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Historia 38104 — capítulo 2
Si. Apuesto a que se preguntaron todo eso.
Y debo decirles que ninguna de las preguntas tiene una respuesta sencilla.
Es curioso, recien cuando las escribí me di cuenta de que nunca, hasta ahora, me había preguntado eso. Pero trataré de explicarlo lo mejor posible.
En primer lugar, mi nombre es Alexia Selena Medina. Tengo actualmente dieciseis años, y voy al colegio por la mañana. Tengo el cabello negro, extremadamente lacio y bastante largo. Me considero una persona bastante normal, quizas demasiado.
En general soy alegre, optimista. Creo que lo hecho, hecho está, y hay que ver el lado positivo de las cosas. Si bien algunos dirían que tengo un caracter algo complicado, creo que soy una chica pacífica. Es cierto que a veces tengo reacciones algo bruscas y me enojo por tonterías, pero ese enojo es fugaz y se va tan rápido como llega. Nunca me enojé realmente con alguien.
Soy esbelta, tengo ojos oscuros y labios finos. Me gusta mucho escribir, pero soy algo vaga para estudiar. Tengo que agradecer mi buena memoria, sin la cual me hubiese llevado algunas materias.
De acuerdo... creo que ya tuvieron suficiente de mi.
Ahora hablemos de él. Si, esto será algo mas complicado.
Empecemos por lo básico. Se llama Santino Cuevas. Tiene diecisiete años, va al mismo colegio que yo, solo que esta un año avanzado. Es un chico muy divertido, de esos que consiguen la broma justa para el momento indicado... y de la que todos se rien. Tiene el pelo castaño, con algunas ondas, y los ojos de un marrón muy claro.
¿Cómo lo conocí? Bueno, somos vecinos. De hecho, cuando eramos niños (no es que me considere adulta... me refiero a cuando teníamos unos seis años) sólo nos separaba la casa de la Sra. Kassani. Si... una señora de aproximadamente sesenta años, que vivía sola en una casa demasiado grande, que se encontraba entre la mía y la de Santino.
Además nuestras madres eran amigas y se veían seguido. Por estas razones, principalmente, Santino empezó a formar parte de mi vida.
Los años fueron pasando e ibamos al mismo colegio, nos veíamos en los recreos y compartiamos las golosinas. Por la tarde teníamos natación, y nuestras madres se turnaban para ir a buscarnos. Si teníamos que hacer algun trabajo en grupo, nos acercabamos automáticamente. Ahora que lo pienso bien, no hay un solo momento de mi infancia en que no recuerde a Santino a mi lado.
Sin embargo, dicen que lo bueno dura poco.
Y duró, precisamente, hasta que él empezó la secundaria. Cumplió los quince y se dió cuenta de que sus compañeras de curso eran atractivas y que pasar el tiempo con ellas en un boliche era mas divertido que quedarse en mi casa viendo una película.
"No puedo, Alex. Tengo que estudiar" "Voy con los chicos a ver el partido. Si llego temprano, paso..." "¿Mañana? ¡Imposible! Tengo que preparar un trabajo para Ciencias. Si puedo te veo el jueves."
Y así empezaron a surgir excusas... excusas y mas excusas. Dejó de ir a natación porque le consumia demasiado tiempo y pasó a convertirse en el chico mas popular de su clase. Se anotó en las clases de futbol y era la figura de los partidos. Salía todos los sábados y, en algunas ocasiones, también los viernes.
Yo empecé a sentirme abandonada. Fue algo horrible, porque nunca me había planteado que aquello que existía entre nosotros, fuera lo que fuera, pudiera terminarse.
Él siempre había estado y tal vez por eso yo había asumido que siempre estaría.
Sinceramente, pensé que las cosas se habían arruinado y que nunca volverían a ser como antes. Él había cambiado mucho y yo me consideraba la misma chica de siempre.
Recuerdo una discusión que tuvimos una noche, cuando estaba sentada en la puerta de mi casa, recostada sobre la acera, escuchando musica; y lo vi regresar de su partido junto a Gastón, ese chico al que había criticado toda su vida y con el que ahora se sentaba en cada clase.
Santino venía hablando animadamente hasta que me vio. Yo lo miraba fijamente.
-
¡Bueno Gas, nos vemos mañana!- se despidió, algo apresuradamente.
-
¡Chau, maestro!
Lo seguí mirando hasta que se acercó, con las zapatillas embarradas, dejando el bolso en el suelo.
- Alex...
Me levanté rápidamente e hice un ademán de entrar a mi casa.
-
Espera, Alex... te dije que iba a venir apenas pudiera... el partido se atrasó y...
-
No me interesa...- exclamé en un susurro, mirandolo una vez mas- Creo que ya me acostumbré.
-
¿A que te referis?- elevó un poco la voz. Últimamente perdía el genio con facilidad, cosa que me molestaba extremadamente. Siempre había sido tan tranquilo y despreocupado.
Retrocedí unos pasos, para hablarle mas de cerca.
-
Ya no tiene sentido fingir que las cosas son como siempre, Santino- creo que lo que mas lo alarmó fue que usara su nombre completo. Allá él.- Porque las cosas no son como eran... vos no sos como eras antes- afirmé.
-
Sigo sin saber de que hablas...- dijo con desdén.
-
Antes...- exclamé algo cansada- si me decías que venías a casa a las cinco, venías a las cinco... si me decías que ibas a ayudarme a estudiar, lo hacías... si me pedías que te acompañe al centro, no me cancelabas a último momento para ir con Judith...
Abrió los ojos con sorpresa.
-
Si- sonreí amargamente.- Ya sé que fuiste con ella, Santino... ¿Porqué no me dijiste que querías ir con ella? Era mas honesto que "No tengo ganas, Alex. Lo dejamos para otro día". Yo no me junté con unos compañeros para terminar un trabajo por planear acompañarte a vos, porque pensé que te importaba...
-
Alex...
-
No quiero saber nada mas con vos- dije atropelladamente. Tal vez asi fuera mas fácil.
De acuerdo, no lo fue.
-
¿Qué?- me miró extrañado.
-
Eso- traté de aparentar mas calma.- Chau, Santino.
Y cerré la puerta. Me apoyé, escuchando sus llamados y sus golpes. Cerré los ojos, con amargura. Unas lágrimas tibias cayeron lentamente por mi mejilla. "¡Diablos! Odiaba llorar con tanta facilidad."
Me fui a mi cuarto solo para dejar de oírlo.
Mis propias palabras todavía resonaban en mi cabeza. "No quiero saber nada mas con vos"
Claro... como si eso fuera posible... En fin. Yo sabia que no lo era.
***** SweeT**_WiT ch ***
Hola! Espero que este capítulo les haya hecho entender mas las cosas. Actualizo apenas pueda. Besos y espero algun comentario.
Prometo que las cosas seran cada vez mas claras :P
Bris***