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Historia 38516 — capítulo 36

  • ¿Qué han decidido? - pregunto Elis al ver a Lein entrar en el salón principal del templo donde ella había acabado guiada por un instinto que no fue capaz de resistir.

  • Han elegido a Crein y a Lis- contesto el observándola con aire desconcertado.

  • era de esperar- comento ella ignorando su mirada sorprendida y desconcertada mientras volvía a inspeccionar la estatua hecha en mármol y gemas blancas que se alzaba justo tras un altar constituido por un bloque de mármol blanco sin una beta en su superficie.

  • Si Estefan te ve así se derretirá- consiguió atinar al fin Lein haciendo que ella le mirase sorprendida y se mirase el vestido blanco impoluto que llevaba puesto el cual se ajustaba perfectamente a cada línea de su cuerpo dejando al descubiertos su hombros y parte pecho mientras las mangas caían suavemente acabando en un pico que solo dejaba ver la punta de sus dedos.

  • no se que a que te refieres- dijo ella frunciendo mientras se acercaba mas a la estatua haciendo que el viese claramente sus pies descalzos asomar por entre la tela blanca.

  • hermanita a veces pienso que no eres consciente de lo hermosa, fascinante y deslumbrante que eres- comento el haciendo que ella le mirase de nuevo con las cejas enarcadas.

  • no soy todo eso que dices Lein, soy simplemente normal he visto ángeles mucho mas fascinantes que yo- contesto ella con aire indiferente pasando la mano por la lisa superficie del altar.

  • hermanita, una de dos o no te miras lo suficiente en los espejos o tienes un gran problema en la vista- comento el divertido ante tal afirmación cuando en apenas los dos días que llevaban allí tenía a todos los ángeles solteros fascinados aunque ella o bien no se había dado cuenta o prefería ignorar ese hecho.

  • no suelo mirarme demasiado a los espejos- admitió captando el sarcasmo en la voz de Lein y sonriendo levemente sin que la viera.

  • supongo que no puedo hacértelo ver si tu no quieres verlo- comento el resignado observando como ella posaba su mano en el blanco rostro de al estatua que representaba una ángel con el corazón sheanar al cuello, la diadema en la frente y el brazalete en su brazo derecho.

  • Se hizo en honor a la primera luz de sheanar- comento Elis mirando la estatua con ojos llenos de respeto, Lein la miro sorprendido por al reverencia que causaba aquella estatua en ella.

  • ¿la estatua?- pregunto el observándola atentamente, ella sonrió divertida ante su pregunta e hizo un ademan con su mano derecha como señalando todo el lugar.

  • la estatua y todo el templo, cada pequeña línea, cada adorno, todo fue echo en honor a su sacrificó, un sacrificio mas allá de su propia muerte, ella tuvo que tomar una difícil decisión, la vida de hermano gemelo, de su otra mitad, el ser mas apreciado para en ella en todo el universo o la vida de los tres mundos-

  • fue duro para ella dejar aun lado el amor por su hermano y luchar contra el, ni si quiera pensó una sola en su propia vida, lo único que le dolía era que el muriera. Llevar su titulo, su conocimiento y su poder es… un privilegio que no creo merecer sin embargo aquí estoy, soy la luz de sheanar, la ultima luz de sheanar- dijo ella bajando el tono de su voz progresivamente hasta que apenas fue un susurro, el la sobrecogido por todos los sentimientos que se desprendían de esas palabras y le hicieron estremecerse involuntariamente.

  • creo que ella estaría orgullosa de que tú seas quien ocupe su lugar- dijo el aun sobrecogido mirándola como si la viese por primera vez.

  • Es posible pero es algo que no puedo saber al menos no ahora- contesto ella suspirando quedamente antes de volverse hacía el con una sonrisa de disculpa en el rostro.

  • me parece hermanito que te he soltado unas cuantas tonterías- comento ella dándole la espalda a la estatua y mirándole afectuosamente.

  • yo no diría eso, no he escuchado palabras tan sinceras y tan llenas de humildad y entendimiento en mi vida- contesto el mirándola con admiración mal disimulada que la hizo enrojecer levemente.

  • no digas tonterías- farfullo ella avergonzada haciendo que alguien rompiera a reír desde un rincón cerca de la puerta de entrada.

  • Estefan- se quejo ella tan enérgicamente que una corriente de energía plateada surco el aire y saco a Estefan de su escondrijo haciendo que acabase justo delante de ella con una enorme sonrisa de satisfacción en el rostro.

