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Historia 38516 — capítulo 37
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silencio- advirtió Estefan indicándoles con una mano que se detuvieran mientras el miraba al frente con los ojos entrecerrados.
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juraría haberla visto- murmuro para si buscando a su alrededor con la mirada y expresión preocupada antes de volverse hacía ellos a la velocidad del rayo sobresaltado por los ligeros movimientos de Elis que en esos momentos sujetaba con los brazos a la espalda a una mujer de apariencia joven, pelo negro y ojos de un brillante color carmesí a la que le había tapado la boca y puesto una cuchillo en el cuello sin miramiento ninguno.
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supongo que te referías a ella- comento Elis esbozando una extraña sonrisa que lo hizo quedársela mirándolo atontado.
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si me refería a ella- consiguió decir al fin antes de bajar la vista al rostro de la joven y sonreír divertido.
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me temo querida que nunca debiste intentarlo, pillar desprevenidos a mis queridos compañeros es como ves bastante difícil de conseguir- comento el ganándose una mirada fulminante por parte de la joven cuyos ojos brillaban en la penumbra como fuego de un antinatural color rojo sangre dando a entender su deseo de hacer daño al ser que tenia delante.
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ni lo pienses diablesa de poca monta estarías muerta antes de tocarle un solo pelo- siseo Elis cerca de su oído haciendo que la mujer perdiese el poco color que tenia en su ya de por si pálida piel mientras se debatía en su intento de librarse del agarre de Elis sin que le cortase el cuchillo.
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no me tientes diablesa con esa mirada tuya te has granjeado mi desprecio, no me importaría tener que deshacerme de ti así que quietecita- advirtió Elis apretando con fuerza la mano con la que sujetaba los brazos de la mujer que soltó un gemido de dolor ahogado por la mano que Sel mantenía sobre su boca.
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supongo que querer matarme es algo hereditario- comento Estefan sonriendo siniestramente mirando a la demonio directamente a los ojos que perdieron todo el aire desafiante con solo ver los resplandores violáceos que se formaban en los ojos de Estefan que ensancho su sonrisa con satisfacción.
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¿Qué hacemos con ella?- pregunto Sel observando a la mujer inexpresivamente.
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dejarla vivir sería un peligro, ella esta bajo la influencia de Rasnel lo avisaría de nuestra presencia aquí en cuanto tuviera oportunidad- contesto Estefan mirando a la demonio con sus ojos grises llenos de chispas violáceas.
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si tenemos que matar a cada ser que nos vea dejaremos un rastro bien claro para el- comento Elis.
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puede ser pero dejarla viva precisamente a ella nos condenara a ser capturados y un enfrentamiento abierto entre vosotros dos sería como tu bien sabes tremendamente destructivo- contesto Estefan mirando a la demonio con el ceño fruncido.
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a llegado el momento en que yo hago gala de mis habilidades y solucione el problema- cometón Sel con aire risueño chasqueando los dedos y haciendo aparecer un agujero multicolor cuyo interior giraba como un remolino.
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es una buena alternativa- dijo Elis observando el remolino.
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¿A dónde lleva eso? Pregunto Estefan observando el remolino con las cejas enarcadas.
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veras después de estar tanto años cuidando de eso lugar estoy unido a el irremediablemente así que puedo mandar cualquier cosa que desee a esa dimensión y dejarla atrapada por el tiempo que desee aunque solo funciona con los que son menos poderoso que yo esta mujer no es un problema y si por lo que veo puede resultar útil una vez vuelva a estar su lealtad con quien debe puedo traerla de vuelto, claro esta si no ninguna estupidez y si mata- contesto Sel observándola con aire siniestro.
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esta bien, esperemos que no te mates Lesan, eres una buena general- comento Estefan dedicándole una leve sonrisa a la general que lo fulmino con la mirada y se debatió con todas sus fuerzas mientras Elis la empujaba hacía delante.
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como si fueses a poder liberarte- comento Sel divertido ante su forma desesperada de debatirse.
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Sel espero que esa costumbre se te pase pronto- dijo Elis empujando a la demonio al interior del remolino que desapareció tras ella y clavando su vista en Sel.
-¿te refieres a que me haga gracia el sufrimiento ajeno?- Pregunto el divertido.
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a eso mismo se refiere- contesto Estefan que en esos momentos revisaba la oscura calle en la que estaban con los ojos entrecerrados en busca de cualquier seña de peligro.
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no creo que me dure demasiado pero debes comprender que era lo único interesante que pasaba en esa dimensión- contesto Sel encogiéndose de hombros y revisando también el lugar por si acaso.
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sigamos- dijo Estefan haciéndoles un gesto con la mano para que lo siguieran mientras se escurría por un estrecho callejón aun mas oscuro que la calle anterior por e que solo podían ver gracias a su clara visión en la oscuridad que compartían tanto los ángeles como los demonios.
