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Historia 38516 — capítulo 28
Abrió los ojos sabiendo claramente lo que iba a encontrar delante de ella, sabiendo también que tendría que afrontarlo, no podía hacer como dormía eternamente aunque habría deseado poder hacerlo nada mas abrió los ojos encontrándose de lleno con los suyos de un negro insoldable que la hacía sentirse diminuta incluso a sabiendas de que el solo la superaba en poder por el simple hecho de que le llevaba siglos de adelanto y había tenido tiempo de sobra para desarrollarlo, ella no había tenido tanta suerte y por eso estaba en esa situación por que su poder y su capacidad para usarlo eran insuficientes además se había dado cuenta de que su poder estaba ligado de una forma inquebrantable con sus sentimientos mas íntimos lo que hacía que si sentía dolor o angustia su capacidad disminuyera notablemente.
-
buenos días- dijo el suavemente con una dulce pero para ella repulsiva sonrisa mientras estiraba el brazo y la acercaba a el abrazándola contra su pecho suavemente antes de levantarse y ponerse la túnica.
-
tal y como te dije- comento mientras tocaban a la puerta y por ella entraban dos guardias sujetando cada a uno a Lein por un brazo el cual fulmino con la mirada a Rasnel antes de reparar de en su presencia y soltar una exclamación medio ahogada.
-
aquí tienes- dijo Rasnel pasándole una llave antes de volverse nuevamente hacía la puerta sin mirar a Lein que lo miraba lleno de odio mientras apretaba visiblemente los puños dispuesto a saltar sobre el.
-
dejadlo aquí y volved a vuestros puesto- ordeno Rasnel antes de salir de la habitación, los guardia se miraron y soltaron los brazos de Lein ates de abandonar la sala momento en que el se precipito con un fuerte estrepito de cadenas hasta donde estaba ella estrechándola contra si fuertemente, ella le devolvió el abrazo reconfortada por la certeza de que el por lo menos estaba bien y sobre todo de que el estaba allí con ella.
-
¿estas bien? ¿Te ha hecho daño?- Pregunto Lein precipitadamente apartándola un poco de si para mirarla mejor, ella bajo la vista y uso la llave que le había dado Rasnel para abrir los grilletes que se cerraban estrechamente sobre las muñecas de Lein antes de pasar a quitarle los de los pies.
-
yo estoy bien- aseguro sonriendo forzadamente antes de tomar sus manos y examinar las heridas producidas por los grilletes.
-
hermana, si ha hecho algo quiero que me lo digas se quejo el apartando su manos de las suyas mientras clavaba la vista en el suelo.
-
no lo ha intentado pero solo es… mascullo ella sintiendo como se le cerraba la garganta y se veía incapaz de seguir hablando, repugnada y… aterrorizada ante sus propios pensamientos, pensamientos que sabía no eran equivocados, solo sería cuestión de tiempo que el…
-
lo despellejare vivo- siseo Lein haciéndola volver en si para mirarlo alarmada, el sonrió siniestramente.
-
y si no lo hago yo seguro que lo hace Estefan y si no lo mas probable es que el lo despelleje y yo lo destripe- comento haciendo que ella le mirase fijamente.
-
¿es esta bien?- Pregunto entrecortadamente temiendo la respuesta que podría darle Lein este la miro y sonrió imitando la media sonrisa de Estefan.
-
esta enfurecido pero bien- contesto con un deje de diversión en la voz, ella suspiro aliviada, ambos estaban bien y eso era lo que importaba ahora lo que debía hacer era buscar una forma de salir de allí y cuanto antes lo hiciese mejor.
-
hermanita- dijo para llamar nuevamente su atención, ella le miro y volvió a tomar sus manos para examinar sus muñecas, el la miro un momento con el ceño fruncido pero la dejo hacer.
-
hay una forma- susurro el mirando con fijeza la puerta de la habitación pero ella siguió a lo suyo como si no lo hubiese oído sin embargo un suave apretón en su mano le indico que le estaba escuchando.