  • veo que has sido incapaz de esperar a que yo me acercara- comento sonriendo pícaramente, ella le miro con el ceño fruncido y lo fulmino con la mirada pero fue incapaz de seguir haciéndolo pues Estefan la miraba de arriba abajo con los ojos muy abiertos por lo sorpresa y en apenas un instante estaba visiblemente sonrojado.

  • ¿Qué pasa? ¿Estas bien?- pregunto ella mirándolo preocupada mientras Lein reía entre dientes y se iba disimuladamente del lugar.

  • si… estoy es solo que…- mascullo el volviendo a mirarla de arriba abajo con perplejidad.

  • ¿solo que?- pregunto ella desconcertada por su forma de actuar preguntándose si era algún efecto secundario de entrar en una cuidad angelical.

  • es solo que jamás pensé que pudieras estar aun mas hermosa- comento el aun algo turbado haciendo que ella se le quedara mirando sorprendida.

  • cielos, debí hacerle caso aLein- mascullo ella.

  • ¿en que pregunto?El sin quitarle ojo de encima, ella le miro un momento y sonrió divertida.

  • dijo que si me veías así te derretirías y la verdad es que te falta poco estas colorado, tendría que haberme cambiado de ropa- contesto ella haciendo que el la mirase con cara de ni te ocurra.

  • de eso nada así estas bien, que digo estas mejor que bien- dijo el atropelladamente consiguiendo que ella se echase a reír cosa que hizo que Estefan la mirara aun mas extasiado.

  • tu risa suena incluso mas hermosa que la ultima vez la oí - comento el medio ido haciendo que ella dejase de reír pero sonriese divertida.

  • ¿Quién me iba decir que escucharía palabras tan bonitas de la boca de este demonio?- comento ella burlonamente haciendo que el frunciese el ceño.

  • si no te gusta no lo are- afirmo el haciendo que ella tuviera que hacer un enorme esfuerzo por no echarse a reír de nuevo.

  • creo mi querido demonio que estas un poquito ido pero… lo cierto es que me gusta- comento ella acercándose a el peligrosamente acorralándolo entre el altar y ella de manera que sus rostros quedaron apenas separados por unos milímetros y ambos pudieron sentir el cálido aliento del otro mezclándose con el suyo propio.

  • tu también debes estar algo ida- comento el enarcando una ceja de forma burlona, ella sonrió pícaramente y acorto tanto la distancia entre ambos que sus labios casi se rozaban.

  • no querrás ser el que lleve el mando aquí, ya sabes que si así te has equivocado de mujer- susurro ella rozándole los labios con los suyos suavemente haciéndolo estremecer de pies a cabeza.

Ella sonrió satisfecha ante su reacción antes de besarlo suavemente con tanta delicadeza y ternura que el se vio obligado estremecerse de nuevo por la impresión, nunca había sentido algo así en toda su vida, era algo que nunca había esperado sentir, nunca se habría imaginado que alguien lo trataría así, con tanta delicadeza y ternura expresando tantas cosas de que aquella forma tan suave y embriagadora que estaba consiguiendo hacer que bajara la guardia e ignorase todo lo que lo rodeaba excepto a ella hasta tal punto que solo fue capaz de volver en si cuando noto que ella se estaba apartando.

  • esta claro que no me equivocado de mujer- murmuro el impidiendo que alejase y estrechándola suavemente contra si.

  • esta claro que las ciudades angelicales te afectan pero me gusta como lo hacen- murmuro ella divertida.

  • te estas riendo demasiado de mi hoy, y ya sabes que pasa cuando alguien se ríe de mi - comento el suavemente en su oído haciendo que ella se riera entre dientes.

  • ¿me estas amenazandogran demonio Estefan?- pregunto ella apartándose y mirándole y mirándole con aire desafiante, el sonrió maliciosamente.

  • eso hago excelentísima luz de sheanar- contesto el avanzando hacía ella que le miro aun mas desafiante sin moverse del sitio mientras acercaba su rostro al suyo con una sonrisa maliciosa en el rostro que ella devolvió levente antes de desaparecer justo cuando el iba a besarla.

  • eso no se vale- se quejo dándose la vuelta para encontrar sentada en el altar conteniendo la risa a duras penas.

  • no tiene gracia- dijo el mirándola acusadoramente mientras ella se tapaba la boca con ambas manos para que lo viera desternillarse.

  • con que esas tenemos- comento el desapareciendo para reaparecer justo delante listo para plantarle un beso en los labios sin embargo antes de poder hacerlo ella ya había desaparecido y se partía de risa justo detrás de el que se volvió y la miro indignado.

