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Historia 38516 — capítulo 25

Le habían arrojado a una celda mas profunda después de que los esbirros de hermano le diesen el tratamiento que este había ordenado y ahora yacía encadenado a la pared con los ojos cerrados y probablemente mortalmente pálido aunque su aspecto no le importaba demasiado en esos momentos.

Estaba mas preocupado por la suerte que habían querido Elis y Lein mientras estaban solos con el loco de su hermano, al cual por cierto tenía unas ganas de despellejar vivo aunque obviamente no podría por mucho que le hirviese la sangre y la furia le llenase de nuevas fuerzas estaba demasiado débil para hacerle frente, quizá antes de aquella ultima tortura habría podido hacer algo pero en esos momentos era como una marioneta a la que le hubiesen cortado los hilos y a pesar de la insensibilidad que se extendía por su espalda y el resto de lugares golpeados sabía que la sangre aun debía caer de las heridas.

  • Veo que te han tratado tal como deben tratar a un gran invitado como tu, hermanito- comento fría y burlonamente mientras entraba en la celda haciendo que el levantase la vista en el acto mirándolo desafiante y lleno odio mientras ignoraba por completo el dolor que aquel simple gesto le provocaba, su hermano sonrió siniestramente se acunclillo delante de el poniendo los dedos bajo su barbilla obligándolo a levantar mas la cabeza dejando al descubierto el cuello pesar de sus por no ceder.

  • resistirse es inútil y lo sabes querido hermanito, soy mas fuerte que tu siempre lo he sido- comento sonriendo macabramente mientras acercaba su otra mano a su cuello con deliberada lentitud provocando la rabia de Estefan que intento revolverse.

  • solo voy a quitarte unas cuantas fuerzas, así estarás lo suficientemente mal cuando ella despierte- comento ensanchando su sonrisa al ver la furia y la desesperación escritas en los ojos de hermano menor que empezaban a colorearse de un peculiar violeta mostrando hasta que punto llegaba su furia ante su afirmación anterior.

  • vamos querido hermanito ¿de verdad crees que eso puede contra mi?, eres débil y la furia no va a cambiar eso- dijo en tono burlón antes de agarrarle el cuello usando deliberadamente una fuerza que sabía no era necesaria mientras absorbía lentamente disfrutando cada instante de dolor que le estaba infligiendo hasta que el dejo de forcejear entonces lo soltó y sonrió burlonamente.

  • siempre has sido muy testarudo me hubiese gustado tenerte a mi lado pero se acabaron tus oportunidades ahora solo eres una de mis bazas para conseguir lo que quiero, desfruta de su compañía mientras puedas- comento antes de levantarse y salir de la celda.

  • entra patético medio ángel- siseo un guardia desde fuera antes de propinar un empeñon a una figura apenas un poco mas baja que el, que para su horror llevaba otra tomada en brazos.

  • cuidado con los que hacéis si ella sufre daño os castigare- siseo su hermano desde fuera antes de que la puerta de la celda se cerrase dejándolos a oscuras.

Aunque por suerte aquella era una oscuridad natural que sus ojos de demonio podían atravesar con facilidad viendo claramente lo que había a su alrededor.

  • Lein- llamo con voz ronca haciendo que este se volviese rápidamente hacía el con los ojos azules resplandeciendo suavemente en la oscuridad.

  • ¡Estefan!- exclamo dirigiéndose hacía el y mirándolo con los ojos entornado para mejorar su visión en la oscuridad.

  • amigo mío estas hecho un desastre- comento arrancándole una débil sonrisa que desapareció en el mismo instante en que fijo su vista a la figura que Lein mantenían cogida en brazos y estrechada contra el.

Su figura era inconfundible habría podido reconocerla en cualquier parte aunque no tuviese aquella visión nocturna tan perfecta que le permitía ver claramente a su alrededor. Era Elis y estaba incluso mas blanca de lo que debía estar el en esos momentos.

  • Esta bien, o al menos eso creo, los dos nos dimos un buen golpe- comento Lein al ver su mirada fija en ella.

  • ahora esta bien- mascullo el intentando incorporarse un poco mas sin otro existo que un fuerte dolor en las heridas que recorrían su cuerpo, Lein le miro preocupado y se arrodillo junto a el.

  • va a ser mejor que no te muevas- comento Lein observándole mas detenidamente, el le dedico su típica media sonrisa.

  • no te preocupes por mi medio ángel, estoy acostumbrado a esto, lo superare, lo que debe preocuparte es Elis- contesto el.

  • el te llamo hermano, ¿es cierto?- Pregunto mirándole fijamente, el le miro dejando traslucir su asco.

  • si, es mi hermano o mas bien lo era hace unos buenos seis siglos que solo es un desconocido con el mismo padre loco y sellado que yo, es un ser inmundo que pretende utilizarnos para chantajear a Elis, el la desea, ¡y maldita sea! Prefiero estar muerto a que me utilice para que ella ceda y se convierta en su compañera, ella es mía dijo con la voz cargada de desprecio y furia hasta llegar a las ultimas palabras que fueron casi inaudibles sin embargo Lein las escucho y tuvo que hacer un gran esfuerzo para no echarse a reír ante la actitud posesiva de Estefan aunque sabía que era la forma natural que un demonio usaba con su compañera no podía evitar querer echase a reír sobretodo de frustración, si el hubiese sido capaz de decírselo a Elis antes de todo aquello no estarían en esa horripilante situación.

  • ¿estas atado?- Pregunto Estefan mirando fijamente pero sus manos quedaban cubiertas por el cuerpo de Elis.