-
El me lo explico pero es difícil y yo no podre solo- murmuro observando como ella curaba las heridas de sus muñecas con un simple roce de sus dedos.
-
hay barreras demoniacas- prosiguió el suavemente esperando alguna reacción por su parte a fin de cuentas en caso de que hubiese alguien cerca ella lo sabría podía detectar la vida de los seres que la rodeaban y las energías usadas para los hechizos también podía sentirlas.
-
lo se, necesitaras a alguien con energía demoniaca pero yo no puedo hacer nada sin levantar sus sospechas, tiene mi energía controlada, lo único que puedo hacer es daros una mínima ayuda indirecta después tendréis que hacer el resto solos- contesto ella acercándose a el en busca de calor.
-
no te preocupes esta controlado mañana en la noche vendremos por ti y saldremos de este apestoso lugar murmuro el pasándole una mano por encima de los hombros y pegándola a el en un gesto protector mientras la miraba con cariñosamente.
-
bastardo- murmuro Lein nada más verlo entrar por la puerta poniéndose delante de la figura dormida de Elis para ocultarla a su visión, el frunció el ceño visiblemente molesto e hizo un gesto con la mano a los guardias que esperaban fuera.
-
te agradezco que hayas cuidado de ella durante mi ausencia pero ahora estarás mejor donde te corresponde medio ángel- siseo mirándole con asco mientras los guardias se lo llevaban y cerraban la puerta tras de si.
El fijo su vista en la figura de ella que dormía de cara a el con la mano cerrada sobre el colgante que pendía sobre su pecho, la había dejado sola casi dos días y una noche, y cuanto lamentaba haber tenido que hacerlo pero esos rebeldes empezaban a ser verdaderamente molestos peor pronto los aniquilaría ahora que ella era suya destruiría todo ser que se interpusiera en su camino, solo debía ser uno con ella convertirla en su compañera eterna y ya nada podría hacer nadie lo tendría todo ganado, esa noche, esa misma noche la aria suya y podría dejar sus temores a un lado para siempre.
Ella se estremeció inquieta como si sus lujuriosos pensamientos llegasen hasta a ella de alguna forma, el sonrió ampliamente y se acerco a la cama observándola mas detenidamente antes de acercar su mano y apartar las sabanas que la tapaban con cuidado procurando no despertarla mientras la observaba detenidamente posando su mirada en cada línea de su cuerpo mientras esperaba a que cállese del todo la noche, justo cuando fuese media noche tal y como mandaba la tradición antes de eso no sería valido, la unión de los seres eternos era compleja y no se basaba solo en el amor había otras formas de retener a un compañero o compañera y esa era consumar la unión en la noche en que las tres lunas de sheanar llegaran asu punto álgido y eso solo ocurría una vez cada dos años y solo duraba desde después de la media noche hasta el amanecer pero podía esperar llevaba ya casi dos horas haciéndolo y el momento se acercaba, el lo sentía hasta en la ultima fibra de su ser poseído por el deseo y estuvo seguro de que ella también lo había sentido pues nada mas entrar la luz de las lunas en la habitación abrió los ojos de súbito y trato de incorporarse y apartarse de el pero el fue mas rápido y antes de que pudiese hacer movimiento alguno ya estaba sobre ella sujetándola contra la cama, ella le miro y pudo ver claramente el miedo en sus ojos pero no le importo y tampoco le importo que ella forcejease insistentemente e incluso le gritase e insultase, arañándole y golpeándole con todas las fuerzas de las que disponía.
-
no te resistas, será peor- gruño el agarrándole los brazos hasta que estos quedaron bajo el propio cuerpo de ella aplastado a su vez por su peso de forma que no pudiese sacarlos.
-
suéltame maldito puerco- siseo forcejeando con aun mas insistencia, el hizo una mueca de disgusto y arranco de un tirón el camisón de ella rasgando la tela y amordazándola con fuerza recibiendo dos buenos mordiscos en las manos que el ignoro mientras la miraba lujuriosamente.
Ella le miro con odio y desprecio y el colgante de su cuello resplandeció débilmente mientras trataba de usar su poder contra el que sonrió divertido y rechazo la fuerza sin esfuerzo alguno.
