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Historia 38516 — capítulo 24
No tenía la mas remota idea de cómo Lensar había podido engañar a sus sentidos mágicos pero eso importaba poco en esos instantes en que la furia recorría sus venas como fuego liquido, no solo la había engañado sino que sin duda era el culpable de que Estefan no estuviese en esos momentos con ella.
rn El no había confiado en Lensar y esa desconfianza había echo que este quisiese deshacerse de el pero había cometido un error al hacerlo y es que su propio instinto la había llevado a buscar el consuelo del verdadero heredero descubriendo así su engaño, Lensar fuese quien fuese no había calculad bien cuanto daño le causaría la perdida de Estefan y ahora pagaría por ello.
rn Aunque sus fuerzas hubiesen menguado desde lo de Estefan aun era la luz de sheanar y según los conocimientos adquiridos gracias a su fusión con el corazón solo una criatura podía compararse a ella en poder y esa era la sombra que no salía de su fortaleza en sheanar desde que la tomo hacía ya varios siglos, siglos que para ella solo habían sido años pues había crecido en el mundo sin magia donde el tiempo se media de forma distinta que en los otros dos donde ella tendría unos dieciséis siglos de edad que calculados en el criterio de razas inmortales como la de los ángeles o los demonios eran los dieciséis años que tenía en el mundo mortal.
rn Por lo que Lensar no podía ser la sombra aunque aun así se sentía inquieta como si no creyese su propia afirmación, incluso el colgante que pendía de su cuello mostraba su inquietud a través de su ahora brillo enfermizo, lo que indicaba hasta que punto había menguado sus fuerzas.
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- seamos prudentes- murmuro ella apareciéndose a un calle de distancia de su casa, lo mejor seria llegar sin magia alguna que alertase de su presencia al impostor, debía avisar a Lein sin que Lensar se enterase de su presencia en la casa.
rn Con un poco de suerte podrían con el entre los dos y si no era así podía recurrir a unos de los poderes del colgante que era símbolo del corazón y dejar que este los sacase de allí.
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- Mucho mejor- se murmuro a si misma mientras respiraba hondo tratando de calmar su furia, tendría tiempo de sobre para hacerle pagar al impostor todo lo que había hecho pero ahora su prioridad era salir de allí con Lein y ponerse a salvo en las cuevas destello donde los estarían Lucy y su guardiana se dijo a si mis para clamarse mientras andaban silenciosamente entre las sombras de la calle fundiéndose con ella como si llevase haciéndolo toda su vida, obviamente debía ser algún instinto herencia de su parte de demonio pensó ella ocultándose en la sombra de un arbusto junto a la casa que tan bien conocía en la cual titilaban dos luces una en el salón y otra en la que había sido su habitación.
rn Por lo que extendió su mente tomando todas la precauciones que conocía para saber en cual estaba Lein, descubriéndolo en su habitación cosa que la hizo sonreí no era difícil llegar hasta la ventana sin usar poder alguno sería simplemente dar uno o dos saltos y abrir su ventana era algo fácil para ella dado que la conocía y no era primera vez que entraba trepando por ella, el único inconveniente era evitar que el impostor la viera desde una de las ventanas del salón por lo que decidió dar el salto lateralmente llegando al alfeizar de u ventana a la vez que esquivaba el ángulo de la ventana del salón, luego deslizo la mano por el pequeño y bien camuflado pestillo exterior de forma que la ventana se abrió sin producir sonido alguno y ella pudo deslizarse dentro de la habitación donde Lein dormitaba tranquilamente en su viejo sillón.
rn Ella se acerco a el lentamente y le tapo la boca al ver como abría los ojos sobresaltado, el al miro confuso pero se calmo enseguida para luego volverá inquietarse cuando ella le susurro al oído lo ocurrido y retiro la mano de su boca.
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- lo mejor es salir de aquí sin que se entere, aunque me encantaría poder despellejarlo yo mismo es mejor que no corramos riesgos inútiles- murmuro Lein en su oído, ella asintió levementeseñalo la ventana abierta con la cabeza antes de dirigirse hacía ella silenciosamente con Lein a su lado pero cuando estaba a punto de encaramarse al alfeizar de la ventana esta se cerro de golpe en sus narices, e instintivamente se volvió hacía la puerta completamente en guardia presa de una extraña repulsión en cada una de las fibras de su ser mientras observaba como Lensar salía de las sombras con un fingido gesto de dolor.
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- ¿os ibais sin mi? Eso no esta bien comento- cínicamente haciendo que Lein le mirase indignado y lleno a rebosar de furia pero ella le sujeto el brazo con fuerza impidiendo que hiciese ningún avance contra el.
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- no te acerques a el Lein, te destrozaría- advirtió ella mirando fijamente a Lensar este sonrió de forma aterradora.
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- cierto querido Lein, te destrozaría- admitió en un tono nada amigable mientras calvaba su ojos en ella que le devolvió al mirada sin pestañear.
