Tituladas 16.2% · 32,298 de 199,415 descubiertas
Rescatado 61.5% · 57,949 de 94,296 páginas identificadas · 57,939/58,568 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 38516 · de

Historia 38516 — capítulo 22

  • Estefan- grito Elis incorporando de un salto y mirando a su alrededor desesperada para encontrarse de súbito rodeada por los protectores brazos de Lein que al estrecho contra si impidiendo que se moviese de donde estaba.

  • no Elis, no debes verlo- murmuro en su oído en un intento por que dejara de forcejear que consiguió que ella se quedase sin fuerzas y se dejase abrazar por Lein incapaz de preguntar que había ocurrido y donde estaba Estefan mientras el le acariciaba con suavidad el pelo.

  • Lein- logro articular con voz trémula haciendo que el la apretase mas contra si.

  • yo… lo siento tanto Elis, no pude hacer nada, ni si quiera los oí llegar, lo siento… lo siento mucho hermanita, perdóname- susurro Lein en su oído haciendo que ella se estremeciera y perdiera todo el color de la piel de golpe.

-¿Qué ha pasado?- pregunto casi atragantándose con las palabras mientras la pronunciaba.

  • Estefan… el esta… esta muerto- mascullo Lein entrecortadamente estrechándola aun mas contra el, ella escondió el rostro contra su pecho sin poder creer lo que acababa de oír se aferro con las manos a su túnica y extendió su mente buscando la vida de Estefan a su alrededor, extendiendo cada vez mas su mente hasta atravesar las montañas pero no había rastro de el, allí solo estaban ella, Lein y Lensar que se mantenía algo apartado de ellos con la vista fija en las lejanas montañas.

  • ¿Cómo?- Pregunto ella con hilo de voz aferrándose mas a la túnica de Lein, este se estremeció levemente y la estrecho con mas fuerza de forma que quedase completamente pegada a el.

  • no estamos seguros pero por lo que conseguimos ver parecían ser cleiud de las montañas- contesto el procurando que su voz se mantuviese firme.

  • devora demonios- mascullo ella cerrando los ojos con fuerza buscándolo de nuevo esa vez extendiéndose mas y mas, si estaba vivo le encontraría aunque tuviese que registrar todas y cada una de las vidas existentes en sheanar y en los otros dos mundos, el no podía estar, no podía era demasiado fuerte para dejarse matar por unos simples devora demonios además estos la habrían atacado primero a ella, era una presa mucho mas fácil que Estefan y estaba indefensa, no podía creerlo se salía de lógica sin embargo las palabras de Lein,`` no debes verlo´´.

¿Acaso habían dejado atrás el cuerpo de Estefan? Se pregunto si misma haciendo que un estremecimiento recorriese todo su cuerpo.

  • Lein suéltame- pidió ella con toda la firmeza que fue capaz de reunir en su voz.

  • Elis no- pidió Lein en tono suplicante pero ella no entro en razones seguía registrando las vidas de Sheanar con su mente pero tenía que verlo.

  • Lein sueltamente- repitió con voz firme haciendo que el al fin se aparte de ella soltándola con aire reticente mientras ella se levantaba y miraba detrás de el.

  • Elis es mejor que no te acerques- dijo Lein poniéndose en mitad de su camino, ella le miro fijamente hasta que el se vio obligado a echarse a un lado y dejarla seguir.

  • Lein- llamo ella casi en un murmullo haciendo que el corriese a su lado, listo para apartarla de esa terrible visión si era necesario, ella le miro levemente y luego bajo su vista nuevamente al cuerpo que tenia a sus pies.

  • no es Estefan, lleva ropa parecida pero sus armas no están además el tenía una cicatriz en la mano derecha, una cicatriz en forma de estrella de tres puntas, no se quien es este pero no es Estefan- murmuro ella de forma que solo el pudiese oírla.

  • Elis el no tenia esa cicatriz de la que hablas, yo llevaba mucho trabajando con el he visto bien sus manos nunca ha tenido una cicatriz así, se que esto no es fácil pero… tenemos que aceptarlo- murmuro Lein antes de envolverla nuevamente entre su brazos y alejarla de allí sin darle tiempo a replicar, lo cierto es que por algún motivo sus recuerdos de Estefan estaban como empañados y apenas podía verlo ya en su mente, quizá Lein tenía razón pero aun así, el no podía… no podía pensó ella sin apenas darse cuenta de que Lensar había pasado por su lado en dirección al cuerpo y murmurado unas suaves palabras haciendo que este fuese tragado por la tierra y marcando el lugar con un símbolo mágico antes de volverse hacía donde estaban ellos y tomar la única bolsa que quedaba en el suelo la cual se echo a la espalda antes de empezar a flotar en el aire, Lein la estrecho contra si un momento mas antes de soltarlamirara fijamente.

