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Historia 38516 — capítulo 27

Fue recobrando la conciencia lentamente, se sentía horriblemente débil y un intenso dolor en el pecho le hacía difícil y doloroso el solo respirar, además sentía los labios como si se hubiesen quemado aparte de tener aquel extraño sabor tan amargo y repugnante en la boca que la hizo recordar lo ocurrido.

El la había chantajeado a cambio de la vida de Estefan y Lein, y aquel sabor en su boca y el dolor en los labios de debían aquel beso que el le había robado tan violentamente aunque no sabía cuanto había pasado desde entonces.

Abrió los ojos lentamente y parpadeo varias veces antes de poder ver claramente, estaba echada de lado en una cama con dosel mucho más grande que cualquiera que hubiese visto nunca, las cortinas de un extraño tono azul estaba echadas alrededor de la cama y ella estaba tapada esmeradamente por varias mantas extremadamente suaves y cálidas.

Pero no estaba sola en la habitación al otro lado de las cortinas podía distinguir claramente a alguien sentado en lo que debía ser un sillón pero al parecer estaba dormido y no se había percatado de nada, ella se puso la mano ante los ojos y se observo la piel, estaba verdaderamente blanca y lo peor de todo, estaba demasiado débil para moverse y eso la hizo sentir una espantosa desesperación.

Estaba completamente indefensa y no se podía mover, y para mejorarlo todo estaba aquella horrible sensación de soledad y vacio impregnada por un miedo latente por el estado en podrían estar Lein y Estefan en esos instantes.

  • veo que ya estas despierta- comento suavemente haciendo que sobresaltara mientras el descorría las cortinas con suavidad y la miraba cálidamente, ella le devolvió la mira intentando que sus ojos y su rostro se mostrasen inexpresivos y fríos como habían hecho desde hacía tanto tiempo pero fue incapaz de apaciguar los leves destellos de temor que sentía por Lein y Estefan.

El sonrió de una forma que suponía pretendía ser tranquilizadora mal interpretado claramente los destello de miedo por el bienestar de Estefan y Lein por miedo hacía el.

  • no debes temerme, no te are ningún daño- comento el suavemente acercando la mano y acariciando distraídamente su pelo mientras ella contenía el impulso instintivo de apartarse y ponerse fuera del alcance de sus manos pero se mantuvo quieta, por el bien de ellos debía controlarse, ella era la única esperanza que tenían de salir de allí y sobre todo era el motivo de que el los mantuviera vivos no debía hacerle enfadar o ellos lo pagarían y no podía permitírselo, tenia que someterse se dijo a si misma con firmeza a pesar de que todo su ser se revelaba a ello.

El sonrió dulcemente mientras la observaba haciendo que ella se quedase paralizada mirándolo fijamente, aquella expresión era la misma de Estefan, la misma, exactamente igual y se acerco a ella también exactamente igual a como lo había hecho el apenas unos días atrás consiguiendo que ella se estremeciese de pura impresión rompiendo la extraña ilusión que durante unos instantes la había hecho ver a Estefan delante suya mientras el se detenía y la miraba preocupado antes bajar la mano de su cabello hacía su mejilla.

  • aun no has entrado en calor- comento el acariciándole la mejilla suavemente, ella le miro un momento desconcertada y tuvieron que pasar varios minutos para que se diese cuenta de que tenia frío, había estado demasiado entumecida como para darse cuenta pero ahora lo empezaba a notar y su cuerpo reaccionaba rápidamente empezando a tiritar, cosa que no le había pasado en su vida por mucho que frió que hiciese.

  • traeré otra manta- dijo el apartándose y echando a andar hacía un rincón de la habitación que quedaba fuera de su ángulo de visión para volver apenas un minuto después con una manta entre las manos la cual extendió sobre la cama mientras la arropaba con sumo cuidado.

  • debes tener hambre, algo caliente te sentara bien- comento cuando acabo de arroparla.

  • mandare que preparen algo, espera un momento- dijo el saliendo nuevamente de su ángulo de visión, ella cerro los ojos levemente tratando de concentrarse y tener una visión mental del lugar donde se encontraba y sobre todo tratando de encontrar las vidas de Lein y Estefan pero apenas consiguió ver la imagen de la habitación donde estaba y el principio del corredor donde estaba el y otra persona mas.

  • no deberías hacer eso, te cansaras- comento el entrando nuevamente en la habitación y poniéndose delante de ella con el ceño fruncido, ella abrió los ojos y le miro detenidamente.

