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Historia 38516 — capítulo 17
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¿has oído eso?- Pregunto Lein abriendo los ojos de súbito y mirando a Estefan el cual miraba hacía la puerta sin poder disimular esa vez su preocupación.
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si que lo he oído, ha sido Elis gritando, gritando de dolor- contesto con el tono mas inexpresivo que fue capaz de usar en ese momento, Lein hizo una mueca de frustración y miro hacía la puerta.
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cuando salga de ahí voy a darle una que…-
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silencio- le corto Estefan poniéndole una mano en la boca y mirando hacía la luz con los ojos entornados.
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dama destello tenía razón han dado con la forma de entrar- murmuro apartando su mano de la boca de Lein mientras buscaba a su alrededor una forma de ocultarse pero no había forma de hacerlo a no ser que atravesaran la puerta y eso no podían hacerlo a no ser que Elis ya tuviese consigo el corazón sheanar pero tras ese grito…
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tienes razón- murmuro Lein que miraba fijamente hacía la luz, el le miro y pudo distinguir nuevamente aquel brillo de tristeza en sus ojos, el mismo que se dibujo cuando aquel ángel les ataco.
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atravesaran la luz en cualquier momento, no tenemos otra opción, les engañare para crucen la puerta- murmuro Estefan mirando a Lein esperando la reacción de este que se puso tenso en el acto dando a entender lo poco que le gustaba esa idea sin embargo asintió con la cabeza y el se volvió hacía la puerta lanzando un hechizo de camuflaje sobre la puerta para esconder todas las inscripciones incluida la de advertencia.
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moved un solo musculo y estáis muertos- advirtió el ángel que iba en cabeza mientras salía de la luz con el arco listo para disparar, ella se quedaron donde estaban inspeccionando con la mirada al grupo de ángeles allí presente formado por seis hombres y cuatro mujeres todos armados hasta los dientes y mirándolos con desprecio.
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Lein…- siseo el ángel que estaba en cabeza apuntando la flecha hacía procurando que estaba apuntase directa a su corazón, Lein no se movió ni dijo nada pero fijamente la flecha que apuntaba en su dirección.
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Lensias espera- pidió una de las mujeres ángeles al ver como se preparaba para soltar la cuerda del arco y disparar.
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¿Qué quieres Lis?- Pregunto Lensias mirándola molesto por la interrupción, la mujer aspiro y hondo y miro a Lein con asco antes de volver su mirada nuevamente a Lensias.
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no lo hagas, recuerda lo que nos ordenaron los ancianos no merece la pena que sufras un castigo por esa cosa deja su castigo para los ancianos-dijo Lis en tono suplicante, Lensias le miro y poso de nuevo su vista en Lein.
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le di una oportunidad lo acogí como si de verdad fuese mi hermano a pesar de ser hijo de un patético humano y fíjate como lo agradece volviéndose en nuestra contra, aliándose con un demonio para confundir a la luz de sheanar de su autentico camino, no merece vivir- siseo Lensias mirándolo con desprecio, Lein le devolvió la mirada sin molestarse en ocultar su tristeza y su dolor ante aquellas palabras antes de ponerse su propio cuchillo sobre el cuello.
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si me quieres muerto hermano, solo dilo, por complacerte será todo un placer- dijo Lein haciendo que Estefan le mirara de reojo conteniendo sus ganas de golpearle por imbécil bajo una mascara inexpresiva mientras los ángeles miraban a Lein claramente asombrados por el gesto y las palabras de este antes de volverse para mirar a Lensias que miraba fijamente a su hermano menor como si lo viese por primera vez en su vida pero cuando iba a abrir la boca para expresar su decisión las pertas se abrieron estrepitosamente y una grácil mano arrebato a Lein el cuchillo que sostenía en su mano el cual enfundo en la vaina de donde lo había sacado Lein.
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Desde luego me voy unas cuantas horas y sacáis el instinto suicida- comento Elis desde detrás de Lein que no se movió ni un milímetro cosa que la hizo resoplar visiblemente molesta.
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¿En que estabas pensando hermano? Ibas a dejarme sola por el… eso no esta bien deberías saber que te necesito conmigo- se quejo Elis mientras ocupaba su lugar entre Lein y Estefan y miraba a los ángeles con los ojos entornados en dos rendijas de chispeante fuego verde, clavando su mirada en ellos uno por uno hasta llegar a Lensias esta al contrario que los otros se atrevió a devolverle la mirada sin pestañear cosa que la hizo esbozar una media sonrisa de pura diversión.
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Y en cuanto a ti…- dijo en un tono peligrosamente suave y tranquilo que hizo que Lein y Estefan salieran e su atontamiento y la miraran sorprendidos.
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una vez te dije que si intentabas otra vez algo contra ellos te mataría y yo no hablo por hablar- dijo en tono gélido haciendo que Lis saliera del trance y se apresura a ponerse entre ella y Lensias.
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por favor -siseo ella divertida ante aquella ocurrencia de la ángel.
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de veras crees que si quiero matarle importara lo mas mínimo que estés ahí en medio, simplemente morirías los dos- comento ella fríamente escrutando con la miradaala ángel que se estremeció pero no cedió ante su mirada permaneciendo entre ella y Lensias, ella sacudió la cabeza y miro directamente a Lensias.
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deberías apreciar mas lo que tienes ángel, tómala antes de que algo le pase y deja tu estúpido intento de seguirme y obedecer a esos farsantes de los ancianos, por ella te has librado pero la próxima vez… me dará igual que este por medio- siseo antes de agarrar por el brazo tanto a Lein como Estefan tirando de ellos hasta que estuvieron al otro lado de las puertas que se cerraron con un chasquido seco.
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¿estáis bien?- Pregunto ella observándoles detenidamente en busca de alguna herida, golpe o cualquier otro malestar, Estefan le dedico su ya típica medio sonrisa y no permitió que ella le inspeccionase señalando a Lein con la cabeza e cual aun seguía mirando fijamente hacía las puertas, ella se acerco a el y se coloco frentea sus ojos.
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Lein- llamo ella poniéndole una mano sobre la mejilla que consiguió que el bajara la vista hacía ella antes de sujetar su mano contra su mejilla evitando así que la retirase.
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lo siento mucho hermanita pero…-
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no te disculpes, te entiendo pero no quiero que lo hagas mas- le corto ella haciendo que la mirase con tristeza a lo que ella le respondió fulminándolo con la mirada.
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Lein mírame- rodeno con voz firme que hizo que el la mirase algo desconcertado.
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yo soy tu hermana y tu eres mi hermano, yo soy tu familia y tu eres mi familia, el ya no es tu familia, no le necesitas por que me tienes a mi, y yo no voy renegar de ti jamás, ¿lo entiendes? ¡Jamás!, así que ve haciendo desaparecer el dolor y al tristeza de tus ojos o me volveré ahí fuera y lo matare- dijo ella con voz firme haciendo que Lein esbozara una leve sonrisa antes de abrazarla con fuerza contra si.
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Y Estefan es el primo- gruñón de la familia comento haciendo que Estefan le echase una mirada enojada antes de darles la espalda.
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Muy amable por el titulo familiar pero lo mejor es que salgamos de aquí cuan…-
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¡Estefan! Exclamo ella al ver como quedaba de un horrible matiz gris claro y caía derrumbado al suelo.