  • ¿podrás hacerlo?- Le pregunto mientras el iba desplegando sus alas lentamente, ella las miro fijamente y respiro hondo intentando concentrarse en sus propias alas pero estas había desaparecido de golpe como si en el vacio que hubiese quedado en su interior hubiese residido el poder de desplegarlas, si el de verdad se había ido ella jamás podrías desplegar sus alas, nunca alcanzaría ese poder que debía alcanzar una luz de sheanar, ahora se daba cuenta de que la clava de su cada vez mayor poder era el amor que crecía cada vez en ella y sobre todo la seguridad de sentirlo cerca pero ahora ya no podía.

  • lo siento Lein, no puedo- murmuro ella esquivando su mirada y dejando que el la tomase en brazos sin esfuerzo aparente antes de elevarse en el aire con ella.

  • no te preocupes yo estoy aquí- contesto el estrechándola contra si mientras se alejaban de la llanura en dirección a las montañas.

  • Anochece, lo mejor es que nos detengamos aquí- comento Lensar mientras ambos descendía hasta el suelo y buscaban a su alrededor un lugar donde guarecerse para pasar la noche.

  • no- dijo Elis con firmeza haciendo que ambos se volvieran a mirarla sorprendidos mientras ella agarraba el colgante en forma de lagrima que pendía de su cuello como símbolo de su unión con el corazón de sheanar, el cual resplandecía débilmente conforme ella iba trazando un rectángulo en el aire con su dedo dejando las líneas grabadas como fuego hasta que el rectángulo se ilumino por completo formando una especie de portal.

  • Elis- mascullo Lein sorprendido, ella le miro fijamente y entro en el portal, el soltó una exclamación y la siguió sin dudarlo.

  • interesante- murmuro Lensar sonriendo abiertamente antes de seguirlos a ambos por el portal que se cerro tras el.

  • ¿Dónde estamos?- Pregunto nada mas salir del portal y mirar a su alrededor aunque era obvio que estaban en el mundo no mágico y que eso era una casa sin embargo el único que estaba allí con el era Lein de Elis no había el mas mínimo rastro.

  • estamos en el mundo no mágico, aquí vivía Elis antes pero ella a debido desviar nuestro camino y aparecer en otro punto de este mundo, no se donde puede estar pero volverá contesto Lein mientras miraba a su alrededor observando los efectos que había tenido la batalla entre los ángeles y la tía de Elis antes de simplemente sentarse en un sillón au entero y armarse de paciencia para esperar la vuelta de Elis.

Mientras ella había parecido frente a la casa de la única humana a la que consideraba una amiga la cual para su asombro había salido de la casa a todo correr apenas aparecer ella frente a la casa y se había abrazado a ella con fuerza.

  • Elis te he echado tanto de menos, ¿estas bien?, ¿Qué te ha pasado?- Pregunto Lucy arrastrándola hasta el interior de su casa que para su sorpresa solo estaba ocupada por una anciana que dormitaba en un sillón con lo que parecía ser una bufanda a medio hacer y unos agujas de tejer.

  • es mi abuela suele quedarse dormida así- comento Lucy haciendo que subiese las escaleras hasta su pequeña y confortable habitación muy parecida a la que ella tenía antes en casa de su tía a excepción de que esta tenía dos ventanas.

  • estas helada- comento Lucy acercándose a su armario y sacando una manta antes de obligarla a sentarse en la cama y echársela por encima.

  • Espera aquí, no te muevas y por lo que mas quieras no te vayas- dijo Lucy antes de salir de la habitación y bajar las escaleras a la carrera, ella se quedo mirando hacía la puerta abierta y una débil sonrisa apareció en su rostro, ¿Qué la había llevado a hacer lo que estaban haciendo? ¿Por qué había acudido a Lucy?

Aun siendo ella no podía contarle nada de lo ocurrido realmente, por que los seres de aquel mundo no debían saber nada de los otros dos de eso dependía el equilibrio de los tres mundos sin embargo ahí estaba sentada en la cama de Lucy con una manta sobre los hombros y sonriendo aliviada como si el simple echo de estar cerca de aquella dulce y tierna muchacha la ayudase a calmar su dolor.

  • Espero que te guste el chocolate caliente- comento Lucy entrando en la habitación con una bandeja de madera color caoba que contenía dos humeantes tazas y un plato lleno de tostadas con mantequilla y mermelada, ella la miro asombrada por la rapidez con la que había echo todo aquello.

  • bebe, te sentara bien- dijo Lucy poniéndole la taza mas llena entre las manos y sonriendo tiernamente mientras se sentaba frente a ella en la alfombra, ella la miro un momento y se levanto de la cama para sentarse frente a ella también en la alfombra.

  • no hace falta que te sientes conmigo- comento Lucy llevándose la taza a los labios y bebiendo un poco de chocolate, ella la imito y ambas se mantuvieron en silencio mientras comían y bebían.