-
¡apártate de ella maldito bastardo despreciable! Grito Estefan mientras la puerta caía abajo echa trizas y una descarga violácea golpeaba a Rasnel haciendo que este se estrellara contra la pared mas alejada de la cama.
-
Elis- grito Lein precipitándose dentro de la habitación hasta llegar a ella y quitarle la improvisada mordaza de la boca, ella le miro aun demasiado choqueada para nada mientras observaban como Estefan se dirigía hacía el otro lado de la habitación con los ojos brillando de un siniestro color violáceo lleno de odio, desprecio y furia pero se detuvo a mitad de camino y miro a Lein que en ese momento intentaba hacerla reaccionar.
-
Estefan- llamo Lein con aire desesperado haciendo que el volviese en si y sus ojos perdieran parte del brillo maligno mientras se apresuraba a su lado, ella le siguió con la mirada hasta que llego a su lado.
-
lo pagaras- siseo por lo bajo echando una mirada hacia le otro extremo de la habitación mientras le ofrecía a ella sus brazos que los miro apenas una fracción de segundo antes de abrazarse a el temblando levemente, el al estrecho contra si mientras Lein arrancaba una de las sabanas de la cama y se la pasaba.
El la cubrió y la tomo en brazos antes de salir de la habitación directamente por la ventana con Lein detrás.
-
perdóname- murmuro ella haciendo que el bajase la vista a sus ojos sorprendido.
-
no digas tonterías soy yo quien debe pedirte perdón, jamás debí permitir que pasase esto, debí haberme dado cuenta antes y haberte dicho lo que sentía, es culpa mía pero te juro que no dejare que vuelva a pasar, no dejare que te vuelva a tocar jamás y… si aun puedes sentir algo por mi después de esto quiero que sepas que soy tuyo- contesto el estrechándola mas contra si, ella le miro fijamente y una lagrima resbalo por su mejilla.
-
y yo tuya, demonio tontorrón- murmuro ella cerrando los ojos y apoyando el rostro sobre su pecho.
Abrió los ojos sabiendo claramente lo que iba a encontrar delante de ella, sabiendo también que tendría que afrontarlo, no podía hacer como dormía eternamente aunque habría deseado poder hacerlo nada mas abrió los ojos encontrándose de lleno con los suyos de un negro insoldable que la hacía sentirse diminuta incluso a sabiendas de que el solo la superaba en poder por el simple hecho de que le llevaba siglos de adelanto y había tenido tiempo de sobra para desarrollarlo, ella no había tenido tanta suerte y por eso estaba en esa situación por que su poder y su capacidad para usarlo eran insuficientes además se había dado cuenta de que su poder estaba ligado de una forma inquebrantable con sus sentimientos mas íntimos lo que hacía que si sentía dolor o angustia su capacidad disminuyera notablemente.
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buenos días- dijo el suavemente con una dulce pero para ella repulsiva sonrisa mientras estiraba el brazo y la acercaba a el abrazándola contra su pecho suavemente antes de levantarse y ponerse la túnica.
-
tal y como te dije- comento mientras tocaban a la puerta y por ella entraban dos guardias sujetando cada a uno a Lein por un brazo el cual fulmino con la mirada a Rasnel antes de reparar de en su presencia y soltar una exclamación medio ahogada.
-
aquí tienes- dijo Rasnel pasándole una llave antes de volverse nuevamente hacía la puerta sin mirar a Lein que lo miraba lleno de odio mientras apretaba visiblemente los puños dispuesto a saltar sobre el.
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dejadlo aquí y volved a vuestros puesto- ordeno Rasnel antes de salir de la habitación, los guardia se miraron y soltaron los brazos de Lein ates de abandonar la sala momento en que el se precipito con un fuerte estrepito de cadenas hasta donde estaba ella estrechándola contra si fuertemente, ella le devolvió el abrazo reconfortada por la certeza de que el por lo menos estaba bien y sobre todo de que el estaba allí con ella.
