estaba un poco sorprendido, o quizás asustado, a veces esas expresiones se confunden-
¿Qué es todo esto? -Preguntó finalmente el peli rojo al ver que Louis solo miraba a todos lados tratando de escoger a dónde irían primero-
¿Nunca has estado en un parque de diversiones? Aquí vienes para divertirte, quita esa cara de espantado -Sugirió Louis al ver que la gente empezaba a acumularse a su alrededor- ¿Qué es lo que están viendo todos? -Preguntó espantando así a los molestos espectadores-
Yo haré lo que tú digas, nunca antes había estado en uno de estos -Confesó Sagitario mientras se acercaba a Louis que al parecer ya había decidido a donde ir-
Bien, vayamos a las sillas voladoras, rápido que ya van a empezar -Dijo apresurándose a llegar hasta la atracción que no estaba demasiado lejos de ellos, llegaron justo a tiempo para poder montarse, Sagitario no salía del asombro pero al final terminó disfrutándolo, Louis por su parte no le perdía pista preocupado al principio por las expresiones de su compañero pero finalmente al ver que se divertía hizo de las suyas para disfrutar de la atracción-
¡Qué maravilloso es esto! -Exclamó el peli rojo una vez que se bajaron de las sillas-
¿Te gustó? Y eso que no has visto nada, vayamos a la montaña rusa para que veas lo que es bueno, en este parque solo hay tres, pero te aseguro que son buenísimas, bueno, a mi me encantan -Comentó Louis mientras se acercaban a una de ellas, Sagitario perdió finalmente el miedo a aquellas estructuras mecánicas y llamativas e incluso pidió que se montasen dos veces en la más alta y accidentada de ellas. Para preparan un batido no se necesitaba electricidad, solo bastaba con colocar todos los ingredientes en el recipiente y montarse en esa montaña rusa, el acelerado y agitado movimiento lograría homogenizar cualquier bebida que se le interpusiese, incluso los fluidos estomacales, más de un niño estaba vomitando al salir de ella-
Ha sido increíble Louis, gracias por traerme -Admitió Sagitario al ver que Louis se acercaba al banco en el que estaba sentado con dos bebidas frías para refrescarse un poco después de tanta adrenalina-
¡Qué bien que te guste! -Exclamó Louis mientras sorbía un gran trago de su bebida refrescante, luego se dispuso al sentarse al lado de Sagitario, justo al hacerlo pudo escuchar cómo sonaba el estómago de su compañero rogando que un plato de comida cayera mágica misteriosamente del cielo- ¿Tienes hambre? -Preguntó Louis sorprendido tratando de no mirarlo para que no se sintiese apenado-
Si, lo siento -Admitió Sagitario tomándose el estómago con la mano-
Haberlo dicho antes, venga, vamos a comprar algo -Dijo poniéndose de pie y tomando a Sagitario de la mano, así aprovechaban de calentarse un poco porque la temperatura empezaba a bajar rápidamente. Se tardaron en decidir dónde comerían, finalmente se decidieron por un puesto de hot dogs por lo práctico y rápido para así poder seguir divirtiéndose-
¿Cómo dijiste que se llamaba esto? Está muy bueno -Comentó Sagitario estando aun con la boca llena de comida y la cara embarrada de kétchup y mostaza-
Me he dado cuenta porque te lo estás comiendo hasta por la nariz -Afirmó Louis alcanzándole una servilleta a lo que ambos empezaron a reír-
Bien y ¿Ahora qué? -Pregunto Sagitario una vez que habían terminado de comer-
¿Ya quieres irte? -Preguntó Louis viendo con disimulo el reloj de su muñeca, marcaba las 11:30-
Haré lo que tu digas -Afirmó el peli rojo poniéndole la mano sobre la cabeza como señal de aprobación-
Siempre me han gustado los juegos que hay aquí, esos en los que te dan premios como peluches o amuletos ¿Te gustan? -Preguntó Louis a lo que Sagitario puso cara de signo de interrogación. Probablemente nunca había jugado eso antes, no sabía a qué se estaba refiriendo su compañero-
Si a ti te gusta entonces a mí también -Afirmó Sagitario para no poner en evidencia que no era de la tierra sin darse cuenta de lo comprometedor que estaba sonando, a decir verdad parecía no preocuparle, quizás le agradaba aquella situación-
Bien, entonces vamos a aquel de allá -Indicó el rubio señalando a un pequeño quiosco que regalaba peluches si se lograba que tres aros entraran dentro de una misma botella, uno en especial le llamó la atención a Louis, era un enorme panda de peluche que solo podía ganarse haciendo entrar cinco aros en la misma botella, algo sumamente complicado considerando la distancia que había entre el lanzador y la botella, aun así Louis decidió intentarlo- Deme cinco aros señor -Pidió Louis al vendedor que lucía desgarbado y malhumorado, recibió las monedas y entregó los aros, luego se dispuso de nuevo en su silla a observar cómo intentaba su cliente encestar los aros-
¿Por qué lo intentas tanto? -Preguntó Sagitario viendo que Louis había comprado ya veinte aros sin conseguir encestar cinco en la misma botella, a ese paso iba a quedarse pobre-
¡Es que quiero ese premio de allí! -Exclamó señalando al gran panda en el estante más alto como si nunca esperasen bajarlo, estaba allí lejos del alcance del vendedor-
Bien, señor deme cinco aros -Dijo Sagitario que ya parecía aburrido de ver cómo Louis lo intentaba y solo conseguía fallar una y otra vez, el vendedor se movió perezosamente de su silla para entregarle los aros, no se sentó de nuevo ya que la sorpresa le arrebató el estado inmutable en el que se encontraba, el peli rojo encestaba sin problema alguno los cinco aros seguidos, Louis también parecía sorprendido, era casi inevitable-
