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Historia 37867 — capítulo 6
Hermione se encontraba en aquella orilla de el profundo lago y maldijo mil veces a Draco Malfoy por su cabezonería, no sabía si lanzarse a por el muchacho o pedir ayuda; quizás largarse de allí unos segundos fuera demasiado tarde.
Suspiró miles de veces y decidió quitarse su bolsa de encima, la tiró como pudo, se descalzó, y volviendo a respirar se tiró al agua.
Estaba realmente helada y no sabía por que estaba salvando la vida de el tipo que casi la mata el primer día que la vio; tal vez porque ella era más humana, tal vez porque ese estúpido muchacho le... !No¡ eso es ilógico paró de pensar y se limitó a nadar.
Pudo llegar a pesar del frío al lado de la figura humana, la camisa y la bolsa. Como por arte de magia cuando la castaña estaba lo suficiente cerca como para poder alcanzarlo, aquella figura desapareció solo quedaba la bolsa y la camisa. Se sumergió en el agua para asegurarse de que el cuerpo no estaba más al fondo y comprobó que así era; allí no estaba Draco Malfoy, allí no había nada.
Intentó volver hacia arriba a tomar aire y cuando estaba cerca algo le oprimía el tobillo sin dejarle salir, miró disgustada por si se trataba del rubio pero allí no había nadie.
Podía sacar la cabeza rara vez pidiendo auxilio, pero en esas condiciones sabía que nadie le oiría.
Draco Malfoy caminaba enfadado buscando a Granger; había vuelto al grupo y el profesor le dijo que andaba buscándolo la castaña y que volviera a por ella.
Caminaba con tan mal humor que no miró ni a su alrededor.
-Dra..- se escuchó de fondo.
El rubio giró la cabeza y vio chapoteos en el lago; corrió hacía la orilla y allí estaba Granger luchando por poder sobrevivir.
-Ayudam...- volvía a ahogarse la castaña.
La cabeza de Draco se confundía, ¿Que podía hacer? Es más, ¿Que debía hacer? Sus manos se posaban en su cabeza, aquella era la mejor manera de dejar que Granger muriera sin mancharse las manos.
Allí estaba ella chapoteando una y otra vez, pero cada vez con menos fuerzas; con tan solo unos minutos más habría acabado con la castaña. Aguantó dando vueltas por allí; solo fallaba una cosa y era que no podía sonreír encima de que estaba saliendo victorioso.
Una punzada volvía a atravesar su sien y la imagen de ayudando a Hermione levantarse de un charco empapada y sollozando le causo un dolor impresionante.
-!Al demonio¡- gritó corriendo hacía un árbol.
Agarró una gran rama y la tiró hacia el agua.
-!Cogete Granger¡-le gritaba.
La joven se agarraba, pero por más que quería no podía salir de allí; el rubio soltó el palo, se descalzó y desabotonó su camisa de un tirón dejando su torso al descubierto.
A Hermione casi le da un soponcio y se ahoga de una pero aguantaba.
El rubio se tiró en plancha y en breves segundos estaba agarrando el delicado cuerpo de la castaña estirando de él; la joven ya permanecía inconsciente y Draco cayó en la cuenta de que aquello era un tipo de hechizo. Sacó su varita debajo del agua y consiguieron salir despedidos hacía adelante.
Puso a la castaña sobre su lomo posando los brazos de ella sobre su cuello y nadó hacia la orilla.
Sacó a Granger y seguidamente salió el en suspiros pronunciados.
¿Por que no contestaba Granger?; por favor que no le obligara a hacer aquello. Palmeó la mejilla de Hermione un par de veces sin respuesta y al final optó por desabrochar su camisa.
Divisó un sostén negro con un bordado granate y no pudo dejar de observalo ¿Que se le hacía tan familiar? ¿Acaso era el mismo sujetador que el de algunas de sus ''novias'' ?
Posó sus manos encima del pecho de la castaña suspirando por la tentación; era una muggle pero no estaba nada mal. Pulsó tres veces y cuando se dirigía a sus labios con los ojos cerrados cuando Granger empezó a toser.
-¿Que...Que haces?- reaccionó tapándose al verse así delante del rubio.
-¿Salvándote la vida?- preguntó irónicamente.
-¿Y esta es tu manera?- seguía tapándose.
-No, no, no- negó repetidamente- no es lo que tu te piensas- miró extrañado- Mas quisieras, por cierto ¿Que narices hacías allí dentro?- se extrañó aún más.
-Tu bolsa y tu camisa estaban dentro de ese lago y pensé...- se sonrojó.
El joven Malfoy rió sin cesar.
-¿Estabas intentando salvarme? ¿Tu Granger, a mi? No me hagas reír-
-Tú lo del tacto, no lo manejas ¿verdad?- gruñó. -Pobre se a mojado el pelo con lo poco que le gusta.
-¿Y...y tu como sabes eso?- sus ojos se abrieron como platos.
Granger cayó en la cuenta de como podía saber aquello y no supo nada más que decir aparte de que lo había suponido.
Se quedó mirando al suelo en la misma dirección que Draco y empezó a reír sin cesar; aquella sonrisa le erizaba el pelo a Malfoy y cada vez que le pasaba eso no le gustaba nada.
-Muchas gracias- optó por decir la castaña- No sé como agradecértelo- se abrazó a él.
¿Que era ese olor? ¿Por que se le hacía tan familiar? ¿Donde lo había olido antes?
Draco vio una sombra pasar cerca de los árboles escondiéndose entre ellos; llegó a poder distinguir a su tía Bellatrix
-Apartate Granger- la separó.- Ya me harás un regalo- dijo sin dejar de mirar a aquella figura que se alejaba rápidamente; ahora entendía lo de Hermione, había sido una trampa para acabar con ella y él la había salvado ¿Por que? !Maldita sea¡
-¿Tan maravilloso eres que no se puede ni tocarte?- la castaña recibió una afirmación del rubio que volvía a fijar la vista en ella- Esta bien veamos haber que es lo que sabes hacer, aquí tienes mi regalo.
Los labios de Hermione Granger buscaron los de Draco encontrándolos, hizo más hincapié para que el rubio no pudiera separarlos rápidamente y tímidamente bordeó el cuello de Draco con los brazos; sumergió su lengua junto a la de Draco y mordisqueó un poco su labio.
Allí estaba Draco Malfoy con los ojos cerrados y pasmado, sus brazos abiertos sin saber si cortar aquello o abrazar a Granger; Aquello no debería ser bueno, aquello no estaba bien, !Era una sangre sucia¡ ¿Pero a que venían esas sensaciones?