  • sigue sin tener gracia- dijo con el ceño fruncido haciendo que ella riese aun mas fuerte.

  • ¡oh! Si que la tiene deberías ver la cara que has puesto- dijo ella entre risas, el la miro irritado y apareció nuevamente delante de ella que volvió a desaparecer apareciendo tras el dando lugar a una persecución que acabo con ella sentada nuevamente en el altar destornillándose de la risa mientras Estefan la miraba ceñudo y se cruzaba de brazos enfadado.

  • vamos no te enfades- dijo ella respirando hondo para calmar su risa, el la miro enfadado y le doy la espalda haciendo que ella tuviese que sobre ponerse a un nuevo ataque de risa y sacudir la cabeza antes de acercársele sigilosamente por al espalda.

  • Estefan- llamo ella suavemente sabiendo perfectamente que el no le respondería por lo que se acerco un poco mas y alargo los brazos abrazándolo por detrás y posando su barbilla en su hombre derecho, el suspiro resignado y le acaricio la manos posando las suyas sobre las de ella.

  • no me gusta no poder enfadarme contigo- comento el.

  • bueno en eso estamos empatados, ¿acaso no debería enfadarme yo por que hayas venido aquí en vez de esperarme?- contesto ella.

  • Elis estar con Lucy y dama destello durante un solo día sin otra compañía es desquiciante, preferiría tener que desactivar el sello que retiene a mi padre y hacer que recobre la cordura para que dirija otra vez a los demonios a pasar un solo días mas con esas dos- dijo Estefan en un tono que no dejaba lugar a dudas de que había pasado dos días horribles.

-¿tu serías capaz de convencer a los demonios que no están bajo la influencia del tirano para que se unan a nosotros?- pregunto ella haciendo que el se zafase de sus abrazo y se volviese a mirarla con el ceño fruncido.

  • Elis ningún demonio excepto yo y unos pocos parientes han escapado a esa influencia y a esos no les caigo nada bien además para eso tendría que ponerlos bajo mi influencia dominarlos con mi voluntad y eso no es algo… agradable- contesto el mirándola seriamente.

  • lo se- contesto ella haciendo que el enarcase las cejas.

  • si sabías mi respuesta, ¡para que has preguntado?- pregunto el frunciendo el ceño.

  • por que ahora que se que el conocimiento que poseo no esta anticuado también se que solo hay dos formas de que los demonios dejen de estar bajo la influencia de Rasnel, una sería que tu impusieses tu voluntad sobre todos ellos y te convirtieras en el nuevo rey de los demonios pero Rasnel los tiene demasiado subyugadosa su voluntad para que el segundo heredero al trono pueda quitarle el poder…-

  • Elis no, no sigas lo que vas sugerir es una locura, mi padre fue sellado por un buen motivo y debe seguir así- la interrumpió Estefan con un destello de miedo en los ojos.

  • Estefan tanto como yo sabemos que hay una forma de que el recupere la cordura y si lo hace recobraremos a los demonios, y no me mires así Estefan se que es una locura y que es extremadamente peligroso pero después de volver del plano en el que se ocultaban la mente y alma hacer esto es un juego de niños además los necesitamos, necesitamos a los demonios o perderemos, somos tan pocos contra tantos que por mucho poder que tengamos no podremos ganar-

  • nuestra única opción es equilibrar la balanza obteniendo al ayuda de los demonios solo así podremos llegar hasta el por que nuestra esperanza radica en que lo derrotemos antes de que su ejercito de sombras arrase con todo y todas, no tenemos otra opción…-

  • esta bien lo he entendido- la interrumpió poniéndole un dedo sobre los labios suavemente y sonriendo siniestramente.

  • se que no nos queda otro remedio y por eso are lo que digas pero si piensas que te dejare adentrarte sola en el hogar de los demonio y llegar hasta el núcleo donde el esta sellado esta muy equivocada esta vez yo iré contigo, conozco el lugar como al palma de mi mano, se moverme por allí sin llamar la atención y sobre todo yo estoy acostumbrado a tratar con los demonios aun estando bajo la influencia de mi hermano- dijo el mirándola seriamente con una mirada que no dejaba lugar a replicas y que la hizo sonreír.

  • no pensaba adentrarme allí yo sola desde un principio tenía pensado que hicieras de guía, he visto mapas de esa ciudad pero no me fio de ellos- contesto ella divertida haciendo que el sonriese.

  • así que tu yo solos- comento pícaramente haciendo que ella sonriese maliciosamente.

