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Historia 38000 — capítulo 5
El atardecer, apuntó con la varita una de las pertenencias de Hermione y se concentró al máximo. Los demás de la orden lo habían dejado solo en ese cuarto para que pudiera concentrarse mejor.
Unas imágenes revueltas, Crookshanks, Ron, sus padres, una casa de madera, Hagrid… lo tenía. Estaba cubierta de una túnica negra, observaba a Lucius Malfoy que tomaba un trago en lo que parecía un pub de muy mala muerte.
--¿Va a tomar algo o se va a quedar sentada? --le preguntó el cantinero.
Ella se puso de pie y se acercó a Malfoy.
--Lucius Malfoy...
Malfoy trató de husmear en el rostro de Hermione, pero fue inútil, probablemente solo avistó sus labios brillosos por el maquillaje. Intentó descubrir su rostro y Hermione se lo permitió.
Al mirarla regresó su atención a su whisky de fuego, cruzó sus brazos sobre la barra.
--Debería entregarte al señor Tenebroso solo por tu impertinencia, sangre sucia, ¿crees que no te recuerdo? --susurró dándole un sorbo al vaso.
Hermione sonrió fríamente.
--No eres tan imbécil como pensaba.
Lucius giró su cabeza para observarla, enseguida regresó su atención al sucio espejo de la pared en la barra. Hermione tomó aquello como una invitación a sentarse a su lado.
--No juegues conmigo. --rumió Lucius sorbiendo las últimas gotas en su vaso. --Te escucho.
--Solo quiero conversar acerca de nosotros.
Lucius dio una sarcástica risotada sin mirarla.
--Conozco las de tu tipo, no conversan, solo quieren algo ¿sabes qué es ese algo?
--No ¿qué es ese algo?
--El momento en que te lleve de aquí y te arranque esas bonitas bragas negras que usas solo por mí. --dijo aquello mirándola con repulsión, sin embargo ella no se inmutó en absoluto.
--Parece que soy muy transparente.
Una vez más fijo la vista en el espejoexclamó:
--¿Qué es lo que necesitas?
--Protección… la orden está furiosa, desde que maté a Goyle.
Lucius se puso de pie y dejó un galeón en la barra y la llevó por la cintura al exterior del bar. Caminaron unos minutos hasta encontrar un reducido pasadizo.
--El lado oscuro es peligroso, sangre sucia, no tienes la fortaleza.
--Puedo ser muy… persuasiva.
--El señor sabe quién eres, te desea muerta. Si puedes terminar con el señor Tenebroso antes de que Draco haga algo de lo que se arrepienta, te daré información.
Hermione asintió.
--Tienes que jurar que no le dirás a nadie lo que sucedió esta noche… --se detuvo un segundo para encender un cigarrillo. --si decides entrar, jamás podrás salir, probablemente mueras antes de que consigas alguna fuente valiosa. Los demás hicimos un pacto, no podemos decir mucho, es mágico.
--¿Por qué creería en la traición del más fiel vasallo de Voldemort? --inquirió Hermione. --Y en todo caso, ¿tendré que hacer un juramento?
--Hay formas de evadirlo, además no tienes opción, acéptalo, la orden está desesperada, lo suficiente como para usar una mocosa para lograr su plan. --se burló Malfoy sin mirarla.
Aquello pareció encender bastante a Hermione tiró del pecho de la túnica de Malfoy entonces estaban sus rostros a una pulgada de distancia; le dijo en un susurro:
--No soy una mocosa.
--¿Toqué un nervio? --preguntó soplando el humo en su rostro.
--No me agradas, Malfoy. --le espetó ella soltándolo de golpe.
--Qué sorpresa.
--Pero confiaré que eres un pobretón que desea salvar a su hijo.
Él sonrió lacónicamente.
--A las mujeres como tú les gusta rudo… --sentenció en tono burlón.
--A los hombres como tú les gusta la variedad. --contestó de inmediato Hermione.
Sin embargo Lucius no se inmutó. Fumó de su cigarro y miró a Hermione.
--Pon las cartas en la mesa…
--Consígue entrada al lado oscuro y salvamos a tu hijo, dame información a cambio de lo que te gusta.
Malfoy que en ese momento le daba la espalda, se viró bruscamente y la empujó contra una pared. Al fondo solo se escuchaba el débil murmullo de bar.
--Tú sí sabes lo que me gusta, ¿Verdad?... lo sabes… dame un beso…
Aquello había atrapado por sorpresa a Hermione, al principio se resistió, pero después respiró hondo y lo besó también. Malfoy la estrujaba entre sus brazos, como si deseara asfixiarla, pero ella parecía ignorarlo y continuar con su parte del trato.
--Cumplirás con tu palabra, ¿verdad?... Eres una sangre sucia muy ardiente…
--¡Deja de hablar y vamos a lo nuestro!
Aquello encendió más a Malfoy, algunas pisadas se escucharon, él se detuvo, miró su antebrazo, estaba ardiendo.
--Me llama… está planeando entrar a la casa de Black. Ya no es segura, me marcho.
La estrujó de nuevo y besó, desapareció sin dejar rastro.
Harry regresó a la normalidad, estaba en aquél cuarto estrecho, a lado de los de la orden, estaba cansado y sudando en frío.
--¿Qué viste? --preguntó Tonks.
--Esta casa, ya no es segura, planea entrar. --balbuceó Harry.
--¿Está Hermione con él?
--No, está sola…
Entonces ella irrumpió en la habitación. Todos la miraron expectantes.