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Historia 37749 — capítulo 9

Antes de que sus labios se tocaran, el pelirrojo se desvió unos centímetros y dio un apacible beso en la mejilla y después tomo otro aperitivo.

-lo imagine- se dijo la castaña mientras bebía rápidamente la nueva copa que tenía entre sus manos.

-Que estúpido Ronald… -pensó el chico, mirando de reojo a la castaña terminar su trago.

El grito ahogado de un pequeño joven se pudo escuchar cerca de ellos, nadie lo noto porque la música esta a muy alto volumen, Ron giro la mirada y vi a un delgaducho niño, asustado y que lentamente levantaba su mano para señalar a Hermione. El pelirrojo, tomo a la chica por los hombros, la alejo unos centímetros y admiro su rostro.

La castaña tenía los ojos entre abiertos y esbozo una perdida y soñadora sonrisa.

-¿Qué tenía esa copa?- pregunto Ron al asustado chico, no debía tener más de 14 años.

-… mmm… no… yo no fui…- afirmo el joven.

-Dímelo…- ordenó algo furioso y con las dos manos trato de sostener a Hermione que ahora se balanceaba lentamente.

  • fue David… el potencializo la bebida… era una broma para el tío Covey…- dijo presuroso y señalo a un joven rubio que ahora corría hasta el fondo del jardín.

-¿Potencializo?- dijo Ron con el ceño fruncido, ahora Hermione lo abrazaba torpemente y decía unas palabras sin sentido.

-si… es como si su novia hubiera bebido unas 5 copas de whisky de dragón…-

-vete de aquí, ya se las arreglaran después, no tienen permitido hacer magia a su edad- exclamó el pelirrojo.

-fue lo que le dije a David…- y el chico corrió en busca de su amigo.

-como si necesitara beber más- pensó Ronald, esforzándose para que Hermione no callera de lo ebria que estaba.

Miro de un lado a otro, esperando ver a su hermana, a su amigo o algún otro conocido, pero no lo logro, tomo a Hermione de un brazo y caminaron entre la multitud que bailaba.

-no… Ron… estoy bien…-dijo torpemente Hermione y se soltó su brazo, se dispuso a bailar, pero se balanceo peligrosamente, el chico la tomo deprisa y evito que esta cayera, la gente alrededor comenzó a darse cuenta de la rara conducta de la castaña, así que Ron la abrazo y le dijo al oído.

-deberíamos irnos, ven te llevo a tu habitación- ella asintió y sonrió muy lentamente, parecía una pequeña niña, sonreía con facilidad y caminaba a traspiés.

Llegaron al portal de entrada y Ron volvió a recorrer el lugar para ver si encontraba a alguien, pero se dio por vencido.

-Muy bien Hermione, sostente de mí- dijo el chico, mientras la tomaba por la cintura.

Todo comenzó a dar vueltas y hacerse pequeño, presión… y por fin sus pulmones se llenaron de aire.

La castaña logro zafarse de los brazos del chico y comenzó a caminar como una pequeña infanta, se asombraba por una lámpara o por el bonito color claro de las paredes, daba vueltas y tarareaba una canción, estaba perdida en su mundo, el alcohol estaba haciendo efecto rápidamente, quizá, pensó el pelirrojo.

-se le pasara rápidamente-

El cabello caía por su frente, mira a Ron y dijo.

-hola…- como si apenas se hubiese dado cuenta de que el chico la acompañaba.

Se tiro al suelo y se deshizo de sus tacones torpemente. Ronald se cruzo de brazos y se apoyo en la pared más cercana,se podía escuchar el sonido sordo y amortiguado de música a la lejanía, y unas risas en el piso de arriba. La luz tenue le daba de lleno en el rostro a la castaña que miraba son un tanto de alegría el techo.

-Vamos Hermione, levántate… - se acerco y la ayudo a ponerse de pie - ¿Cuál es tu habitación?- pregunto.