Desde luego no cabía duda de que el y Estefan eran hermanos de verdad y sin embargo pensar en ellos como hermanos se le hacía imposible, ¿Qué hermano mayor torturaría a su hermano pequeño y lo encerraría en las mazmorras?, desde luego era un acto repugnante a su entender pero para su inmenso disgusto no podía mas que admitir que detrás de la repulsión natural que ella tenía a su poder sentía una extraña atracción por el, no como la que sentía por Estefan, era algo distinto, podía bien ser curiosidad pero había algo mas que eso, creía que era una especie de instinto, uno que llevaba mucho tiempo dormido tanto que ya nadie recordaba que existía.

  • no deberías incorporarte- se quejo el apresurándose a su lado al ver como se incorporaba en la cama con esfuerzo.

  • no se tu nombre- comento ella antes de que el pudiese obligarla a echarse de nuevo en la cama haciendo que la mirara como pillado por sorpresa antes de sacudir levemente la cabeza y sonreír complacido.

  • mi nombre es Rasnel- contesto sentándose en el borde de la cama mirándola con una extraña ternura que por algún motivo la hizo sentir terriblemente mal pero se obligo a olvidarlo y fijar su vista y su atención en otra cosa de manera que acabo clavando sus ojos en el colgante de negro cristal en forma de lagrima que el llevaba colgado al cuello este parpadeo levemente y el suyo le respondió débilmente.

  • puedes tocarlo si lo deseas, no te ara daño- comento el observándola, ella le miro un momento a los ojos buscando algún tipo de falsedad en ellos pero no había ninguna el seguía mirándola con esa extraña ternura por lo que alargo la mano lentamente hasta rozar el colgante con los dedos este resplandeció con fuerza sobresaltándolo incluso a el mientras ella miraba al vacio con las pupilas dilatadas.

  • `` dos poderes sois, poderes gemelos, consagrados a proteger mas de lo que la vista de nada puede abarcar, guardianes de los antiguos secretos que visteis el comienzo y el fin tanta veces pronto muy pronto despertareis y veréis aquello que se perdió en el tiempo ´´- dijo una clara y firme voz que le resulto tan conocida como la suya propia pero antes de que pudiese evocar el recuerdo y saber donde había oído antes esa voz la luz del colgante negro desapareció y el recuerdo desapareció con el.

Ella le miro un momento mas y luego respiro hondo, esperando que el cediese, no se atrevía a pedirle que le permitiese ver a Estefan pues la ultima vez le había oído claramente amenazarle por su cercanía ella y no deseaba que le hiciese daño sin embargo Lein era harina de otro costal y con algo de suerte el cedería a su deseo de verle.

  • yo…- mascullo algo insegura captando toda su atención mientras retiraba la mano del colgante pero el se la agarro y la mantuvo entre las suyas con suavidad.

  • adelante puedes pedirme o decirme lo que sea- contesto el sonriendo dulcemente, ella le miro e intento respirar sin provocar aquel agudo dolor en su pecho.

  • podría… me dejarías ver a Lein- pidió ella suavemente procurando no apartar la vista de los ojos de el que la miro fijamente buscando algo delatador en su mirada.

  • ese medio ángel significa mucho para ti, ¿verdad?- Comento el mirándola fijamente mientras acariciaba el dorso de su mano suavemente, ella le sostuvo la mirada y se forzó a dedicarle una leve sonrisa.

  • es… como mi hermano mayor, puede parecer estúpido pero después de sentirme sola tanto tiempo, no… no soy capaz de estar sin el- dijo casi en un murmullo confesando aquello sin saber exactamente por que mientras el la miraba y luego sonreía dulcemente.

  • esta bien, si deseas tenerlo cerca así será pero con una condición- dijo mirándola seriamente.

  • ¿Cuál?- pregunto ella devolviéndole la mirada.

  • si hace algo que sospechoso, se muestra desafiante o me hace enfadar lo mandare de vuelta ala mazmorras- contesto el esperando su reacción.

  • no ara nada- aseguro ella haciendo que el sonriese de nuevo y se acercase a ella peligrosamente hasta quedar a pocos centímetros de su rostro mirándola dulcemente con un extraño brillo en los ojos antes de depositar un suave beso sobre sus labios, ella le miro fijamente pero no hizo nada para impedirlo.

  • descansa, dentro de un rato te traerán algo de comer y mañana le tendrás aquí- aseguro el antes de levantarse y salir de la habitación dejándola sola momento en que ella se toco los labios sintiendo unas horribles ganas de echarse a llorar de pura frustración, se sentía tal mal, sentía que estaba traicionando a Estefan pero retuvo las lagrimas y se esforzó por recuperar la templanza, no tenía opción lo que hacía lo hacia por el para que pudiese seguir viviendo el tiempo suficiente como para poder salir de allí.