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Lágrimas de Sangre — capítulo 5

04: Tengo a tu hijo Parecía estar embarazada. Trataba de hacer memoria, ¿Cuando había sido su última noche juntos? Ah sí, la noche de bodas. Lo entendía, ellos no se cuidaban; estaban casados. Y ahora, ella estaba embarazada de un hombre que no era su "esposo" - ¿Cuantos años tiene su esposo?-musitó suavemente la analista, Hermione emitió un suspiro. ¿No era ya demasiado viejo? - Cumplirá los cuarenta y dos- explicó ella con suavidad- sí, me lleva muchos años. -¿Y no sabía que estaba embarazada? - No, lo último que supe, es que habían traído a mi esposo hasta acá. La analista asintió, llevando un cuaderno de anotaciones. A su juicio, Hermione estaba demasiado delgada como para poder; sustentar a un bebé. No entendía; como la criatura se mantenía con vida. - Sí, ya han pasado algunos meses desde su última relación sexual. Ginny esperaba fuera de la habitación. Si Hermione estaba embarazada, esa sería una alegría; muy necesaria por aquellos días. Sin embargo, estaba muy preocupada, ella no se despegaba de Snape y; eso podría hacerle mucho daño. A ella y al bebé. La observó salir de la habitación y, trató de hablar. Prefirió esperar, ya sabría de ella; la noticia. Hermione nohabía levantado la vista. Si bien tener un hijo, era la mayor alegría existente en el universo; no era lo mismo si no la compartía con Snape. Caminaron un poco, aún en silencio; por todo el hospital. Se detuvieron frente a su habitación, y se sentaron. Hermione, giró la cabeza hacia Ginny y emitiendo un suspiro; habló. - Estoy embarazada Ginny. Severus y yo; tendremos un hijo. - ¡Eso es fantástico Hermione! Pero, ¿Cómo? ¿Cómo sucedió? Lo recordaba, ese día fue el mejor día de su vida. Se había casado con el hombre que amaba, y ese mismo hombre; le había jurado amor eterno.**Ambos se miraron en la oscuridad. No estaban haciendo algo diferente, sólo ella llevaba un vestido diferente. Él la amaba como era, no quería que ella se viera diferente; su Hermione no entraba en un vestido de novia.**Le acarició el cabello varias veces, sin decir nada. En la oscuridad, aún podía ver sus ojos; aún podía ver su amor. No había luz alguna, pero sentía que no estaba desorientada. Estaba él, allí.**Sus labios, fueron tocados con suavidad. Apenas con un sólo dedo. Trataba de memorizar cada esquina, cada recoveco de la mitad de su alma separada. Su dedo fue precedido por sus labios. Llevaba mucho tiempo esperándolo, no podía soportar más ser; lo que siempre era. Esa noche, el mundo realmente le conocería.**Sus suaves manos, se deslizaron por todo su ser. No había rincón alguno; que no tuviese su nombre. El vestido, poco pareció importar ya. Rodó por la cama, cayó al suelo; se ensuciaba. Pero, eso ya era pasado.**Sus caricias, recorrieron su desnudo cuerpo; enteramente. Le hizo el amor, de la única forma que él sabía; y que ella amaba. Nadie le había llenado como él, y seguramente; nadie podría en un futuro.**Estaba siendo cursi, lo sabía; pero esa era la verdad. No necesitaba oír de él, un "te amo" ó " lo eres todo para mí" Con lo que era, se contentaba. La tomó con suavidad, ella jamás le había pertenecido; sólo esa noche.**Y aún no había luz, pero ella podía ver todo lo que necesitaba. Ya sabía de memoría todo de él.- La noche de bodas- resumió Hermione en una corta frase- Hicimos el amor. - ¿Y qué piensas hacer Hermione? ¿Se lo vas a decir? Hermione meditó con lentitud. ¿Qué sentido tendría decirle una noticia como esa? Lo mínimo que podría recibir del hombre, era una carcajada y quizás; un escupitajo. - Mi hijo no tiene un padre- musitó la joven, sobándose el vientre. Ginny emitió un suspiro de resignación; y se mantuvo pensativa. Lo mejor, era decírselo. ¿Y si luego, por cosas de la vida; él lo descubría? ¿Cómo se sentiría? Aunque para ella, parecía estarse sucitando una historia; como la de su esposo Harry. Un niño huérfano. - Debes cuidarte más si, quieres tenerlo- Indicó la chica, con decisión- No aceptaré un "no" por respuesta; irás a casa a descansar. - Pero Severus, él. - Yo me quedaré, ya luego podrás venir. Hermione se quedó petrificada ante aquella afirmación. No quería involucrar a nadie, aquél trabajo agotador; sólo debía ser desempeñado por ella. Snape era su esposo, era su responsabilidad. Si la guerra lo había afectado, ella trataría de resacir el daño. Ya no le quedaba mucho tiempo recluído, y ciertamente; tenía miedo de no volver a verlo jamás. La puerta de la habitación se abrió lentamente. La enfermera particular, salía y les indicaba que; él ya estaba despierto. Hermione, se disponía a entrar; pero Mcgongall le cortó el paso. - Hermione, necesitamos hablar querida- dijo, luego del saludo. - Usted dirá- suspiró Hermione, mirándola con curiosidad. - Es sobre Severus, pero también sobre tí. No sé si lo sabes. Pero en el momento en el que, el señor tenebroso amenazó con matarlo; él trató de defenderse. Fue torturado - Sí lo sé. - Bueno, Dumbledore cree; que allí está la clave de este dilema. Torturado hasta la locura - Pero, le mordió la serpiente. - Sí, pero las mordidas de serpiente no tienen que ver con ello. Lo único que quedará en sus tejidos; será una necrosis. Hermione giró su cabeza hacia la habitación. ¿Sería posible que las torturas hicieran todo eso? ¿El señor tenebroso lo había enloquecido? Mcgonagall se mantuvo en silencio, mientras ella se acercaba hasta la habitación. Eso no podía ser cierto, él estaba terminando como; los padres de Neville. Ese sería su fin, si se sucitaba. Se adentró y le mantuvo la vista; él también lo hacía. Le observó rodear la habitación, y sentarse a su lado. Contuvo su vientre con su mano y, tomando valor; decidió contárselo. tenía que, quedar algo de él allí dentro. - Severus, estoy embarazada- dijo sin pensarlo. - Perfecto, ¿Y qué quieres que haga? - No, estoy embarazada de tí. Es tú hijo. - Demonios mujer ¡¿Qué otro cuento vas a inventarme?! ¿Qué otra cosa tienes escondida? - Acabo de enterarme- musitó ella, con una ligera ironía- Ha sido un secreto de meses. Se mantuvieron en silencio, por un largo rato. Él no dejaba de quejarse con el rostro; haciendo muecas de disgusto. Ella lo amaba, así que soportaría cualquier cosa; sólo por estar a su lado. - ¿Y cómo supiste que estás embarazada?- espetó, diciendo a golpes las palabras. - Cómo toda mujer, sintiéndome enferma y débil. - ¿Por qué me adjudicas un hijo? ¡Yo siquiera he tenido una mujer! No que yo recuerde. Por que, Lily nunca. ¿Por qué si podía recordarle a ella? El acontecimiento era antiguo, y aún así; lo recordaba todo. Le mantuvo la vista por unos segundos, meditando el como decir "por que sé que es tuyo" - Ya lo dije, estamos casados. TBC.