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este tramo es el mas peligroso, ahora estaremos expuesto a los ojos de bastantes demonios que rondan por aquí, yo voy a cubrirme el rostro con la capucha y cubrirme la boca y la nariz, con algo de suerte no me reconocerán si nos damos prisa y no nos paramos demasiado sin embargo si me ven los ojos sabrán quien soy por lo que una vez entremos deberéis llevar la voz cantante, si nos preguntan deberéis contestar vosotros pues entre los demonios no mirar a los ojos mientras hablas es un insulto tremendo que no granjeara un duelo y no es algo que nos convenga- comento Estefan parándose casi al final del callejón y tapándose tal y como había dicho.
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¿no reconocerán a Elis?- pregunto Sel enarcando las cejas.
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es fácil de identificar si ha oído como es o tienen una descripción, que yo sepa el cabello de ese color no existe en este mundo y bueno… hay millones de cosas mas que la identifican, desde luego es única- comento Sel echándole una rápida mirada a Elis.
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estoy seguro de que ella tiene algo planeado para eso- contesto Estefan mirándola inquisitivamente.
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cierto- contesto ella pasándose la mano por el pelo que empezó a oscurecerse hasta quedar del mismo color caoba rojizo que el de Sel que la observo con las cejas enarcadas mientras la piel de ella se tornaba mas o menos de la misma tonalidad de la suya.
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¿a que viene eso?- pregunto lleno de curiosidad.
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veras mi querido Sel, tu yo desprendemos energías similares y nos movemos de forma parecida, actuamos también de forma parecida y nos paremos bastante físicamente probablemente debido a nuestro orígenes por eso con estos cambios pasamos perfectamente por gemelos- contesto ella sonriendo divertida ante la impresión que habían causado sus palabras.
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cuando dije que seguro que tenias algo planeado no creía que sería algo tan bueno, nadie se atreverá a meterse con dos gemelos entre los demonios es bien conocido los poderes que guardan gracias a su unión y además los mas poderosos siempre tiene los ojos diferente al otro y son de sexo opuesto a su hermano- comento Estefan desde debajo del trozo de cuero que le taba la boca y la nariz, ella sonrió divertida ante el comentario.
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lo se, por eso lo planee así y por eso los dos llevamos insignias iguales en la ropa pero con la tonalidad de nuestros ojos en el centro- contesto ella divertida ante la mirada de asombro de Estefan.
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aunque no le creas las anteriores luces de sheanar tenían enormes conocimientos sobre los demonio- comento ella antes de ponerse junto a Sel este le dedico su típica sonrisa lobuna que le daba un aire salvaje y peligro muy parecido al que hacía poco había adquirido ella al capturar a la demonio y sonreír dejándolo atontada.
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genial incluso sonreís igual cuando liberáis vuestros instintos demoniacos cosa que ya podéis ir haciendo- comento Estefan antes de indicarles que salieran delante de el, ellos le dedicaron la misma sonrisa salvaje y salieron del callejón andando a la par y con la misma extraña elegancia aunque esta se veía mas acentuada en el caso de Elis pasaría desapercibido, era bien conocido que en el caso de gemelos demonios de la clase que ellos estaban interpretando la demonio era extrañamente embriagadora por lo que no tendría problemas con eso pensó mientras los seguía con paso firme, el también llevaba la misma insignia que ellos de un oscuro tono azul bordada en el cuero de forma que quedaban identificados como miembros de un mismo clan, nadie se acercaría demasiado ellos.
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Gemelos- murmuraron algunos de los demonios que andaban tranquilamente por aquella especie de mercado lleno de tenderetes llenos de extravagantes productos mientras ellos pasaban tranquilamente por delante, Sel y Elis andando a una misma vez con perfecta sincronización y Estefan andando juntos a ellos en una deliberada muestra de elegancia que esperaba alejara a los curiosos de el como el hecho de ser gemelos espantaba a los curiosos de Elis y Sel que por lo que veía incluso respiraban a la par.
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vaya, vaya, ¿pero que tenemos aquí? Unos gemelos y otro poderoso demonio y los tres de un mismo clan andando por las calles del mercado como si nada- comento un demonio de ojos color ultra mar y cabello rubio que le corto el paso y les observo con descaro haciendo que se detuviesen, Sel y Elis a la vez y el poco después.
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¿Qué hacen seres como vosotros aquí cuando deberías estar con su alteza Rasnel? Pregunto el demonio echándoles una mirada llena de desconfianza que hizo que Elis y Sel sonrieran siniestra y salvajemente a una misma vez y el riera entre dientes al ver el destello del miedo en los ojos del demonio a pesar de sus intentos por ocultarlo.
