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Historia 38516 — capítulo 14

  • ¿es que esto no tiene fin?- Pregunto Lein intentando vislumbrar algo delante de ellos sin éxito alguno.

  • queda poco, puedo ver el final desde aquí- comento Elis que observaba el exterior a través de una pequeña rendija entre las alas de Estefan, al cual tenía respirando sobre su cuello, cosa que de no estar controlándose la haría estremecer constantemente y no precisamente por que la incomodara, ¿Por qué a quien quería engañar? Ella estaba disfrutando la situación, le gustaba sentir el cálido aliento de el sobre su piel y el regular subir y bajar de su pecho tras ella.

  • espero que tengas razón, esta luz empieza a ser irritante- comento Lein claramente molesto cubriéndose mejor con sus alas, ella le miro un momento y sonrió pero sus pensamientos se desviaron enseguida a la respiración de Estefan haciendo que se diese cuenta de un detalle bastante curioso.

Los dos respiraban al compas como si sus cuerpos se hubiesen sincronizado sin embargo no pudo pensar demasiado en ese detalle por que Estefan la abrazo desde atrás atrayéndola hacia el mientras seguían avanzando.

  • cada vez que me despisto te alejas demasiado, si sigues así acabare echo cenizas- comento el en su oído, ella apretó los dientes y uso todo su fuerza de voluntad para no estremecerse otra vez y permanecer tranquila cosa bastante difícil en esos momento dado que Estefan no la había soltado y mantenía sus brazos sobre ella manteniéndola pegada a el.

Sin embargo y a pesar de la situación no tardo ni un minuto en relajarse entre los brazos de el, se sentía tan bien y tan segura.

Nunca en su vida se había sentido así, ni si quiera cuando sus padres aun vivían… ¡pero no!, no podía darle importancia a aquello, Estefan estaba fuera de su alcance y no podía alimentar aun más aquellos extraños sentimientos.

No, a no ser que quisiera dañarse a si misma y no quería, debía olvidarse de aquello pero… era tan difícil teniéndolo tan cerca, cuanto desearía que aquella luz no se acabara nunca sin embargo ahí estaba el final.

  • por fin- suspiro Lein cuando dejaron la luz atrás encontrándose con otra puerta esta vez plateada la cual estaba llena inscripciones, en su mayoría sin sentido alguno.

  • ¿Esta es la ultima puerta?- Pregunto Lein volviéndose hacía ellos mientras plegaba sus alas a la espalda y estas desaparecian.

  • ¿os habéis dormido hay dentro o que?- Pregunto Lein con aire divertido al ver que no le hacían caso alguno.

  • se me han entumecido las alas- comento Estefan mientras la soltaba a desgana y empezaba a plegar las alas, ella se alejo a paso normal dejándolo mientras plegaba las alas con suma lentitud.

  • ¿Cuánto hacía que no usabas las alas?- pregunto Lein observándole divertido.

  • no seas idiota no se me han entumecido por falta de uso- le corto Estefan mientras las alas desaparecían en su espalda.

  • ya- comento Lein por lo bajo mientras el se acercaba a la puerta y observaba a Elis que inspeccionaba las inscripciones con el ceño fruncido.

  • ¿Qué ocurre?- Pregunto Lein que también la observaba, ella resoplo y se paso la mano por el pelo.

  • las inscripciones de la puerta son un hechizo, un hechizo echo por la primera luz de sheanar, no creo que pueda romperlo, es tan… complicado e intrincado, solo mirarlo me marea- contesto ella apartando la vista de la puerta mientras Estefan y Lein inspeccionaban las inscripciones.

  • sin duda es un hechizo aunque no se en que lengua esta escrito, parece haber mezclado el idioma nativo de los ángeles y el de los demonio para luego fundirlo en uno solo, has que conocer ambos para sacarle algún significado a esto- comento Estefan mirándola con curiosidad mientras ella evitaba su mirada.

  • ¿Cuándo los aprendiste?- pregunto Lein por el, ella se encogió de hombros y les dio la espalda mirando hacía la luz.

  • nadie me los enseño nunca, simplemente miro las inscripciones y se lo que pone- contesto ella volviéndose nuevamente hacía la puerta.

  • yo puedo entrar pero mientras el hechizo este activo vosotros dos no podréis cruzar la puerta…-

  • ¿quieres decir que tienes que entrar sola?- pregunto Lein interrumpiéndola con aire molesto, ella suspiro y miro nuevamente las inscripciones.

  • me temo que si, yo… no puedo deshacer esa cosa- contesto ella antes de fijar la vista en las letras grabadas en un lateral de la puerta, las cuales estaban escritas en una lengua mas entendible.

  • pasa si tu nombre es la luz de sheanar, abstente intruso o formaras parte de las ánimas perdidas- leyó ella antes de pasarse una mano sobre los ojos que empezaban a volver a su estado normal.

  • ¿Qué quiere decir con eso? Pregunto Lein con las cejas enarcadas, ella resoplo y se volvió a mirarlo.

  • quiere decir que si os atrevéis a atravesar esta puerta no solo moriréis si no que vuestras almas quedaran atrapadas dentro- contesto ella en tono que dejaba ver claramente su irritación.

  • a no ser claro esta que rompas el hechizo de la puerta- comento Estefan consiguiendo que ella se volviese a mirarle.

  • podría hacer que esto se nos derrumbara encima al mínimo fallo y no estoy dispuesta a arriesgaros, puedo apañármelas sola ahí dentro- sentencio ella haciendo que Lein y Estefan se cruzasen de brazos nada conformes con aquello.

  • podría ayudarte a romper el hechizo- comento Estefan consiguiendo que a ella se le acabara la paciencia.

  • no lo entiendes si no lo hago sin ayuda el hechizo seguiría valido y no puedo romperlo, dama destello no llego tan lejos en sus enseñanzas y si seguís insistiendo os dejare inconscientes- gruño mirándoles de una forma que ambos supieron que hablaba en serio.

  • supongo que no tenemos opción- mascullo Estefan intentando parecer indiferente ganándose así una mirada fulminante por parte de Lein.

  • no me pasara nada, las trampas están echas para los intrusos, yo puedo pasar sin activarlas y una vez tenga el corazón conmigo las trampas se desactivaran- aseguro ella mirando a Lein con una leve sonrisa, el resoplo nada convencido.

  • prometeme que dices la verdad hermanita pidió el al fin con cara de resignación, ella asintió.

  • te lo prometo contesto antes de volverse hacía la puerta y para sorpresa y disgusto de ambos soltó la espada de su pantalón y la dejo en el suelo junto con el arco y las flechas.

  • ¿Qué haces? Estas loca si crees que te dejaremos entrar ahí desarmada gruño Lein enfadado.

  • no puedo entrar armada Lein, si lo hago aun siendo la luz de sheanar la puerta me rechazaría y me expulsaría, en palabras mas claras acabaría estampada en la pared o aun peor, podría lanzarme al otro lado de la luz- contesto ella mientras ponía una mano sobre la puerta que empezó a abrirse lentamente, ella entro antes de que ninguno de los dos pudiese decir o hacer nada y la puerta se cerro tras ella silenciosamente dejando ver antes de cerrarse una enorme bóveda multicolor llena de las inconfundibles luces de las animas.