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¿estas bien? ¿Te ha hecho daño?- Pregunto Lein precipitadamente apartándola un poco de si para mirarla mejor, ella bajo la vista y uso la llave que le había dado Rasnel para abrir los grilletes que se cerraban estrechamente sobre las muñecas de Lein antes de pasar a quitarle los de los pies.
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yo estoy bien- aseguro sonriendo forzadamente antes de tomar sus manos y examinar las heridas producidas por los grilletes.
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hermana, si ha hecho algo quiero que me lo digas se quejo el apartando su manos de las suyas mientras clavaba la vista en el suelo.
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no lo ha intentado pero solo es… mascullo ella sintiendo como se le cerraba la garganta y se veía incapaz de seguir hablando, repugnada y… aterrorizada ante sus propios pensamientos, pensamientos que sabía no eran equivocados, solo sería cuestión de tiempo que el…
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lo despellejare vivo- siseo Lein haciéndola volver en si para mirarlo alarmada, el sonrió siniestramente.
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y si no lo hago yo seguro que lo hace Estefan y si no lo mas probable es que el lo despelleje y yo lo destripe- comento haciendo que ella le mirase fijamente.
-
¿es esta bien?- Pregunto entrecortadamente temiendo la respuesta que podría darle Lein este la miro y sonrió imitando la media sonrisa de Estefan.
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esta enfurecido pero bien- contesto con un deje de diversión en la voz, ella suspiro aliviada, ambos estaban bien y eso era lo que importaba ahora lo que debía hacer era buscar una forma de salir de allí y cuanto antes lo hiciese mejor.
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hermanita- dijo para llamar nuevamente su atención, ella le miro y volvió a tomar sus manos para examinar sus muñecas, el la miro un momento con el ceño fruncido pero la dejo hacer.
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hay una forma- susurro el mirando con fijeza la puerta de la habitación pero ella siguió a lo suyo como si no lo hubiese oído sin embargo un suave apretón en su mano le indico que le estaba escuchando.
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El me lo explico pero es difícil y yo no podre solo- murmuro observando como ella curaba las heridas de sus muñecas con un simple roce de sus dedos.
-
hay barreras demoniacas- prosiguió el suavemente esperando alguna reacción por su parte a fin de cuentas en caso de que hubiese alguien cerca ella lo sabría podía detectar la vida de los seres que la rodeaban y las energías usadas para los hechizos también podía sentirlas.
-
lo se, necesitaras a alguien con energía demoniaca pero yo no puedo hacer nada sin levantar sus sospechas, tiene mi energía controlada, lo único que puedo hacer es daros una mínima ayuda indirecta después tendréis que hacer el resto solos- contesto ella acercándose a el en busca de calor.
-
no te preocupes esta controlado mañana en la noche vendremos por ti y saldremos de este apestoso lugar murmuro el pasándole una mano por encima de los hombros y pegándola a el en un gesto protector mientras la miraba con cariñosamente.
-
bastardo- murmuro Lein nada más verlo entrar por la puerta poniéndose delante de la figura dormida de Elis para ocultarla a su visión, el frunció el ceño visiblemente molesto e hizo un gesto con la mano a los guardias que esperaban fuera.
-
te agradezco que hayas cuidado de ella durante mi ausencia pero ahora estarás mejor donde te corresponde medio ángel- siseo mirándole con asco mientras los guardias se lo llevaban y cerraban la puerta tras de si.
El fijo su vista en la figura de ella que dormía de cara a el con la mano cerrada sobre el colgante que pendía sobre su pecho, la había dejado sola casi dos días y una noche, y cuanto lamentaba haber tenido que hacerlo pero esos rebeldes empezaban a ser verdaderamente molestos peor pronto los aniquilaría ahora que ella era suya destruiría todo ser que se interpusiera en su camino, solo debía ser uno con ella convertirla en su compañera eterna y ya nada podría hacer nadie lo tendría todo ganado, esa noche, esa misma noche la aria suya y podría dejar sus temores a un lado para siempre.