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- pase lo que pase Lein, no le mires a los ojos en ningún momento, el no se detendrá- murmuro ella haciendo que Lein comprendiese en el acto que estaba en presencia de un demonio de muy alto nivel posiblemente algún descendiente del sellado por lo que inmediatamente procuro desviar su vista del rostro a las manos de este.
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- muy lista- admitió Lensar sonriendo divertido mientras su cuerpo y su rostro cambiaban haciendo desaparecer al muchacho y dejando ver a un hombre joven con un parecido casi irreal con Estefan, tenía el mismo cabello del color de la tinta y estaba tan bien formado como el sin embargo tenía la piel mas clara, los ojos negros y era por lo menos cinco centímetros mas alto que Estefan y unos siete centímetro mas alto que Lein, lo que le daba una imponente talla de por lo menos un metro ochenta, sacándole a ella por lo menos catorce centímetros.
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- parece que mi verdadero aspecto os desconcierta pero supongo que es algo normal mi pequeño hermanito siempre a tenido un parecido increíble conmigo- comento el sonriendo macabramente pero ella ya no estaba mirando su rostro sino el colgante de un negros opaco que pendía de su cuello, el ensancho aun mas su sonrisa.
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- el corazón de las sombras, el gemelo del que tu me querida Elis llevas colgado al cuello- comento el divertido.
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- así que has decidido acabar con la amenaza tú mismo- contesto ella clavando nuevamente su vista en los ojos gélidos ojos negros de el que se echo a reír de forma desconcertante que hizo que Lein se estremeciera su lado y que ella sintiera otro ataque de repulsión que le dio nauseas.
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- ¿acabar con la amenaza?, no mi querida Elis tu no eres una amenaza- contesto el mirándola de una forma que hizo que se le cortase la respiración y que incluso su corazón dejase de latir por un segundo haciendo que Lein la tuviese que sostener colocándole una mano por al espalda.
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- ¿a que has venido entonces?, ¿Qué quieres de mi?- Pregunto ella recuperando la respiración y mirándolo desafiante, el sonrió ampliamente mirándola de aquella extraña forma con mas intensidad todavía pero esa vez no dejo que la impresionara y resistió la acometida repulsión.
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- he venido para algo muy simple que contesto tus dos preguntas, lo que quiero de ti a ti- contesto el haciendo que ella se echase hacía atrás instintivamente presa de un ataque de repulsión tan fuerte que tuvo que recurrir a toda su fuerza de voluntad para no ceder a las nauseas y vomitar.
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- habla claro- siseo ella sintiendo la tensión de Lein que en esos momentos la agarraba con fuerza por los hombros listo para tirar de ella y ponerla tras el.
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- ¿mas claro todavía?- Pregunto sonriendo de una forma que le provoco aun mas repulsión.
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- es simple, ¿Por qué destruirnos el una al otro? ¿Por que enfrentarnos? ¿por que ser enemigos cuando podríamos estar juntos? A fin de cuentas ¿quien mejor que nosotros conoce el peso del poder que portamos? ¿Quién mejor entenderá el dolor de la prueba del corazón? ¿Quién comprendería mejor el vació que se crea al ser quienes somos? nadie, solo tu y yo lo sabemos, solo nosotros sabemos que significa tener que soportar esta responsabilidad, este destino que no elegimos y que nos obligan a seguir, por eso te ofrezco que vengas conmigo, conviértete en mi compañera Elis y nunca tendrás que seguir el camino que otros han elegido por ti ambos seremos libres de hacer lo queremos, ven conmigo Elis- dijo el suavemente en un tono tan persuasivo como el de una serpiente murmurando mentiras doradas en el oído de un pobre ingenuo.
rn El se acerco mas a ellos y extendió a mano hacía ella.
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- Ven conmigo Elis y jamás tendrás que preocuparte por nada- murmuro el extendió su mano para que esta quedase frente a ella que la miro fijamente y luego levanto la vista a sus ojos negros que la miraban de aquella forma que tanta repulsión la hacía sentir, levanto lentamente como si fuese a tomar la suya pero en el ultimo momento la golpeo con un golpe seco apartándola de si mientras le miraba con la repulsión escrita en el rostro.
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- jamás- siseo llena de fría indignación y una completa repulsión hacía cuyo rostro paso de ser cálido y amable para convertirse en una mascara de fría cólera.
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- serás mía por las buenas o por las malas- gruño antes de alzan su mano hacía ellos de la que salió una descarga negra, ella levanto la suya intentando contrarrestarla pero, la descarga negra eran mucho mas potente que la suya y acabo por abrirse paso y golpearlos.
rn
- no puedes derrotarme aun eres débil y lo seguirás siendo mientras te opongas a mi, te daré dos oportunidades mas para unirte a mi por las buenas ,esta que has rechazo era la primera de tres, la siguiente te la ofrecere cuando veas algo- siseo antes de mover la mano violentamente hacía un lado haciendo que ambos se estrellasen contra la pared y cayesen inconscientes.