La chica se limito a sonreír y por segunda vez se alejo de él y comenzó a caminar por el pasillo.

-podría ser esta- indico la chica, riendo y perdiendo el equilibrio con el más leve movimiento.

-o esta- señalo otra- o quizá esta-

-no, esa es la mía- aseguro Ron, con una facción de alegría y asombro "Hermione ebria"

-pues que sea esta entonces- la chica se dispuso a girar la perilla de entrada, pero intento fallido, esta estaba cerrada, Ron se acerco tomo sus llaves y la abrió. Hermione brinco como una niña emocionada y entro rápidamente.

El pelirrojo todavía no cerraba la puerta y la chica ya estaba saltando en la cama.

-Parece que el señor Weasley no ha cambiado tanto, sigue siendo el mismo desordenado de siempre- señalo algunas prendas regadas por el sofá y el piso.

-Tú no ayudas mucho- contesto el pelirrojo cogiendo del piso un almohadón que la castaña acaba de arrojar, sin embargo ella seguía saltando.

Pasaron varios minutos, ella cayó rendida en la cama, Ron la miraba desde el pequeño sofá. Hermione se incorporo y lo miro, estaba transpirada y aparte tenía un sutil color rosado en las mejillas.

-creo… que… yo…- y ahogo sus últimas palabras con las manos, no había duda alguna, Hermione quería vomitar. El chico se puso de pie en un solo movimiento, la ayudo a llegar al baño y esta pudo hacerlo.

Cuando se logro poner de pie, llevo sus manos a la cabeza, un dolor increíble estaba por atacarla, la resaca era inminente.

-no debiste de haber bebido tanto- dijo Ron tranquilamente, de nuevo sentado en el sofá.

Hermione lo miro ofendida - ¿desde cuándo te preocupa tanto lo que beba o deje de beber?- pregunto con un tono de enfado.

El chico solo levanto las cejas y miro hacia otro lado.

-creo que es un papel que no debes de tomar, cuando pudiste lo dejaste ir- concluyo Hermione, pareciera que esas palabras tenían mucho tiempo queriendo salir, tomo sus zapatillas y camino hacia la entrada.

-no Hermione, tenemos que hablar… - se adelantó el chico y se puso enfrente de ella. Hermione lo miro con duda.

  • de lo nuestro- termino el pelirrojo mirándola a los ojos.

-¿lo nuestro?... si no lo recuerdas "lo nuestro" termino hace un tiempo… y casualmente… tú lo decidiste… yo solo lo tuve que aceptar… aceptar que un inmaduro no entendiera que era más importante lo que se siente, que lo que se puede ofrecer- dijo furiosa y esquivo el brazo de Ron, salió por la puerta y se dirigió a la suya, pero olvido algo, no traía llaves y otra vez, no sabía dónde estaba su varita.

Ron salió y la alcanzo en el pasillo, ella lo miro y con cara de enojo camino rápidamente al lado contrario, abrió un ventanal y salto hacia la terraza, donde hace unas horas Ron y Harry charlaban. Sintió que la grava fría lastimaba sus pies desnudos.

-¿Qué haces?- grito la chica.

-seguirte- dijo él, Ron también había saltado por el ventanal y ahora caminaba tras ella.

  • eso es lo que debías de haber hecho hace algún tiempo ¿no te parece?- exclamo severamente la castaña y doblo su andar y se interno en el pequeño bosque.

Ronald la siguió de inmediato y también entro en la espesura de los arboles.

-¿Qué haces?- cuestiono el chico, mientras evitaba golpearse con unas varas sueltas del árbol más próximo.

-nada que te incumba, déjame sola- y camino más rápido.

-déjalo ya Hermione- le recomendó el chico.

-no me des ordenes- grito ella, cada vez era más notorio el sonido del mar y la brisa con ese sabor salado pegaba de lleno en sus cuerpos.