  • no pero se ha ocupado de que no pueda hacer nada- contesto Lein.

  • ¿Cómo?- Pregunto el observándolo en busca de algo raro.

  • es este lugar nada mas entrar aquí mis poderes ha quedado sellados- contesto Lein mientras fijaba su vista en el rostro inquieto de Elis que empezó a abrir los ojos lentamente, el le sonrió cálidamente.

  • ya era hora hermanita, pensé que no te despertaría nunca- comento con aire divertido, ella le miro y se aferro a el que la miro alarmado.

  • Elis, ¿Qué te pasa?- Pregunto asustado mientras la estrechaba contra si y Estefan trataba de incorporarse, estirando la cadenas que lo sujetaban pero estas no cedieron lo mas mínimo y se vio obligado muy a su pesar a renunciar si no quería perder el concomimiento por agotar sus fuerzas inútilmente.

Elis sofoco un gemido de dolor mientras intentaba calmar los espasmos que recorrían su cuerpo y se decía si misma que estaba en tierra firme y solida, que no estaba cayendo a pesar de lo que sus sentidos le decían, era solo un efecto secundario de su repulsión a la sombra y sobre todo al poder que la sombra había lanzado contra ellos, solo era eso una reacción adversa de su cuerpo hacía esa energía tan igual y a la vez tan distinta de la suya propia que la ponía enferma pero los efectos no podían durar mucho mas, es mas parecía que la sensación de caída se detenía y los espasmos se reducían a espasmódicos temblores sin embargo se sintió incapaz de soltarse de Lein, temía que en cuanto se soltase los efectos volvieran.

Pero por suerte para ella, el no hizo intento alguno de apartarla de si, sino que la estrecho mas contra el, en un gesto protector que la reconforto mientras terminaba de recuperarse de aquel ataque de repulsión.

Había perdido a Estefan pero Lein seguía ahí a su lado y aunque eso no calmaba el dolor que sentía era reconfortante.

  • Elis- mascullo Estefan con voz ronca y aun alarmado por su estado, ella se estremeció levemente pero no contesto a la llamada, era obviamente una alucinación creada por su estado actual, si Estefan estuviese allí tras ella debería poder sentir su vida su extendía un poco su mente pero al hacerlo tampoco lo podía creer, ¿estaba allí de verdad?, no estaba muerto, no lo estaba.

  • Elis- llamo el nuevamente esa vez con más firmeza mientras Lein aflojaba la fuerza con la que la estrechaba contra si.

  • ¿Estefan? - pregunto con voz débil sin soltarse aun de Lein que los observaba impasible.

  • si Elis, estoy aquí- contesto el sonriendo levemente al conseguir que ella respondiera pero antes de que se diese cuenta ella se había desembarazo de los brazos de Lein para abrazarlo a el aun temblando, el contuvo una mueca de dolor al tocar ella sus heridas y luego sonrió feliz devolviéndole el abrazo como pudo a pesar de las cadenas.

  • Pensé que estabas muerto, no podía encontrar tu vida en ningún sitio- murmuro ella sin molestarse en ocultar las lagrimas de alivio que surcabas su rostro, el la abrazo contra si durante varios minutos hechizado por el hecho de tenerla entre sus brazos pero ella se aparto lentamente y el no tuvo mas remedio que dejar de mala gana que se apartase, sin embargo y ala contrario de lo que esperaba permaneció delante de el y le miro fijamente pasando su vista por cada herida y golpe que tenía.

  • yo… lo siento tanto, si estas así es por mi error, ¡maldita sea! ¿Cómo pude dejarme engañar de esa forma?, mascullo furia consigo misma y con la sombra, Estefan la observo despotricar incoherentemente con una sonrisa de diversión y felicidad antes de mirar a Lein, este le devolvió la mirada, sonrió y le guiño un ojo pícaramente antes de irse silenciosamente al otro extremo de la celda dejándole el camino libre.

  • Elis- llamo suavemente haciendo que ella le mirase directamente a los ojos dejándolo por un instante fuera de combate demasiado fascinado por la calidez que irradiaba su mirada como para reaccionar y solo volvió en si cuando sintió los dedos de ella recorrer delicadamente un corte en mejilla izquierda y… no pudo resistirse la tenía demasiado cerca y el recuerdo de lo ocurrido cuando el estaba apunto de morir por causa de la niebla de la muerte le espoleo y acabo por besarla súbitamente esperando que ella se apartara pero no lo hizo simplemente le miro sorprendida durante apenas un segundo que a el le pareció eterno antes de responderle tímidamente casi como si tuviese miedo de que el se apartara de golpe pero no lo hizo al contrario la atrajo mas hacía el y profundizo el beso haciéndolo mas pasional y posesivo hasta que la falta de aire le obligo a apartarse respirando entrecortadamente mientras esperaba temeroso la posible reacción adverse de ella.

Pero ella solo lo miraba fijamente jadeante por al falta de aire y levemente ruborizada por lo que decidió lanzarse y decírselo antes de que ella hablase.

  • Elis yo te amo- dijo atropelladamente haciendo que ella le mirase un momento sin respiración completamente aturdida haciéndole pensar que quizá había halado demasiado rápido para que le entendiese y listo para repetirlo de ser necesario pero no fue pues se encontró de nuevo atrapado en un beso que esa había empezado ella con muchas mas suavidad y ternura que el pero con el mismo deje posesivo que el que le devolvió el beso hasta que ella se aparto en busca de aire y le miro de una forma que pensó que lo aria derretirse.

  • yo también- murmuro ella

  • También te amo…-