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Historia 37749 — capítulo 11
-Algo me preocupa- dijo Ginny, mientras se acercaba a la mesa.
-¿Qué es lo que te preocupa?- pregunto Harry sin poner mucha atención, ya que buscaba entre la multitud a Hermione y Ron. Era una difícil tarea ya que todos trataban de encontrar algún refugio.
-Que últimamente cuando Ron se aparece, Hermione olvida su varita- exclamó la pelirroja tomando el pequeño bolso de la castaña de la mesa. Las carpas se movían amenazantemente, la tormenta había tocado tierra y ahora la lluvia era incesante.
-creo que mejor nos vamos- Afirmo el chico de lentes, la tomo por el brazo y desaparecieron. La mayoría de los invitados hacían lo mismo, algunos se despedían de Neville y Hannah, esta ultima cuidando que su vestido no se levantara gracias al incesante viento.
Y ahí estaban los dos, tratando de recuperar el aliento, sus labios seguían juntos, sus corazones latían en sincronía, intentaban que no se fugara el calor y por eso se abrazaban cada vez con más intensidad.
Hermione lo miro y se sonrojo, no podía creer que siguiera teniendo esas sensaciones como si fuera la primera vez que estuviera con él, siempre había pensado que lo que sentían se renovaba a cada momento.
-¿nos vamos?- pregunto en un susurro el pelirrojo y termino dándole un pequeño beso en la boca. Ella solo asintió.
Lo siguiente que ocurrió paso muy deprisa, fueron solo segundos. Ron y Hermione se aparecieron en el pasillo de la casa de descanso, pero el pelirrojo pudo notar a una mujer caminar hacia ellos, volvió a cerrar los ojos y aparecieron en otro lugar, menos iluminado, algo frio y con un silencio sospechoso.
-¿Qué ha pasado?- alarmante pregunto la castaña, que seguía aferrada a Ron.
-calma, la recepcionista caminaba en el pasillo, si nos aparecíamos chocaría con nosotros… no querías que la matáramos de un susto ¿verdad?- sonrió soñadoramente, Hermione sintió que algo bajaba de su cabeza al estomago, como un cosquilleo.
-esto… - dudo Hermione - ¿esto es un cuarto de baño?- mirando alrededor, todo estaba oscuro.
-si… el de mi habitación- confirmo Ron, que trataba de alcanzar con su mano el apagador, intento encender la luz pero fue en vano, no había energía eléctrica.
-¿Qué hacemos en tu habitación?, ¿Qué hacemos en tu cuarto de baño?- pregunto rápidamente la chica, tratando de no sonar nerviosa.
-no querrás enfermarte, estas empapada- Hermione pensó que el pelirrojo la volvería a tomar en un abrazo, pero se equivoco, el chico solo paso su brazo por debajo del de ella, trataba de encontrar algo en la pared cubierta por azulejos, se escucho como si girara una pieza de metal y el agua caliente comenzó a caer.
-pero supongo que un poco de agua caliente te asentara bien- le aconsejo el pelirrojo, había algo en su mirada que provocaba una extraña sensación en Hermione, como si el supiera que todo eso le gustaría a ella, o como si supiera que a ella le gustaría conocer esas cosas.
Ron tomo el rostro de la chica con las dos manos, delicadamente y la besó de la manera más tierna que pudo, ella con las suyas comenzó a quitar la chaqueta de Ron, el dejo de besar un momento y la prenda de color gris cayo con un sonido sordo al fondo de la tina.
El agua seguía recorriendo cada surco de sus cuerpos, llevaba calor por cada célula, el beso tierno comenzó a convertirse en una expresión pasional, aumentando segundo a segundo el deseo, en que lapso de tiempo los labios de Ron se posaron en su cuello, no lo supo, pero no le molestaba, aquello la hacía entrar en un trance, pensaba Hermione.
El trataba de no desperdiciar los minutos y llenaba sus pulmones con ese aroma natural que la chica despedía, la suavidad de su piel, la tersura de sus labios. La tomaba como si ella se fuera a escapar, lo hacía cuidadosamente, se sentía halagado al sentir los estremecimientos de la joven al ser besada en ciertos puntos, en una maniobra casi instintiva recorrió con la palma de su mano la espalda de Hermione, pudo sentir la tela mojada de su vestido azul y un poco más al centro encontró el cierre, lentamente lo comenzó a bajar, ella se percato de esto cuando su vestido comenzó a deslizarse hacia abajo.
Sin dejar de besarlo desabotono su camisa, pudo sentir la respiración agitada del pelirrojo, imagino las gotas de agua cayendo por el pecho desnudo del chico, ya que todo seguía en penumbras, seguía sin creer el efecto que el provocaba en ella y estaba segura que ella provocaba lo mismo en el. Ron era otro en ese tipo de situaciones, desinhibía todos sus sentidos, se convertía en la persona más segura.
La camisa de Ron se encontraba en el fondo de la tina, junto con el vestido azul y la olvidada chaqueta, Hermione logro distinguir la cara del pelirrojo, este había girado su mirada a la pequeña ventana terminando así con un beso particularmente largo, ahora una luz blanca, casi azulada invadía la habitación. La luna volvía a parecer esa noche, como si el astro hubiese vencido a las atormentantes nubes grises.
-¿notas el efecto que tienes sobre el clima?- pronuncio el chico con una respiración agitada y aun así se escuchaba tranquilo.
-lo sé… es mágico- dijo ella embelesada con la escena
-Ron- dijo Hermione saliendo de su ensimismamiento - no quiero… que esto valla tan rápido- susurró y lo abrazo.
-yo siempre esperare el tiempo necesario- dijo él, alcanzo una bata blanca que estaba en una percha en la pared y por enésima vez en la noche (o madrugada) la miro a los ojos.