-es muy simple- comento Elis
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estamos aquí porque el mismo nos lo ordeno- prosiguió Sel nada mas callar ella.
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aunque si aun si guardas algún recelo- siguió Elis.
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siempre podemos quitártelo- comento Sel mientras ambos sonreír de nuevo esa forma que les daba un aire salvaje a sus rostros, el demonio los miro tragándose su miedo y también sus tonterías.
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no será necesario, les creo, solo cumplo con mi deber al preguntar por vuestra presencia aquí dado que esta no había sido notificada- comento el demonio.
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¿y por que deberías su alteza notificarte nada demonio de poca monta?- preguntaron los dos a una misma vez haciendo palidecer al demonio que palideció notablemente y apenas pudo contener el miedo que brillaba en sus ojos.
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cierto tienen razón no era mi intención meterme en asuntos secretos de su alteza- mascullo el demonio antes de escabullirse del lugar, Sel y Elis se miraron apenas un segundo luego o miraron a el y siguieron avanzando ignorando las miradas impresionadas de los demonios que recorrían las calles del mercado e incluso les cedían el paso echándose a un lado.
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odio los mercados callejeros- se quejo Sel una vez consiguieron cruzar el mercado casi tres horas después, Elis sonrió divertida ante su comentario.
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demasiados llenos de chusma, ¿no cree demonio de poca monta?- pregunto ella haciendo que el demonio saliera despedido de sus escondite y se estampara en el suelo a sus pies.
El demonio la miro y se apresuro a intentar levantarse y alejarse de ella pero se encontró con que no se podía mover de donde estaba pues su voluntad ya no era suya sino de ella y sus llameantes ojos verdes que le miraban con fría indiferencia.
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así que no as seguido, que rematadamente estúpido por su parte, aunque al menos podremos divertirnos un rato, el nos dio permiso para aniquila a todo lo que supusiera un estorbo, ¿es un estorbo verdad hermanita?- comento Sel mirándolo con sus ojos pardos llenos de macabra satisfacción que le hicieron ser claramente consiente de lo que le esperaba.
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lo es- admitió ella llenando de terror los ojos del demonio mientras la voluntad de ella se imponía a la del y lo hacía ponerse en pie frente a Sel este sonrió macabramente una vez mas antes de chasquear los dedos haciendo que el demoño cayera por el remolino multicolor que llevaba a su dimensión particular.
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no sabía que podías dominar a otros con tu voluntad- comento Estefan en voz cerca de su oído, ella sonrió divertida y acerco su labios a donde sabía estaba su oído.
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ni yo tampoco, al parecer es parte de mi herencia demoniaca- contesto ella suavemente antes de que los tres siguieran avanzando adentrándose cada vez mas en la cuidad hacía la zona mas oscura y antigua de esta donde las cales estaban cada vez mas desiertas hasta que llegaron a un punto donde estaban desiertas a pesar de estar llenas de ostentosas casa y mansiones.
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las cosas de los antiguos nobles y cortesanos- explico Estefan mientras avanzaban rápidamente hasta llegar a una estrechas y angostas escaleras que tuvieron que bajar de uno en uno y cuya longitud era tan que tardaron casi dos horas en llegar al final de estas y quedar frente a los que debió ser en un principio una caverna conectada a la de la cuidad pero obviamente mas pequeña pero que ahora era una puerta de hierro negro llena de hasta los topes de escritura demoniaca.
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al otro lado de la puerta no serán necesarios los disfraces pero os advierto que según lo que nuestro objetivo tiene un guardián y que este estará al otro lado antes de llegar a las escaleras que dan al núcleo- comento Estefan poniendo una mano sobre la puerta que brillo con una suave luz violácea y se abrió cediéndoles el paso y cerrándose tras ellos de forma que quedaron iluminados solo por una extraña luz violácea de una tonalidad algo mas oscura que la que tomaban los ojos de Estefan al usar ciertos poderesal enfurecerse.
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bueno esto ya no hace falta- murmuro Elis dejando que su aspecto volviera a ser el de siempre mientras Estefan se quitaba la capucha y miraba a su alrededor con desconfianza antes de quedarse mirando un punto en concreto donde una figura humana alta y robusta cortaba el paso a unas escaleras donde la luz violácea se hacía mas intensa.
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identificaos- dijo una voz áspera y profunda como el entrechocar de varias rocas al caer por un desfiladero.
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soy Estefan, segundo hijo del rey de los demonio sellado en el nucleó- contesto Estefan dando un paso al frente con determinación.
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ya me parecía que eras tu aunque has crecido notablemente, ya no eres un niño al menos no uno tan pequeño, ¿Quiénes te acompañan?, que se identifiquen o se vayan-
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soy Sel guardián de la dimensión perdida- contesto Sel antes de mirarla a ella interrogante al ver que no pretendía decir nada.
