Mi amado "NO" padre — capítulo 5
¡Hola! Aquí les dejo, más del fan fic; y sólo espero que les guste.
M&S
PD: Aclaratoria con respecto al "Granger": Lo que sucedió con el apellido, es que Elena siempre le ha dicho que ella es Elena Rossie Snape pero que Granger, su su sengo nombre (olvidé especificar) Tratando de justificar, que sus abuelos tengan apellidos diferentes. Saludos.
5.- Pesadillas
Hermione, dormía en la cama de sus padres. A media noche, la niña había comenzado a moverse de manera inquieta. Sus padres, no se percataban; pero ella vivía uno de los sueños más horrendos que jamás habían cruzado su mente.
Torrentes de sangre, brotaban del suelo; e inundaban sus zapatos. Estaba arrinconada, debajo de una mesa; temblando. El cuerpo de una mujer estaba en el suelo, y veía hacia su dirección; pidiéndole silencio. Luego de un instante, ya no le vio más. La sangre seguía intentando llegar aún más hacia ella; y ella intentaba retroceder. Pronto dio con una pared. Mientras se levantaba, denotó que estaba sola y que los que estaban en el suelo eran dos personas a quienes conocía. Quiso caminar, pero una mano se posó sobre ella.
Hermione gritó, en medio de la habitación y Elena despertó sobresaltada. Snape despertó junto a ella, y observó a Hermione. Lloraba sin control, y no dejaba de temblar mientras su rostro pálido les explicaba que había vivido algo que era terrible.
Elena se apresuró, a abrazar a su hija. Severus se levantó de la cama, y fue por un poco de agua para que pudiera calmarse. Luego de un instante, se lo traía; y lo tendía frente a Elena para que se lo diera.
Hermione encontró paz luego de un tiempo. Elena le observó, y le interrogó sobre lo que había visto. Ella le comentó su sueño, y ambos se miraron. Ya sabían, qué era ese sueño; y se preguntaban por qué la acechaba en ese instante. Elena, miró a Snape; llena de nerviosismo. Snape había optado por hablar con Hermione.
-
¿Estás bien?- le preguntó, en un momento. Hermione apenas asintió, en silencio.
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Sí papá, estoy bien.
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¿Quieres describirme, qué soñaste?
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Había una mujer en el suelo, me miraba y me pedía que no hablara. Había mucha sangre, y cuando quise salir; alguien me tomó del hombro.
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¿Has estado leyendo algo?- le preguntó, tratando de zanjar la conversación.
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No.
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Acuéstate Hermione- le dijo, extendiendo las sábanas. Elena miraba hacia otro lugar; recordando cierto aspecto de ese momento.
Hermione volvió a dormirse aunque, no dejaba de temblar. Para cuando estuvieron seguros de que no podía oírles; ella se dirigió hacia Severus. El hombre, se encontraba centrado en sus pensamientos.
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Acaba de soñarlo. ¿Es posible, que la foto evocara ese recuerdo?
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No lo sé, pero ha sido muy claro- le contestó él- ella recuerda casi con detalle; sus muertes.
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¿Qué se supone que debemos hacer?- preguntó, acariciándole la cabeza- Es posible, que esas pesadillas sean recurrentes.
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Lo resolveremos mañana temprano. Descansa- le indicó el hombre- sólo no la dejes sola.
Elena suspiró, asintiendo; y volviendo a recostarse. Pasó la mitad de la noche, acariciándole la cabeza a Hermione; hasta que se durmió por simple incercia. Al amanecer, Snape había decidido que lo mejor era dejarlas allí.
Estuvo la mayor parte del tiempo meditando, y observando la fotgrafía que le había otorgado a Hermione. ¿Habría tenido que ver, cómo se preguntaba Elena?
A media mañana, Elena se había levantado. Dejó a Hermione en la habitación, y observó a Snape sentado en el sofá; aún en meditación. Giró su rostro, y observó en dirección a la habitación. ¿Estaría bien Hermione, sola?
Elena caminó hasta Snape, con indecisión; y él sólo la observó. En poco tiempo, ella se había sentado a su lado; con dos tazas de té.
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¿Y bien Severus? ¿Qué haremos?
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No lo sé. ¿Decirle que fue un simple sueño?
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¿Y si retiramos la foto?
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Ella creerá que la ha perdido, o que no queremos que la tenga. Las preguntas llegarían muy ponto.
Elena, recostó su cabeza, sobre su hombro. Severus, le acarició la cabeza por un tiempo; hasta que Hermione se levantaba. Somnolienta.
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¡Buenos días cariño!- exclamaba Elena, dirigiéndose hasta ella- ¿Cómo estás?
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Estoy bien- dijo en un suspiro.
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Hermione cariño- Elena había comenzado algo, que Snape no podía dilucidar. En un instante Hermione; se giraba para observarle.
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Iremos a pasear. Llevaremos a Croshanks; con nosotras.
Hermione asintió, dirigiéndose hacia su habitación; con pasos dudosos. Snape le observó sin entender; qué era lo que quería hacer.
