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Historia 38330 — capítulo 13

-¡Pensé que no querías lastimar a nadie!-le dije sin poder controlarme ya

-No, yo…

-¡Pensé que estabas arrepentida por lo que les pasó a tus padres…!

-Morgan, yo…

-¡Pensé que tenías miedo…que no sabías que hacer, que tú no eras responsable de las desapariciones…que…!

-¡Morgan!-gritó con una voz potente

Y aunque quería decirle muchas cosas más me callé.

Robin bajó del árbol y se plantó enfrente de mí.

-Yo no lo hice…mucho menos he sido la responsable de las desapariciones…-me dijo tranquila-yo solo como animales pequeños, lastimados o ya demasiado viejos…nunca humanos…

Su expresión que antes parecía la de una fiera, pronto se relajó y en lugar de ella apareció una media sonrisa, una sincera. Aún así era imposible creerle.

-Pero, los agujeros en su cuello…la señorita Thomas los tenía…y tú…tú eres la única que…

-Lo sé, Morgan-me miró con esos ojos que me hipnotizaban-pero, yo no lo hice

Le creí.

Pero entonces…

-¿Quién?

-Esa es la respuesta que te tengo…-dijo un poco triste, preocupada

-¿Sabes…sabes quién es?-dije pasando saliva

-Sí

Esperé a que me dijera, pero en lugar de eso se volteó y caminó alrededor de la fuente.

-¿Y bien?

-Fue…-me volteó a ver con una mirada de profundo espanto, casi llorando

-¿Qu-quién fue Robin?-dije entonces con voz temblorosa

Ella se quedó callada por un rato, inhaló profundo y volteó a verme.

-Fue Sean…Sean Benton

La miré y comprendí su espanto, Sean Benton era el muchacho que la había convertido en vampiro, el muchacho que había arruinado su vida.

-¿Estás hablando en serio?-pregunté esperando que dijera que no

-Si, está aquí

-¡¿Aquí?!-dije espantada-¿ahora?

-No, pero si en los alrededores…cerca

-¿Él…fue…las desapa-pariciones…?-se me iba la voz-¿La señorita Thomas?

-Sí, el fue-dijo ahora enojada-ese asqueroso…

Me senté en la banca, sintiéndome espantada, triste…cansada, débil.

-Siento todo esto Morgan-dijo ella

-Yo lo siento más…-dije profundamente apenada-jamás debí haber pensado que habías sido tú

-Podrías haber tenido razón

-Por lo menos ahora sé que nunca serías capaz de hacer algo así, ¿cierto?-dije sonriéndole-Nada de sangre de humano…

Robin dijo algo en voz muy baja que casi no entendí, algo así como "yo no estaría tan segura"

-Me has demostrado que te puedes controlar, no me has hecho daño-le dije tratando de animarla

Robin se sentó a mi lado sin dejar de parecer triste.

-¿Cómo supiste que estaba aquí?-le pregunté para distraerla, y porque además tenía curiosidad

-Lo olí

-¿Lo oliste?-dije extrañada-¿los vampiros tienen entonces buen olfato?

-Si, los sentidos están más desarrollados que los de un humano

Asombroso, entonces lo había detectado por su olor…

Nos quedamos en silencio, solo escuchábamos el viento. Se me había olvidado que hacía frío…

Pensé por un rato. Robin jugueteaba con las hojas secas que caían de un árbol.

De repente, no se cómo, una idea llegó a mi mente…

-¿Robin?-dije un poco asustada

-¿Qué sucede?-dijo ella volteándome a ver

-Si tú lo pudiste oler…-empecé a temblar-¿el también puede hacerlo?

Me pareció que Robin se puso más pálida de lo que ya era. Se quedó quieta por un largo rato, y a pesar de que yo la llamaba no me contestaba.

-Robin… ¿Robin?-esperé que saliera de su trance, si eso era lo que era, pero no me contestaba-¡Robin!

Robin por fin volteó, pero sin contestarme se levantó.

-¿Te vas?-le pregunté-¿por lo que te dije?

-Si, tengo que irme ya, es peligroso-dijo muy asustada, y se fue corriendo

Era tarde, pero por ahora no me importaba ir a casa todavía. Estaba preocupada por Robin, que tal si Sean había llegado aquí porque la había seguido. ¿Y si ese era su propósito? Encontrarla… pero, entonces, ¿para qué querría encontrarla? Si eso era lo que quería…

Me levanté y caminé hacía mi casa sin dejar de pensar en Robin y Sean.

Llegué a mi casa, mis papás me esperaban preocupados. Pero cuando notaron que lo único que me había pasado era que casi me había convertido en un cubo de hielo, me dejaron subir a mi cuarto.

Me senté cerca de la ventana, encima de un viejo baúl donde guardaba mis objetos más preciados, y seguí pensando.

Sean era un salvaje, y es que si alguien era capaz de tragarse a mil humanos y arruinar la vida de las personas, debía ser una bestia, un monstruo…

Robin, en cambio, sabía que no era mala; que si era vampiro, había sido por error, por culpa de Sean. Confiaba en que ella se controlaba, que no se alimentaba de sangre humana.

Bostecé. Era hora de dormir, pero no podía. Tenía miedo de que…le pasara algo a Robin…porque tenía un mal presentimiento de la llegada de Sean.

Después de mucho tiempo, me preparé para dormir. Me puse el pijama, me acosté en mi cama y me tapé con mis cobijas.

Era una noche fría, siniestra…misteriosa.

Cerré mis ojos y después de un rato, me quedé profundamente dormida.

Nota de la autora: ¡Hola!  pasó un largo tiempo, creo...

Pero ya está aquí el nuevo  capítulo, espero que les guste y porfavor dejen comentarios (quiero saber su opinión

Aunque ya es tarde... ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

y también.... ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!

Espero que sus vacaciones sean grandiosas y que se la estén pasando muy bien...

Gracias por comentar y por agregarme a sus favoritos....!!!   :D