Mi amado "NO" padre — capítulo 6
Hola, espero que este capítulo les guste. El anterior está terminado. Saludos y besos
M&S
6.- Hermione enferma
Esa mañana, Hermione había amanecido enferma. Su madre le había dicho que tenía una temperatura muy alta, y que debía mantenerse en cama sin moverse de allí. Por supuesto, Elena era más alarmista de lo que Snape solía ser. Snape, se había sentado junto a Hermione, y le examinó. Denotando que era una simple gripe. Aún así, Elena no deseaba dejarla sin cuidarle el más mínimo detalle. Hermione permanecería en cama, Snape le dijese que era una necedad o no.
En poco tiempo, Elena le llevaba el almuerzo con un sonrisa. Hermione, se preguntaba por la fotografía de sus abuelos; y Elena sólo se encogía de hombros. En un instante de descuido, Snape había entrado y le había dado a Hermione una poción. Eso la curaría muy pronto.
Hermione permaneció en cama, con un poco de fiebre; mientras Elena apenas podía concentrarse en hacer otra cosa. Snape le indicaba que era demasiado sobreprotectora y nerviosa. Iba a estar bien. Todos se recuperaban de cosas como esas.
Snape había ido esa tarde, y se había sentado al lado de Hermione; previa ordenanza de Elena. Ella estaba a punto de dormirse, así que simplemente le contempló.
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¿Te sientes bien Hermione?- le preguntó, y Hermione apenas movió la cabeza.
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Un poco.
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Tu madre insiste en que te pregunte esto una y otra vez. ¿Necesitas algo?
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Quiero leer algo- respondió ella.
Severus se inclinó un poco, tomando un libro de su estantera. Suspiró, otorgándoselo. Ella le miró con lentitud, pero le dolía demasiado la cabeza como para leerlo ella misma.
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¿Me lo leerías?
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Está bien.
La lectura hablaba sobre una novela romántica. Algo que, Snape no leería ni leeía. Sin embargo, sólo estaba allí; relatándole las desvariaciones amorosas del personaje principal. Una jovencita sureña que había encontrado el amor en un extrangero en tiempos de guerra. Algo bastante cliché, pensaba él.
A la mitad de su lectura, Hermione; se había quedado dormida. Cerró el libro, y se dispuso a levantarse para dejarle descansar. Elena estaba fuera de la habitación y le observaba.
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¿Está bien? ¿Se siente mejor?
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Sólo déjala dormir. Elena no le contestó; y él dio por zanjado el asunto. Por supuesto, conocía o creía conocer a su esposa; y las necedades que se le ocurrían de vez en cuando. Para cuando Hermione despertaba; Snape tenía entre sus manos las cartas que estaba recibiendo de sus amigos. Partiría mañana a Hogwarths, y ellos planificaban verse en el andén.
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Severus, deja de leer el correo de Hermione.
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Potter, Potter, Weasley ¿Qué la familia entera le escribe a Hermione?
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Eso está bien- decía Elena, bajando las cartas que él sostenía- ella tiene amigos, y tú no debes entrometerte. Snape soltó una especie de gruñido, y dejó las cartas sobre la mesa. Para cuando iba a contestar una de sus frases célebres; Hermione salía de su habitación. Bostezando.
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¡Cariño!- exclamó su madre- ¿Te sientes bien?
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Sí, papá me dio una poción; y funcionó.
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Pues eso es perfecto- suspiró Elena sin dejar de sonreír- Tienes correo cariño. Hermione se acercó hacia la mesa, mientras Snape le observaba con un rostro de disgusto. No le interesaba en absoluto, que su hija se liara con los Weasleys, y mucho menos con Potter. Ya conocía a los gemelos, y ellos eran un desastre. Suspiró, cuando su hija reía mientras leía las cartas. Trató de no escuchar, pero le exasperaba que ella no le prestase la debida atención. Se levantó del sofá y le dijo secamente; que debía empacar. Ella miró a su madre, y Elena se encogió de hombros. En la noche, Severus fue nuevamente a desearle las buenas noches. Elena insistía en que debía mejorar la comunicación con su hija; pero él simplemente no sabía como hacerlo. Tener una hija, le dificultaba muchas cosas. Hermione sonrió, mientras le daba un abrazo; o un intento de abrazo. Severus no era muy demostrativo en sus emociones; y hasta pudo sentirse incómodo. Aunque, para con Elena; no sucedía eso. La dejó, mientras ella se acostaba. La observó por un instante; antes de cerrar su puerta. Partirían muy temprano, y para su mala suerte; se toparían con Potter y su comitiva. A la mañana siguiente, Hermione estaba entusiasmada con regresar a la escuela. Elena preparaba el equipaje mientras Snape observaba que todo estuviera en orden. Tanto Hermione como Snape; eran muy meticulosos en sus asuntos. Suerte para Elena. Al todo terminar, ella se despidió de su hija dándole un beso en la frente. Igual hizo con su esposo, sólo que su beso iba para sus labios. Estaba acostumbrada a que Snape los correspondiera de vez en cuando. Por fortuna para ella, ese fue uno de esos días.
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Severus, vete- dijo, con una sonrisa; cuando él no se separaba de ella.
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A mí no me interesa, pero tú no me verás durante todo un trimestre.
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Ya he aprendido a vivir con eso- respondió ella, exhalando cuando él se separaba de ella.
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Por suerte para ti.
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¿Qué insinúas?
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Como te comportaste ayer, demuestra que eres perfectamente capaz.
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¡Hermione estaba enferma!
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Pero no iba a morirse.
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Déjame- dijo, dándole un último beso- ahora vete. Hermione no pudo evitar sonreír, cuando por accidente los viera. Era extraño, que ambos se demostraran afecto; conociendo a su padre como lo conocía. Sin embargo, esos momentos; le gustaban en demasía.
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Vamos- le dijo él a Hermione.
TBC.
Espero les guste saludos y besos.