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falta uno-
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Una- corrigió ella fríamente.
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una o uno me da igual identifícate o vete-
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si debo identificarme ante mi propio tío hermano mayor de mi padre entonces es que este a perdido mas facultades de las que pensaba que podía perder un demonio- contesto ella secamente haciendo que la figura se irguiera de golpe como si le hubiesen golpeado y quedase iluminada por la extraña luz violácea dejando al descubierto el parecido de sus facciones con las de su padre y los mismo cabellos oscuros aunque menos alborotados que los de su padre y por supuesto los chispeantes ojos verdes del mismo tono de verde que su padre y algo mas oscuros que los suyos propios.
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veo tus ojos llamear como fatuo con mas intensidad incluso de lo que brillaban os de el, sin dudas eres hija suya pues llevas su espada al cinto y su poder y porte te rodean pero también veo el pacifico brillo de los ojos de tu madre en los tuyos y has heredado sin duda su figura y sobre todo sus manos pero no entiendo que puedes hacer tu aquí pues ellos jamás desearon que tu descubrieras quien eras-
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lo descubrí y he asumido mi papel, soy la luz de sheanar tío y si no te apartas de nuestro camino te apartare yo misma y hazme caso no quieres saber cuan poderosa puede llegar a ser una luz de sheanar- contesto ella secamente.
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sabes bien que no puedo apartarme si queréis pasar deberéis pasar por encima de mi- contesto el desenvainando la espada que llevaba al cinto y apuntándola hacía ellos.
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sin embargo como yo no le debo lealtad a Rasnel no seré yo quien le avisa de que estáis aquí si conseguís derrotarme podréis pasar y nadie sabrá que estáis aquí hasta que obviamente arméis el escándalo que pensáis armar, algo muy típico de tus padres si me permites añadir- comento el
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supongo entonces que no me queda otra opción- contesto ella.
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no eres tu quien debe derrotarme, Elis solo un heredero hijo del sellado puede reclamar el derecho a luchar conmigo para derrotarme y pasar, el es quien debe luchar contra mi y derrotarme- contesto su tío señalando a Estefan con la espada este sonrió divertido y desenfundo su propia espada.
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y lo are no te quepa duda Prenuin- contesto Estefan acercándose a el pero Elis le agarro por el brazo y le detuvo haciendo que se volviese hacía ella y sonriese tranquilizadoramente.
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tranquila- dijo suavemente al ver la preocupación brillar en sus ojos, ella resoplo y miro a su tío.
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ten cuidado y no te confíes, le enseño a mi padre a usar una espada y mi padre me enseño a mi y ay sabes lo que paso cuando probamos nuestra habilidad, si te hace daño perderé a otro familiar y no me agrada la idea de matar a mi tío- comento ella.
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tranquila Elis, tu eres tu, nadie mas puede superarme con la espada- aseguro soltándose de su agarre y acercándose a su tío que antes de que se diesen cuenta ya había atacado enzarzándolos en una pelea a tal velocidad que un humano normal no abría podido ver mas que dos borrenes de colores oscuros y el reflejo de metal.
Estefan era visiblemente más rápido y ágil pero su tío era mas fuerte y además estaba segura de que se guardaba varios trucos, trucos que no tardaron en salir a la luz a la vez que lo hacía la magia.
La pelea se alargo por casi dos horas y ambos estaban tan igualados como al principio pero fue la espada de Prenuin la que sesgo el aire el mismo movimiento que ella había usado una vez para derrotar a Estefan y se clavo en el hombro de este mientras la espada de Estefan se estrellaba contra el suelo ruidosamente y ella miraba la escena completamente lívida pero antes de que Prenuin arrancase su espada del hombro de Estefan este la sujeto y lo golpeo con su otra mano en la que brillaba una insana luz verde que impacto con la cara de prenuin y este callo al suelo, ella soltó el aire que había estado conteniendo inconscientemente en un ruidoso suspiro de alivio y corrió al lado de Estefan al ver como este caía de rodillas al suelo.
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¿con que tranquila?- pregunto ella mirándole acusadoramente, el sonrió levemente y arranco la espada de su hombro de un tirón seco conteniendo una mueca de dolor antes de llevarse la mano para contener la hemorragia pero ella se le adelanto y le tapo la herida con una de sus manos.
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el caso es que he ganado, estoy vivo y el también- comento Estefan conteniendo el dolor de la herida, ella le echo una mirada molesta y luego sonrió.
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demonio idiota- murmuro antes de soltar una leve pulsación plateada con la mano que cubría su hombro haciendo que la herida se cerrara por completo sin dejar rastro alguno.
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vamos, cuanto acabemos con esto mejor- dijo Elis levantándose y dirigiéndose a las escaleras, el le siguió palpándose el hombro y Sel los siguió ambos riendo entre dientes.