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Historia 37749 — capítulo 10

Pudo notar la mezcla de arena, hojas secas y humedad, ya había caminado bastante y el pelirrojo continuaba siguiéndola, la luna solo iluminaba la oscuridad de esa noche, que poco a poco se iba haciendo fría. El oleaje cercano era cada más evidente, el sonido fluido del agua golpeando las rocas, la brisa que se convertía en ráfaga y las insistentes nubes que planeaban tapar la cara de la luna, presagiaban una tormenta, quizá menor que la que se estaba llevando a cabo en la mente de la castaña.

-¿hasta adonde piensas llegar?-cuestiono Ron, levantando arena en su andar.

-no lo sé- corto Hermione.

La chica camino y sus pies pudieron sentir el agua helada, un escalofrió recorrió su cuerpo, siguió andando hasta que sus rodillas tocaron el frio liquido, observaba el vasto mar sin mirarlo, escenas de ella con Ron iban y venían en su mente, sus ojos azules, el rojo de su cabello por las mañanas, pero estas se ocultaban cuando lograba revivir aquel día en el que él se fue. Las primeras gotas cautivas de las nubes caían y antecedían a la gran lluvia que pronto se presentaría.

Ron también se interno en las olas, caminó decidido, la tomó por un brazo y la puso de frente a él, en un intento de liberarse, la castaña comenzó a golpearlo en el pecho y el trataba de abrazarla para cerrar el espacio entre ellos, golpe tras golpe las lagrimas brotaban de sus ojos, golpe tras golpe se debilitaba, golpe tras golpe rompía una barrera invisible entre los dos, una barrera que no los dejaba estar, que no los dejaba ser. El pelirrojo aguanto cada golpe, como si en ese acto casi heroico saldara la deuda que tenía con ella.

Ella termino cediendo y dejo que los brazos del pelirrojo la abrazaran, lloraba desconsoladamente, parecía que el cielo la imitaba y ahora todo era lluvia, intensa, imponente, incontenible.

-Por favor Hermione, perdóname… perdóname amor- suplico el chico, sus mechones rojos se oscurecían al contacto con el agua.

-¿Por qué?, ¿Por qué?- repetía la castaña entre sollozos.

-fui un estúpido, por favor entiéndelo, no te quiero perder…- juntaron mas sus cuerpos.

Una lucha interna hacia que la castaña no supiera que hacer, no sabía si zafarse y huir, no sabía si corresponder el abrazo, y sin pensarlos bien siquiera, extendió sus brazos y tomo por el torso a Ron, cerrando el abrazo.

-no puedo creer que siendo el más estúpido, el más inseguro, el hombre más complicado que haya conocido… te siga amando- le reclamó Hermione llorando y por primera vez desde la pelea, se miraron a los ojos.

-perdóname por favor… - dijo Ron. Todo alrededor seguía siendo un caos, viento, olas, relámpagos.

Hermione vio por en aquellos ojos azules arrepentimiento, por más que quisiera negarlo, no podía, quiso mover su cabeza de lado a lado en símbolo de negación pero no lo logro, algo mas fuerte recorría cada poro de su piel, algo más fuerte la dejaba a merced de aquel hombre, pero se sentía segura, no podía negarlo, la tranquilidad que inspiraba ese ser cerca de ella era de las pocas cosas que la hacían sentir viva.

Y ahí estaba la chica de los risos castaños, empapada, pero en los brazos del pelirrojo, pudo ver el último destello de lucha en sus ojos, ahora sus ojos decían que ella estaba dispuesta a ir con él, a volver a caminar juntos, a vivir el uno por el otro.

Casi como un efecto magnético se fueron uniendo sus labios, todo alrededor pasaba en cámara lenta, sus respiraciones se comenzaban a alterar, ahora solo faltaba poco, y esa barrera invisible desaparecería por completo.

Cerraron sus ojos, casi en un ejercicio coreográfico, y ahí estaba, el choque de los polos, la unión de los adversos, el perdón y el amor juntos.

Si se pudiera materializar en algo, la ternura, el amor, el perdón y la pasión, abría sido algo parecido a lo que ahora sentían los dos jóvenes, redescubrían lo que creían perdido, se aferraban a ello pensando que quizá era una mala jugada del destino, un sueño o incluso una ilusión, querían confirmar con un beso, que todo era real, que ahí enfrente de cada uno, estaba el acompañante de su destino, el complemento.