Que… ¿Qué premio quiere joven? -Preguntó el vendedor sin salir aun del asombro acercándose a las estanterías llenas de premios-
Louis ¿Cuál es el que quieres? -Preguntó Sagitario despreocupado a su compañero-
¡El panda! -Exclamó emocionado señalándolo con el dedo-
Bien, entonces será el panda -Afirmó Sagitario al tiempo que el vendedor buscaba un banquillo para poder bajarlo de aquel pedestal en el que parecía inalcanzable-
Aquí lo tiene -Afirmó el señor entregándoselo a Sagitario-
Louis, es para ti, espero que me disculpes -Dijo Sagitario ofreciéndole el peluche. Él se acercó con emoción y pego un saltito para abrazar a Sagitario quedando así el peluche entre ellos dos durante el apretón, Louis era como un niño pequeño apremiado por su padre por una buena acción-
Si, te disculpo -Afirmó Louis sonriéndole mientras abrazaba con fuerza su nuevo panda- Nunca olvidaré este día -Afirmó Louis mientras empezaban a caminar-
Ya va siendo hora de irnos ¿Verdad? Deberían estar por cerrar -Afirmó Sagitario al darse cuenta de que los quioscos de comida empezaban a cerrar, Louis miró la hora, eran ya las doce de la noche-
Justo a las doce, como la cenicienta, solo que yo no soy precisamente un príncipe -Comentó Louis sin intención de que Sagitario lo escuchara, como los pensamientos en voz alta que a veces sin querer soltamos-
Pero podrías serlo -Afirmó Sagitario colocándole una mano en el hombro como símbolo de apoyo- Estoy seguro de que encontrarás a tu princesa -Dijo con determinación para que Louis se animase-
Si, a mi princesa -Dijo con depresión bajando la mirada, algo parecía no estar bien con él, o quizás su condición era más normal de lo que parecía solo que él no se había dado cuenta aun-
¿Por qué lo dudas? -Preguntó Sagitario sin terminar de entender qué era lo que estaba pasando-
No importa, démonos prisa antes de que cierre el metro y no podamos regresar -Sugirió el de rubios cabellos poniéndose en marcha para no tener que decir anda que lo pudiese comprometer demasiado. Ahora todos los vagones iban vacíos así que se sentaron uno al lado del otro, como el viaje era algo largo Sagitario terminó sumiéndose repentinamente en el sueño ya que no había nadie mirando, solo una pareja de jóvenes que estaban pendientes de sus asuntos sexuales y de nada más. Tras detenerse bruscamente en una estación Sagitario terminó reposando sobre el hombro de Louis que se encontraba a su lado, él trató de ser lo más cómodo que pudo mientras tapaba con el peluche su propia cara para que así no se notase el rubor, entre tanto movimiento de arreglar y tapar Sagitario abrió los ojos y vio en el reflejo del vidrio de en frente lo que hacía Louis, al ver lo feliz que estaba decidió permanecer así, después de todo no le molestaba hacerle feliz. Después de unos quince minutos estaban a punto de llegar a su destino, Louis trataba de despertar a Sagitario acariciando su rojo cabello, él estaba despierto pero tenía que fingir que había estado dormido todo el trayecto, al sentir la mano de Louis en su rojo cabello la tomó como si fuese un mosquito lo que le estaba molestando e hizo ese sonido típico de cuando no quieres despertarte. Finalmente se levantó con lentitud al ver que se estaba deteniendo el tren en su estación. Se bajaron rápidamente al tiempo que Sagitario fingía estar aun somnoliento y se tambaleaba un poco al caminar, parecía más bien un vulgar ebrio al exagerar tanto su actuación, cuando salieron de la estación ya actuaba de forma normal-
Me he quedado dormido, lo siento -Dijo Sagitario mientras caminaban a lo largo de una calle oscura y vacía-
No fue ninguna molestia -Afirmó Louis que abrazaba son fuerza su peluche-
La pasé muy bien Louis, eres muy divertido -Comentó Sagitario cuando ya estaban llegando a la cafetería-
Yo también, gracias por todo -Dijo sonriéndole y tomando su mano para acariciarla así con su mejilla como un cachorro, luego Sagitario tomó la cara de Louis por voluntad propia y le miraba directamente a los ojos mientras acercaba su cara a la de su compañero-
Ya nos veremos Louis -Afirmó Sagitario estando muy cerca de su cara, Louis no hacía más que estremecerse ante aquel inesperado gesto esperando que pasara lo mejor que podía pasar. Sagitario se alejó al darse cuenta de sus nervios y decidió solo dedicarle una sonrisa ¿Qué más podría dedicarle?-
Yo… Yo me voy -Consiguió decir Louis con dificultad sintiendo aun los labios de Sagitario tan cerca de los suyos-
Yo igual, hasta pronto Louis -Afirmó Sagitario dándole la espalda y empezando a caminar hacia el hotel, no tardó en llegar y darse cuenta que Libra no estaba allí, seguramente seguía en la reunión con Anabelle y su esposo, muchas cosas que favorecerían a la misión estaban probablemente ocurriendo en aquel lugar-
Mientras tanto en casa de Anabelle:
Y así fue como conseguí que los duendes se alejasen del castillo -Exclamó el esposo de Anabelle a lo que ambas estaban en principio sorprendidas y luego riendo a carcajadas, las tres botellas de vino que estaban gastadas sobre la mesa de seguro ya empezaban a hacer efecto sobre su raciocinio-