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Despejará su mente, y podrá sentirse mejor- resolvió ella con mucha calma.
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¿Y a dónde piensas ir?
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A Hogsmade.
Severus no le contestó, y simplemente se levantó del sofá. Quizás, el recuerdo sólo había sido empujado por su mente; a los confines de la misma. Justamente en ese instante, quizás; este pudo regresar. Quizás; la foto había tenido que ver en ello. Su mente asoció rostros familiares sin saberlo siquiera.
- Estoy lista- dijo, cuando se hubiera cambiado- y Croshanks también.
Elena asintió en silencio, y se acercó hasta su esposo. Sostenía entre sus manos, un poco de polvos flu y en cuanto se los hubo entregado; le dio un beso. A Hermione, le dio un corto abrazo de despedida.
Frente a sus ojos, ellas desaparecieron; y él esperaba que Elena tuviera razón. Esperaba, que Hermione olvidase rápido el asunto. O sin duda, tendrían que explicarle la verdad.
Su madre sonreía, ante todas las atracciones que existían en Hosgmade y su hija; trataba de seguirle el ritmo. Elena había deicidido que tomar una buena cerveza de mantequilla; despejaría su mente.
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Madre, háblame de mis abuelos- suspiró Hermione.
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Es poco lo que recuerdo- admitió Elena. En realidad, casi no sabía- Eran muggles, y dentistas.
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¿Dentistas?
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Sí, arreglaban los dientes de las personas. Tú siempre, olías a menta- sonrió Elena, y Hermione le secundó.
-
¿Y dónde vivían?
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Southampthom, un pequeño pueblo. A ellos les encantaba, que Severus y yo; te llevásemos de visita.
Hermione sonrió, dándole un sorbo a su bebida. Elena continuó pensativa, ¿Qué podía decir acerca de su familia? No sabía mucho sobre ellos. Pues bien, tendría que inventarse una historia.
-
¿Cómo murieron mis abuelos mamá?- Preguntó Hermione, aunque ya lo intuía. La mujer en su sueño, era tan parecida.
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¿Cómo murieron? Pues, tu abuelo enfermó; y tiempo después murió tu abuela. No recuerdo exactamente de qué; pero esos tiempos fueron tan difíciles. Tu padre nunca quiso, que los vieras; moribundos.
Hermione asintió, tomándose el último centímetro de bebida en el vaso. Su madre, le observó con calma y sonriente; se dirigió a ella.
- ¿Nos vamos?
La chica hizo un movimiento afirmativo, y fue entonces; cuando Elena y Hermione regresaban a casa. Severus estaba en el salón, leyendo el profeta. En cuanto Hermione pasó a su lado; la escudriñó con detenimiento. Elena regresó al sofá, deprimida. Mentirle a su hija, era lo menos que quería; pero decirle la verdad le haría perderla. No sabía, cual le incomodaba más que la otra. Severus colocó su mano sobre su cabeza, cuando ella se recostó en sus muslos. - ¿Crees que lo haya olvidado?- preguntó la mujer, y Snape se encogió de hombros. Elena suspiró, llena de frustración. - Si es una pesadilla fuerte, tomará algo de tiempo; deshacerse de ella. Lo más conveniente, es evitar que la tenga; muy amenudo. - ¿Y cómo, tomarás tu varita y le quitarás los recuerdos; metiéndolos en un pensadero? Ella tenía tres o cuatro años; cuando todo sucedió. ¿Cómo es posible que recuerde con tanta claridad? - Fue un ataque muy peligroso y bastante fuerte. Las imagenes debieron marcarse en su mente; debieron ser terribles. - No quiero perderla- susurró Elena- no podré soportarlo, si eso sucede. - No se apartará de ti, por que te ama; y está acostumbrada a tu presencia. Ella te necesita. Elena pareció entenderlo, pero no estaba muy convencida. Severus, continuó acariciando su cabeza con sus manos. Sólo tenía, que esperar a que Hermione lo superase; o fracasar en el intento. No podía malear sus recuerdos, ni sacarlos de su mente. Eso era, un acto muy bajo. A mitad de la tarde; Elena había preparado el almuerzo. Hermione, seguía dormida; desde que había regresado de Hogsmade. Y al menos, dormía sin ningún tipo de preocupación. Severus esperaba, que eso fuera cierto. Hermione, se había despertado luego; muy calmada. Había estado estudiando con Snape; sobre pociones. Y Elena, había comenzado leer uno de los libros; en la biblioteca. Mientras leía, tuvo una idea. Se dirigió al cuarto de su hija; y tomó la fotografía de sus padres biológicos. La admiró por un rato, y luego se la introdujo en el bolsillo de la túnica. Quizás, si Hermione no la veía; no sufriría recordándolos. Por fortuna, ella aún no entendía esa historia. Sólo eran hechos, aglomerados en su mente; sin ningún orden en específico.
Culminado, espero les gustara. Saludos y besos.
M&S