  • sabes Elis te he echado mucho de menos- comento Lucy mirando hacía un lado algo avergonzada, ella la miro y sonrió tiernamente.

  • y yo a ti Lucy, te he echado de menos mas de lo que puedes imaginarte contesto ella haciendo que Lucy la mirara con los ojos muy abiertos por la sorpresa.

  • ¿de veras? Pregunto con voz trémula.

  • yo pensé que ahora que les tenías a ellos ya no me necesitarías… - murmuro con los ojos aguados pero intento no llorar, Elis la miro impresionada y se encontró a si misma abrazándola protectoramente.

  • yo siempre te voy a necesitar Lucy, siempre- le aseguro ella permitiendo que Lucy llorase con el rostro escondido en su pecho.

  • pero ellos eran como tu y parecías tan feliz con ellos, no quiero que los dejes por que yo quiera estar contigo, tu sitio esta con ellos y no aquí conmigo- murmuro Lucy apartándose de ella que la miro desconcertada.

  • ¿Qué quieres decir con que son como yo?- Pregunto ella haciendo que Lucy la mirase incrédula.

  • Estefan y Lein, ellos son como tu, los dos brillaban aunque la que mas brillaba de los tres eras tu- contesto Lucy haciendo que ella la mirase aun mas desconcertada.

  • ¿Lucy cariño con quien estas hablando?- Pregunto su abuela abriendo la puerta de la habitación y soltando un grito ahogado al verla.

  • ¡por todos los cielos!, Lucy ven aquí cariño-dijo su abuela asustada acercándose a Lucy y alejándola de ella con un vigor insospechado para un mujer que aparentaba tener unos ochenta años.

  • no te la llevaras, no dejare que te lleves a mi pequeña Lucy es todo lo que tengo, ¡me oyes vete de aquí!- Le increpo la anciana escondiendo una muy desconcertada Lucy tras ella mientras que Elis miraba a la mujer y una suave sonrisa aparecía en su rostro al conseguir traspasar el engaño visual de la mujer.

  • usted es un ángel- murmuro ella observando el verdadero aspecto de la mujer que retrocedió escondiendo a Lucy aun mas tras ella.

  • no se de que me hablas, vete- contesto la mujer.

  • abuela no, ella es mi amiga, es Elis, te hable de Elis lo recuerdas, ¿verdad?, la sobrina de tu amiga Marian- dijo Lucy nada mas salir de su desconcertó inicial.

  • ¿has dicho la sobrina de Marian?- Pregunto la mujer volviéndose hacía Lucy sorprendida.

  • si abuela, la sobrina de Marian- contesto Lucy saliendo de tras de ella y situándose a su lado.

  • te dije que brillaba mucho, ¿lo ves verdad?, aunque ahora esta algo apagada creo que esta triste- comento Lucy como si fuese una niña pequeña.

  • muéstrame el corazón- pidió la mujer ignorando a Lucy y mirándola a ella fijamente, que se llevo la mano bajo la túnica y saco el colgante que pendía de su cuello el cual ahora lucia casi apagado, la mujer lo miro y asintió levemente.

  • Marian no pudo evitarlo y supongo que yo tampoco puedo- murmuro mirando a Lucy angustiada.

  • ¿has venido a buscarla, cierto? Pues adelante pero si le pasa algo yo… -

  • ¿a buscarla? Pregunto Elis desconcertada sintiendo como si algo en su interior se rompiera en pedazos, ``el heredero y la luz se sheanar sois las dos caras de una misma moneda, sois iguales y diferentes pero os necesitáis cuando la luz de sheanar busca apoyo cuando esta hundida por el dolor siempre acude al heredero solo el puede apaciguar su dolor al igual que solo la luz de sheanar puede apaciguar el del heredero´´.

  • Lucy es la heredera- mascullo alarmada

  • ¡Lein! Esta solo con el- dijo aterrada poniéndose en pie y mirando a la mujer con aprensión.

  • cuida de ella por favor si es necesario huid de aquí, id a sheanar dama destello os llevara a un lugar seguro nada mas lleguéis, cuida de ella que no le ocurra nada- pidió la mujer esta la miro impresionada pero asintió.

  • Lucy prepara tus cosas, solo lo indispensable nos vamos ya- ordeno la mujer pero Lucy no se movió.

  • ¡donde iras tu, si vas allí te pondrás en peligro- mascullo Lucy asustada agarrándola por el brazo, ella la miro con dulzura y la abrazo.

  • tranquila Lucy yo iré también a donde te lleva tu abuela pero antes he de ayudarle, no puedo dejarlo a su merced- contesto separándose de Lucy que la miro seriamente perdiendo de golpe toda la niñez de su rostro.

  • ten cuidado Elis, sin ti yo no podre hacer nada, te estaré esperando dijo seriamente haciendo que ella sonriese.

  • hasta pronto Lucy- murmuro ella desapareciendo de la habitación.