Ella se estremeció inquieta como si sus lujuriosos pensamientos llegasen hasta a ella de alguna forma, el sonrió ampliamente y se acerco a la cama observándola mas detenidamente antes de acercar su mano y apartar las sabanas que la tapaban con cuidado procurando no despertarla mientras la observaba detenidamente posando su mirada en cada línea de su cuerpo mientras esperaba a que cállese del todo la noche, justo cuando fuese media noche tal y como mandaba la tradición antes de eso no sería valido, la unión de los seres eternos era compleja y no se basaba solo en el amor había otras formas de retener a un compañero o compañera y esa era consumar la unión en la noche en que las tres lunas de sheanar llegaran asu punto álgido y eso solo ocurría una vez cada dos años y solo duraba desde después de la media noche hasta el amanecer pero podía esperar llevaba ya casi dos horas haciéndolo y el momento se acercaba, el lo sentía hasta en la ultima fibra de su ser poseído por el deseo y estuvo seguro de que ella también lo había sentido pues nada mas entrar la luz de las lunas en la habitación abrió los ojos de súbito y trato de incorporarse y apartarse de el pero el fue mas rápido y antes de que pudiese hacer movimiento alguno ya estaba sobre ella sujetándola contra la cama, ella le miro y pudo ver claramente el miedo en sus ojos pero no le importo y tampoco le importo que ella forcejease insistentemente e incluso le gritase e insultase, arañándole y golpeándole con todas las fuerzas de las que disponía.
-
no te resistas, será peor- gruño el agarrándole los brazos hasta que estos quedaron bajo el propio cuerpo de ella aplastado a su vez por su peso de forma que no pudiese sacarlos.
-
suéltame maldito puerco- siseo forcejeando con aun mas insistencia, el hizo una mueca de disgusto y arranco de un tirón el camisón de ella rasgando la tela y amordazándola con fuerza recibiendo dos buenos mordiscos en las manos que el ignoro mientras la miraba lujuriosamente.
Ella le miro con odio y desprecio y el colgante de su cuello resplandeció débilmente mientras trataba de usar su poder contra el que sonrió divertido y rechazo la fuerza sin esfuerzo alguno.
-
¡apártate de ella maldito bastardo despreciable! Grito Estefan mientras la puerta caía abajo echa trizas y una descarga violácea golpeaba a Rasnel haciendo que este se estrellara contra la pared mas alejada de la cama.
-
Elis- grito Lein precipitándose dentro de la habitación hasta llegar a ella y quitarle la improvisada mordaza de la boca, ella le miro aun demasiado choqueada para nada mientras observaban como Estefan se dirigía hacía el otro lado de la habitación con los ojos brillando de un siniestro color violáceo lleno de odio, desprecio y furia pero se detuvo a mitad de camino y miro a Lein que en ese momento intentaba hacerla reaccionar.
-
Estefan- llamo Lein con aire desesperado haciendo que el volviese en si y sus ojos perdieran parte del brillo maligno mientras se apresuraba a su lado, ella le siguió con la mirada hasta que llego a su lado.
-
lo pagaras- siseo por lo bajo echando una mirada hacia le otro extremo de la habitación mientras le ofrecía a ella sus brazos que los miro apenas una fracción de segundo antes de abrazarse a el temblando levemente, el al estrecho contra si mientras Lein arrancaba una de las sabanas de la cama y se la pasaba.
El la cubrió y la tomo en brazos antes de salir de la habitación directamente por la ventana con Lein detrás.
-
perdóname- murmuro ella haciendo que el bajase la vista a sus ojos sorprendido.
-
no digas tonterías soy yo quien debe pedirte perdón, jamás debí permitir que pasase esto, debí haberme dado cuenta antes y haberte dicho lo que sentía, es culpa mía pero te juro que no dejare que vuelva a pasar, no dejare que te vuelva a tocar jamás y… si aun puedes sentir algo por mi después de esto quiero que sepas que soy tuyo- contesto el estrechándola mas contra si, ella le miro fijamente y una lagrima resbalo por su mejilla.
-
y yo tuya, demonio tontorrón- murmuro ella cerrando los ojos y apoyando el rostro sobre su pecho.