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Historia 38516 — capítulo 18
- maldita sea debí darme cuenta antes yo escuche a esa cosa decir que el moriría si la hacía desaparecer, seré idiota- mascullaba Lein andando de un lado a otro de la sala principal de las cuevas destello mirando de vez hacía el pasillo por el que se habían marchado dama destello y Elis llevándose con ellas a Estefan.
Habían conseguido escapar de los ángeles a duras penas y solo gracias a que Elis hizo pedazos la cúpula de las animas que como agradecimiento los sacaron de allí dejándolos en mitad de un desierto de arena morada donde encontraron a dama destello esperándolos la cual los llevo en el acto a las cuevas destello donde el llevaba esperando casi un día entero a que ellas volvieran y le dijeran algo.
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Lein- llamo Elis con voz débil mientras salía del túnel, el se volvió a al velocidad del rayo y se precipito sobre ella que para su sorpresa se tambaleo incluso antes de que la tocara antes de literalmente derrumbarse sobre el que la sostuvo asustado.
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Elis, despierta- murmuro el asustado por el frio que desprendía su piel.
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tranquilo muchacho ella esta bien o al menos lo estará cuando descanse, la prueba del corazón es especialmente dura tanto para el cuerpo como para la mente y el alma, y ella no ha descansado ni un segundo desde que la supero por completo, solo tápala y no te despegues de ella ni un momento, yo intentare salvar al muchacho pero llegasteis demasiado tarde ni los poderes e curación de Elis le ha ayudado, es probable que muera en breve, lo lamento- dijo la dama destello desde el umbral del pasillo antes de darse la vuelta y desaparecer por el nuevamente dejando Lein completamente por los suelos mientras llevaba a Elis a un rincón y acomodaba con suavidad arropándola a conciencia en un intento de que recuperara el calor corporal rápidamente.
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Estefan- murmuro Elis entre sueños mientras se removía inquieta y las lagrimas empezaban a resbalar por sus mejillas, Lein la miro desolado mientras las limpiaba suavemente e intentaba calmarla con su voz pero a final tubo que sentarse junto a ella y tomarla de forma que su rostro reposase en su pecho.
Aquello pareció calmarla levemente pero de vez en cuando las lágrimas volvían a recorrer su dormido pero inquieto rostro.
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Maldita sea esa niebla murmuro para mientras limpiaba las lagrimas que recorrían nuevamente las mejillas de Elis con delicadeza, llevaba durmiendo toda la noche pero dudaba mucho que ella estuviese descansando de verdad mas bien estaba sufriendo.
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Elis- llamo con decisión haciendo que ella se estremeciera antes de abrir los ojos lentamente los cuales estaban enrojecidos o por el cansancio o por el llanto, un poco de las dos determino el acariciándole la mejilla con suavidad para limpiar los restos de las lagrimas que recorrían su rostro justo en el momento el que dama destello aparecía por el pasillo con el rostro ensombrecido por el pesar haciendo que tanto Elis como el se levantaran en el acto y la miraran asustados por las noticas que podría traer.
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no he podido hacer nada morirá, es mejor que vayáis con el si queréis despedirle, ahora esta consciente pero no durara mucho cuando vuelva cerrar los ojos morirá- dijo dama destello dejándoles el paso libre al pasillo mientras ella simplemente desaprecia en el aire.
Ellos se miraron apenas una milésima de segundo antes de echar acorrer por el pasillo y llegar hasta la pequeña sala donde estaba Estefan este no se movió de la cama donde estaba tendido pero les dedico su ya típica media sonrisa que hizo enfurecer a Lein.
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idiota debiste decírnoslo- espeto furioso haciendo que Estefan ensanchase su sonrisa.
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para que… nada podía salvarme- contesto el con voz débil haciendo que Lein se retirase hacía atrás contrariado, no quería que lo ultimo que vivirían juntos fuese una discusión.
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amigo mío eres un maldito idiota- dijo antes de salir de la sala y sentarse en un recodo del pasillo donde pudiese escuchar si Elis si esta lo llamaba.
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no tiene buena cara comento Estefan burlonamente mientras la observaba, ella evito su mirada pero se acerco mas a la cama.
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Elis no juegues mas a evitar mi mirada no entiendo por que… lo haces y no tendrás otra oportunidad de mirarme comento el entrecortadamente haciendo que ella levantase la vista lentamente y clavase sus ojos en los suyos dejando que el viera correr las lagrimas por su rostro cosa que lo dejo petrificado.
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¿Qué haces? Tú no debes llorar y menos por mi murmuro sintiendo de golpe horriblemente mal por ser el causante del dolor que se reflejaba en sus ojos y su rostro.
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recuerda que solo soy el primo gruñón… mascullo sonriendo forzadamente, ella le fulmino con la mirada antes de echarse sobre y estrecharlo contra si delicadamente, el devolvió el abrazo débilmente.
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idiota, idiota eso es lo que eres, ¿Qué voy a hacer yo sin ti? Mascullo entre lagrimas, el estrecho con las pocas fuerzas que tenía en un intento por reconfortarla aunque lo cierto es que era ella quien lo estaba reconfortando a el con aquel abrazo, le estaba diciendo que no le olvidarían, ella no le olvidaría pero había algo mas que eso, le gustaba sentir su cercanía y poder aspirar ese extraño aroma que ella desprendía y que nunca conseguía identificar, le aliviaba sentirla cerca ya la vez le desesperaba por que el se estaba yendo.
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Estefan- murmuro ella apartándose de el al sentir como la soltaba, solo para ver que se le estaban cerrando los ojos.
-no, no, no, por favor, tu también no, por favor quédate murmullo ella desesperada antes de siguiendo un deseo irrefrenable, inclinarse sobre acercando su labios a los suyos hasta que se unieron en un suave beso que hizo que Stefan volviera abrir los ojos empezando a responder al beso hasta que el insano tono gris que había adquirido su piel desapareció tomando nuevamente su tono natural, ella le miro fijamente aun llorando, se había quedado pálida y sus ojos lucían apagados y llenos de casación pero a la vez brillantes de felicidad antes de desmayarse en sus brazos.