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Historia 38516 — capítulo 26

  • Elis, Estefan viene alguien- aviso Lein haciendo que Estefan abriese los ojos en el acto sin embargo Elis no se movió de donde estaba acurrucada contra Estefan, tan inmóvil que si no fuese por la lenta respiración podrían haberla tomado por muerta.

Ellos la miraron preocupados, sabían que llevaban allí por lo menos una semana y en ese tiempo había sufrido casi veinte ataques iguales al primero que padeció nada mas despertar y cada uno parecía arrancarle un poco mas de vida hasta que ni siquiera había podido mantenerse en pie o alzar una mano sin que esta temblara violentamente por el esfuerzo.

Y solo su fuerza de voluntad había impedido que se rindiese al dolor de aquellos ataques, eso y el apoyo que ellos le habían brindado manteniéndose lo mas próximos ella a que podían y procurando que durante los ataque pudiese aferrase a uno de ellos u a los dos sin dejar de hablarle hasta que el ataque cesaba.

Había sido después del ultimo ataque cuando ella completamente agotada se había desplomado acurrucada contra el que había procurado traspasarle algo de su calor corporal pero lo peor de aquella situación o tal vez lo mejor que debido a sus continuos ataques que la hacía pasar la mayor parte del tiempo completamente ida o dormida habían podido ocultarle hasta el momento las torturas a las que ambos eran sometidos, o al menos eso creían no podían estar seguros de hasta que punto llegaba su lucidez.

-tienes buen aspecto herma…- empezó a decir burlonamente mientras entraba en la celda seguido de tres guardias pero se interrumpió al ver a Elis acurrucada contra el haciendo que sus ojos negros se llenasen de fría cólera.

  • cogedlos- siseo haciendo que dos de los guardias que lo seguían se dirigiesen cada uno hacía uno de ellos con un horrible chasquido metálico, el le echo una mirada llena de odió a su hermano y apretó a Elis contra el aumentando la cólera que crecía en los ojos de su hermano.

  • lo pagaras- le aseguro lleno de cólera con voz tan potente que resonó repetidamente por las mazmorras e hizo que Elis abriese los ojos y le mirase sin poder contener un estremecimiento de temor involuntario, el le devolvió la mirada suavizandola y dejando que esta pareciese incluso cálida pero la única respuesta de su cuerpo fue una repulsión tan intensa que tuvo que aferrarse a Estefan para poder mantener un punto referencia.

Este la miro presa del terror al ver como su piel adquiría un estremecedor tono blanco que permitió ver cada vena de su cuerpo a través de la piel pero no fue eso lo que lo asusto de verdad sino el sentir como su pulso desaparecía de golpe y ella dejaba de respirar.

  • ¡Elis por los tres mundo reacciona!-  exclamo el desesperado sacudiéndola por los hombros pero el guardia lo agarro y lo aparto de ella a la fuerza dejando que su hermano se arrodillase frente a ella sujetándola por los hombros obligando a que sus vidriosos ojos le mirasen fijamente.

  • ya veo, una reacción adversa a mi poder murmuro cerrando los ojos durante unos instante en los que Lein y Estefan que forcejeaban con todas sus fuerzas observaron como una energía negra salía del cuerpo de Elis y entraba en el cuerpo de el a través de sus manos apoyadas en los hombros de ella que volvió a respirar súbitamente antes de doblarse hacía delante y toser violentamente presa de violentos temblores en todo el cuerpo y aun con aquel tono blanco tan antinatural en la piel.

El la miro fijamente permitiendo que en un acto reflejo se agarrase de sus brazos buscando un punto de referencia que la mantuviese firme.

  • tranquila- dijo suavemente al ver el miedo brillar en sus ojos aun algo vidriosos al darse cuenta de a quien tenía delante, ella ignoro sus palabra y quiso apartarse pero nada mas perder contacto con el sintió que se hundía y le falto el aire.

  • por tu propio bien tranquilízate dijo el suavemente aprovechando su debilidad para poner sus manos sobre sus hombros haciendo desaparecer la sensación de caída.

  • y también por el suyo- añadió haciendo que ella siguiendo un infalible instinto mirara derecho hacía Lein y Estefan fuertemente sujetos por los guardias que los habían sometido hasta dejarlos tumbados bocabajo contra el suelo, ella les miro y sintió que se rompía en pedacitos, estaba lo bastante lucida como para saber que había querido decir pero por si acaso el hizo un gesto a los guardias que un abrir y cerrar de ojos tenían puestas sus espadas sobre la nuca de Lein y Estefan.

Ella tembló y ya no solo por su propio frio o el dolor que sentía sino por el terror que le apelmazo el pecho al pensar en el hecho de perderlos a ellos también, jadeo intentando que el aire entrara a sus pulmones y supo que estaba vencida, cedería a sus exigencias fuesen cuales fuesen estas pero no podía… no podía dejarlos morir.

Esa era la triste verdad, se sometería.

  • no, no lo hagas- murmuro ella forzando su garganta para poder hablar, el la miro un instante y una sonrisa de triunfo surco su rostro mientras le hacía una seña a los guardias con la cabeza estos obligaron Estefan y Lein a ponerse en pie manteniendo ahora las espadas bien situadas sobre su garganta obligándolos a mirar en su dirección mientras el acerba su rostro peligrosamente al suyo, ella intento echarse hacía atrás siguiendo su instinto pero la dura de mirada de el y la espadas cortando levemente la piel de Estefan y Lein fue suficiente para que muy a su pesar se mantuviese quieta y dejase que el la besase violenta y posesivamente sin ningún movimiento y sin devolver el beso que tanto rechazaba y que estaba haciendo sangrar sus labios debido a violencia del mismo mientras Estefan y Lein observaban llenos de cólera lo que sucedía sin poder moverse pues en esos momentos eran diez guardias los que los sometían impidiendo movimiento alguno.

  • maldito bastardo- siseo Estefan dando lugar a un retahíla de encolerizados insultos y maldiciones que hicieron al fin que su hermano se apartase de ella y le mirase fríamente.

  • no quiero escucharlo mas, nos vamos, mantenedlos a salvo y callados- dijo antes de ponerse en pie y fijar su mirada en ella que no se movió lo mas mínimo ni si quiera para limpiar la sangre que bajaba por su barbilla desde sus heridos labios, el acerco sus dedos y la limpio delicadamente antes de sonreír tiernamente y ofrecerle una mano para ayudarla a ponerse en pie, ella la miro volviendo levemente en si y luego clavo su vista en Estefan al que habían amordazado haciendo que sus insultos y maldiciones no fuesen mas guturales sonidos sin embargo la mirada que le dedico no mostraba solo cólera y furia sino desesperación y miedo, miedo por ella que desvió la mirada y levanto una temblorosa mano para tomar la que le ofrecían pero a pesar del firmen sostén de esta no pudo mantenerse en pie ni medio segundo antes de sentir como si el suelo se hundiese bajo sus pies mientras que tanto su conciencia como su visión se oscurecían y se sumía en la inconsciencia.