  • siento decirte que tendremos compañía- contesto ella arrancándole una mueca de disgusto.

  • Lein no puede venir llamaría demasiado la atención con su esencia angelical…-

  • no, Lein no viene pero Sel si que nos acompañara, ambos podemos pasar por demonios si quiérenos- lo interrumpió ella haciendo que su gesto de disgusto se ampliase aun mas.

  • si no hay más remedio- gruño mirándola fijamente esperando que ella cediese.

  • el sabe de esto y es probable que necesitemos su ayuda a la hora de devolver la cordura al sellado además tienes algunas habilidades que nos vendrás una vez dentro y que no llamaran la atención de los demás demonios- dijo ella sonriéndole dulcemente, el la miro y aprovecho para atraerla hacía y besarla.

  • ves, siempre te sales con la tuya- comento ella cuando se aparto.

  • tu también- contesto el divertido.

  • nos iremos pronto será mejor que nos preparemos, vestida así llamare demasiado al atención- comento ella divertida al ver su cara de decepción.

  • que remedio, vendremos a buscarte aquí dentro de media hora, Sel y yo podemos ocuparnos del reste pero tu tendrás que llevarnos allí, yo no puedo hacerlo sin que sepan que soy yo además necesitaremos ropa acorde con el lugar y algo me ice que tu ya le tienes preparada- contesto el sonriendo divertido.

  • si que la tengo, os la daré cuando vengáis ahora date prisa- contesto ella dándole un suave empujón para que se fuera ya, el la miro con el ceño fruncido.

  • ¿tantas ganas tiene de librarte de mi?- pregunto divertido recibiendo otro empujón por parte de ella.

  • si fuese por mi no te dejaría apartarte mas de cinco centímetros pero me temo que tenemos prisa así que ve- dijo ella echándolo de la sala y dirigiéndose ella a otra puerta oculta tras la estatua que daba a una habitación bien amueblada e iluminada, ella abrió un arcón a los pies de la cama y saco tres fardos de ropa antes de soltarse los lazos que sujetaban el vestido y dejar que este callera al suelo tomo uno de los fardos y se lo puso.

  • al menos es cómodo- murmuro ella mirando el extraño aspecto que tenia con aquella ropa echa en su mayor parte con cuero negro antes de recogerse el pelo y hacer desaparecer la diadema, el brazalete y el corazón ocultándolos hasta que estuvo segura de que no dejaban rastro de poder y se ato la espada al pantalón, metió una daga pequeña en cado una de sus botas y se ato un cuchillo y otra daga al cinturón antes de volverse y mirar el arco pero negó con la cabeza, se lo daría Lein para que lo llevase el mientras estaba ausente.

  • ya estamos aquí- dijo Sel apareciendo de la nada con Estefan a su lado.

  • tomad- contesto ella lanzándoles un fardo a cada uno ellos lo atraparon y observaron como ella simplemente salía por una de las ventanas y se sentaba en el alfeizar a esperar de espaldas a ellos que se apresuraron a vestirse.

  • hacía mucho que no llevaba ropa echa por demonios- comento Estefan, ella le miro de reojo y al comprobar que los dos estaban vestidos se dio la vuelta e inspecciono primero a Sel y luego se fijo en el mucho mas detenidamente.

  • es una lastima te favorece mucho- comento ella divertida.

  • a ti también, yo diría que demasiado- dijo el con el ceño fruncido haciendo que ella sonriese y Sel riera entre dientes.

  • vámonos ya nos transportaremos allí por un portal desde fuera de esta cuidad- comento ella agarrándole a cada uno una mano y desapareciendo con ellos justo en las afueras de la cuidad flotante.

  • apartaos un poco- pidió ella poniendo las manos bocabajo mientras ellos se apartaban unos pasos y ella murmuraba por lo bajo de forma que no oyeran lo que decía antes de abrir los ojos haciendo que un portal de un centelleante tono plateado se abriese a sus pies.

  • rápido las defensas de esa ciudad son difíciles de desactivar- dijo ella indicándoles que entraran de una vez, ellos obedecieron y saltaron al interior del portal con ella detrás.

  • por todos los cielos- mascullo al levantar la vista y ver la laberíntica cuidad que se alzaba ante ellos en mil tonos distintos de color alumbrada solo por una intensa luz violácea que salía del techo de la caverna donde estaba situada la cuidad.

  • yo mas bien diría por todos los infiernos pero si lo cierto es que es impresionante- comento Estefan antes de echar andar con ellos tras y perderse entre el laberinto de calles.