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Historia 37907 — capítulo 4

Alicia sentía los parpados pesados, aunque hubiera dormido las ocho horas necesarias, sentía como su cuerpo estaba débil, pero era comprensible, tantas cajas que le toco ayudar a cargar desde la mañana del anterior día, desempacar todas sus cosas y echarle una mano a su abuela, definitivamente había sido un día agotador, o al menos es lo que recordaba ella.

No quería levantarse, el día anterior había sido muy pesado para ella, y de tan solo recordarlo, la pereza le invadía todo el cuerpo, haciendo que sus ganas de levantarse se desvanecieran al instante, dio un pequeño gemido en señal de fastidio y cogió sus cobijas para acurrucarse más en su cómoda cama.

Escuchaba ligeros sonidos desde su ventana, pero los ignoro por un tiempo hasta que se volvieron más fuertes, eran los pequeños gorriones que cantaban con sus voces mientras aumentaba el número en aquel balcón, pero para ella aquel dulce canto era un gran escándalo que no le permitía dormir.

Rendida, empieza a abrir con dificultad sus ojos verdes, una vez abiertos, trato de adaptarse a la luz, cuando finalmente se adapto se estremeció al instante, había olvidado aquel espíritu joven que había conocido la noche anterior, y para su sorpresa y ligero sonrojo, este se encontraba arrodillado al lado de su cama, apoyando sus brazos cruzados encima de aquel colchón, mientras miraba curioso a una distancia muy reducida cómo se despertaba la chica.

Ella solo miraba esos hermosos y serenos ojos azules que la miraban fijamente, sentía como su corazón empezaba a latir con fuerza y a gran velocidad y como su cuerpo empezaba a calentarse violentamente, en especial aquellas mejillas que de un color pálido paso a un rojo intenso.

No paso medio minuto desde que abrió los ojos para que se diera cuenta en la situación en que estaba, sobresaltada, da un grito mientras se sienta en su cama rápidamente, asustando tanto al espíritu, quien simplemente dio un pequeño salto terminando tumbado en el piso, como a su madre, quien corrió rápidamente a la habitación de su hija.

  • ¡¿Qué te pasa?! -pregunta con miedo mientras abre con rapidez la puerta de la habitación.

  • No, no pasa nada, solo tuve una pesadilla -miente con normalidad una vez se tranquilizo, viendo como su amigo se paraba y se iba a una esquina de la habitación con actitud indiferente.

  • ¿Estás segura? pareces muy asustada - afirma preocupada- además, estas bien roja -ante este último comentario, el fantasma dio una pequeña risotada,  provocando que la chica se sonrojara un poco más mientas le daban una sensación de querer matar al joven.

  • Es, es que me dio mu…mucho calor -dice algo avergonzada pero con un tono enojado, para su suerte, su madre no lo noto.

  • Entonces será mejor que quites algunas cobijas esta noche, por ahora solo alístate y ve a desayunar -comenta ya calmada, dejando a su hija "sola" en la habitación. Ella se levanta rápidamente, abre las cortinas con un poco de molestia por la luz, y una vez que confirma que su madre ya estaba lejos…

  • Alan -llama en un susurro audible para él, mientras este simplemente la mira- ¡¿Eres idiota o qué?¡ -pregunta molesta.

  • ¿De qué hablas?

  • ¡Gracias a ti a mi mama casi le da un infarto de nuevo! ¡Además no me gusta mentirle!

  • Vamos, no seas así, estabas tan dormida y yo muy aburrido, que simplemente quise ver cómo te despertarías.

  • ¿Y no se te ocurrió que despertaría alterada al ver que alguien frente a mí? -cuestiona ya calmada.

  • No estabas alterada, más bien parecías ruborizada -explica mirándola a los ojos,  mientras ella solo aparta la mirada un poco sonrojada- ¿acaso es porque estaba muy cerca? -pregunta inclinándose y aproximándose a la cara de la chica, tomándola del mentón, mientras ella mira sorprendida aquellos orbes azules- Alicia -susurra a milímetros de los labios de ella, cerrando sus serenos ojos.

  • Alan -susurra, cerrando avergonzada sus ojos verdes, mientras un repentino nerviosismo se apodera de ella una vez más, aquel calor comenzó a recorrer su cuerpo y sus latidos podrían estar a la misma velocidad que las de un colibrí, todo era tan sorpresivo y emocionante, hasta que…

Capitulo 3 - Un Despertar Agitado

Se que algunos me querrán matar, pero solo quiero que se imaginen que pasara, la verdad no creo que lo adivinen, pero quien sabe, tal vez lo hagan. Para que no se desesperen por la continuación, les prometo que saldrá antes de que sea el próximo jueves. Dejen sus comentarios, los aceptare con gusto. Sayonara ^-^